Cuidando un capibara de peluche. Kuala Lumpur, 2-3 de junio de 2026
Me toca cuidar un capibara de peluche durante dos días.
Transcripción del video:
Muy buenas, amigos, el vídeo loco de la semana.
El martes, 2 de junio de 2026, tuve clase y, después de clase, recibí un mensaje de una estudiante que decía: "Buenas tardes, he dejado mi capibara de peluche en el suelo de tu clase. Lo recuperaré el jueves. Su nombre es Bartolomeo, así que puedes hablar con él mientras está ahí o algo. Gracias".
Así que le escribí diciéndole ¨gracias por el mensaje, me has hecho reír. Cuidaré de Bartolomé, de Bartolomeo, hasta el jueves¨, que es cuando tenemos la próxima clase.
Lo que no sabía esta estudiante es que yo soy súper fan de las capibaras, como podéis ver en esta imagen, que estoy cuidando una. Entonces, hemos hecho un poco de tarea de español y, después, me la he llevado al parque infantil que hay en la escuela para jugar un poco en esas ruedas. ¡Ahí va! Vaya pedazo de leñazo. Pero bueno, no ha habido problema porque le ha gustado y ahí se ha tirado otra vez. Y después, ha practicado un poco escalada en estas cuerdas. Y después, hemos ido a hacernos unos largos a la piscina del colegio.
Y más tarde, me he cogido la moto, he ido a casa, pero, de camino a casa, he parado en el lago. Mientras llego hasta el lago, os voy a contar algunos datos curiosos de las capibaras.
En primer lugar, son el asiento oficial de la naturaleza. Tienen un temperamento tan increíblemente pacífico, relajado, que otros animales como aves, monos, conejos e incluso caimanes pequeños se sientan sobre ellos o los usan como sofá. Prácticamente, se llevan bien con cualquier criatura viviente.
Le crecen los dientes sin parar, al igual que los herederos de su familia, los roedores, sus dientes incisivos nunca dejan de crecer. Por eso necesitan masticar plantas, cortezas, hierba constantemente para desgastarlo; de lo contrario, les crecería demasiado.
Bueno, ya hemos llegado al lago, así que vamos a ir, tipi-tapa, para que lo vea. Hablando del lago, son atletas olímpicas del agua. Aunque parecen pesadas y torpes en tierra, son excelentes nadadoras las capibaras. Tienen membranas interdigitales en las patas, como los patos, que les ayudan a, a impulsarse. Y además, pueden contener la respiración bajo el agua hasta por 5 minutos para esconderse de depredadores como los jaguares.
Las capibaras tienen los ojos, las orejas y la nariz situados en la parte alta de la cabeza, muy parecido a los hipopótamos, y esto les permite nadar e incluso tomar siestas flotando en el agua, dejando solo la nariz en la superficie para respirar.
Vuelta a casa y ahora nos relajamos un poco en la piscina, cena y vamos a ver la puesta de sol desde la terraza de casa, con las luces de Kuala Lumpur.
Amanece un nuevo día y toca volver a la escuela, así que cogemos la moto y os voy a contar algún dato curioso. Tienen su propio idioma, no son para nada silenciosas y, para comunicarse con la manada, emiten una variedad enorme de sonidos extraños que incluyen ladridos como un perro, silbidos, chasquidos, gritos e incluso un ronroneo constante cuando están contentas.
Y una cosa interesante: durante la época de la colonización en Sudamérica, los misioneros católicos se encontraron con un dilema. La carne de capibara era deliciosa y abundante, pero en Semana Santa y Cuaresma estaba prohibido comer carne de animales terrestres. Así que le escribieron al Papa pidiendo un permiso especial. Como las capibaras pasan casi todo el tiempo en el agua y tienen las patas palmeadas, el Vaticano las clasificó oficialmente como pescado para que los locales pudieran comerlas sin culpa durante el ayuno.
¡Ay, ay, ay, ay! Que llega bache, me he quitado el cinturón de seguridad y... ¡oh, no, no! Se me cae Bartolomeo y casi lo atropello. Voy a aparcar la moto, me voy a acercar rápido a ver si hay que hacerle reanimación cardiopulmonar o cuál es la historia.
¡Oh, no, Bartolomeo!
Bueno, parece que está bien.
Vale, al lado del garaje está el acuario de la escuela elemental, así que como su hábitat es el agua, me lo voy a llevar aquí a que vea unos peces y se relaje un poco.
De ahí, que haga un poco de ejercicio, así que le he montado en estos cochecitos, un poco de triciclo y, como en el cole tenemos buenas instalaciones, me lo he llevado al gimnasio, un partidito de voleibol, al campo de fútbol y ahora un poco de actividad intelectual, vamos a jugar al ajedrez y a relajarnos en el jardín ecológico del cole.
Ahora, actividad artística, un poco de música, tocar la batería y va a decir unas palabras en la graduación de la Middle School. Para terminar el día, nos hemos ido al club de polo y así termina el miércoles. Mañana devolveré a Bartolomeu a su dueña.
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