Colegas en ¨El Correo¨- 17/07/09 - La foto de tus vacaciones
Río de Janeiro (Brasil) – Ramón Álvarez - ¨Ni la crisis ha podido evitar que visitemos a nuestro amigo Emilio, que trabaja como cooperante restaurando las favelas¨
Río de Janeiro (Brasil) – Ramón Álvarez - ¨Ni la crisis ha podido evitar que visitemos a nuestro amigo Emilio, que trabaja como cooperante restaurando las favelas¨
Praga (República Checa) – Iñigo Durana - ¨Ésta es una de las ciudades más bellas del mundo, de lo más recomendable, aunque esté llena de turistas¨, comenta.
Mi colega y buen periodista Raúl Arkaia acaba de colgar en su blog una videocrónica de la subida a Humión del pasado 6 de junio, en contra de la Autopista Dos Mares. A diferencia del video que colgué ayer de 8´46¨, este dura solo 48¨, así que os animo a que le echéis un vistazo porque está muy bien.
http://raularkaia.wordpress.com/2009/06/06/ap-69-ez-eskerrik-asko/
¡Muchas gracias Preacherman! ☺
http://www.youtube.com/watch?v=HRjZ7A3NeO0
En este video os invito a ver imágenes del Valle de Tobalina (Burgos). Del 1 al 8 de julio estuve pasando unos días en San Martín de Don, mi pueblito. Lo de Don viene de Fondón, ya que se encuentra en lo que antiguamente se conocía como Fondón de Tobalina, el final del valle. Y era el final del valle porque dos cordilleras, la Sierra de Árcena y los Montes Obarenes, se unen en el desfiladero de Sobrón.
Y esos montes os quiero enseñar. En la Sierra de Árcena el Cueto y la Mota, y en los Montes Obarenes el Humión y el Flor. Hoy por hoy es un espacio natural casi virgen, sin ruidos ni contaminación. Pero está en peligro y seriamente amenazado. Existe un proyecto para construir una autopista que destrozaría no solo el encanto del lugar, sino el modo de vida de mucha gente que ha apostado por seguir ligada al entorno rural ☹
Ya me diréis que os parece. Si quereis uniros a nuestra lucha contra la AP-69, os agradecería de corazón que os hicierais socios de la Plataforma. Cuantos más seamos, más podremos elevar nuestras voces en contra de este atentado ecológico. Puedes descargarte el formulario de inscripción en esta dirección:
http://sites.google.com/site/ap69nogracias/
¡Muchas gracias! ☺
San Martín de Don – Cueto – Mota – San Zadornil – Villafría – Herrán – Promediano – Raneda – San Martín de Don
El miércoles abandoné Gasteiz para irme una semana a San Martín de Don, el pueblo. Y cuando digo pueblo es pueblo, ya que en invierno viven menos de 20 personas, contando las monjas que hay en el convento de clausura. Se encuentra en un paraje privilegiado, en el Valle de Tobalina, rodeado de un lado por los Montes Obarenes, y por el otro por la Sierra de Árcena. Ni Internet ni cobertura en el móvil, yeah! ☺
Después de pasar un año en una ciudad de 18 millones de habitantes, como es Shanghai, venirte aqui y disfrutar de la paz y de la naturaleza era lo que más me apetecía.
Salí hacia el monte a las 18:30, agua, papeo, mochila, el saco y la esterilla, y a dormir al Cueto, una cumbre de 1.345 metros. Tenía intención de llevar la tienda de campaña, pero al ir a cogerla me acordé de que el año anterior se la había dejado a Oña, así que tocaba dormir al raso. Miré al cielo antes de salir y se veían algunas nubes negras, de tormenta, de las que pueden pasar fácilmente de largo. Paré en el Santo a disfrutar de las vistas, y por el empinado atajo que va desde la piscina del monte hasta la charca donde éste termina me cayeron unas gotas. Afortunadamente por ahi se iba protegido y apenas me mojé. Tengo que preguntar como se llama ese término, porque hay unas buenas campas pero no conozco el nombre –descubierto, ¨campa del espinal¨-. Allá me encontré con los caballos de Oña, que al verme huyeron despavoridos, para luego irse acercando poco a poco, hasta tomarse la confianza de empezar a dar coces a mi mochila para intentar conseguir llevarse a la boca las viandas que allá llevaba. Un poco más de camino e hice cima. Hasta entonces no habia tenido cobertura en el movil, pero allá me saltaron algunos mensajes. Uno de ellos de mi padre, preguntándome si habia llovido por allá, ya que en Gasteiz habia caido una granizada de espanto. Luego hablando con Leire, una amiga, me di cuenta de que la cosa había sido bastante grave. Yo me había ido de Vitoria sobre las 5, y por lo visto empezó a granizar poco después.
Como no tenía tienda empecé a buscar el sitio donde dormir. Podía o bien refugiarme entre árboles más cerca del repetidor, o dormir al descubierto en la campa, esperando no mojarme ni helarme de frio. Me decanté por la segunda opción, ya que los motivos que me llevan a dormir al raso en lugar de en mi camita es disfrutar del cielo estrellado. Durante la noche estuvo bastante nublado, y de hecho cayó un poco de xirimiri que me hizo pensar en moverme de sitio. Pero aguanté bien, despertándome sin querer aproximadamente cada dos horas, encontrándome cada vez con una luna brillante, una noche clara, las fácilmente reconocibles Osa Mayor y Menor, y el brochazo blanco de la vía lactea.
A las 8 recogí los bártulos y rumbo a La Mota, otra cima de 1.319 metros. Para ello tenía que bajar a las campas de Muena, y a partir de ahí… seguir mi intuición, porque si hay camino no lo conozco. Y con mi intuición coroné un peñasco desde el cual se veía, a lo lejos, el buzón de La Mota. Con un gran cortado de separación entre donde yo me encontraba y donde quería llegar. Vuelta para abajo, otra subida, y aparecí esta vez en un peñasco intermedio, dejando a mi izquierda mi posición inicial, y a la derecha el punto de destino. Por fin, a la tercera llegó la vencida.
Coronar La Mota por esa vía sin saber el camino –que creo que no existe- tiene mérito, porque se trata de un bosque super cerrado, donde en muchos sitios no tienes entre ramas ni la distancia entre hombro y hombro. Tienes que empujar primero la mochila, y luego apartar ramas para pasar tú. Hay momentos en que llegas a agobiarte, porque estás completamente rodeado de árboles y arbustos de boj, teniendo que caminar agachado y sin poder evitar el pensamiento de que si algo te pasara allá… sería difícil salir. Pero sabiendo también que siempre puedes tirar hacia abajo, y que el camino se iría abriendo a bosques de pinos más claros. El año pasado subí a esta misma cima con mi primo Edu y Luis, un colega suyo, y las pasamos canutas.
La Mota estaba cubierta de niebla, dejando muy poca visibilidad. Los cortados a ambos lados actuaban como chimeneas, haciendo que esta ascendiera con rapidez. Tanto en El Cueto como en La Mota había pintadas de ¨Gora E.T.A.¨. Supongo que el tontolaba que las pintó pensó que merecía la pena sacrificar la bella estampa que desde ambas cumbres se divisan.
De la Mota hacía el lado de Sobrón hay un sendero muy empinado que te baja sin mayores complicaciones hacia un frondoso hayedo, y de ahí a una campa donde me comí el almuerzo. Quise compartir parte de el con dos vacas que allá pastaban, pero para mi sorpresa despreciaron el pan que intenté darles de la mano.
En este punto tenía que tomar una decision. Tirar hacia Sobrón, subir al Humión y domir por ahí, o dirigir mi ruta hacia el Valle de Valdegobía. La idea original era la primera, pero al despertarme por la mañana y ver los Montes Obarenes completamente cubiertos de niebla, y estar sin tienda de campaña me decantó por la segunda opción.
Cogí unas pistas forestales, una vez más siguiendo mi intución, intentando ir siempre al oeste. Tomé un par de pistas marcadas como BTT11 y BTT9 (rutas de mountain bike), y llegué a San Zadornil. Durante esa parte del trayecto se cumplió mi deseo de ver jabalíes ☺ Mientras iba caminando se cruzo un bicho naranja por delante mío, como a unos 15 metros. Como muy bien no veo de lejos me quedé pensando si sería un zorro o un rayón. Cuando llegué a esa altura, me salí un poco del camino, para ver si lo volvía a ver. Entoncés un jabalí negro gruñó, escapando, y detrás dos jabatos narajas ☺ Estuve intentando seguirles un poco, con la cámara preparada, pero ya no los volví a ver.
Aparte de caballos, vacas, jabalíes, águilas y un montón de aves, vi un par de topos y un lagarto pequeño, pero estos muertos en la carretera :-(
Mi intención para esa noche era dormir en Ribera, que es un pueblo abandonado, y en caso de lluvias siempre habría algún lugar donde refugiarse. Camino de San Zadornil a Villafría paré a comer y a echar una siesta de una horita, y en Villafría me encontré con un grupo de Boy Scouts. Le pregunté a los monitores a ver si sabían la ruta a Ribera, porque iba a dormir allá, y me dijeron que ellos también iban a dormir allá. Así que mi gozo en un pozo, y plan descartado. Seguí hacia Ribera, y me encontré un cruce de caminos. Hacia un lado indicaba Ribera a 2.5 kilómetros, hacia el otro El Chorro a 1.1 kilómetros. Me sorprendió que no apareciera Herrán, pero yo estaba convencido de que esa última era la dirección. Así que la tomé. En algún momento perdí el sendero, y me encontré con una pendiente de grava más parecida a una pared vertical que a una cuesta empinada. Me quedé en un tramo en que ya no podía retroceder, solo ir hacia adelante, y la verdad es que me acojoné un poco. Y os explico por qué.
Como os digo, el desnivel era increible. De hecho se podía bajar, pero hubiera sido bastante dificil subir por ahí. Era una cuesta de grava, y lo que yo hacía era bajar de culo, resbalando, frenando con los pies. Había tramos en los que haciendo esto no hubiera podido frenar, así que tenía que ir agarrado a arbustos laterales. Así, bajando de culo y provocando una avalancha de piedras en cada movimiento conseguí ir bajando metro a metro. La mochila era un estorbo grande, y pensé en coger la pasta y las llaves y tirarla por ahí para recogerla abajo. De tanto rozar con las piedras al final los pantalones dijeron basta, y se rompieron. Apoyado en un arbusto abrí la mochila, saqué un par de calzoncillos que llevaba de repuesto, y me los puse por encima, porque ya os digo, era como ir esquiando, pero con el culo por las piedras. Después de una larga bajada –en tiempo y en distancia- llegué al camino que conocía, con la diferencia de que me había saltado el desfiladero del Purón, tomando ese desvío. Llegué a Herrán con intención de tomarme una cerveza, pero allá no había nada abierto. Así que seguí a Promediano, Raneda, dejé Plágaro a la izquierda y llegué a San Martín a las 7:30 p.m., después de casi 12 horas de marcha y con los pantalones rotos. Desde Herrán a San Martín hay un camino de parcelaria que pasando por Plágaro llega casi directo. Sin embargo sin querer tomé un camino no solo más largo, sino que en momentos me vi obligado a cruzar por campos cultivados porque se acababan en piezas.
Cansado pero muy satisfecho me pegué un baño y a dormir. ¡Qué maravilla de valle y de naturaleza!
Viernes 3 de julio
Ese día apareció Yon por allá, y nos fuimos a tomar unas cervezas a Frías.
Sábado 4 de julio - Pancorbo
Vicente de Pancorbo nos tenía preparado un buen plan de ruta, por su zona. Además de ser el día de la independencia de EEUU era el afelio, cuando el sol se encuentra en su punto más distante de la tierra. Nos juntamos unos cuantos, la mayoría gente muy involucrada en contra de la Autopista Dos Mares. Mirando la foto procedo a la rueda de reconocimiento:
- Nacho de Quintana subido al árbol-puente, y de izquierda a derecha…
- Un servidor
- Lidia
- Oña de San Martín
- Javi de Pancorbo
- Tore de San Martín
- Sara de San Martín
- Un colega de Frías… que se me ha olvidado el nombre ☹
- Estibaliz de Revilla
- Yolanda de Lomana
- Vicente de Pancorbo, el super-organizador. Y en la fila de abajo…
- Julen de Quintana
- Rosi… de Medina?
La foto la saca Alex, el hermano de Vincent. Luego para comer el cordero nos juntamos con más gente de Pancorbo, entre ellos el mítico ¨pelos¨, con el que en buenas fiestas hemos coincidido.
Comenzamos la ruta viendo a los caballos losinos. Es la única raza autóctona de Castilla y León, está en peligro de extinción con solo 300 ejemplares puros, y se están haciendo esfuerzos por su recuperación. En Pancorbo existe un centro con numerosos ejemplares. Sus características especiales a simple vista, para alguien como yo que no entiende mucho de caballos, es que son más pequeños que un caballo normal –algo más grandes que un pony-, y de un color negro.
Seguimos nuestro camino disfrutando del entorno, parando en las ruinas de la ermita de San Mamés y en algunas fuentes, para terminar el paseo mañanero en la campa de los Paules, donde nos comimos un cordero que tardaré en olvidar de lo bueno que estaba. Sacado de un rebaño que vimos pastando al pasar, matado por Alex y cocinado por su abuela. Ensalada, buen vino, mejor compañía y excelente conversación.
Hubieramos estado allá retozando horas y horas, pero Vincent tenía otro plan. Para la tarde, nos llevo a la Cabaña, a ver unos árboles milenarios. Árboles enormes, donde los más aguerridos se subieron pero yo me limité a quedarme abajo fumando una liana con algún otro. Si, una liana, que las hay en esa zona. Tarzán solo las usaba para volar de árbol a árbol, pero se ve que por estos parajes tienen otra utilidad ☺
De vuelta a Pancorbo paramos en una zona y estuvimos partiendo alguna piedra para ver como salían fósiles incrustados ahí. Ya bajando el desfiladero hacia el pueblo te das cuenta de lo castigado que está por diferentes infraestructuras. Por un lugar super-estrecho pasan la general, la del pueblo, los dos tramos de autopista, más la vía del tren. Por si eso fuera poco, ahora les van a meter el AVE subterraneo. ¡Qué tristeza!
Y eso dio el día de si. Una excelente jornada de confraternización, con gente muy maja y lugares preciosos de ver.
Domingo 5 de julio - Reunión en San Martín contra la Autopista Dos Mares
Este medio año he estado en contacto por e-mail con mucha gente de la Plataforma. A alguno conocía de antes, a otros les conocí el día anterior en Pancorbo, y otras caras que me quedaba por asociar aparecieron por el pueblo ese domingo.
De la reunion me lleve una impresión muy buena de la gente. En la Plataforma AP-69 NO Gracias se están haciendo las cosas con mucha seriedad, y hay gente muy muy competente involucrada. Salí con un buen sabor de boca, sabiendo que estamos empezando, pero la nave sabe donde tiene que ir y en el ¨puente de mando¨ hay buenos oficiales. Aparte de muchos a los que conocí el día anterior en Pancorbo, asistieron también Iñigo y su mujer Ana de La Prada, que se dedican a la agricultura ecológica, y Dorin, que en La Aldea del Portillo de Busto forma parte de este interesante proyecto: http://www.imagenesypalabras.com
... subiéndose a los árboles.