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Libros: ¨Lo que el hielo atrapa¨ -Bruno Nievas-

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Dice así la contraportada:

 

¨Londres, agosto de 1914. Ernest Shackleton, tras haber fracasado en su intento de alcanzar el Polo Sur en dos ocasiones, intenta reunir fondos para llevar a cabo la única gesta que queda por realizar: atravesar la Antártida. Sin embargo, los rumores de guerra son inequívocos y la expedición parece condenada antes de partir. No lejos de su despacho, en el East End, Zara Foley trata de ocultarse. Un acto terrible e imperdonable la persigue, junto a toda la policía de Londres. Huyendo de la miseria, el hambre y el cadalso, se da de bruces con Shackleton… y con una posible escapatoria a la horca.

 

Lo que el hielo atrapa es una novela de aventuras que traslada al lector del Londres de inicios del siglo XX a la Antártida, a bordo de la última gran expedición romántica del hombre, y en la que algunos de sus participantes encontraron algo más que a sí mismos¨.

 

Sobre el autor:

 

¨Bruno Nievas (Almería, 1973), pediatra y escritor, ha sido uno de los fenómenos más impresionantes que ha dado la revolución digital del mundo del libro. Su primera novela, Realidad aumentada (2011; Ediciones B, 2012), la autopublicó en internet y superó las 42.000 descargas. Más adelante fue publicada por Ediciones B y B de Books, y se situó en las listas de más vendidos de varias librerías online durante meses. Su segunda novela fue Holocausto Manhattan (Ediciones B, 2013), con la que consiguió un gran éxito de público y crítica en todos los formatos.

 

Bruno Nievas tiene su propia página web (www.brunonievas.com) y una presencia muy activa en las redes sociales a través de sus cuentas en Facebook y Twitter (@BrunoNievas)¨.

 

Me ha encantado el libro, que terminé antes de volverme a Yakarta… pese a no haberlo leído entero. Me explico. Cogí prestado este libro de la biblioteca municipal. Lo estaba leyendo con mucho gusto, pero acercándose la fecha de dejar Vitoria iba por la página 297 de 441. Tenía mucho interés en saber cómo acababa y cual era el destino de Zara Foley, así que pegué un salto a la página 413 y lo terminé.

 

La novela refleja muy bien lo que era una expedición antártica en su tiempo, y documenta perfectamente lo que fue la gesta de Shackleton y la tripulación del Endurance en la mítica Expedición Imperial Transantártica, logrando sobrevivir al hundimiento de su barco. El Endurance quedó atrapado en el hielo el 19 de enero de 1915, se hundió 10 meses más tarde, y durante los siguientes 4 meses y medio Shackleton y sus hombres se movieron por los témpanos de hielo y en barcas, hasta alcanzar el 14 de abril de 1916 Isla Elefante donde fueron rescatados. ¡Increíble como lograron sobrevivir en esas condiciones extremas y durante tanto tiempo!

 

El líder, como se refleja en la novela, era un hombre especial. En este fragmento del libro James Caird, patrocinador de la Expedición Imperial Transantártica, compara de esta manera a los tres grandes exploradores antárticos mientras habla con Shackleton:

 

¨Respiró, agitado, y se dio cuenta de que había alzado la voz al ver que su anfitrión contraía el bigote. Se había dejado llevar, detestaba los despachos y los hombres apoltronados en sillones, aunque esa fuera la existencia que su esposa deseaba. Pero él se había enrolado en la marina con dieciséis años, había llegado a capitán a los veinticuatro y había acompañado a Scott en su primera expedición al sur. Allí había aprendido a sobrevivir en el fin del mundo, algo que le resultaba más sencillo que contagiar de entusiasmo a un burócrata.

- Lo siento –dijo, enrollando los mapas-, no volveré a importunarle.

- Tome asiento.

Dejo el plano a medio liar y alzó la vista. El empresario extrajo una libreta, alargada y fina, de uno de los cajones, cogió una de las plumas del escritorio y garabateó algo en una de las hojas. La arrancó y la sostuvo entre sus dedos, manchados de tinta.

- Resulta complicado valorarle a usted por los parámetros considerados como normales. Hace poco, mi amigo Winston Churchill, al que usted conoce, me dijo que no apoyaba su expedición. Según él, se habían perdido muchas vidas en esa búsqueda y los polos, al fin y al cabo, ya han sido conquistados. Sin embargo, me contó que en la calle dicen que si uno busca un líder preocupado por los aspectos científicos, habría de escoger al fallecido Scott, que en paz descanse. Para una expedición rápida y eficiente, a Amundsen. Pero que cuando todo parece perdido, cuando no hay esperanza, hay que rezar para que aparezca Shackleton. Usted le prometió a Churchill que, lo lograra o no, traería de vuelta a todos sus hombres y por eso él ha puesto al coronel Orde-Less, un experto en motores, a su disposición.

- Así es.

Caird, con el papel aún en su mano, le sonrió.

- Me he hecho rico comerciando con el yute pero mi deseo siempre ha sido aparecer en los libros de Historia. Eso es lo que estoy comprando con este dinero. Solo quería cerciorarme de que era usted de fiar.

El empresario alargó el brazo y él apenas pudo creer que aquello fuera un cheque, a un nombre, ¡y por veinticuatro mil libras! Abrió la boca, sin saber qué decir.

- Si le diera menos –dijo el empresario- puede que no consiguiera el resto y podría perder mi dinero. Ahora, encuentre un puñado de insensatos que quieran acompañarle en ese barco indestructible y haga el favor de regresar con vida para abonarme mis beneficios. Entre ellos, un hueco en la Historia.

Tuvo que agarrar el papel con fuerza para que el temblor de sus dedos no le traicionara.

- Yo… Sir James… ¡Ha salvado usted a la Expedición Imperial Transantártica!

- No es necesario que me adule, ya tiene el dinero. Tan solo le impondré una condición. Contrate a ese fotógrafo, el de la expedición de Mawson.

- ¿Frank Hurley? ¿El autor de Home of the blizzard?

- El mismo. Por cierto, me han dicho que lleva perros.

- Sesenta y nueve, para ser exactos. Pensaba llevar caballos, pero cuando Amundsen me visitó en febrero me los desaconsejó.

- Adoro los perros, ¡no sabe cómo le envidio!¨

 

Del libro me han gustado mucho los continuos retrocesos en el tiempo, en el que se explican diferentes experiencias previas de diferentes miembros de la tripulación y de Shackleton, que hace que se entienda mejor tanto la historia como las diferentes personalidades de cada uno.

 

También me ha gustado leer sobre la presencia de un cuarto compañero. Mientras leía el libro estuve hablando con mi cuñado Fernando y me contó que en esa y en otras situaciones extremas, cuando parecía que todo estaba perdido, aparecía alguien que los guiaba. Alguien que en esos momentos parecía muy real, pero que luego desaparecía. Recientemente en la novela ¨El silencio de la ciudad blanca¨ también he visto a ese personaje imaginario que cuando las fuerzas te fallan te guía y luego desaparece.

 

En la novela –Primera Parte- aparece esta referencia al cuarto compañero:

 

¨Sé que resulta extraño, pero al repasar la travesía de Georgia del Sur, siempre pienso en Shackleton, en Crean… y en un cuarto compañero¨.

-Frank Worsley, capital del Endurance (1872-1943)-

 

En Wikipedia se menciona lo siguiente: Shackleton, que no era un hombre religioso, escribió más tarde: "No tengo duda que la providencia nos ha guiado ... Yo sé que durante aquella larga y terrible marcha de treinta y seis horas sobre las montañas sin nombre y glaciares, a menudo me parecía que éramos cuatro y no tres". Esta imagen de un cuarto viajero -repetida por Worsley y Crean- fue recogida por T. S. Eliot en su poema La tierra yerma.

 

En la Quinta Parte de la novela se menciona ese poema:

 

¨¿Quién es el tercero que siempre camina a tu lado?

Cuando cuento, solo estamos tú y yo juntos,

Pero cuando miro adelante por el sendero blanco

Siempre hay otro caminando a tu lado

Deslizándose envuelto en un pardo manto, encapuchado

No sé si hombre o mujer,

¿quién es ese, al otro lado de ti?¨

 

Fragmento de The Waste Land (T.S. Eliot, 1922)

Inspirado en la travesía de Ernest Shackleton por Georgia del Sur.

 

¡Cuidado, lo que viene a continuación puede ser un spoiler por lo que si vais a leer el libro no continuéis!

 

El escritor, en la sección de ¨Agradecimientos¨, explica que los personajes, situaciones y lugares que describe en la novela son reales. Excepto uno de los personajes, con el que pretende dar una posible explicación a esa cuarta presencia que Shackleton, Crean y Worsley describieron en la parte final de su viaje y que, aún hoy, nadie ha logrado esclarecer. Misterioso, ¿no?

 

Una buena novela para los amantes de la Historia y de aventuras, y un autor del que tengo que comprar una de sus anteriores novelas para agradecerle el buen rato pasado. 

02/08/2016 11:16 basurde Enlace permanente. Libros

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