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Basurde Xiao Long

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Libros: ¨Sidi¨ -Arturo Pérez-Reverte-

Libros: ¨Sidi¨ -Arturo Pérez-Reverte-

El pasado 18 de septiembre salió a la venta la esperada última novela de Arturo Pérez-Reverte, Sidi. Me había terminado un libro la semana anterior pero esperé a ponerme con otro porque estaba impaciente por comenzar este.

 

Dice en las primeras páginas:

 

¨Sidi es un relato de ficción donde, con la libertad del novelista, combino historia, leyenda e imaginación. He simplificado en lo posible la grafía de las expresiones en lengua árabe. Episodios reales como el destierro del Cid y batallas como las de Almenar y Pinar de Tébar se alteran o funden entre sí según las necesidades de la narración. Eso ocurre también con los personajes históricos y los inventados. Hay muchos Ruy Díaz en la tradición española, y éste es el mío.¨

 

¨Costumbres de aquella era

caballeresca y feroz,

en que degollando moros

se glorificaba a Dios.

Más tal es la historia nuestra:

no es culpa mía si es bárbara;

yo cumplo con advertírselo

a mi pueblo al relatársela¨.

-José de Zorrilla, La Leyenda del Cid-.

 

Extraigo lo siguiente de la contraportada:

 

¨No tenía patria ni rey, sólo un puñado de hombres fieles. No tenían hambre de gloria, sólo hambre. Así nace un mito. Así se cuenta la leyenda¨.

En él se funden de un modo fascinante la aventura, la historia y la leyenda. Hay muchos Cid en la tradición española, y éste es el mío.

-Arturo Pérez-Reverte-.

 

¨El arte del mando era tratar con la naturaleza humana, y él había dedicado su vida a aprenderlo. Colgó la espada del arzón, palmeó el cuello cálido del animal y echó un vistazo alrededor: sonidos metálicos, resollar de monturas, conversaciones en voz baja. Aquellos hombres olían a estiércol de caballo, cuero, aceite de armas, sudor y humo de leña.

Rudos en las formas, extraordinariamente complejos en instintos en intuiciones, era guerreros y nunca habían pretendido ser otra cosa. Resignados ante el azar, fatalistas sobre la vida y la muerte, obedecían de modo natural sin que la imaginación les jugara malas pasadas. Rostros curtidos de viento, frío y sol, arrugas en torno a los ojos e incluso entre los más jóvenes, manos encallecidas de empuñar armas y pelear. Jinetes que se persignaban antes de entrar en combate y venían su vida o muerte por ganarse el pan. Profesionales de la frontera, sabían luchar con crueldad y morir con sencillez.

No eran malos hombres, concluyó. Ni tampoco ajenos a la compasión. Sólo gente dura en un mundo duro.¨

 

Mientras estaba leyendo la novela escuché varias entrevistas al autor, en las que presentaba su novela. El párrafo anterior lo comienza con ¨el arte del mando era tratar con la naturaleza humana¨, y le he escuchado decir a Pérez-Reverte que en cierta manera es un libro sobre liderazgo. Sin ninguna duda lo es.

 

También en el párrafo anterior habla de ¨profesionales de la frontera¨, y es algo a lo que también se ha referido en las entrevistas. En cierta manera lo comparaba con el Far West y las películas de John Ford. Ha sido muy interesante aprender sobre ese periodo histórico de España, no tenía idea de que fuera así y da gusto que te ilustren de una manera tan amena.

 

Sobre el autor:

 

¨Arturo Pérez-Reverte nació en Cartagena, España, en 1951. Fue reportero de guerra durante veintiún años. Con más de veinte millones de lectores en todo el mundo, muchas de sus novelas han sido llevadas al cine y a la televisión. Hoy comparte su vida entre literatura, el mar y la navegación. Es miembro de la Real Academia Española¨.

 

Breve biografía la anterior, porque se podrían llenar páginas y páginas.

 

Aquí os dejo algunos extractos que me han gustado:

 

¨Y cumplió. O lo hicieron ambos. Después de aquello, el infanzón de Vivar luchó en duelos singulares por Castilla y por su rey, y llevó la bandera de su señor en lo más cruento de las batallas que aún estaban por reñir. Sin embargo, el azar y la vida juegan sus propios naipes, y sobre la mesa salió demasiado pronto la carta de la Muerte.¨

 

¨-De nosotros depende -dijo-. Que no vuelva. Reía Minaya, rascándose la barba.

-Si Dios quiere.

-Siempre se le puede echar una mano a Dios¨.

 

¨Espoleó un poco más, ganando velocidad. Mientras Persevante iba del paso al trote, pensó un instante en Jimena y las niñas, antes de olvidarlas. Allí a donde se dirigía no podían acompañarlo. Era incluso peligroso llevarlas, distraían su atención. Lo debilitaban. Hacían pensar en la vida, en desear conservarla a toda costa, y ese pensamiento liquidaba a cualquier guerrero: era el principal obstáculo para permanecer vivo. Se lo había dicho un veterano en vísperas de Graus: el truco en el oficio de las armas es aceptar que ya estás muerto. Asumirlo con indiferencia. Así acudes a la cita ligero de espíritu y equipaje, con menos inquietudes y más oportunidad de que Dios, amigo de llevar la contraria, te la aplace.¨

 

¨Se quedaron callados. El belfo entre las patas, relajados, los caballos mordisqueaban los matojos. Ordóñez estudió las colinas con desconfianza.

-Supongo que no estarán solos -dijo al fin-. En algún lugar tendrán a más gente oculta.

Estuvo de acuerdo Ruy Diaz.

-Si yo fuera ellos, la tendría. Jesucristo dijo: «Sed hermanos, pero no seáis primos».

-¿En serio? -Ordoñez lo contemplaba con hosco interés-. ¿Eso dijo?

Sonreía el jefe de la hueste.

-Me lo acabo de inventar.

-Creía que era en serio.

-Pues no

Cavilaba Ordónez, hosco. Desconfiado como solía.

-Espero que esos perros vean bien la cochina bandera que llevamos hoy.¨

 

¨Pasaron el último día acampados junto a un recodo del Ebro, a media legua de la ciudad que se divisaba a lo lejos, amurallada y blanca.

Impresiona, comentaban los hombres.

Se reunían en corros para mirar la orilla del río, señalándose unos a otros los minaretes de las mezquitas. Tan grande como Burgos, añadían. Tal vez aún más hermosa.

Zaragoza.¨

 

¨-No será fácil -dijo Ruy Díaz tras un momento.

El moro se quedó callado un instante.

-Lo sé, Sidi -dijo al fin-. Y mi señor Mutamán también lo sabe.

-Está obstinado en tener su batalla.

-Así es... Considera su honor en juego.

Emitió Ruy Díaz una risa suave, desprovista de humor.

-A veces, cuando Dios tiene ganas de broma, castiga concediendo lo que deseas.

Asintió Al-Jatib.¨

 

¨Al-Jatib seguía observándolo. Su rostro en sombra parecía desvanecido en la noche.

-Y también haremos lo que no se pueda -repitió, pensativo y admirado-. Lo cierto es que sabes hablar a los reyes, Sidi.

Ruy Díaz alzó la vista a las estrellas: alfileres fríos clavados en media esfera negra, ajenos a cuanto ocurría en la plana superficie de la tierra.

-A menudo -dijo- la derrota llega cuando uno se siente inclinado a hacer sólo lo que puede.

-Comprendo... Quieres decir que hay actos razonables que en el fondo son actos de debilidad.

-Todos podemos equivocarnos, rais Yaqub. Dios ciega a los que quiere perder.

-¿Te equivocaste alguna vez?

-Varias.

-Eso me tranquiliza... No se puede confiar en alguien que nunca cometió un error. Expone a otros a verse envueltos en el primero que cometa.¨

 

¨Había ya media docena de cadáveres desnudos, iluminados por el sol declinante de la tarde.

Nada se parecía tanto a una derrota, pensó Ruy Díaz, como una victoria.¨

 

¨-Abrid la boca, señor conde de Barcelona -le susurró al oído-. Suspirad tan sólo, moved una ceja, parpadead, y por el Dios que nos alumbra juro que os degüello.

Y en sus ojos había suficiente noche para creerlo.¨

 

Aparte del contexto histórico también he aprendido alguna palabra nueva. Es la ventaja de los Kindle, que tienes el diccionario a mano sin tener que levantarte: haces clic en la palabra y ahí te sale. Una que ha aparecido varias veces es ¨otero¨ y por el contexto te imaginas lo que es. Pero teniendo un colega con ese apellido la he buscado y esto es lo que dice:

Otero

Del ant. Oto ¨alto¨, y este del lat. Altus, y -ero.

1.- Sustantivo m -Cerro aislado que domina un llano.

 

Una vez más otra novela de Reverte con la que he disfrutado muchísimo. Siempre un acierto poner las manos en cualquiera de sus libros.

 

¨El último tren a la zona verde¨ -Paul Theroux-

¨El último tren a la zona verde¨ -Paul Theroux-

Contraportada:

 

«La literatura de viajes tiene nombre propio: Paul Theorux.»

Laura Revuelta, ABC

 

¨Hace ya una década, Paul Theroux narraba su épico viaje por tierra desde El Cairo hasta Ciudad del Cabo, y nos ofrecía una visión privilegiada del África moderna. Ahora regresa para descubrir cómo han cambiado en estos años tanto él como el continente africano. Entre townships y safaris a lomos de elefantes, entre paraísos naturales, tradiciones perdidas y zonas devastadas por la guerra y la avaricia desmedida de sus gobernantes, el autor parte de Ciudad del Cabo, se dirige al norte a través de Sudáfrica y Namibia, y se adentra en Angola para tropezarse con un entorno cada vez más apartado de las rutas turísticas y de las esperanzas de los movimientos poscoloniales de independencia¨.

 

«Paul Theroux es hoy, seguramente, el escritor de viajes más afamado, reconocido y aplaudido del mundo.  […] Él último tren a la zona verde es un libro sincero y emocionado, que cautiva en cada página.»

-Mariano López, El Periódico

 

Sobre el autor:

 

¨Paul Theorux (Medford, Massachusetts, 1941) es uno de los escritores más reconocidos del mundo. El gran bazar del ferrocarril (1975, Alfaguara, 2018) lo catapultó a la fama y constituye un clásico de la literatura de viajes. En 1981 recibió el James Tait Black Memorial Prize por La costa de los mosquitos, adaptada al cine por Peter Weir. En su prolífica obra destacan títulos como Tren fantasma a la Estrella de Oriente (Alfaguara, 2010), y novelas como La calle de la media luna, Hotel Honolulu, Elefanta Suite (Alfaguara, 2008) y Un crimen en Calcuta (Alfaguara, 2011). Tras la calurosa acogida de los medios a El Tao del viajero (Alfaguara, 2012), Theroux retornó a la narrativa de ficción con En Lower River (Alfaguara, 2014) y El último tren a la zona verde (Alfaguara, 2015). Su última novela es Tierra madre (Alfaguara, 2018)¨.

 

Terminado ¨El último tren a la zona verde¨. Es un libro que me ha gustado a pesar del autor por las cosas que he aprendido principalmente sobre temas históricos de Sudáfrica, Namibia y Angola. Sobre el viaje en sí del autor, pues lo que me suelo pasar con este tipo de textos literarios: me cuesta muchísimo tragar el ego de los escritores viajeros. Intentan contarte que su viaje fue la mayor de las aventuras, haciendo pasar cosas muy normales como un ejercicio de audacia y bravura por su parte. Me ha pasado con un par de autores españoles y ahora con el Señor Theroux también. Así que este genero literario lo leo por eso, por aprender sobre la historia de los países, pero se me hace muy difícil empatizar con el escritor, ya que me da la sensación de que me intenta meter muchas trolas.

 

Ejemplo de como era mi relación lector-escritor a medida que pasaba las páginas, al llegar al siguiente extracto del texto pensé: ¨¡Vaya, mira quién habla!¨:

 

Página 148: ¨Hace decenios, los únicos libros sobre los ju/´hoansi que pude encontrar fueron las obras de Laurens van der Post, pero pronto aprendí a no fiarme de él. En 1952 había publicado Venture to the Interior (Aventura en el corazón de África, 1984), un relato de su viaje de prospección a Nyasalandia, y, cuando me fui a vivir allí, diez años y pico después, descubrí que había construido un relato crepuscular y existencial a partir de unos cuantos meses bastante convencionales, abriéndose paso con un equipo de fortachones en la región de plantaciones de té de Mlanje. Con ese libro y otros suyos me di cuenta de que era una especie de mitómano.

            En 1975 visité a Van der Post en Inglaterra con el fin de entrevistarle para una revista, y me pareció estirado y vanidoso, y no paró de contarme, sobre todo, la vida tan apasionante que había tenido, con el tono seco e imperioso de un director de escuela. Su vida, sin duda, había sido extraordinaria en muchos aspectos (prisionero de los japoneses, amigo de Carl Jung, protector de los bosquimanos), pero su relato era una sucesión de alardes malhumorados. Hacía un gesto extraño con la boca, sacando el labio inferior como si no diera crédito, con los ojos azules muy fijos y un aire severo y vagamente reacio¨.

 

El viaje del Señor Theroux por esta parte del mundo fue en 2011. Yo llevo aquí desde agosto de 2018 y sí que es cierto que Angola ha cambiado muchísimo en esos 7 años. Una de las ideas del autor a la hora de escribir es documentar la realidad que existe en ese momento, y es cierto que puede cambiar muy rápidamente en décadas. ¿Pero tanto?

 

Página 308: ¨Me sorprendió ver las amplias playas vacías. Tal vez de cerca serían tan asquerosas como la ciudad, pero, de lejos, desde la carretera en alto, parecían bañadas por olas, limpias y desoladas. En Luanda conocería a un joven diplomático portugués, muy deportista, que me contó que la mayoría de los fines de semana bajaba por la costa para hacer surf allí, en Cabo Ledo y Cabo de São Brás. Siempre estaba solo, nunca veía a otros surferos¨.

 

Cabo Ledo en la actualidad es un popular destino surfero. De hecho un grupo de profesores de mi escuela van allá todos los fines de semana. Recientemente vi anunciado –hace un mes o así- una competición de surf allá. Es cierto que no hay muchos, pero haylos.

 

Página 313: ¨(veía más Hummers gigantescos y carísimos cualquier día en Luanda que los que podía ver en un mes en Estados Unidos)¨.

 

En algo más de un año todavía no he visto ningún Hummer por aquí. ¿Quizás los había hace 8 años?

 

Hablando de Namibia cuenta su gran odisea para llegar hasta Tsumkwe. En marzo con otros tres colegas llegamos en un 4x4 alquilado hasta allá sin mayores problemas, de hecho disfrutando bastante de la carretera. Visitamos uno de los museos vivientes de los bosquimanos y leer sobre la historia de este pueblo sí que me pareció muy interesante:

 

Página 133: ¨Tsumkwe había sufrido el abandono e incluso el olvido del gobierno namibio, pese a que dos ministerios –agua y agricultura- tenían oficinas cerca del cruce de carreteras. Por ese motivo y por su pobreza y sus necesidades, Tsumkwe se había convertido en una causa para la industria de las buenas obras, en la que, durnate unos días, yo iba a tener un papel activo. La intromisión de los extranjeros en la vida diaria de los africanos era el tipo de cosa que yo siempre había criticado. Los noruegos llevaban haciéndolo treinta años, enviando dinero y elaborando caros y sesudos estudios autofinanciados sobre las dificultades y los objetivos de la población local.

            Y esa fue una lección para mí, porque mi primera impresión de Namibia, desde la frontera hasta Windhoek y la costa, había sido que era un lugar que no necesitaba que nadie de fuera contara a la gente cómo vivir su vida, que los namibios eran un auténtico ejemplo de desarrollo y decoro. Pero era un juicio precipitado, antes de cruzar la Verja Veterinaria¨.

 

Página 166: ¨Después de la anacrónica Los dioses deben estar locos –que enfureció a los antropólogos-, John Marshall comparó el estereotipo de los ju/´hoansi con la imagen convencional del piel roja en Hollywood. Hace casi treinta años, escribió: «Una de las [ideas equivocadas] más simples y peligrosas es la frecuente convicción de que, en algún lugar del Kalahari, los bosquimanos siguen viviendo sin problemas y en paz de la caza y la recolección. El peligro es pensar que ese pueblo mítico puede y quiere continuar con su vida antigua y asilada» (John Marshall y Claire Ritchie, Where Are the Ju/´wasi of Nyae Nyae?). Es un proceso de confusión que denomina «muerte a manos del mito», el título de uno de sus últimos documentales. Es el mito de que siguen siendo cazadores recolectores, que pueden volver a vivir así y vivir bien. «El mito es inherente a nuestras ideas sobre los bosquimanos.»

            El modo de vida tradicional desapareció hace mucho. Un ju/´hoansi nacido con posterioridad a 1950 no sabrá nada o casi nada de cazar y recolectar. «El ciclo de conocimiento se interrumpió.» Aparte de unos cuantos que se permiten ser reclutados para la farsa coreografiada que presencié, la gran mayoría quieren llevar una vida como la de los demás, ir a la escuela, trabajar, vivir en un lugar estable y seguro y no tener que depender nunca más de la inseguridad de la sabana. Han ido yéndose a la ciudad, donde el trabajo manual, aunque sea con una pala, es más fácil que cazar. En Tsumkwe había algo de asistencia del Estado, y habían instalado la nueva clínica para ocuparse de las nuevas enfermedades¨.

 

Página 167: ¨El mito de los bosquimanos ha inspirado los planes de las ONG que intentan ayudarles. Sobre todas esas organizaciones benéficas (la más visible era el programa de los Museos Vivientes) que se dejaban invadir, como yo, por el sentimentalismo, la nostalgia de los días «antes de la caída», Elizabeth Marshall Thomas hizo un comentario inteligente: «Estas organizaciones no tienen más remedio que llevar a cabo sus misiones –escribió en The Old Way-. No es extraño que quieran salvar el Nyae Nyae tradicional, un lugar en el que una población indígena ocupó un ecosistema durante treinta y cinco mil años sin arruinarlo. ¿Quién no desearía la supervivencia de un modo de vida que logró eso?» Pero añadía: «El mito era pensar que era lo que querían los ju/´hoansi»¨.

 

Página 111: ¨Conservo mi pasaporte alemán –señalando la calle, como si señalara a todos los demás alemanes, añadió-: Ellos también. No hay namibios en este país. Hay hereros, damaras, oshiwambos, afrikáners, básters; eso es lo primero que dicen, si se les pregunta. Después dicen: «Ah, sí, y también soy namibio»¨.

 

Una de las cosas que me suele alegrar cuando leo un libro es encontrar la razón por la que se le ha titulado de cierta manera. En este en concreto menciona un par de veces a que se refiere con ¨la zona verde¨:

 

Página 236: ¨-Pregunta a ese hombre dónde estamos –dije, señalando al tipo del bar-. ¿Qué pueblo?

            Se lo preguntó y el hombre se lo explicó. Gilberto transmitió:

            -No hay pueblo. Estamos cerca de Uia. El mercado grande y la gasolinera están en Xangongo.

            -Zona verde –dijo Camillo.

            Esas palabras las comprendí, y me gustaron como eufemismo para hablar de la sabana. Zona verde –todo lo que no era una ciudad –resumía el África que amaba¨.

 

Página 334: ¨El día de la llegada del primer ministro portugués desde Lisboa para pedir dinero a Angola con el fin de rescatar su economía en bancarrota, Kalunga me llevó en su moto a la estación de tren de Luanda, en un lugar llamado Viana. Preguntamos los horarios de los trenes a Malange y el precio. Dos trenes semanales, billetes baratos, un viaje sencillo.

            -¿Estás seguro de que quieres hacer esto? –preguntó en tono de broma.

            -No. Quiero pensármelo.

            -Tal vez el último tren a la zona verde¨.

 

Sobre la historia de Angola he aprendido bastantes cosillas interesantes:

 

Página 227: ¨Esto sucedió ocho veces, y Camillo, que me había parecido una persona irritante y mal conductor, iba encogiéndose a un tamaño cada vez más patético y vergonzoso, más cobarde y más pobre con cada enfrentamiento. En Angola, el soborno es una forma de vida: la pequeña intimidación en la carretera de tierra del sur no es más que un reflejo de los sobornos millonarios que exigen los ministros del gobierno a las compañías petroleras y a las concesionarias de oro y diamantes. Un soborno no proporciona nada más que una vaga garantía de que te van a dejar pasar, es más parecido a una cuota de ingreso o un peaje que a un pago de servicios. En cualquier país, encontrarse con sobornos en una carretera secundaria es un claro indicio de que el Estado entero está corrupto y el régimen es una tiranía de ladrones, como lo es Angola desde que obtuvo la independencia hace treinta y cinco años y seguramente desde antes, puesto que el gobierno colonial portugués también era un modelo basado en la extorsión¨.

 

Página 238: ¨La imagen de Angola no solo consistía en el pueblo horroroso y el barrio de chabolas, sino también en las ruinas de un paisaje maltratado, los restos de la deforestación y los campos cubiertos de tanques carbonizados, los ríos que parecían envenendados, negros y tóxicos. Ho no se veía ni un solo animal más que alguna vaca o algún perro encogido. En la mayor parte del sur de África, por lo menos se veían pequeños antílopes o gacelas que saltaban a lo lejos sobre sus patas esbeltas. Los impalas estaban presentes en todas partes, y era casi imposible imaginar una extensión de sabana sin esos animales. Y donde había pueblos, había siempre carroñeros, hienas o babuinos.

            Sin embargo en toda Angola no había animales salvajes. Una consecuencia de las décadas de guerra civil era que los animales que no había devorado una población hambrienta habían saltado hechos pedazos por las viejas minas abandonadas.

            El exterminio de la fauna salvaje había sido total. De vez en cuando, una mina destrozaba a unas vacas que estaban paciendo, igual que a niños que jugaban o a personas que decidían atajar atravesando un campo¨.

 

Página 254: ¨En cuanto a que Portugal fuera práctico, hay que decir que Angola fue el único país africano que empezó su existencia colonial como asentamiento penal, la versión portuguesa de Siberia, su cárcel¨.

 

Página 256: ¨Eso fue antes de que subiéramos al planalto –el frío altiplano meridional- y llegáramos a las primeras afueras de Lubango, los barrios de chabolas y casas de bloque de cemento, las chozas y los vendedores callejeros, las zonas ocupadas que carecían de vegetación y –a falta de combustible- habían destruído sus bosques para emplear la leña. La ciudad estaba rodeada de barrios marginales. En Angola, este tipo de barriadas se llaman musseque, « tierra roja», por el suelo arenoso sobre el que solían construirse las chabolas, una palabra que además denota un lugar estéril y asolado, un terreno baldío. En las musseques de Lubango no quedaba un matorral ni una brizna de hierba, solo kilómetros y kilómetros de gente.

            Pensé: «Ya he estado aquí».

            Otra ciudad africana, otro espanto, más caos, luces deslumbrantes, muchedumbres en las calles, la pestilencia de la tierra y las emisiones de diésel, las vallas rotas, las tiendas destruidas, las barras de hierro en los escaparates, los niños peleándose, las mujeres sobrecargadas, y nada que sirviera de alivio¨.

 

Página 292: ¨La gran ironía –por no hablar de farsa- de los derechos humanos en Angola era que uno de los primeros presos de conciencia seleccionados por Amnistía Internacional cuando se fundó, en 1961, había sido el doctor Agostinho Neto, nombrado «preso político del año» porque los portugueses lo habían encarcelado. Después de salir de la prisión, neto llegó a ser el primer presidente de Angola, y pronto fue él quien empezó a encarcelar a sus oponentes, que se convirtieron, a su vez, en presos de conciencia. Entonces Amnistía se encontró con la paradójica situación de tener que pedir justicia para las víctimas del hombre al que con tanto éxito había defendido. Se lo conté a los alumnos del instituto, pero no parecieron muy impresionados y respondieron, sin demasiado interés y probablemente con razón, que en Angola habían sucedido cosas peores¨.

 

Página 298: ¨David Livingstone no solo atravesó el continente, dos mil cuatrocientos kilómetros a pie en seis meses, y llegó a Luanda en 1854, sino que además se negó a abandonar a sus hombres, los makololos que le habían servido de porteadores y guías. La razón no explícita era que seguía necesitándolos, y por eso, en lugar de aceptar un sitio en un barco, dio media vuelta y regresó a pie hacia el este, hasta la costa de Mozambique, y en el camino describió, situó en el mapa y nombró las cataratas Victoria¨.

 

Página 314: ¨Siempre fue una ciudad de desesperación y exilio. Nadie iba a Luanda por placer. A los criminales exiliados les siguieron traficantes de esclavos, y luego traficantes de caucho y marfil, como los belgas del rey Leopoldo en el vecino Congo. Cuando el comercio de caucho y marfil decayó, Angola volvió a la trata de esclavos y después vinieron los trabajos forzosos. Pero nunca se mencionaban esos comportamientos tan crueles. Si se le pide a cualuqier portugués que explique la relación de su país con Angola, ofrece una versión de lusotropicalismo y cuenta que los portugueses tenían una afinidad natural con la gente oscura de eses tierras cálidas y soleadas. Sin embargo, la realidad fue que Portugal, después de imponerse en el país, no mantuvo ninguna relación social ni cultural con Angola. Un pequeño ejemplo: no permitieron que sonara música angoleña en la radio nacional –la única emisora del país- hasta 1968¨.

 

Página 315: ¨Angola fue la plasmación de la frase de Rebecca West en Cordero negro, halcón gris: «A veces es muy difícil saber la diferencia entre la historia y el olor de una mofeta».

 

Página 327: ¨Kalunga mencionó una gran batalla en 1994, el cerco de Cuito Cuanavale, en el sur, una ciudad en manos de soldados angoleños y cubanos que fue atacada por columnas acorazadas del ejército sudafricano. Tras cuarenta días de bombardeos, de carros de combate soviéticos contra aviones de combate Mirage, el resultado fue la muerte de más de cincuenta mil personas y la derrota de los dos bandos, puesto que el sanguinario enfrentamiento acabó en tablas. Había oído denominarla «el Gettysburg de Angola» y «el Stalingrado de Angola».

            -Fue la mayor batalla convencional librada en cualquier lugar del planeta desde la Segunda Guerra Mundial –dijo Kalunga-, y esos chicos angoleños a los que has visto no tienen ni idea de qué ocurrió. Todavía hay minas en Caxito –cien kilómetros al norte de Luanda- que hacen saltar por los aires a campesinos, pero no parece importarle a nadie. La gente va a lo suyo. Son otros los que las desactivan, organismos extranjeros¨.

 

Cuito Cuanavale lo tenía ya en la agenda. Había mirado ya como ir y vuelos directos desde Luanda no hay, solo llegan hasta Menongue, a unos 190 kilómetros. El problema es que la combinación no es demasiado buena, solo hay vuelos los lunes y los viernes. Así que tengo que planificarlo en alguna vacación ya que en ninguno de los puentes que tenemos cuadran las fechas.

 

Sobre el tema de las minas en Angola tomé un par de extractos de este libro para escribir esta entrada previa en mi blog.

 

Y, ¡gran sorpresa! Llegado a la página 324 descubrí que el autor había visitado mi colegio, Luanda Internacional School. Ver lo que escribió aquí. En otra entrada he copiado esos fragmentos, y los he buscado también en la edición en portugués y en la original en inglés. Algunas cosas permanecen igual, otras las lees y piensas ¨¿así era esto hace solo 8 años?¨. Hoy he estado hablando con Alí, un profesor de Educación Física canadiense que lleva desde antes de 2011 por aquí y le he preguntado si recuerda esa visita del autor. Me ha dicho que sí, que sí que se acuerda que estuvo en el colegio.

 

Sobre las ayudas internacionales a África de gobiernos y ONGs expone ideas interesantes.

 

Página 93: ¨En todos los casos los donantes proceden del lejano Estados Unidos, son intérpretes profesionales, novicios en África, y parecen extrañamente eufóricos, asombrados y ensordecidos por el poder que les da su dinero, porque el dinero no puede comprar convicciones ni obediencias en Hollywood como lo hace en África. Estas estrellas exteriorizan sus preocupaciones en público, y sus buenas obras adquieren la categoría de representación, como niños gigantes que ponen dinero en las manos tendidas de un mendigo y fingen ignorar el aplauso. Es como si hubieran decidido demostrar que una persona en una profesión tan superficial y manipuladora es capaz de tener conciencia.

            ¿Sirven de algo estas buenas obras improvisadas? La historia hace pensar que no, que los países empeoran debido a ellas. Muchos economistas africanos, entre ellos Dambisa Moyo, de Zambia, y el keniano James Shikwati, afirman, con argumentos convincentes, que la mayor parte de la ayuda es perjudicial. En su libro sobre la ayuda exterior a África, Cuando la ayuda es el problema, Moyo declara que el dinero que han recibido los países africanos desde finales de los años cuarenta, un billón de dólares (800.000 millones de euros), ha desalentado a los inversores, ha inculcado una cultura de dependencia y ya engendrado corrupción, todo lo cual ha dificultado el crecimiento y retrasado las economías nacionales¨.

 

La San Miguel angoleña es Cuca, es la cerveza más popular, la marca nacional. No sabía que se trataba de un acrónimo:

 

Página 333: ¨-La cerveza Cuca –dijo una mujer-. Le voy a decir de dónde viene Cuca. Com um coraçao angolano, con un corazón angoleño¨.

 

Otra aportación, ¿sabías que la marca deportiva ASICS es también un acrónimo? nima Sana in Corpore Sano

 

Aquí un par de extractos del Señor Theroux como viajero:

 

Página 116: ¨Yo nunca buscaba problemas y tendía a escoger el camino más fácil, si bien en África hasta el viaje más sencillo puede ser complicado para alguien que viaja solo. No me gustaba nada correr riesgos, trataba de evitarlos, pero a veces era imposible. Al ir solo, siempre tenía problemas que resolver. No tenía coche, de modo que dependía del transporte público. No hacía planes con demasiada antelación, por lo que siempre andaba necesitado de una habitación de hotel o una comida a última hora. Por eso a veces tenía que dormir en el autobús, o no dormir en ningún sitio, y de vez en cuando me quedaba sin comer. Pero no podía quejarme de esas situaciones fastidiosas en unos países en los que tanta gente era indigente y dormía bajo los árboles y vivía largos periodos sin probar bocado. Yo no soy capaz, por naturaleza, de establecer redes de contactos ni buscar personas concretas, así que siempre dependo de los encuentros casuales, la suerte, la amabilidad de los desconocidos¨.

 

Página 191: ¨Caminé una hora y luego volví por una ruta distinta y me dispuse a esperar a que pasara el fin de semana. Una vez más, uno de esos interludios vacíos en el viaje, un retraso sofocante y poco fructífero, en el que no hay nada más que una sensación creciente de soledad e incertidumbre, un ensombrecimiento de las perspectivas, la condición de extranjero con todas las sospechas que eso despierta¨.

 

Para terminar, una frase interesante:

 

Página 206: «El único queso gratis es el de la ratonera».

 

Y una anécdota bien triste:

 

Página 110: ¨-Entonces, el gobierno envió a mis padres un decreto de expulsión –contó Pierre-. Fue alrededor de 2000. «Si no os vais…»

            Su madre le llamó a Sudáfrica –donde ahora, después de sus años de turbulencia, gobernaba Nelson Mandela- y le pidió que fuera de inmediato a ayudarles a hacer las maletas. Habían perdido la granja, la casa, las cosechas, expulsados sin compensación: un ministro importante del gobierno de Zimbaue iba a quedarse con todo.

            -Fui –dijo Pierre. Respiró hondo y fijó la vista a media distancia-. La imagen que no puedo olvidar, la cosa más triste que he visto en mi vida, fue mi madre, el día que iba a dejar su casa para siempre, de pie, con una manguera en la mano, regando su jardín. Consciente de que no iba a volver a verlo nunca. Allí de pie, en aquel día soleado, regando flores¨.

Libros que me he traído de vuelta a Luanda.

Libros que me he traído de vuelta a Luanda.

¡De vuelta en Luanda!

 

En la maleta me han acompañado los siguientes libros y ya tengo ganas de ponerme con ellos:

-¨Ser pobre¨, de Borja Monreal. Me leí anteriormente de este autor dos libros sobre Angola -¨El sueño eterno de Kianda¨ y ¨Angola, la intensidad de SER humano¨- y escribe muy bien este navarro.

-¨Saltwater Spirits¨ de Syahidah Ismail, quien estuvo en mi clase de español en Dubai American Academy hace más de 11 años. Es su primera novela.

-¨Los transparentes¨, de Ondjaki. A sus 42 años es uno de los escritores de referencia angoleños, me apetecía leer algo de él y busqué este título traducido al español. El original en portugués ¨Os transparentes¨ fue premio Saramago 2013.

-Guía Brandt de Angola, de Oscar Scafidi. Tengo la segunda edición publicada en enero de 2013, toca actualizarse con esta tercera edición de julio de 2019. Lonely Planet todavía no se ha puesto con Angola, esta de Brandt es la única guía de viajes que se puede encontrar sobre este país.

-¨La Escondida¨, de Pello Guerra. Me he traído dos ejemplares, uno para dejar en la biblioteca del cole, otro para regalar a una amiga angoleña que habla español (Lucía)

-¨Camino Quick Guide – Way of Saint James¨. Un libro sobre el Camino de Santiago para regalar a un colega.

-¨El último tren a la zona verde¨, de Paul Theroux. No soy mucho de literatura de viajes, pero tengo buenas referencias sobre este libro y en el extracto de la contraportada menciona lo siguiente, que me ha llamado la atención: ¨ […] se dirige al norte a través de Sudáfrica y Namibia, y se adentra en Angola para tropezarse con un entorno cada vez más apartado de las rutas turísticas y de las esperanzas de los movimientos poscoloniales de independencia¨.

-¨El dominio mundial – Elementos del poder y claves geopolíticas¨, de Pedro Baños, quien fue director de Seguridad Nacional. Estando de visita en casa de Gordejuela me lo recomendó y echando un vistazo por encima me interesó bastante, así que me lo llevé prestado. Dice la contraportada ¨un libro imprescindible para quienes deseen conocer cómo funciona el mundo y la forma en que esa realidad se nos oculta a los ciudadanos¨. Por cierto, la traducción al inglés fue retirada de las librerías del Reino Unido, lo que lo hace más interesante si cabe.

-Spanish ab initio, de la editorial Hodder. Este me vendrá bien para el curro.

 

Diez libros en papel, que cuestan y pesan lo suyo. Siempre más barato y ligero leer en Kindle pero todavía sigo con la vieja costumbre de consumir papel, a pesar de que por las circunstancias -y no por preferencia- leo bastante en mi lector de libros digital.

 

Por cierto, RIP mi antiguo Kindle. Ese blanco que veis en la foto abajo es mi antiguo lector de libros electrónicos, un Kindle de segunda generación que me ha acompañado más de 10 años. En el vuelo de vuelta a España lo metí en la mochila -que llevaba bastante petada-, se aplastaría y se fastidió la pantalla. La llevé a arreglar a una tienda donde reparan móviles pero me dijeron que estas pantallas de Kindle no se arreglan. Así que me he tenido que echar uno nuevo, he saltado de la segunda a la décima generación. Ah, y ya he metido ahí otro libro que me quiero leer, ¨Las rosas también saben decir adiós¨, de la escritora gasteiztarra Inés Apraiz Castellanos.

 

Bueno, nada, que simplemente quería decir que ya he aterrizado en Luanda, pero me he liado.

Comic: ¨Black is Beltza¨ -Fermin Muguruza / Harkaitz Cano / Dr. Alderete

Comic: ¨Black is Beltza¨ -Fermin Muguruza / Harkaitz Cano / Dr. Alderete

Dice así la contraportada:

 

¨Octubre de 1965. La comparsa de gigantes de Pamplona, imagen típica de las fiestas de San Fermín, es invitada a desfilar en la Quinta Avenida de Nueva York. Pero no todos podrán salir: debido a la discriminación racial, las autoridades norteamericanas prohibirán la participación de los dos gigantes negros.

 

A partir de este hecho real, Black is Beltza¨ narra la historia de Manex, el mozo encargado de portar a uno de los gigantes. Abocado a un largo e inesperado viaje, Manex será testigo de acontecimientos claves de la historia: los disturbios raciales derivados del asesinado de Malcolm X, las excentricidades de los personajes de The Factory, la alianza entre los servicios secretos cubanos y los Black Panthers, y la psicodelia proto-hippie de los primeros festivales de música¨.

 

Sobre los autores:

 

¨Fermin Muguruza: Conocido sobre todo por su larga carrera musical: Kortatu en los años 80, Negu Gorriak en los 90 y su recorrido en solitario posterior, también ha realizado en los últimos ocho años un extenso trabajo en el campo audiovisual. Además de los largometrajes Bass-que Culture, Checkpoint Rock, Canciones desde Palestina, Zuloak y No More Tour, también ha dirigido la serie de once documentales sobre la música árabe Next Music Station para la cadena Al Jazeera. Actualmente es también programador de las secciones de documental musical de los festivales DOCSDF de México y Cine Migrante de Argentina. www.muguruzafm.com

 

Harkaitz Cano: Harkaitz Cano es uno de los mayores exponentes de la literatura vasca actual. Su trabajo se extiende por casi todos los géneros: cuento, novela, poesía, ensayo. Sus publicaciones más recientes son la novela Twist (2013), la colección de relatos Circo de invierno (2013) y el poemario Compro oro (2011). Colabora habitualmente con músicos y artistas de diferentes disciplinas. Como guionista de cómic ha publicado dos álbumes junto al dibujante Iñaki G. Holgado. Su obra ha sido traducida al inglés, al holandés, al italiano y al ruso, entre otros idiomas. Www.harkaitzcano.com

 

Dr. Alderete: Jorge Alderete, es un diseñador e ilustrador nacido en la patagonia Argentina, que actualmente reside en México. Sus trabajos han sido publicados en diversas antologías de diseño e ilustración alrededor del mundo. Siempre vinculado con la escena del rock, ha realizado más de 100 artes para discos de bandas de distintas latitudes como Lost Acapulco, Sonido Gallo Negro y Twin Tones (México), Los Fabulosos Cadillacs y Andrés Calamaro (Argentina), Los Straitjackets (USA), entre muchos otros. Es co-fundador y propietario del sello discográfico Isotonic Records, socio fundador de Vértigo Galería y autor de los libros Yo soy un Don Nadie (2008), Sonorama (2012) y Otro Yo (2012). www.jorgealderete.com¨.

 

El cómic es interesante y entretenido, pero veo las diferentes historias bastante inconexas y hay que tener ciertos conocimientos históricos previos para enterarse de los acontecimientos que se quieren contar.

 

Ahora con muchas ganas de ver la película de animación.

¨Hondarrak¨, de Ruben Sanchez Bakaikoa.

¨Hondarrak¨, de Ruben Sanchez Bakaikoa.

Este Ruben es un hombre del renacimiento, le pega a todos los palos: bertsolari, actor en el corto ¨Hartz Txiki¨, creador de la serie de dibujos animados ¨The Arlotes¨ -sobre la historia de un grupo musical de Gasteiz en pleno cambio de milenio-, cantante de Konpost -mañana miércoles tocan en el Bode para animar las fiestas del Casco Viejo-, y un largo etcétera.

 

Por si fuera poco el 1 de septiembre sale a la venta su primera novela y por si se acaba la primera edición ya he comprado mi ejemplar. Eso sí, está en euskera, así que o me pongo las pilas en los próximos dos meses o a ver si pronto hace una traducción al castellano. ¡Enhorabuena por la publicación!

 

Enlace a la editorial Txalaparta donde comprar el libro.

 

Entrevista sobre la novela en las páginas 36 y 37 (PDF descargable).

 

Libros: ¨Cicatriz¨ -Juan Gómez-Jurado-

Libros: ¨Cicatriz¨ -Juan Gómez-Jurado-

Hace un par de semanas terminé la novela ¨Reina Roja¨, de Juan Gómez-Jurado. Me pareció entretenida así que me puse con otro libro del mismo autor, Cicatriz.

 

Dice la reseña del libro:

 

¨Simon Sax podría ser un tipo afortunado. Es joven, listo y está punto de convertirse en multimillonario si vende su gran invento -un asombroso algoritmo- a una multinacional. Y, sin embargo, se siente solo. Su éxito contrasta con sus nulas habilidades sociales.

 

Hasta que un día vence sus prejuicios y entra en una web de contactos donde se enamora perdidamente de Irina, con la inexperiencia y la pasión de un adolescente, a pesar de los miles de kilómetros que los separan.

 

Pero ella, marcada con una enigmática cicatriz en la mejilla, arrastra un oscuro secreto...¨.

 

Aquí van algunos extractos:

 

¨-Buenas tardes, señor Wilson, señor Sax -saluda. Ha venido solo, vestido con su icónico atuendo de vaqueros y camiseta blanca, más pálido y envejecido que en las fotos. Se aproxima a los sesenta, y ni siquiera los miles de millones que posee podrán hacerle cambiar eso¨.

 

¨A menudo en la vida, cuando mejor crees que van las cosas, es cuando más cerca estás de pifiarla a lo grande. Una cagada épica y espantosa que antes de cometerla te parecerá una magnífica idea. Tan buena que irás cantando y bailando hacia ella, como una cucaracha que se zambulle en un barreño de insecticida haciendo un doble tirabuzón¨.

 

¨-Siento lo de Tom, Simon -dice.

Por fin

-En cualquier otro momento -digo, sin dejar de llorar-, en otras circunstancias podría haberlo entendido mejor. Pero ahora... Las cosas estaban yendo bien. Teníamos tantos planes.

Irina me acaricia el pelo y me pasa la mano por la nuca, intentando calmarme.

-La muerte no viene cuando te viene bien, Simon. La muerte viene cuando viene. En mi país hay... ¿cómo se dice cuando hay una frase sabia que repiten las abuelas?

-Un refrán.

-Eso. En mi país hay un refrán que dice: «Si quieres hacer reír a Dios, dile que tienes planes.» Tú no podrías prever lo que iba a pasarle ayer a Tom, igual que no podías saber hace tres meses que hoy yo estaría aquí sentada en tu sofá.¨.

 

¨Tal y como había supuesto, el número era un prepago de usar y tirar, pero estaba claro que aquellos tipos no eran las bombillas más brillantes de la caja. Se habían limitado a colocar la tarjeta SIM en el teléfono que usaban habitualmente, desconociendo que el terminal también quedaba asociado al mensaje enviado. Y lo que es mejor, que hoy en día los teléfonos inteligentes son más fáciles de localizar que un porro en un festival reggae¨.

 

Thriller muy entretenido, recomendable.

Libros: ¨Reina Roja¨ -Juan Gómez-Jurado-

Libros: ¨Reina Roja¨ -Juan Gómez-Jurado-

Llevaba ya un tiempo sin publicar la reseña del último libro que había leído. Antes de terminar ¨Reina Roja¨ he dejado dos por el camino:

-¨El fuego del desierto¨, de Karen Winter. Trata sobre Namibia en 1959, y con vistas al viaje que hice a ese país me lo descargué.

-¨Bestiario¨ de Julio Cortázar.

Los dos los tengo a medio terminar, pero me apetecía algo de más acción. Enredando en Amazon me descargué Reina Roja, sin mayores referencias:

 

¨Antonia Scott es una mujer muy especial. Tiene un don que es al mismo tiempo una maldición: una extraordinaria inteligencia. Gracias a ella ha salvado decenas de vidas, pero también lo ha perdido todo. Hoy se parapeta contra el mundo en su piso casi vacío de Lavapiés, del que no piensa volver a salir. Ya no queda nada ahí fuera que le interese lo más mínimo.

El inspector Jon Gutiérrez está acusado de corrupción, suspendido de empleo y sueldo. Es un buen policía metido en un asunto muy feo, y ya no tiene mucho que perder. Por eso acepta la propuesta de un misterioso desconocido: ir a buscar a Antonia y sacarla de su encierro, conseguir que vuelva a hacer lo que fuera que hiciera antes, y el desconocido le ayudará a limpiar su nombre. Un encargo extraño aunque aparentemente fácil. Pero Jon se dará cuenta enseguida de que con Antonia nada es fácil¨.

 

Sobre el autor:

 

¨Juan Gómez-Jurado (Madrid, 1977) es periodista. Ha pasado por las redacciones de algunos de los principales medios españoles. Sus novelas El paciente y Cicatriz se publican en más de cuarenta países, se han convertido en best sellers mundiales y han conquistado a millones de lectores. En Hollywood hay planes para adaptar varias de ellas a la gran pantalla¨.

 

Me ha gustado, lo he terminado rápido y llegaba a casa con ganas de meterme con él, así que éxito. Me pongo ahora con Cicatriz, del mismo autor, a ver si me deja el mismo buen sabor de boca.