Playa de Tarragona.
Playa de Tarragona.
Estatua humana en Las Ramblas
Última mañana en BCN. Les dimos tiempo libre, y yo me fui con dos estudiantes a visitar el Camp Nou y el museo del Barcelona F.C. Después pasé por el Mercado de la Boquería para tomar algo con América y tres amigas suyas, y rumbo al aeropuerto. El avión salía a las 18:10.
Fin del viaje. Como habéis podido observar hubo bastantes incidencias, pero salvo esas cosillas el viaje fue fantástico. Lleva mucho tiempo de preparación y lo hago durante mis vacaciones, así que por ese lado es un poco rollo. Pero por otro es una maravilla viajar con estos adolescentes, ver como intentan hablar español, como aprenden cosas sobre una cultura nueva, y sobre todo, ver como se divierten. Está claro que las ventajas superan los inconvenientes, y me siento afortunado de haber pasado 8 días con estos dieciocho chavales :-)
¡No solo en los coches, sino también en los aviones!
El pasado viernes 19 de marzo volé con 18 estudiantes y otra profesora de Shanghai a Munich, en el vuelo LH727 de Lufthansa. Aprovechando la lejanía de los alumnos aproveché para pedirme un vaso de vino, que estaba disfrutando cuando sonó la voz del capitán:
¨Por favor abrochense los cinturones porque estamos pasando una zona de turbulencias¨.
Hasta ahí lo normal.
Pero pasado un rato, volvió a sonar la voz del piloto:
¨Azafatas de vuelo, por favor siéntense y abrochense los cinturones¨.
En estos casos ya sabes que la cosa es más seria.
Dejé el vino colgando del sujetavasos que para tal efecto tienen las bandejas de los asientos de estas modernas aeronaves, y me dispuse a echar una cabezadita. Las turbulencias no me quitan el sueño y afortunadamente caigo con facilidad en los brazos de Morfeo durante los vuelos. Sin embargo es un instante me desperté porque el avión había caido bastantes metros. Miré el vaso y se encontraba en la misma posición en la que lo había dejado –se sujetan muy bien- pero completamente vacio. El tinto había encontrado otro continente en mis pantalones y en mi camisa.
Imagináos la velocidad a la que tiene que cambiar de altitud un avión para que sin caerse el vaso desaparezca su líquido.
Dos de los chavales que venían en el grupo no llevaban los cinturones abrochados, desoyendo los mensajes del capitán y el letrero luminoso que así lo requería. Así que al igual que el alpiste que tenía intención de beber, salieron disparados hacia arriba y podéis ver las ¨marcas¨ que dejaron en la bandeja del avión. Uno de ellos incluso perdió las gafas y ya no las pudo volver a encontrar.
Afortunadamente el incidente no pasó de dos ¨coscorrones¨ y no hubo que lamentar lesiones en el cuello ni de otro tipo.
Desde que vi un programa en la tele en el que el fuselaje de un avión volaba y la gente salía despedida me volví un poco paranoico y siempre llevo el cinturón puesto. Después de lo visto el pasado día de San José, todavía más.
En estos dos enlaces podéis ver las fotos de mi viaje que ilustran este texto:
Album 1: http://picasaweb.google.com/jcastroguinea/Filipinas1December262009January12010#
Album 2: http://picasaweb.google.com/jcastroguinea/Filipinas2December262009January12010#
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El viaje a Filipinas empezó medio día más tarde de lo previsto, cortesía de Cebu Pacific. Tenía el vuelo original previsto para llegar el día 25 a las 15:55, pero dos días antes lo cambiaron para llegar el 26 a las 03:35 a.m. ¡Qué fenómenos estos de Cebu Pacific, meterte en un vuelo que llega en mitad de la noche! Al final tampoco fue tanto problema. Contacte con el hostel, y muy amables me dijeron que no había ningún problema, ya que está abierto 24 horas. Great.
El hostel donde me alojé las dos primeras noches está en la zona de Ermita:
Manila Bay Hostel
Unit 402, Bel-Air Apartment, 1020 Roxas Boulevard
Ermita
Manila
350 pesos la noche (7.89 USD) en una habitación con 11 camas. Cuando llegué el Filipino encenció la luz y los dos backpackers que estaban durmiendo se revolvieron en sus camastros, gruñendo algún improperio. ¡Pero es lo que hay! :-) Para las 4:45 a.m. ya estaba sobando, el aeropuerto no está muy lejos del centro de la ciudad.
Cuando me levanté vi que los dos compañeros de cuarto habían dejado el hotel, y hasta que me fui tuve la habitación para mi solo.
Con el dueño del hotel, Wilson, he estado en contacto por e-mail después, porque habla castellano. Es descendiente de chinos que llegaron a Manila hace unos 200 años, y ha estudiado español en la universidad y en el Instituto Cervantes de Manila.
MANILA, SÁBADO 26 DE DICIEMBRE DE 2009
Me despierto con ganas de explorar. El hostel se encuentra muy bien localizado, no lejos de Intramuros y a escasos metros del km. 0. Me acerco a este hito en primer lugar. En la Puerta del Sol de Madrid el kilómetro cero está indicado en el suelo, sin embargo en Manila es un gran mojón con una bola encima. Al lado hay un reloj, en lo que es un monumento a la independencia. En las cuatro caras hay inscripciones. Escribo por ejemplo una de ellas, donde el primer presidente de Filipinas da crédito por la independencia a los masones:
¨The sucessful Revolution of 1896 was Masonically inspired, Masonically led, and Masonically executed, and I venture to say that the First Philippine Republic of which I was its humble President, was an achievement we owe, largely, to Masonry and the Masons¨.
-Emilio Aguinaldo Famy-
Detrás se encuentra una tribuna, ¨Quirino Grandstand¨, donde los presidentes de Filipinas juran su cargo y se dirigen por primera vez a la nación.
Cruzo la carretera, y evitando a un hombre que me quiere llevar el calesa a ver otros puntos llego al parque Luneta, o parque Rizal. Lo preside el monumento a Rizal, un héroe nacional filipino que fue ejecutado por las autoridades coloniales españolas el 30 de diciembre de 1896. Sus restos mortales están en ese monumento, y se alza como un símbolo de la nación filipina. A unos 100 metros otro monumento señala el lugar donde fue dado muerte.
El parque tiene gran animación y me recuerda mucho a latinoamérica, con muchísimas familias disfrutando de un pic-nic en el parque. Es sábado y vacaciones navideñas para los chavales, y el parque es un destino popular. Es grande y tiene muchas zonas diferentes. Un jardín chino, otro japonés, un auditorio, un Planetarium, museos, fuentes, y una plaza donde hay mucha gente jugando al ajedrez. Me pongo a ver una partida y un par de paisanos me preguntan a ver si juego. Mi orgullo herido todavía no se ha recuperado después de ser machacado continuamente por Ishaq, un estudiante de 15 años de Pakistán que tenía en Dubai, así que rechazo las dos ofertas. Al final del parque hay una réplica en miniatura del mapa del archipielago de las Filipinas, rodeado de agua.
Visto el parque me dirijo a Intramuros. Los españoles crearon en 1571 esta ciudad amurallada para protegerse de piratas chinos, fuerzas holandesas o cualquiera que pusiera su hegemonía en peligro durante las sucesivas épocas. Dentro de la muralla contaba con imponentes edificios públicos, iglesias, conventos, monasterios, escuelas, hospitales, plazas, … Hoy en día practicamente solo queda la muralla exterior y el fuerte, ya que el resto fue destruido por los bombardeos americanos en la Batalla de Manila, al final de la Segunda Guerra Mundial.
Todavía no he desayunado y el hambre empieza a apretar. Encuentro un restaurante en cuya luna leo que están prohibidas las armas de fuego en el interior. Si este mensaje se respeta parece un lugar tranquilo para desayunar, así que compro el periódico local y me meto un desayuno de ¨adobo¨.
Siguiente parada: Fort Santiago, en el norte de la ciudad amurallada. Accedo por un puente que cruza un foso con agua, y atravieso la entrada por una puerta ricamente tallada en piedra. Subo al Baluarte de San Miguel, visito los barracones, y entro en el lugar donde Rizal estuvo encarcelado hasta su ejecución por incitar la revolución contra los colonos españoles. Hay un museo que contiene objetos suyos –ropa, libros, reliquias, …- y la copia original de ¨Mi último adiós¨, poema que escribió antes de morir y que fue sacado furtivamente de su celda dentro de una lámpara de aceite.
¨Mi último adiós¨ -Dr. José Rizal
http://www.carayanpress.com/ultimo.html
También en el complejo hay un museo de antiguedades, que puestos a la labor me puse a visitar. Almacenes reales, baluartes, plaza de armas, capilla, se refleja muy bien lo que sería la vida en aquellos tiempos.
Desde el Baluarte de Santa Bárbara se da uno cuenta de la posición estratégica de este fortín, controlando la desembocadura en el mar del río Pasig.
Esta vez si que contaba con Lonely Planet, que saqué de la biblioteca del colegio. Busqué cosas que me podrían interesar, y di con un estadio donde los sábados se celebraban peleas de gallos: Roligon Cockpit. Hacia allá me dirigí.
En primer lugar busqué andando la estación de metro. Finalmente, desorientado ya, pregunté a un paisano por la estación Central, y me dijo que no estaba cerca, que cogiera un ¨jeepney¨. Un jeepney es un híbrido entre una camioneta y un jeep. Están adornados de muchos colores, otro motivo por el que en cierto modo me recuerda a latinoamérica, a Guatemala por ejemplo.
Tome el Jeepney y llegué a la estación central. A la entrada dos policías miran que no lleves armas. No suelo llevar, así que pasé sin problemas :-) Me bajé en la estación de Baclarán. Un mercado enorme rodeaba la estación. Caminé y caminé sin encontrar la salida, y finalmente me vi fuera. En este barrio me di cuenta de la gran pobreza que hay en Filipinas. Mucha basura, y una calle completamente inundada de agua, sin que pareciera que a nadie le importara. En algunos momentos parecía que andaba por un basurero.
Tenía la misión de llegar al estadio de peleas de gallos, y el siguiente paso era coger un jeepney hacia Sucat Hwy. Pero aquello era un cristo de gente y de tráfico y no fui capaz, así que cuando vi un taxi me metí y me llevó hasta allá.
Lo de las peleas de gallos fue toda una experiencia. Nunca había estado en ninguna, y no sabía que a los gallos se les ponía una cuchilla en el espolón, de modo que muchas de ellas terminaban con la muerte de algún animal. Primero aparecían los dueños de los gallos que iban a pelear. Sus ayudantes con otros gallos molestaban a las aves gladiadoras, para que empezaran la lucha de mala hostia, y preparadas. Se cruzaban las apuestas, se soltaba a los gallos, y en poco tiempo la pelea terminaba y quedando uno tendido en el suelo.
Después de ver unos cinco combates me puse a vagabundear por el estadio. Y llegué a la parte más interesante, al backstage donde se preparaban las peleas. Por un lado, había paisanos poniendo la cuchilla a los gallos que iban a pelear. Se veía mucho trasiego de entrenadores de aquí para allá con sus gallos. Por otro lado, había otra zona con cinco ¨veterinarios¨ que se encargaban de curar a los gallos que tenían cura. Mucha sangre, y esos ¨doctores¨ iban cosiendo con gran rapidez a los gallos que venían, con unas averías tremendas. Si el gallo ya no valía, pese a estar vivo le cortaban la pata donde tenía enganchada la cuchilla para así quitarla más fácil. Fascinante espectáculo. Bueno, no para los de P.E.T.A. que si ven lo que hacen ahí… enseguida la montarían.
Cuando volví a Shanghai me encontré con Benny, el camarero filipino del Monk. Estuve comentandole lo de la pelea de gallos, y me dijo que Manny Pacquiao, el boxeador, está también metido en el negocio de gallos. Y que la gente que tiene gallos les da unos cuidades increibles: agua mineral y no agua corriente, inyecciones de vitaminas, buena comida…
Quería continuar con la tarde de acción, así que al salir vi un taxi y le pedí que me llevara al Jai Alai, ya que tenía entendido que en Manila se jugaba a cesta. Sin embargo el taxista me dijo que ¨el frontón¨ -así que me lo dijo, hablando en inglés dijo ¨we call it EL FRONTÓN¨- había sido cerrado hacía 10 años. Me empezó a decir nombres vascos de pelotaris, del que solo recuerdo Oyarzabal. Me dijo que la mayoría eran españoles. Vascos todos, supongo.
Empezaba a oscurecer y no tenía muchas ganas de estar en el barrio equivocado a esa hora, así que le pedí al taxista que me llevara a Makati, la zona bien de Manila. En esa zona hay un montón de centros comerciales. Nada más y nada menos que 8 centros comerciales juntos. La idea era meterme a ver una película, siguiendo con el ritmo de Taipei, pero todas están en tagalo. Hay una que me atrae, de Pacquiao, pero veo que hay un café Internet en el camino y desisto de ver la película.
En cierto modo Manila me recuerda al D.F. Por unas zonas puedes ver mucha pobreza, en otras tienes centros comerciales de lujo protegido por fuerzas de seguridad bien armadas.
Vuelvo al hostel. Pregunto a ver si hay una zona común donde todos los residentes puedan juntarse, pero me dicen que no. Les digo que entonces me voy a tomar una cerveza abajo. Pero me invitan a una cerveza y me la tomo allá.
La habitación de once para mi solo, que lujo :-) Sobre las 00:30, mientras estoy durmiendo, se abre la puerta y entra el filipino con dos chicas extranjeras para enseñarles la habitación. Pero finalmente no les gusta y se van. ¡Pero si es una ganga! :-)
MANILA – DOMINGO 27 DE DICIEMBRE – KALIBO
Me despierto, periódico local y desayuno filipino –esta vez ¨longanisa¨- y a explorar. El destino para ese día es el antiguo cementerio chino.
La estación más cercana a mi hostel es ¨United Nations¨. Cojo el metro pero esta vez en la dirección contraria al día anterior, hacia Abad Santos. Me descuido y me la paso, bajándome en la siguiente estación, que es R. Papa. Desde la altura –este metro es elevado- no se ven mas que tumbas entre esas dos estaciones, el cementerio es enorme.
Salgo en R. Papa y vuelvo andando a Abad Santos. Por las calles, aparte del tráfico bestial que hay me sorprende ver a mujeres lavando a mano en baldes, a ras de carretera, hombres y niños durmiendo en la calle, y mucha suciedad. Antes de llegar al cementerio chino, buscando el acceso me cuelo en varios barrios. En uno de ellos hay unos filipinos jugando a baloncesto. Me vacilan y yo les vacilo a ellos. Son gente simpática, pese a no tener prácticamente nada en algunas zonas siempre están riendo.
Llego por fin al acceso. El guarda de seguridad me ofrece un guía, y le digo que paso. Mas tarde un guía vino en bicicleta, me ofreció sus servicios, regateamos y me dio un tour guapísimo.
¨A mi calle es a donde todos vienen
a comprar las flores de noviembre.
Mi querida calle es el sitio perfecto
¡¡En mi calle venden coronas de muertos!!¨
L.P.R.
Voy caminado con él con musica de L.P.R. y Eskorbuto, relacionadas con cementerios:
¨Los muertos vagan eternamente
los muertos vagan por la tierra
abrumados por el dolor de no poder descansar
y ahora buscan aquel lugar mas alla del cementerio…¨
-Eskorbuto-
Es un contraste brutal ver el exterior del cementerio y el interior del cementerio. En el exterior, un montón de chabolas, y gente malviviendo en la calle. El interior, como una ciudad con calles muy organizadas, y auténticos apartamentos y casas donde una familia podría vivir bien. Muchas tienen cocina y baño, porque los chinos piensan que en el más allá pueden también necesidad de utilizarlos.
Rudolpho, que así se llama mi guía, me va enseñando diferentes tumbas a la vez que me las explica:
- Una tiene forma de caparazón de tortuga: Me explica que en china la tortuga representa larga vida, y que en casi todas las tumbas con el cuerpo entierran una tortuga de porcelana.
- En muchas de las tumbas se ven ofrendas que ha hecho la familia, y dinero de papel –falso- que los chinos creen que sus familiares pueden necesitar en el más allá.
- Veo que una de las tumbas no es simétrica. Me explica que es por motivos de Fen Shui, que no están en el centro porque la persona encargada de buscar el equilibrio con los elementos ha pensado que esta es la mejor posición.
- Normalmente entierran al marido con la mujer. Pero en algunas de las tumbas se ve al marido con dos mujeres, en incluso en una que me señala está el marido con dos esposas enterradas a su lado, y una amante filipina también.
- En ese cementerio se pueden ver enterrados familias budistas, pero también católicas. En algunas ves el símbolo chino de ¨double happiness¨, felicidad doble, en otros ves la cruz. Por este motivo, en el templo donde se ofician los funerales está la estatua de Budah, pero también la cruz de Jesucristo, la virgen María, y un hombre con barbas que representa el taoismo.
Un lugar interesante el antiguo cementerio chino. Ya digo, es como una ciudad, y más servicio le haría a los vivos que hay fuera que a los muertos.
De ahí me cojo otra vez el metro, y me dirijo a la estación Carriedo, para darme un paseo por Chinatown. Veo que en la Iglesia Santa Cruz están en misa, pero yo sigo con MIS Asuntos, cruzo la puerta y entro al barrio chino. Un paseito por allá, y vuelta al hostel en metro. Apoyado junto a la ventana veo que el metro pasa por encima del Parque Rizal, y la vista de la maqueta que vi ayer, del archipielago filipino, es fenomenal desde la altura.
Taxi, y al aeropuerto. Vuelo de Zest Air 278, salida a las 17:40, llegada a Kalibo a las 19:15. Kalibo está como a una hora y media de Caticlan, desde donde se coge el barco a Boracay. No tengo prisa y no me apetece viajar mucho de noche, así que duermo esa noche en Kalibo.
Tanto Zest Air como Cebu Pacific son compañías de bajo coste, y si facturas más de 10 kilos te cobran. Afortunadamente viajo ligero, y mi mochila pesa menos de 10 kilos.
En Kalibo me alojo en este hostel:
Bread & Butter Bakery Cafe Hostel
19 Martyrs Street corner Pastrana Street
Kalibo, AKlan
Kalibo
La noche cuesta 360 pesos ($8.12) en una habitación doble. Pero ninguna de las dos noches que pasé allí tuve que compartir, porque no había nadie más. Me encantó el hostel, buena sala común, una terraza grande que daba a la calle, techos altos y muy limpio. Recomendable.
Dejé la mochila, y salí a cenar. Justo al lado del hostel estaba la plaza principal del pueblo, y estaba llena de gente disfrutando del domingo en la calle. Además, había un montón de grupos tocando tambores y desfilando por la calle. No es que hubiera una fiesta, sino que se estaban preparando para un festival muy famoso en Filipinas –Ati-Atihan Festival- que se celebra en enero.
KALIBO – LUNES 28 DE DICIEMBRE DE 2009 – BORACAY
Me despierto tranquilo, cojo lo que allá llaman un triciclo –una moto con sidecar- y me lleva a la estación de furgonetas que salen hacia Caticlan. En Caticlan compro tres billetes para cruzar:
- El billete de barco.
- Un billete de tasas portuarias.
- Un billete de tasas ecológicas.
Tres billetes en tres ventanillas para cruzar en un barco. Me pregunto si no se podría optimizar la venta, no sé, ¿combinando las tres tasas en una sola?
Llego a Boracay, y otro triciclo me lleva a mi hostel, aunque en el nombre dice resort :-) Suena mejor:
Frendz Resort Boracay.
El más caro de todos, pago 700 pesos ($15) por noche, en un cuarto con cuatro camas… y cuatro compañeros, porque este si, esta lleno.
El ambiente en el hostel es buenísimo. Tiene bar, billar, restaurante, y laid back backpackers con ganas de fiesta. Da la casualidad de que muchos son profesores. Conozco a tres irlandeses que enseñan inglés en Japón, y la chica habla español porque vivió en Argentina y en Salamanca. También hay tres americanas que enseñan inglés en Corea, un holandés que se dedica al negocio de las velas, un canadiense que comparte habitación conmigo, más fauna que va desfilando y en la barra del bar Steve, el australiano casado con una filipina, Rosa, propietario del negocio.
El día lo dedico a vagabundear por White Beach, y a bajar cervezas. La playa es como uno de esos salvapantallas de Windows, preciosa, pero yo no soy hombre de playa. El calor y la arena no son ingredientes que me satisfagan, prefiero mucho más las montañas. Pero tenía curiosidad por ver como era.
Por la noche cháchara con los del hostel, y a dormir.
BORACAY – MARTES 29 DE DICIEMBRE DE 2009
Este día cambio de playa. En lugar de ir a White Beach me voy a Bulabong. Esta playa es ideal para ciertos deportes porque hace mucho viento. Es la Tarifa de Filipinas, y hay un montón de gente haciendo Windsurf, Kite Surfing, y una movida de un barco que te sube en paracaidas a unos 100 metros. Mis otros dos colegas backpackers de Vitoria seguro que la gozarían, Mon y Emilio, haciendo movidas, pero yo me conformé con ver los toros desde la barrera, leyendo, entrando al bar a tomar una San Miguel, durmiendo en la playa, cíclicamente alternando esas acciones. Al lado de Bulabong Beach había una playa desierta, lo cual me sorprendió en una isla tan turística. Ese día me terminé uno de los libros que había llevado al viaje, ¨México insurgente¨ de John Reed.
Y así llegó la tarde-noche. Es curioso como puede cambiar la isla a ciertas horas. En White Beach, lo que durante el día es playa donde poner las hamacas por la tarde se convierte en un restaurante con buffets a buenos precios, y por la noche la misma calle se convierte en una zona de pubs.
Las puestas de sol en la isla… ¡espectaculares!
Una de las americanas que enseña en Corea no estaba de muy buen humor esa noche. El día anterior nos estuvo enseñando fotos en su cámara, y nos comento que no era suya sino de una amiga, porque la suya se la habían robado poco antes de venir. Una colega le había prestado la suya. Con tal mala suerte de que la noche anterior después de salir de farra se quedo dormida en la playa, con la bolsa al lado… y le desaparecieron la cámara y las tarjetas de crédito. Lo siento por la chavala… ¡pero a quién se le ocurre!, ¿no?
La noche la pasé con una pareja de alemanes, y con la primera persona que conozco de Lichtenstein :-) Steven el propietario me estuvo también contando la dificultad de hacer negocios en la isla. En cuanto alguien cree que estás haciendo algo de dinero… se encargan de que ¨compartas¨.
BORACAY – MIÉRCOLES 30 DE DICIEMBRE – KALIBO
Así como lo de windsurfing, kite surfin, jet ski, bucear, etc. me da un poco igual, si que me gusta hacer snorkel. Así que me cogí este barco http://www.boracayactivities.com/
que tiene el suelo de cristal para hacer el fondo, y me fui a disfrutar con el tubito y las gafas del fondo marino. Quedé un poco decepcionado, porque al menos en la zona que me llevaron no había mucha vida marina. Tanto en Canarias como en Snoopy Island (Emiratos) había muchos más peces, en cantidad y en especies diferentes. Pero el paseo en barco estuvo bien.
Uno de los que curraba en el barco me contó que el antes tenía su propio velero, pero que el tifón de 2008 se lo hundió. ¡Qué chapuza!
En cuanto empezó a atardecer me volví para Kalibo, donde iba a pasar otra vez la noche. El vuelo al día siguiente era a las 12:45, y no quería que me pasara nada, como salir de fiesta y quedarme dormido :-)
En Kalibo me alojé una vez más en el mismo hostel. Tuve una larga conversación con uno de los chavales que lo lleva, de 19 años. Está estudiando mecánico aeronáutico, y parece tener las ideas muy claras.
Salí a cenar, y una vez más la gente andaba desfilando, practicando con los tambores para el Ati-Atihan Festival en Enero. Pensaba que el domingo estarían tocando porque era domingo, pero lo hacen todos los días hasta que llegue la fecha.
KALIBO – JUEVES 31 DE DICIEMBRE DE 2009 – MANILA
Me levanto, y cojo un triciclo al aeropuerto. Avión de Zest Air 303 Kalibo (12:45) Manila (13:50). Como la gente con clase había arreglado con el hostel un chófer que me recogiera en el aeropuerto, y allá estaba esperando mi llegada con un cartel con mi nombre.
En el avión me senté al lado de un alemán que estaba haciendo un doctorado en fisiología en Singapur. Hablando de donde pasaría la nochevieja me recomendó L.A. Café, y me dijo que si quería unirme a ellos adelante. Apuntado.
En Manila me alojé a propósito en una zona de bares, Malate. El nombre del establecimiento, Malate Pensionne: http://www.mpensionne.com.ph/
350 pesos por noche en una habitación con otras dos camas.
Uno de mis compañeros de habitación era un americano, marinero, que llevaba 10 años viniendo a Filipinas. Me advirtió de los peligros de la noche de Manila, de que todos los filipinos eran unos ladrones, etc. etc. Un tío gracioso, pero que llevaba tiempo vegetando en esa cama del hostel porque no se encontraba bien. El otro era otro yankee joven de New Jersey, profesor también, que se había pasado 10 años por Asia y ahora enseñaba en Seoul.
Deje la mochila y me fui a inspeccionar la zona. El paseo marítimo, la iglesia de Malate, alguna plaza, y me metí a comer algo. Je, je, una filipina se puso a mirarme, y cuando acabó de comer escribió en su factura su número de teléfono, nombre, y apartamento donde podría econtrarla si me apetecía hacerle una visita. Me hizo gracia el movimiento. Comido me fui a ver el zoo de Manila, que estaba cerca. Un elefente, un tigre, muchos monos y cocodrilos, culebras, pájaros y poco más. No es gran cosa, pero para entretener a los niños vale.
Iba a salir por la noche al L.A. Café a buscar a los alemanes, pero el yankee me ofreció unirme a él. Yo encantado. Paramos en un bar y me dijo a ver que tomaba. Le dije que una cerveza, y el fantasma de él me dijo ¨bien, una cerveza para ti, un bucket –de 6 cervezas- para mi¨. Je, je, me hizo gracia. Le dije que mejor compartieramos un bucket, y cuando yo ya había acabado 4 el iba por la segunda. No sé en que pensaba cuando se marcó ese farol. Nos dieron las doce en ese primer bar, con el tercer bucket delante nuestro, un par de francesas que habíamos conocido, fuegos artificiales y un montón de gente tirando petardos.
De ahí nos fuimos a otro par de bares. En uno de ellos me encontré con la chica que me había pasado la nota en el restaurante, ja, ja, y nos estuvimos riendo. Por fin acabamos en el L.A. Café, buen garito. Mi compañero sufrió con el ritmo impuesto por la noche, y al final me abandonó mientras departía con un par de iranís que estaban estudiando en Manila para ser dentistas.
La verdad es que al principio de la noche salí con un poco de miedo. Dejé el pasaporte en el hostel, la cartera, y salí solo con el dinero necesario, para en caso de ser atracado no sufrir mayores consecuencias. Pero la noche en Malate era bastante segura, muchos guardas de seguridad, y muchos guiris. En un momento dado me entró un poco de inquietud, cuando el yankee me indicó una terraza y dijo ¨mira ese subnormal con un arma automática¨, pero afortunadamente no le dio por lanzar tiros para celebrar la llegada del nuevo año.
MANILA – 1 DE ENERO DE 2010
Acabé bien el año, llegando a casa a las 5 a.m. y pasándomelo de lujo en nochevieja. Pero noches alegres, mañanas tristes. A mediodía tenía que dejar el hotel, y mi vuelo con Cebu Pacific no salía hasta las 20:20, llegando a Shanghai a las 23: 45.
Pero aguantamos bien la espera, sin hacer turismo ni moverme mucho porque el cuerpo ya no estaba para esos trotes.
¡FELIZ 2010 CHAVALES!
En estos dos enlaces podéis ver las fotos de mi viaje que ilustran este texto:
Album 1: http://picasaweb.google.com/jcastroguinea/Taiwan1December21252009#
Album 2: http://picasaweb.google.com/jcastroguinea/Taiwan2December21252009#
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¡Por fin vacaciones! Tenía comprados los billetes de avión Shanghai-Taipei-Manila-Shanghai desde septiembre, sin embargo tuve que ponerme el día anterior a buscar los albergues, y un vuelo interno en Filipinas, ya que me habían dicho colegas que habían vivido en Manila que allá no había mucho que hacer. ¡Todo a última hora!
Por no tener no tenía ni la Lonely Planet de Taiwan, porque en la biblioteca del colegio no la tienen y no tuve tiempo de ir a comprarla –desde septiembre, upss-. Pero investigando en Internet vi que se podía descargar el capítulo que a mi me interesaba, de Taipei. 62 páginas sobre la capital a 4.62 euros. Así que horas antes de partir pasé por la escuela y me la imprimí. ¡Todo solucionado, y me quedó tiempo para ir al downtown a tomarme una cerveza con Emel, la profesora de francés y español del año pasado que este año está en Marruecos! Vino de visita con su marido, y quedamos con otro profesor de español y su prometida china para cenar en Xintiandi, en un restaurante tailandés.
LUNES 21 DE DICIEMBRE DE 2009
Amanezco, y cojo un taxi directo al aeropuerto. Más barato taxi-metro-maglev, pero como siempre se me echó el tiempo encima preparando la mochila.
El vuelo era con Eva Air, una compañía taiwanesa. Salida de Pudong a las 13:10, llegada a Taipei a las 15:00. La aeronave tenía dos pisos y a mi me tocó el de arriba, al lado de unos ancianos de Taipei. Mi intención era sobar las dos horas de viaje pero no me lo permitieron. Esta pareja había vivido en EEUU y querían hablar. Incluso en un momento de la conversación la mujer se emocionó y me dio un billete de 1000 dólares taiwanes, unos 20 euros. Me tenía que haber hecho el loco y habérselos cogido, pero muy de vez en cuando mis principios morales afloran –muy de vez en cuando- y rechazé la generosa ofrenda.
El aeropuerto de Taipei está a unos 50 kilómetros del centro de la ciudad. Se encuentra sin embargo muy bien comunicado, y unos tres euros de autobus te llevan a la gran urbe. Yo me alojaba en un hostel que se llama JV´s hostel, en Tonghua St. Pago 10 dólares por noche en una habitación con 8 camas.
La chica que regenta el hostel es joven, se llama Vanessa. Me informa de que en la habitación hay otro español… con el que al final llegué a intercambiar solo un par de frases, porque no coincidimos.
Dejo la mochila y listo para explorar la ciudad. En esta ciudad te manejas de maravilla en metro, así que compro un bono y a rular. La estación de metro más cercana a mi albergue es Liuzhangli, y me desplazo 8 paradas hasta Longshan Temple. No especialmente porque quiera ver el templo, sino porque cerca de esa parada se encuentra una calle donde está el mercado de serpientes.
Entro a ver el templo y me sorprende muy gratamente. Muy bonita la decoración, mucha gente rezando, y mucha ofrendas que con el hambre que llevaba me tientan. Otra vez mis principios morales me impidieron coger nada. El templo data de 1738, alberga un montón de dioses, pero la principal deidad es la diosa Matsu, que ¨garantiza¨ una vuelta segura a los viajeros por tierra y mar. Para los que vuelan hay otra, Guanyin. Matsu está flanqueada por dos guardas. Uno que ve lo que pasa a 1.000 millas, otro que escucha lo que se dice a la misma distancia. ¨Yo no creo en las meigas pero haberlas haylas¨, así que por si acaso me moví poco y no dije nada.
De ahí caminé a ¨Snake Alley¨, el mítico lugar donde se cocinan serpientes. Una gran decepción. Esperaba ver a los mercaderes ofreciendo vasos de sangre de serpiente mezclados con licor, encarnizadas luchas hombre-cobra para terminar con la vida del réptil, un lugar concurrido y con mucha vida alrededor del ponzoñoso animal. Sin embargo no fue nada de eso. Sí que había culebras en restaurantes, y se podían ver, pero el lugar en si estaba bastante tranquilo. Y, a no ser que cenaras allá… no veías nada anormal.
Seguí paseando y paseando… y oh, sorpresa, llegué a una zona de marcha, Ximending. Zona peatonal con un montón de tiendas, restaurantes y cines. Por lo menos yo vi tres cines diferentes, cada uno con un montón de salas. Aprovechando la ocasión me metí a ver ¨The abidden citizen¨. ¡Muy buena!
De ahí al hostel, y a dormir.
MARTES 22 DE DICIEMBRE DE 2009
Todos los días en Taipei han amanecido con la misma rutina vacacional. Café en un restaurante con el periódico local, nada mejor para empezar el día.
El plan para esa jornada era visitar Danshui. Este pueblito se encuentra en la última parada de metro de la línea 2, la roja. Viviendo en Shanghai no me apetecía meterme en el mogollón, y el transporte público de Taipei te da la oportunidad de alejarte fácilmente del barullo, como a esta ciudad de 110,000 habitantes. Está situada justo en la desembocadura del río Danshui, y andando se puede llegar al mar. Salí del metro, y dando un paseo llegué a un museo llamado ¨Believe it or not¨, con cosas curiosas. Visité un par de templos –Longshan y Fuyou- visité un mercado, y dirigí mis pasos hacia el Fuerte Santo Domingo.
No tenía ni idea de que los españoles habían ocupado también el norte de Taiwán, pero así fue de 1626 a 1641. En aquella época construyeron un fuerte que fue destruido, no se sabe si por los mismos españoles cuando se retiraron ante el acoso holandés, o si fueron los holandeses los que lo destruyeron para construir una estructura más fuerte. En cualquier caso, desde entonces ha habido un fuerte cuya estructura básica data de 1642 y que es interesante visitar por ver la situación estratégica de la fortaleza en la desembocadura del río, y por como está explicada la historia del lugar, tras las diferentes conquistas.
Muy cerca de ahí se encuentra la Universidad Alethia, y también me di una vueltilla para ver como los universitarios pasaban el día. Esta es la primera universidad de estilo occidental de Taiwán. El edificio original, Oxford College, data de 1882.
Seguí paseando y vi en la calle lo que creí eran dos perros comiendo. Pero al acercarme comprobé que no, que habían atado a dos puercos a una valla y allá estaban sobre la acera degustando un plato de no sé qué.
Proseguí mi paseo hasta Fisherman´s Wharf, dejando otro fuerte a la derecha, llamado Huwei Fort. Ya había tenido mi ración con el otro y pasé de entrar. Fisherman´s Wharf es un puerto para pescadores y barcos de recreo, con un montón de restaurantes. Pero la verdad es que hacía un poco de frío y estaba bastante muerto. Ahí cogí un barco al pueblo enfrente de Danshui llamado Bali. Como Bali en Indonesia, pero Bali en Taiwán. Este Bali tiene un maravilloso paseo de unos 14 kilómetros bordeando la rivera del rio, apto para andarines, ciclistas y korrikolaris. Así que me alquilé una bicicleta y estuve pedaleando un ratillo. Aquí si que había ambiente de gente haciendo deporte. Después me cogí otro barco, y crucé el rio de vuelta a Danshui.
Antes de volver al centro de Taipei hice una parada en la estación de Guandu, para ver un templo. El templo de Guandu es uno de los más viejos de Taiwan, y data de 1661. Tiene un tunel de unos 100 metros que atraviesa un pequeño montículo, y mientras lo recorres vas viendo estatuas de muchos dioses a ambos lados, hasta llegar a una sala más grande, y finalmente a una terraza que da al rio, con una bonita vista.
Este templo tiene también una historia. En sus dominios había tres árboles, que murieron el mismo día en 1895. Los locales interpretaron esto como que un desatre se avecinaba. Y así fue, ya que la ocupación japonesa empezó ese mismo año.
Volví a Taipei, y para cenar me metí en un restaurante bastante interesante, llamado Jurassic Restaurant. Está decorado, tanto el interior como el exterior, con reproducciones de esqueletos de animales del jurásico. Incluso en los baños la decoración era afín. Amenizó la cena una cantante.
De ahí me dirigí a un centro comercial cercano, Breeze Centre, y me tragué la segunda película de las vacaciones, ¨2012¨. Esperaba más, tampoco es gran cosa.
Vuelta al hostel donde conocí a una catalana. Abrí la boca una vez y me dijo ¨tú eres español, se te nota por el acento¨. Shit! Me dijo que a los catalanes se les nota menos el acento porque tienen nosequécoño de pronunciación, blah, blah, blah. Estuvimos hablando, y como una hora más tarde apareció el español que estaba en nuestra habitación. En este caso fue ella la que dijo algo en inglés y me descojoné cuando el valenciano este le dijo ¨hey, tú eres catalana, no?¨. Ja, ja, cazadora cazada, la que pensaba que no tenía acento :-) En nuestro cuarto también había un iraquí que había vivido por todo el mundo, un tío interesante. La catalana esta también era una chica interesante, llevaba 9 meses trabajando por ahí en granjas, etc., cosas de voluntaria.
MIÉRCOLES 23 DE DICIEMBRE DE 2009
El plan para ese día era subir un poco de monte, y para ello mi destino era el parque nacional Yangminshan, donde se encuentra el pico más alto del norte de Taiwan, con 1.120 m. Pero antes hice una parada en la estación de Shilin para ver una de las residencias del antiguo presidente de Taiwán, Chiang Kai-shek. Cuenta con un montón de jardines, de diferentes estilos. Había muchos estudiantes, y una pareja sacandose fotos de boda, así que podéis imaginar que el lugar era bastante bonito. También había en display un viejo Cadillac blindado que había sido propiedad del máximo mandatario.
De ahí cogí tres autobuses para llegar a Xiayoukeng donde iba a iniciar la ascensión al monte Cising, como digo el más alto del norte de Taiwán con sus 1.120 metros. Pero no os esperéis gran cosa, la ruta comenzaba a 811 metros y en 1.6 kilómetros se cubría el desnivel. Digo que no es gran cosa a nivel de ejercicio, porque a nivel de vistas este paraje es espectacular. Y lo es por un motivo. El monte es de origen volcánico, y todavía de su superficie emana humo y agua caliente. Esto ocurre en muchas zonas de la isla, y es aprovechado por los taiwaneses –que cucos- para hacer termas donde se bañan. Es espectacular ver salir ese humo con olor a azufre, y meter la mano en una fuente y ver que podrías cocer ahí un huevo en un par de minutos.
Por la cara que ascendí el monte estaba bastante pelado, hasta llegado casi el final, donde había bambú. Bueno, la especie que llaman ¨arrow bambu¨, o ¨bambú flecha¨, que crece a partir de 800 metros. Esta planta vive 60 años, y solo florece una vez. Cuando florece mala señal… porque quiere decir que está próxima su hora.
Llegué a la cima sin novedad, me saqué la foto de rigor en la cumbre, y estuve hablando un rato con gente que había por allá: un alemán, unas taiwanesas, y otro tío que había venido en mi autobús, pero que se había bajado una parada más tarde y ascendido por el otro lado. Y eso es lo que hice yo pero al contrario, bajar por el otro lado. Me alegro de haberlo hecho así, porque subir esa cara era más duro. Hasta el autobus se bajada a una altura de seiscientos y pico metros, en 2.27 kilómetros. Doscientos metros más de desnivel, que se hacen mejor de bajada que de subida :-)
Hecho un poco de ejercicio me volví para Taipei. Le había cogido el gusto al cine, así que me metí a ver la tercera película de las vacaciones, ¨Paranormal activity¨.
De vuelta al hostel había ambientillo en la sala común. Estuve hasta las tres hablando con la peña. Nos juntamos dos tías yankees, una madrileña y una guatemalteca -las cuatro que viajaban juntas y vivían en Japón-, un canadiense que trabajaba en la Antártida cuatro meses y luego se tomaba el resto del año libre, y Vanessa, la dueña del hostel. El hostel está justo al lado de un mercado nocturno –Tonghua night market-, así que me fui allá a cenar con ella. Me propuso algo que pensaba que me daría asco, arroz con sangre de cerdo, vamos, morcilla! :-) Había morcilla en el mercado. ¿Igual la trajeron los españoles?
JUEVES 24 DE DICIEMBRE DE 2009
Me acosté a las 3 a.m. así que tampoco madrugué. El plan para ese día era visitar unas termas públicas. Metí el bañador y la toalla en la bolsa y rumbo a Xinbeitou, una estación de metro en el norte donde hay muchas termas. Elegí unas que estaban al aire libre, públicas. Había tres niveles. Empecé por la del medio y bien –más o menos- pero cuando subí a la de arriba… casi me abraso!!!! Tuve que salir rápido, viendo anonadado como los taiwaneses estaban ahí metidos tan frescos. Como he escrito anteriormente, el que salga el agua caliente –casi hirviendo en la de arriba- es natural, no es calentada por otros medios.
Ducha, y fresco como una lechuga a pasear por el pueblo. Pasé por un colegio y vi que había chavales fuera… ¡jugando a soka-tira!
De ahí me desplazé al zoo, porque hacía mucho que no había estado en un zoo –creo que desde que estuve en Singapur- y me apetecía. Sin embargo llegué a las 4:10 p.m., y a las 4:00 cerraban la entrada. Bueno, no pasa nada. Dirigí mis pasos a un teleférico que se suponía te llevaba a una montaña donde había campos de té y tenía buenas vistas de la puesta de sol –Maokong- pero me dijeron que lo estaban reparando. Así que segundo plan frustrado de la tarde. Leí en la Lonely Planet que había un centro comercial curioso, Core Pacific, que parecía una bola de golf, y allá me fui. Interesante diseño, y más interesante la cuarta película de las vacaciones que me vi, ¨Sherlock Holmes¨.
La siguiente parada en mi periplo era el gran edificio de la ciudad, el mítico Taipei 101, considerado el mas alto del mundo de 2004 a 2007. Aquí la controversia está servida. Cuando se inaugure, no hay duda de que el Burj Dubai será el más alto del mundo con 818 metros. Este rascacielos Taipei 101 tiene 509.2 metros hasta la antena. Sin embargo, si quitamos la antena y contamos únicamente el último piso útil nuestros pies estarían a 439.2 metros. El WFC de Shanghai es más bajo técnicamente porque no tiene antena (¨sólo¨ 492 m.), pero el último piso útil está a 474 metros, casi 35 metros más alto que el de Taipe. Go Shanghai! :-)
Siendo nochebuena había un ambiente de gala en los alrededores. Estaba a tope con un montón de gente por allá rondando y mostrando su espíritu navideño. ¿De dónde salen tantos ¨cristianos¨? ¡Pensaba que esta gente era budista! :-)
Vuelta al hostel, y me fui con la catalana y Vanessa, la dueña del hostel, a cenar al mercado nocturno. Probé el ¨stinky dofu¨, algo que existe en China pero que nunca me había atrevido a comer porque huele asqueroso. Y efectivamente, sabe como huele. Pensé… ¨lo que es la vida, todo el mundo comiendo cosas buenas en nochebuena… y yo probando stinky dofu¨ :-)
Seguimos de cháchara en la sala común y esta vez me dieron las 3:30 a.m., ¡vaya! :-) Hubiera llamado a casa para felicitar la nochebuena, pero no había ni altavoces ni micrófono en el ordenador de sobremesa.
VIERNES 25 DE DICIEMBRE DE 2009
En teoría tenía que haber cogido el vuelo a Filipinas a las 13:55, pero el día 23 me llegó un mensaje de Cebu Pacific diciendo que lo retrasaban a la 01:25 a.m. del día 26. El problema es que ahora llegaba a las 3:35 a.m. a Manila… la ventaja, que tenía todo el día en Taipei, la ciudad me gusta y me quedaban muchas cosas por ver.
Había quedado para desayunar con Vanessa, la dueña del hostel a las 11:00 a.m., asi que no tuve que madrugar. Después de las dos noches anteriores pensé que me llevaría a probar algo raro, pero esta vez fue buena y desayunamos en una cafetería Western. A la 1:30 p.m. me puse en marcha y fui a visitar el llamado Chiang Kai-Shek Memorial Hall, uno de los monumentos –y plaza- más impresionantes de la ciudad. De ahí caminando fui a un museo llamado 2-28, que explica una masacre ocurrida el 28 de febrero de 1947. Más tarde cogí el metro para visitar uno de los mejores hoteles de la ciudad, el Grand Hotel, una atracción turística en si mismo. Terminé mi agenda de turista en el Marty´s Shrine, un templo dedicado a los que han muerto por la República de China. Tan interesante como la estructura en si es ver el cambio de guardia, con los soldados marchando y girando sus bayonetas.
Último día y última película, la quinta. Me fui otra vez al Breeze Center y me tragué ¨Avatar¨, en 3D. De ahí al hostel, mochila, autobús, avión… y rumbo a Filipinas.
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He vuelto encantado de Taipei. Shanghai tiene casi veinte millones de habitantes. Taipei solo 3.5, y notas que es una ciudad ¨pequeña¨, comparando con lo que ahora me toca. El transporte público es excelente, y combina perfectamente lo moderno con lo tradicional. La comida se sale y tienes la naturaleza, montañas y el mar a un tiro de piedra. En la escala de ciudades donde podría vivir Taipei se lleva una nota bastante alta. Cinco días a tope viendo cosas… y me he quedado con la sensación de que todavía me quedan muchas más por ver. No se puede decir lo mismo de muchas otras ciudades…
A la hora de coger un vuelo a un destino normalmente hay un montón de opciones, y eliges la que mas te conviene mirando el precio y el horario. Sin embargo luego parece que las compañías hacen lo que les apetece con total impunidad, es indignante.
Ejemplo 1: HAINAN AIRLINES
El 20 de noviembre compré un vuelo para seis colegas que vinieron a visitarme a Shanghai. Tenían que volar el 10 de diciembre de Pekin a Shanghai a las 19:45, en el vuelo HU7603. Lo cogí con toda idea a las 19:45 porque no iban para mucho tiempo y querían aprovechar el día, cogiendo un vuelo por la tarde-noche.
El 26 de noviembre, una vez pagados los billetes, recibo un comunicado diciendo que han adelantado el vuelo 4 horas y 35 minutos, es decir, que el vuelo saldría a las 15:10. Contando con que tienes que estar en el aeropuerto 2 horas antes y que tienes que llegar hasta allá, pues ya te han comido todo el día.
Intenté encontrar alternativas con la agencia, pero juegan a quemarte para al final coger la opción que te proponen, porque te tienen pillado.
Ejemplo 2: EASTERN AIRLINES
El 5 de noviembre otros dos colegas del grupo compraron un billete para volver de Pekin a Shanghai el 9 de diciembre a las 21:00, en el vuelo MU5128. Una vez pagado fue cambiado a las 20:00.
Ejemplo 3: CEBU PACIFIC
El 14 de septiembre compré un vuelo para volar el 25 de diciembre a las 13:55 de Taiwan a Manila –vuelo 5J 311-. El 23 de diciembre recibo un mensaje de Cebu Pacific diciendo que retrasan el vuelo casi 12 horas, y que la nueva fecha de salida es el 26 de diciembre a la 1:25 a.m., llegando a Manila a las 03:35 a.m. Fantástica hora de llegada.
Tres ejemplos, solo del mes de diciembre, de tres compañías aéreas haciendo lo que les sale de los cojones con total impunidad. Vergonzoso.
Por no mencionar la pérdida de equipajes, que esa es otra:
Ejemplo 1: A tres colegas que vinieron a Shanghai con FINN AIR les perdieron las maletas porque había huelga en el aeropuerto de Helsinki. Tardó en aparecer por mi casa el equipaje 5 días. ¡Qué desastre!
Ejemplo 2: Colegas que volvieron de Shanghai a Bilbao con Air France… maletas perdidas al volver.
Ejemplo 3: Colega que voló de Shanghai a New Zealand… mochila perdida en Australia, con China Eastern Airlines
Ejemplo 4: El caso de otro colega es mas increible.
http://aitoreus.blogspot.com/2009/12/anecdotas-del-viaje-china.html
Esto solo en el mes de diciembre. ¿Cómo es posible que no rueden cabezas? ¿Qué las compañías aéreas puedan ser tan chapuceras y no pase nada? ¡No me lo explico!
Castrol perdona pero no olvida, y las compañías que la van cagando van siendo eliminadas de su lista de preferencias. ¡Aunque como todas funcionan parecidas al final acabaré cogiendo el tren!