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Basurde Xiao Long

Cataratas de Victoria (Zambia + Zimbabue) y Parque nacional de Chobe (Botsuana)

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Cataratas Victoria (Zambia & Zimbabue) - 347 fotos

 

Parque nacional de Chobe (Botsuana) - 189 fotos

 

Chaminuka Lodge (Zambia) - 47 fotos

 

Video Vuelo Lusaka-Livingstone (Zambia) (1´05¨)

 

Video Leones y elefantes en el Parque nacional de Chobe (Botsuana) (1´41¨)

 

Video Jacuzzis at Victoria Falls (Zambia) (2´45¨)

 

Relive - Cataratas de Victoria (Zimbabue y Zambia) (43¨)

 

Relive - Chobe National Park (1´49¨)

 

Relive - Devil´s Pool - Victoria Falls (Zambia) (32¨)

 

Relive - Aeropuerto Lusaka - Chaminuka Lodge (Zambia) (53¨)

 

Este año las vacaciones de Navidad las tenemos del viernes 13 de diciembre al lunes 6 de enero (esos dos días toca currar). A España tengo que ir sí o sí, porque es época de estar con la familia y amigos y me apetece mucho. Pero teniendo tres semanitas se puede combinar con algún viaje por aquí cerca, y es lo que hice. Cuando compré el vuelo a España para Navidades allá por agosto lo hice dejando unos días para hacer turisteo, volando a España el 22 de diciembre.

 

Habiendo comprado el vuelo a España con tanta antelación uno podría pensar que también habría organizado ese mini-viaje previo también con antelación. Pero no, fue el viernes 29 de noviembre cuando me dije: ¨upps, dos semanas para vacaciones y todavía no he mirado nada¨. Tenía en mente varios planes, todos con vuelos directos con la compañía nacional de Angola TAAG:

-Mozambique

-Zimbabue

-Zambia

-Quedarme en Angola e ir al sur, a la zona de Cuito Cuanavale.

 

Al final ese viernes miré combinaciones y el que mejor cuadraba de fechas y precios era Zambia, el vuelo a Lusaka. Resultó ser una excelente opción. Además justo ese viernes era Black Friday y mirando vuelos internos de Lusaka a Livingstone (donde se encuentran las cataratas de Victoria) vi que tenían un descuento del 35%, así que adelante con ello.

 

PLAN DE VUELO

 

Domingo 15 de diciembre de 2019

Vuelo TAAG DT589 de Luanda (08:30) a Lusaka (12:15)

Vuelo Proflight PO0708 de Lusaka (16:50) a Livingstone (18:00)

 

Miércoles 18 de diciembre de 2019

Vuelo Proflight PO0705 de Livingstone (12:20) a Lusaka (13:30)

Vuelo TAAG DT587 de Lusaka (20:05) a Luanda (21:50)

 

En cuanto compré los billetes se lo comenté a mi compañera de viajes, Annabelle, que es de Zambia y sabía que iba en ese vuelo DT589 a su ciudad Lusaka. Le pilló por sorpresa que no le hubiera comentado nada antes, pero fue la decisión del momento, mirar opciones y p´adelante, una hora antes de ir a trabajar. Me dijo que ella el lunes 16-D tenía cosas que hacer en Lusaka por la mañana, pero que volaría a Livingstone ese lunes por la tarde para unirse al viaje. ¡Genial!

 

PLAN

 

Ahora tocaba preparar el plan. Iba pocos días y quería cubrir lo máximo posible. En estos casos como es habitual tocaba tirar de la guía Lonely Planet Sur de África que tengo en casa. En las primeras páginas tienen una lista de las 17 mejores experiencias. Y en el top-3 hay dos que podía hacer desde Livingstone. Así las describe la guía:

 

1.- CATARATAS VICTORIA

 

Tan emblemáticas de África como la famosa frase ¨Dr. Livingstone, supongo¨, las estruendosas cataratas de Victoria, las más grandes, bonitas y majestuosas del mundo, dejarán pasmado (y empapado) al viajero. Su magnitud es su rasgo más impresionante: un millón de litros de agua son vertidos cada segundo en una caída de 1908 m que crea una columna de agua pulverizada visible a kilómetros de distancia. Vale la pena remover cielo y tierra para ir a verlas.

 

2.- DELTA DEL OKAVANGO

 

3.- CHOBE NATIONAL PARK

 

Este parque de Botsuana se sitúa entre la élite de los destinos de safari. Para empezar tiene la mayor población de elefantes del planeta, que se cuentan por decenas de miles y que son muy pero que muy grandes. Entre los icónicos paisajes de Savuti viven leones que comen elefantes. Linyanti es uno de los mejores parajes del continente para ver al licaón, el perro salvaje africano en peligro de extinción. Para terminar, el río Chobe es la fuente que sacia la sed de buena parte de la carismática megafauna de África.

 

Quedé con Annabelle para ver qué le apetecía hacer a ella y qué haría yo a mi aire ese lunes que estaría solo y acordamos lo siguiente:

 

Lunes 16 de diciembre: Visita a mi bola de las cataratas Victoria, desde el lado de Zimbabue y Zambia.

Martes 17 de diciembre: Visita juntos al Parque Nacional de Chobe.

Miércoles 18 de diciembre: Visita juntos a Devil´s Pool, un jacuzzi natural en la isla de Livingstone, al borde de las cataratas de Victoria.

 

ALOJAMIENTO

 

Nos decantamos por Jollyboys Backpackers. Así lo describe Lonely Planet:

 

¨Con un propietario muy bien informado, también sobre los gustos de los mochileros, este albergue es un lugar perfecto para alojarse, con un personal amable, un bar-restaurante de lo más social, un salón de lectura y una buena piscina. Tanto los dormitorios compartidos como los baños están impecables (incl. una opción más sofisticada), mientras que las habitaciones privadas son casitas de jardín con techo a dos aguas o cómodas habitaciones con aire acondicionado y baño adjunto¨.

 

Su página Web (backpackzambia.com) tiene mucha información sobre actividades. Les escribí preguntándoles sobre el safari a Chobe National Park en Botsuana y me respondieron rápidamente con un PDF de 24 páginas indicando actividades que se podían hacer por la zona y precios. ¡Muy eficientes! También me respondieron una consulta que tenía sobre el tipo de visado que más me convenía solicitar.

 

Buen ambiente, gente maja, muy recomendable.

 

Esta es la crónica del viaje:

 

DOMINGO 15 DE DICIEMBRE DE 2019 – LUANDA-LUSAKA-LIVINGSTONE

 

Vuelo TAAG DT589 Luanda (08:30) – Lusaka (12:15)

 

Nada más aterrizar tocaba pedir el visado. El plan que tenía, en cuanto a fronteras se refiere, era el siguiente:

Domingo: entrar en Zambia.

Lunes: salir de Zambia, entrar a Zimbabue, volver a Zambia.

Martes: salir de Zambia, entrar a Botsuana, volver a Zambia.

Miércoles: salir de Zambia.

 

Vamos, que iba a entrar en Zambia 3 veces en tres días.

Mirando la Web del Departamento de Inmigración de Zambia vi que tenía las siguientes opciones:

-Visado de entrada única = 50$

-Visado de doble entrada = 80$

-Kaza Univisa = 50$

-Visado de entradas múltiples = 50$

-Visado de un día = 20$

 

El visado que me venía perfecto era Kaza Univisa. Es un visado que durante los 30 días te permite entrar en Zambia y Zimbabue y moverte líbremente por esos países, entrando y saliendo, sin ninguna restricción. Como un visado Schengen para Europa, pero con Zambia y Zimbabue. Para viajes de un día a Botsuana a través de la frontera de Kazangula no se necesita visado así que perfecto, este me cuadraba.

 

Sin embargo, al llegar a la ventanilla y pedir el visado Kaza Univisa el funcionario me dijo que no tenían ese visado, que se les había agotado. Le respondí: ¨vamos a ver, este es el aeropuerto de Lusaka, principal punto de entrada al país. ¿Qué quiere decir que no tenéis ese visado?¨. ¨Quiere decir que se nos han agotado¨. Le expliqué mi plan y me dijo que me daba un visado de una entrada y que al día siguiente en Zimbabue pidiera el visado Kaza Univisa. Le dejé evidente mi descontento, porque el que se les hubiera agotado el visado Kaza Univisa significaba que en lugar de tener que pagar 50$ por un visado tenía que pagar 50$ x2 = 100$.

 

Al entrar en Zimbabue al día siguiente y pedir el visado Kaza Univisa me pusieron una pegatina en el pasaporte. En el puesto fronterizo terreste, tanto al salir de como al volver a Zambia pregunté a ver si lo que me habían dicho en el aeropuerto era verdad o el funcionario me estaba tangando, que si era posible que se quedaran sin visas Kaza Univisa en Lusaka, y me dijeron que sí. Que si coincide que se les acaban las pegatinas, hasta que no reciben más no se dan los visados Kaza Univisa. Bien, la imagen que me dio el país nada más entrar no fue la mejor, con esa desorganización. ¿No sería lógico, si son pegatinas, tener 1.000 en reserva por si se agotan?

 

Pasados los trámites aduaneros en Lusaka me despedí de Annabelle, cambié pasta y me fui a comprar una tarjeta de teléfono local, principalmente porque me gusta tener acceso a Google Maps y ver los sitios por donde ando. Me instalaron una pero salí de la oficina y no funcionaba. Me dijeron que esperara, que la activación llevaba un tiempo. Volví a los 90 minutos porque no funcionaba y me dijeron que paciencia. Bien, finalmente al día siguiente tuve que pasar por una oficina de MTN (la compañía teléfonica local) para que me solucionaran el problema, y lo hicieron cambiando el SIM. Fueron muy amables en la atención. Por lo visto el que me habían vendido en Lusaka no funcionaba.

 

Eché un rato en el aeropuerto hasta embarcar el vuelo de Lusaka a Livingstone:

Proflight PO0708 (16:50) – Livingstone (18:00)

 

El avión de Proflight era pequeñísimo, tenía solo capacidad para 29 pasajeros. 10 filas de tres asientos cada una, uno a un lado de pasillo, dos al otro, y en una de las filas solo dos asientos porque la puerta –que era la escalerilla de subida y bajada del avión- ocupaba un espacio. En ese avión además se dio la circunstancia de que la puerta para cerrar la cabina había sido quitada, con lo que desde el asiento que tenía en la segunda fila fue bastanta interesante ver las operaciones del piloto durante el vuelo. Lo podéis ver en el siguiente video.

 

La reserva en Jollyboys Backpackers incluye traslado del aeropuerto al hostel, así que me estaban esperando para recogerme.

 

El día no dio más de sí. Cena y al sobre.

 

LUNES 16 DE DICIEMBRE DE 2019 – CATARATAS DE VICTORIA (ZIMBABUE Y ZAMBIA)

 

Copio y pego lo que dice Lonely Planet sobre las cataratas de Victoria:

 

¨¿Por qué ir?

 

Junto con las pirámides de Egipto y el parque del Serengueti, las cataratas Victoria (Mosi-oa-Tunya, ¨el humo que truena¨) completan la trilogía de los imprescindibles de África, un destino de por sí aunque compartido entre Zimbabue y Zambia.

Estas cataratas son uno de los mayores espectáculos del planeta y atraen a viajeros de todo tipo: mochileros, grupos organizados, adictos a la adrenalina, familias y recién casados. Se puede disfrutar de la vista frontal de esta embravecida cortina de agua de más de 1,5km en todo su esplendor desde un helicóptero o atreverse a mirarla desde el borde del Devil´s Pool; da igual, su poder y fuerza nunca defraudan.

Además de la visita a esta maravilla natural, este viaje permitirá tachar muchas otras preferencias de la lista de cosas que hacer, como rafting o puenting.

 

¿Cuándo ir?

 

Las dos razones principales para ir a las cataratas Victoria son ver este gran espectáculo natural y vivir experiencias al aire libre, cada una a su tiempo.

De julio a diciembre es la temporada de rafting en aguas bravas, en especial en agosto para rápidos de nivel alto.

De febrero a junio las cataratas bajan con toda su fuerza, cuando se recomienda llevar un chubasquero.

De julio a septiembre se disfrutan las mejores vistas de las cataratas, con un clima ideal y la posiblidad de practicar muchas actividades.

 

La séptima maravilla natural del mundo

 

Las cataratas Victoria son las más grandes, hermosas y majestuosas del planeta, la séptima maravilla natural del mundo y Patrimonio Mundial de la Unesco. Un viaje por el sur de África no está completo sin la visita a este lugar espectacular.

Caen cerca de un millón de litros de agua por segundo desde 108 m de altura y a lo largo de un tramo de 1,7 km en la garganta del Zambeze. La imagen es realmente impactante. Las cataratas Victoria se pueden ver, escuchar, saborear y tocar, algo que muy pocos otros lugares pueden ofrecer. Sin duda, hay que verlas.

Además, su espectacularidad está garantizada en cualquier época del año, aunque la experiencia cambia¨.

 

También Lonely Planet responde la pregunta de si es mejor visitar las cataratas desde Zim o desde Zam:

 

¨Las cataratas Victoria están en la frontera entre Zimbabue y Zambia, fácilmente accesibles desde ambos países. Sin embargo, la gran pregunta que muchos viajeros se hacen es: ¿Las visito desde Victoria Falls, en Zimbabue, o desde Livingstone, en Zambia? La respuesta es fácil: desde ambos lados y, en lo posible, alojarse en ambas ciudades. Hay que pagar por visados extra, pero, qué menos si ya se ha llegado hasta aquí.

En el lado zimbabuense se está más lejos de las cataratas, aunque las vistas generales de las mismas son mucho mejores. En el lado zambiano, los más atrevidos podrán asomarse al borde mismo en Devil´s Pool, con una perspectiva más angosta.

La localidad de Victoria Falls fue creada para los turistas, así que están bien para pasear y queda justo en la entrada de las cataratas, con la belleza natural del bush africano. En cuanto a si es segura dados los actuales problemas políticos del país, la respuesta es un contundente ¨sí¨.

Livingstone es una ciudad atractiva de ambiente relajado y aire histórico. Durante muchos años, la localidad de Victoria Falls fue el principal centro turístico de la zona, por lo que Livingstone se antoja más auténtica, quizá porque sus habitantes tienen otroso medios de ganarse la vida aparte del turismo. Livingstone está llena de viajeros todo el año, aunque la ciudad es muy dispersa y está a 11km de las cataratas¨.

 

El plan era madrugar para cruzar pronto a Zimbabue y aprovechar el día al máximo. Bien, eso no pasó así. El cuerpo se adapta rápido a las vacaciones, pasé de poner el despertador y me quedé en la cama hasta que me apeteció levantarme. Desayuné con tranquilidad y aproveché que Jollyboys ofrece transporte gratuito a la frontera con Zimbabue a las 10 de la mañana. La frontera está a unos 10 kilómetros. El taxi de vuelta me costó 75 kwachas, unos 5 euros. El precio que habíamos negociado era 80, pero como el taxista no tenía cambio en lugar de hacerme la jugada me dejó pagar 75, que era lo que llevaba (lo siguiente que tenía era un billete de 100).

 

La furgoneta de Jollyboys (el shuttle) estaba lleno. Unos se quedaban en la zona de Zambia, visitando el parque nacional, otros tirábamos para Zimbabue. Una pareja preguntó: ¨¿quién va a Zimbabue?¨, su idea era compartir gastos del taxi. Mi idea era ir a mi bola y no complicarme la vida adaptándome a otros planes, así que me hice el longuis como que no entendía inglés y ni contesté (Dios, cada vez más antisocial). Pasé los trámites de salida de Zambia y entrada a Zimbabue (donde me dieron el visado Kaza Univisa) y fui andando hasta el parque nacional Victoria Falls en Zimbabue, cruzando el puente Victoria Falls. Es un paseo agradable y lo veo como mejor opción que liarte a coger un taxi, se puede llegar tranquilamente andando al parque nacional Victoria Falls de Zimbabwe desde la frontera de Zambia.

 

En el parque Victoria Falls pedí un mapa (1$) y fui siguiendo los 16 miradores marcados en la ruta, viendo las diferentes cascadas y leyendo las explicaciones. Llegando a la zona más al este (zona de Zambia) ves los estragos que ha hecho la sequía en las cataratas. En las últimas semanas había mucha información en los medios sobre cómo las cataratas de Victoria están secas por la sequía.

 

La Vanguardia – Las desoladoras imágenes de las cataratas Victoria sin agua

 

No es el caso en la zona de Zimbabue, pero sí es el caso en la zona de Zambia, donde en lugar de cascadas se ven paredes de roca. Lo que hasta cierto punto también lo hace muy interesante, en mi opinión. Eso sí, lo de la sequía da pena por las consecuencias que tiene para la gente, la agricultura y la fauna. Gran parte de la energía de Zambia es producida por centrales hidroeléctricas y en estos meses, según me contaba Annabelle, los cortes de electricidad han sido largos y frecuentes.

 

Desde uno de los miradores a las cataratas se ve enfrente la isla Livingstone y había personas bañándose en la Devil´s Pool, un jacuzzi natural al borde de la cascada. Hablaré más sobre esto posteriormente, ya que lo visitamos el miércoles. Leyendo el mapa dice lo siguiente de los miradores 11 y 12: ¨Desde estos miradores puedes ver claramente la isla de Livingstone y fue aquí donde Livingstone ató una bala a una cuerda y la dejó caer por la garganta para medir la altura de las cataratas¨. Interesante.

 

Salí del parque nacional Victoria Falls, salí de Zimbabue, volví a cruzar el puente Victoria Falls, entré en Zambia y entre al parque nacional Mosi-au-Tunya. Todo eso se puede hacer tranquilamente andando.

 

Mosi-au-Tunya quiere decir ¨el humo que truena¨ y es como se conocen las cataratas localmente. Tuvo que venir Livingstone a ponerle el nombre de su reina Victoria, pero el nombre local kololo es sin duda más chulo y más descriptivo. También tiene otros nombres, cualquiera de ellos más bonito que el que prevalece. Este artículo –Las cataratas Victoria en el bicentenario de David Livingstone- explica muy bien y brevemente la historia del ¨descubrimiento¨ de Livingstone de estas cataratas. Digo ¨descubrimiento¨ porque los locales ya sabían lo que tenían en casa:

 

¨David Livingstone, explorador y misionero escocés, empeñado en combatir la esclavitud en África, extender la fe cristiana y abrir nuevas vías al comercio con el Reino Unido, navegaba por el Zambeze cuando divisó el humo y escuchó el estruendo diez kilómetros río arriba. Preguntó a los nativos la razón del ruido y las columnas de humo. Sus informantes parece ser que fueron los kololo, una comunidad que se había establecido unas décadas atrás en la zona huyendo de su antiguo hogar, en el Este, agobiados por la presión de los zulúes. Para los kololo, las cataratas eran mosi oa tunya, el humo que truena. Livingstone recoge este nombre en sus diarios y también hace referencia a otro nombre anterior, shongwe, que, según se cree, era el nombre más común antes de la llegada de los kololo. Pero no el único. Los nambia las llamaban chinotemba, el lugar que truena (chinotemba es, precisamente, el nombre con el que algunos grupos, en Zimbabue, quieren rebautizar a las cataratas Victoria); los zezuru las llamaban mapopoma (estruendo), y los ndebele, manza thunqayo, el humo que se eleva. Los tonga creían que allí donde se estrellaban las aguas del río y nacía el arco iris se ocultaba una divinidad.

 

Una belleza indecible

 

Livingstone se acercó a las columnas de vapor, cuya cima se perdía en las nubes. La vegetación era cada vez más densa: una selva tropical en la que abundan la teca, las palmeras, el ébano y los baobabs. Hay cientos de aves y mariposas y, a cada rato, la vista queda atrapada por la figura de los elefantes que bajan a beber al río, los hipopótamos que lo habitan, los búfalos que lo circundan y toda clase de antílopes que se mueven en la espesura. "Todo el paisaje -escribió David Livingstone- es de una belleza indecible".

 

El 16 de noviembre de 1855, Livingstone cambió su canoa por otra más ligera y avanzó por el Zambeze hasta alcanzar una isla que se encuentra en el mismo borde de las cataratas, la isla Kazeruka, hoy rebautizada como isla Livingstone. Andando, sobre las piedras húmedas, el misionero se acercó hasta el punto donde las aguas se despeñan. Quedó absorto, cautivado, maravillado por el soberbio espectáculo, que bautizó con el nombre más honorable que pudo imaginar, de acuerdo con su conciencia: el nombre de su reina, Victoria. Años después escribiría su famosa frase: "Escenas tan bellas deben haber sido contempladas por los ángeles en su vuelo".

 

Entre al parque y en primer lugar me dirigí al llamado ¨boiling pot¨, que se traduciría como ¨cazuela hirviendo¨. Un cartel lo explicaba de la siguiente manera:

 

¨The boiling pot is a spot where water swirls due to resistance of rock to the erosive power of water thereby producing a back flow and upsurge of water as the case is with boiling water in a hot pot.

This is a good spot for demonstrating river cut and head-ward erosion and abandonment of previous waterfalls in addition to providing an excellent spot for geological experience. It is the first and one of the narrowest points of Africa´s 4th longest rivers after reaching a maximum width of 1708m.

The journey for the famous adrenaline water rafting sport starts about 50 meters upstream of this spot. This is also believed to be home to the river god, the Nyaminyami who local people say control the Zambezi up to Lake Kariba.¨

 

Traducido:

 

¨La olla hirviendo es un lugar donde el agua se arremolina debido a la resistencia de la roca al poder erosivo del agua, lo que produce un flujo de retorno y un aumento de agua, como sucede con el agua hirviendo en una olla caliente.

Este es un buen lugar para demostrar el corte del río, la erosión y el abandono de cascadas anteriores, además de proporcionar un excelente lugar para la experiencia geológica. Es el primero de los puntos más estrechos del cuarto río más largo de África, después de alcanzar previamente un ancho máximo de 1708m.

Las experiencias de rafting comienzan a unos 50 metros aguas arriba de este lugar. También se cree que es el hogar del dios del río, el Nyaminyami, que según la gente local controla el Zambezi hasta el lago Kariba ".

 

La anchura de las cataratas Victoria es brutal, 1.7 kilómetros. En la temporada en la que el Zambezi lleva más agua es una catarata continua de más de kilómetro y medio de altura, con el agua cayendo por una garganta de esa longitud y 100 metros de altura. Todo esa agua se recoge y pasa luego por esta estrecha garganta, por lo que os podéis imaginar la velocidad y el caudal que lleva. Excelente sitio para rafting, pero solo en la temporada en la que el Zambezi lleva menos agua. Cuando más agua lleva acceder a esa zona es misión imposible, por la fuerza del agua y la nube de vapor producida. Desde la distancia te mojas.

 

Para llegar al ¨boiling pot¨ hay que descender al río, lo que supone un descenso de unos 100 metros por un sendero de escaleras llamado Palm Grove Trail. Hay babuinos por la zona y de vez en cuando se quedan tranquilamente parados en las escaleras. Al principio no sabía que hacer, son bichos grandes con buenos colmillos y pasar cerca de ellos no me parecía buena idea, por si eran territoriales y pensaban que al utilizar la escalera estaba invadiendo su espacio. Pero después de cansarme de esperar a que se movieran de la escalera me puse a avanzar y pasas a su lado sin que se inmuten (el que se inmutaba era yo, que iba un poco nerviosete pensando ¨que no les de por hacerme nada…¨ -un poco nerviosete quiere decir que igual los monos podían oler el miedo). Subí de ¨boiling point¨ recorriendo las diferentes rutillas. En algunos puntos panorámicos la vegetación impedía ver nada, ahí lo pueden hacer un poco mejor los empleados del parque limpiando la zona. Me acerqué al lado de las cataratas y la verdad es que en la zona de Zambia era una larga pared de piedra sin agua. Cruce el llamado Knife Edge Bridge, un puente peatonal, y llegué a la zona más al oeste desde el que se veía el extremo de Zimbabue en el que había estado hacía unas horas, llamado ¨Danger Point¨.

 

Volví sobre mis pasos y me acerqué a la última zona que me quedaba de ver en el parque, que era la zona del río, ya detrás de las cataratas. Paseando por allá vi un cartel que decía:

 

¨Notice to the public: swimming, bathing and fishing in the river or pools is not allowed. Any person found guilty of these offences will be prosecuted¨.

 

Traducido:

¨Aviso al público: no se permite nadar, bañarse ni pescar en el río o en las piscinas. Cualquier persona declarada culpable de estos delitos será procesada ”.

 

Bueno, sin problema, tampoco tenía intención de bañarme en el río. Pero las cosas pueden cambiar en segundos y mientras paseaba noté que desde el río un tío me hacía señas, como de ¨espera, espera¨. Y esperé. Se me acercó y me dijo ¨¿quieres ir al jacuzzi?¨. Me imaginaba que se referiría a una poza natural, como Devil´s Pool, y le dije que adelante. Estuvimos cruzando el río Zambezi, algunas veces en seco por las piedras, otras yo simplemente metía los pies en el río unos treinta centímetros y llegamos hasta la llamada ¨Eastern Cataract¨, catarata del este. Enfrente habíamos dejado el Knife Edge Brigde atrás, estábamos al otro lado de las cascadas. Ahí me enseñó una piscina natural y me dijo que me metiera. El jacuzzi era del tipo Devil´s Pool, es decir, con una de las paredes de la piscina siendo por donde caía el agua del Zambezi verticalmente unos 100 metros. ¨No sé, Rick, no lo veo claro¨. Vamos, que fiarme de un tío que me dice que me meta en esa piscina… pues lo justito. Pero el tío al verme dudar se quito la ropa y se metió con toda tranquilidad, predicando con el ejemplo. Salió, me dijo que me metiera y me pidió el teléfono para sacarme fotos. La idea molaba y en mi cabeza pasaban dos opciones:

-puede ser una aventurilla divertida.

-puede ser el típico fiasco que te metes en la piscina, el tío te quita todo lo que has dejado fuera y se pira, contando con que no te vayas por el ¨sumidero¨. Esta opción B es la típica que te pasa, la cuentas y la gente te dice ¨¿pero cómo puedes ser tan pardillo?¨. Con razón.

Pero no sé, sigo pensando que ¨to´el mundo e´bueno¨.

Así que me quité los pantalones, las zapatillas, me metí en la piscina y una gozada la experiencia. El tío saco unas fotillos (foto 1, foto 2, foto 3, foto 4), un video (ver a partir de 1´10¨) y me ayudó a salir.

Recordemos las circunstancias:

-una vez que me salí del sendero del parque estaba totalmente solo, por ahí hacía tiempo que no se veía a nadie.

-las reglas de parque decían lo que decían.

 

Mi improvisado guía no se conformó con eso y me siguió enseñando sitios al borde de las cataratas, hasta casi llegar a la isla de Livingstone. Nos quedamos cerca de una construcción que hay allá y que el miércoles vería que era la que existe para los visitantes a Devil´s Pool. Me dijo que más adelante estaba la frontera con Zimbabue pero le dije que no se le ocurriera cruzarla. Una cosa es una cosa, seis media docena, pero ya saltarte una frontera te puede meter en un buen lío y yo tenía que volver a España a pasar la Navidad.  

 

Una excitante experiencia, fue la parte de las cataratas que más disfrute, en parte por la sensación de estar haciendo algo único, fuera completamente de la ruta turística. Por donde anduvimos solo se puede pasar caminando/vadeando en esta época, en la que el Zambezi lleva poca agua. En temporada alta estaría todo cubierto de agua.

 

Vuelta al parque, nos despedimos y tomé un taxi de vuelta a Jollyboys. En el camino el taxista paró al lado de la carretera para enseñarme una manada de búfalos. Le pregunté a ver si me podía bajar a tomar una foto pero me respondió que no era una buena idea.

 

Llegué a Jollyboys y allá estaba esperando Annabelle, que ya había llegado de Lusaka. Jollyboys ofrecía una cena gratis ese día, comida de Zambia que comimos con los dedos acompañado de unas sidras Hunters Dry. Nos amenizó la noche un australiano, Steady, que tenía una borrachera importante y estaba graciosete. Los siguientes días que coincidimos por el hostel o se hizo el orejas o no se acordaba de haber hablado con nosotros, lo cual es muy probable.

 

MARTES 17 DE DICIEMBRE DE 2019 – PARQUE NACIONAL DE CHOBE (BOTSUANA)

 

Esto es lo que dice Lonely Planet del Parque nacional de Chobe:

 

¨Este parque nacional en la esquina más nororiental de Botsuana es célebre por albergar algunas de las mayores manadas de elefantes del mundo y por ser uno de los mejores destinos para ver fauna africana. Aparte de paquidermos, hay todo el elenco de depredadores y más de 440 especies de aves registradas; hay que estar ojo avizor por si se ven antílopes ruanos y el escurridizo oribí.

En la década de 1930, la primera idea de crear en Chobe una reserva faunística se aparcó pero, en 1968, el lugar se convirtió en el primer parque nacional del país. Comprende tres zonas emblemáticas, todas ellas con cierto aroma a safari de otra época: Chobe Riverfront, con la mayor concentración de animales del parque; las recién accesibles marismas de Linyanti (Linyanti Marshes), tipo Okavango; y la remota y enternecedora Savuti, con una riqueza animal sin igual.

Todo el mundo puede disfrutar de Chobe, desde el que va en vehículo propio hasta el que acampa bajo las estrellas y el que vuela hasta su lodge de lujo.

Para evitar aglomeraciones, en Chobe Riverfront se aplica una política de descongestión con la que los domingueros en vehículo propio solo pueden visitar el parque entre 9.00 y 14.30. Al llegar a Kasane, hay que ir a la entrada del parque para programar la visita, o reservar un safari a través del lodge o campamento del viajero¨.

 

El plan para ese martes era visitarlo. Se encuentra muy cerca de Livingstone. El tour empezaba a las 7 de la mañana desde Jollyboys y condujimos 1 hora (65k) hasta Kazungula, donde se encuentra el puesto fronterizo para salir de Zambia. Esta vez no tuvimos que hacer los trámites aduaneros en persona, le pasamos los pasaportes al conductor en Kazungula y el mismo se encargó de que nos sellaran la salida de Zambia, no tuvimos ni que bajarnos del coche (curioso). Kazungula se encuentra a orillas del río Zambeze (el de las cataratas Victoria) y se da la curiosa circunstancia de que más o menos en ese punto confluyen las fronteras de 4 países: Zambia, Zimbabue, Botsuana y Namibia. Vamos, desde donde estábamos podíamos ver los otros tres países. Se está contruyendo un macro-puente para cruzar el río, pero a día de hoy todo se hace con ferries, y se ven los camiones esperando para embarcar y ser transladados al otro lado. Los ferries no son grandes, son barcas grandes en los que cabe un camión y punto.

 

Cruzamos en barca y al otro lado nos estaba esperando un empleado de Kalahari Tours and Safaris. Nos montó en el coche y fueron unos 12k hasta Kasane, donde desayunamos y posteriormente tomamos un crucero por el río Chobe. Fue espectacular porque vimos un montón de animales y en gran cantidad: hipopótamos, elefantes por decenas, algún cocodrilo, búfalos, antílopes, … además de un montón de aves. ¡Una gozada! (Ver fotos aquí)

 

Volvimos a las oficinas de Kalahari Tours, almorzamos y nos montamos en un vehículo para hacer un safari por el Parque Nacional Chobe. En el coche solo estábamos Annabelle, el conductor y yo, hubo suerte que no había más turistas. Para empezar vimos dos leones y una leona, cada uno de los cuales tenía un búfalo cerca que habían matado esa mañana. Ahora descansaban en la sombra después de haberse pegado un festín. Más adelante en otra zona vimos otro búfalo muerto y el guía nos dijo que otro león andaría cerca, pero no lo vimos. El listón bien alto para empezar. Seguimos la ruta y vimos un montón de antílopes, búfalos, hipos, elefantes, jirafas, facóqueros, aves y volvimos donde estaban los leones para ver si había habido movimiento. La leona no se había movido, pero uno de los leones había vuelto a comer donde estaba su búfalo y el otro sesteaba fuera de la vegetación, más activo que cuando lo vimos la primera vez. ¡Impresionante!

 

Vuelta a la frontera, ferry, frontera y de vuelta a Jollyboys. Durante el camino pensamos en ir a un restaurante africano que hay en Livingstone para cenar pero nos comió la desidia y nos quedamos a cenar en Jollyboys, a lo sencillo. Ahí conocimos a una pareja muy maja, Ross y Jenny, sudafricano él, inglesa ella, y estuvimos echando unas risas. Ross tenía 37, Jenny 24, y se les veía muy enamorados. Los dos trabajaban en cruceros por el Mediterráneo, 4 meses a bordo, 4 de vacaciones, y tenían previsto viajar pronto a Costa Rica, quizás a instalarse allá, montar un Bed and Breakfast… Muy agradables y estuvimos echando buenas risas. Unos tequilas para celebrar la nueva amistad (no fui yo el que lo propuso, las ideas de pelotazos nunca me parecen una buena idea) y al sobre.  

 

MIÉRCOLES 18 DE DICIEMBRE DE 2019 – DEVIL´S POOL (LIVINGSTONE) + CHAMINUKA LODGE (LUSAKA) + LUANDA

 

El plan para ese día era visitar Devil´s Pool, que se traduciría al castellano como ¨La piscina del diablo¨. Esto solo se puede hacer a través de un tour, organizado por esta compañía: www.devilspool.net. Así lo describe Lonely Planet:

 

¨Una de las experiencias más emocionantes, no solo de las cataratas sino de toda África, es el temible viaje hasta la isla de Livingstone, donde es posible bañarse en la Devil´s Pool, una increíble poza infinita natural al borde de las cataratas Victoria. El viajero puede saltar a la piscina, asomar la cabeza por el borde y disfrutar de una vista increíble de la caida de 100 metros. Aquí está también la placa que marca el punto desde el que David Livingstone vio las cataratas por primera vez¨.

 

Nos apuntamos al primer tour de las 7:30 a.m. Había que estar en un embarcadero para las 7 a.m. y una barca nos llevó hasta la isla de Livingstone. Nos explicaron cómo funcionaba la visita y nos acercamos al río. Para llegar a Devil´s Pool hay que nadar primeramente unos metros contra la corriente del Zambezi. Antes les pasamos los teléfonos móviles a unos empleados que luego sacarían unas fotos y videos fantásticos. Mirando esas imágenes posteriormente (ver video) parece una locura, pero en ningún caso es así. La probabilidad de caerte abajo es muy muy remota, tendrías básicamente que tirarte intencionadamente. En alguna foto parece que estoy un poco más expuesto, pero en ese caso uno de los trabajadores me estaba cogiendo de los pies mientras hacía el superman –lo que no sale en la foto y fue sugerencia de ellos-. Así que no es ninguna locura y sí una experiencia muy emocionante que se disfruta mucho.

 

¿Ha muerto gente en Devil´s Pool? La respuesta es no. En Internet podréis ver noticias bastante sensacionalistas, principalmente de gente que lo flipa bastante pensando que ha estado al filo de lo imposible bañándose en esa poza. Es una experiencia increíble, divertida, pero a mí personalmente me pareció bastante segura, más miedo da tirarse del puente de Tobalinilla. Esta Web -Devil’s Pool Victoria Falls: All You Need To Know (And How To Survive!)- está bastante bien y lo corrobora, traduzco del inglés:

 

Piscina del Diablo de las Cataratas Victoria -¿Ha muerto alguien?

 

Según los guías turísticos que operan esta experiencia, nunca ha habido muertes en Devil’s Pool en las Cataratas Victoria durante el tiempo que Livingstone Island Tour –el único operador que incluye el baño en Devil´s Pool- lleva funcionando. Hemos realizado una larga investigación en Internet y no hemos podido encontrar ningún incidente que demuestre que las afirmaciones de los guías son incorrectas.

Puede encontrarse un artículo on-line sobre una muerte en las Cataratas Victoria en 2009, de un guía turístico que intentaba salvar a un turista. Pero esa historia es inexacta, ya que esa muerte en particular no fue en realidad en Devil’s Pool. Más bien, esa muerte ocurrió en un lugar diferente en la cima de las Cataratas Victoria. Entonces, aunque ese desafortunado accidente de 2009 ocurrió en Victoria Falls, no fue la muerte en Devil’s Pool.

Además, esa muerte en las cataratas Victoria en 2009 ocurrió antes incluso de que comenzaran a realizarse los tours oficiales a Devil’s Pool. También ha habido otras muertes ocasionales en las Cataratas Victoria, pero no hay víctimas registradas de personas que se lanzaron a la muerte en Devil’s Pool durante el tour a la isla de Livingstone, que sigue siendo el único tour que se puede hacer para acceder a Devil’s Pool.

Asegúrate de no confundir esta piscina del diablo en África con una piscina del diablo diferente en Australia, en la que, de hecho, ha habido numerosas muertes.

Entonces, no, no ha habido ninguna muerte documentada en Devil’s Pool, en las Cataratas Victoria, aquí en Zambia, África.

¿Hay riesgo de morir en Devil´s Pool? ¡Por supuesto que lo hay!

Estás nadando en la cima de una enorme cascada. Si alguien fuera de alguna manera completamente descuidado y se saltara el límite, seguramente moriría. Por lo tanto, sería negligente descartar por completo la posibilidad de que ocurra tal tragedia.

Dicho esto, tendrías que hacer algo realmente estúpido o esforzarte mucho para llegar al límite. Sería muy difícil e improbable que el agua te llevara naturalmente al límite. Ese labio de roca te retiene.

Aún así, no estaríamos totalmente sorprendidos si algún día se produjera un accidente importante en la Piscina del Diablo. Así que sé cauteloso, cuidadoso y estate alerta cuando nades allí, ayudando a mantener el registro de seguridad de Devil’s Pool de ninguna muerte hasta el momento.

 

Después del baño nos acercamos a un hito donde una placa marque el punto donde el Dr. Livingstone vio las cataratas por primera vez. De hecho, al final del tour te dan un certificado que dice ¨I followed the footsteps of Dr. David Livingstone to Livingstone Island – Victoria Falls – Zambia¨, que traducido dice:¨Seguí los pasos del Dr. Livingstone a la Isla de Livingstone – Cataratas de Victoria – Zambia¨. Firmado y fechado el 18 de diciembre. Lo enmarcaré y lo pondré en mi despacho, a la derecha del diploma de licenciado en informática. Tras esa visita, como colofón, fuimos a desayunar y fue un desayuno delicioso, cocina de calidad en una isla en medio de la nada, nos sorprendió muy gratamente.

 

Volvimos al embarcadero y como todavía teníamos unas horas hasta coger el avión decidimos volver al parque nacional Mosi-oa-tunya. Annabelle ya había estado más veces pero le apetecía ver cómo estaban las cataratas por la sequía. Entramos, las vimos –se quedó bastante triste viendo las paredes de roca- y bajamos otra vez a ¨boiling pot¨, buen ejercicio. Volvimos a Jollyboys, recogimos las mochilas y directos al aeropuerto.

 

Llegamos a Lusaka a las 13:30. Esta vez el avión sí que tenía puerta. Cogía el vuelo a Luanda a las 20:05 así que disponía de 6 horas y media para hacer algo en Lusaka. Annabelle tenía el plan controlado y fuimos a Chaminuka Lodge, a unos 30 kilómetros del aeropuerto. Es un parque privado con cebras, avestruces, elefantes, jirafas, facóqueros, antílopes, ñus… todo tipo de animales. También tienen leones y leopardos que se pueden ver haciendo un tour específico, pero esos no los vimos. Comida allá y relax total en un entorno precioso, tanto por la naturaleza como por las instalaciones. Vuelta al aeropuerto y para Angola.

 

Un viaje de solo 4 días pero que ha cundido un montón, muchísimas cosas que ver en esa zona y lo he disfrutado como un enano, por la compañía y por todo lo que esa zona ofrece. Queda pendiente volver para ver las cascadas con agua, en otra época del año.   

19/12/2019 19:33 basurde Enlace permanente. Viajes

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