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Basurde Xiao Long

Books: ¨Sky Burial¨ by Xinran Xue

Books: ¨Sky Burial¨ by Xinran Xue

It had been a long time since I read a book in English. I used to do that in the U.S. to practice the language, but after realizing that my level was where it was, and that the effort that I had to do didn´t match the improvement in the target language, I decided to give up with that strategy and just enjoy reading in Spanish. I always NEED to read in the nights before I sleep. It is usually the only quiet time that I have during the day. But at that time I cannot ask much to my neurons, and probably that is another reason why I stop reading in English.

Well, before  I travelled to Lijiang, a friend of mine placed a book in my mailbox. It is called ¨Sky Burial¨, by the author Xinran Xue. She is pretty famous in China and worldwide because of her book ¨The good women of China¨. To read a book I need to feel first the necessity of reading it. If you suggest me know a book about politics, space wars, love stories, blah blah blah probably I will refuse your invitation, at this time. But this was about Tibet, I am in China and I was travelling to the neighbor province. And the book is just great. For you to understand how great it is I just have to mention that I finished it on a plane, from the beginning to the end –of the flight and of the book- J

It is a real story. This journalist met a Chinese lady who said that she had been in Tibet more that 30 years. She moved to Tibet to discover the causes of the dead of her husband. And then, the adventure begins.

It is a great love story –I was not expecting that-, but it is also a great source of information about Tibet, the customs, the political situation in the last 50 years, the nomadic way of life still going on there…  I TOTALLY RECOMMEND IT!

Trip to Lijiang, domingo 21 de Septiembre: Shanghai – Lijiang

Trip to Lijiang, domingo 21 de Septiembre: Shanghai – Lijiang

Quedamos en el aeropuerto dos horas antes de la salida del vuelo, a las 6:40 a.m. Allá nos encontramos los 6 monitores, los 57 estudiantes, la guía y la enfermera que íbamos a emprender el viaje a la provincia de Yunnan.

Esta provincia está en el suroeste de China. Limita con Vietnam, Laos y Birmania, además de con otras cuatro provincias chinas, incluida Tíbet. Aquí vive un tercio de las minorías étnicas de China. Existen en este país 56 grupos étnicos, pero los ¨han¨ constituyen el 92% de la población. De ahí que a los otros 55 se les llamen minorías. La estrategia del gobierno estuvo –y está- bien clara. Repoblar todas las zonas con chinos ¨han¨ para ir diluyendo las minorías. Triste –tristísimo- pero es así. No hay más que ver el conflicto con Tíbet. Afortunadamente en Yunnan, pese a los esfuerzos gubernamentales han conseguido resistir a la influencia han y muestran una fuerte identidad local; cerca del 50% de la provincia no está habitada por el grupo mayoritario.

Lo de quedar dos horas antes en el aeropuerto es para evitar posibles problemas, como alumnos que llegan tarde o estudiantes que olvidan el pasaporte. Parece mentira pero siempre pasa. Y pasó. Cuando uno de los monitores fue a recoger el pasaporte de una chavala, la cría miró a la madre, la madre a la hija, y corrieron al coche para buscar el pasaporte en casa.

Embarcamos sin problemas desde el aeropuerto doméstico de Shanghai, Hongqiao. El internacional es Pudong. Sin embargo, dada la población de esta república el doméstico parece internacional por el tamaño de los aviones y la actividad que se genera. Embarcamos digo a tiempo, sin embargo, por no sé qué motivo estuvimos sentados dentro del avión dos horas, hasta que finalmente despegamos a las 10:40.

El vuelo no fue directo, paramos en Kunming, la capital de provincia, y de ahí a Lijiang. Llegamos a las 3:30 y fuimos directos a dar una vuelta por el casco viejo, Dayan, un laberinto de calles empedradas repletas de casas de madera, cafés y talleres artesanales. Hogar del pueblo naxi, Lijiang conforma uno de los paisajes urbanísticos más agradables de China. En 1996 esta ciudad acaparó la atención internacional cuando un terremoto devastó la ciudad y murieron más de 300 personas. En 1999 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Así que tiempo libre por aquí para visitar las tiendas, subir las cuestas para tener una visión privilegiada de los tejados, canales, la noria, puentes, etc.

De ahí nos fuimos a cenar a un restaurante llamado ¨Mishi¨, y posteriormente acudimos al Palacio Dongba para ver una actuación de música naxi. Muy interesante, especialmente las imitaciones de los animales. Por ejemplo de la rana, que hasta el s. XV era el dios más importante para esta minoría.

Luego a dormir. Nada más y nada menos que en un hotelito de 4 estrellas, llamado Conifer: http://www.coniferhotels.com/ENG/index.html . Para que os hagáis una idea, contaba con ordenador en mi habitación, un buen sitio para quedarse. Leo ahora en un folleto que la habitación más barata costaba 880 RMB, es decir, unos 90 euros. El hotel está de maravilla, pero está a unos 4-5 km. del centro. Si yo hubiera ido con amigos seguro que me hubiera quedado en uno de los maravillosos albergues que hay en la parte vieja, pero no se podía hacer con un grupo tan numeroso. Lo del precio, 880 RMB, no me sorprende, ya que el 8 es el número de la suerte en esta cultura.

Trip to Lijiang, lunes 22 de Septiembre: Lijiang – Garganta del Salto del Tigre – Halfway Guest House

Trip to Lijiang, lunes 22 de Septiembre: Lijiang – Garganta del Salto del Tigre – Halfway Guest House

Entre 7:30 y 8:30 desayunamos un maravilloso desayuno continental, y al autobús. Después de dos horas -100 Kilómetros- llegamos a Qiaotou, el pueblo donde comienza ¨la Garganta del Salto del Tigre¨. Pagamos ahí las entradas –es parque natural-, montó nuestro nuevo guía en el autobús, y en marcha.

Lo de los guías en China es una broma. En el aeropuerto de Hongqiao –Shanghai- nos encontramos con Minie, una chica majísima que se había encargado de organizar el viaje –comprar billetes de avión, alojamiento, autobuses, excursiones, comidas, etc. etc. etc.-. Una guía de la agencia de viajes con la que la escuela había programado esta excursión, a cargo de todo. Sin problemas. Pero al llegar a Lijiang, en el aeropuerto, se nos unió otro guía local, de la provincia, llamado Hong. Era naxi y un chaval simpático que nos contaba historias de la zona. El problema es que aparentemente tienes la obligación de contratar un guía local. Y por lo menos Hong se lo curraba. Pero ahora viene lo sangrante. Al entrar en la garganta, en Qiaotou, se nos subió otro notas al autobús, el guía local de la garganta, que también teníamos que tener. Como éramos dos autobuses, al final teníamos a Minie (la auténtica guía contratada), más dos guías de Yunnan, más dos guías locales de la garganta (uno por autobús). Y si eres un grupo aparentemente tienes que contratarlos. Buena estrategia del gobierno para dejarles dinero. Los guías de la garganta no hicieron ABSOLUTAMENTE NADA L CERO!

La Garganta del Salto del Tigre es una de las más profundas del mundo. Tiene 16 kilómetros de largo y unos vertiginosos 3.900 metros de altura desde las aguas del río Jinsha hasta las cumbres nevadas del Haba Shan. Recibe su nombre del tigre que supuestamente huyó de unos cazadores salvando el cañón de un salto en su punto más estrecho.

Comenzamos bajando al pie de unos rápidos, espectaculares. Le pregunté a Hong a ver si era ahí donde el tigre había pegado el supuesto salto, y me dijo que sí. Más tarde leí en Lonely Planet que ese no era el punto… qué fenómeno.

Poco a poco, con unas vistas espectaculares, empezamos a subir. Siendo 57 más los monitores decidimos hacer un par de grupos. El ¨fast and furious¨, encabezado por el profesor de Educación Física y conmigo en la cola, y el grupo, llamémosle, de las fotos, con el resto de profesores y alumnos. Todo fue bien hasta que empezaron las 24 curvas. No eran ni mucho menos las 21 revueltas de Alpe d´Huez, pero empezaron a hacer mella entre nuestros jovenzuelos. El grupo se rompió y yo tuve que quedarme con los que se iban quedando. Afortunadamente metí un montón de botellas de agua en la mochila, que con el calor que hizo ese día les vinieron muy bien a los que estaban ¨sufriendo¨ más. Insistimos en que se hidrataran, pero sin estar muy acostumbrados al monte cogieron una botella o dos de agua, y para arriba. Luego pasa lo que pasa. A uno de ellos, de grado 9, le tuve que llevar la mochila prácticamente toda la subida: ¨Disfruta del paisaje, chaval! ¨ le dije. Recibí un ¨Qué paisaje? No veo ningún paisaje, no veo nada!¨ como respuesta   J  Este coreano en el último kilómetro se recuperó, me tomó la mochila y arrancó solo para arriba, en busca de los demás. Yo me quedé con un par de alumnas. Llegamos a la meta media hora antes que él, pero no le adelantamos. El pobre tomó la ruta equivocada… menos mal que no se perdió.

La meta estaba en Halfway Lodge, un albergue precioso de maravillosas vistas en medio de la ruta. Los alumnos aprendieron a hacer dumplins, y luego nos los cenamos. Después de la cena, de 7 p.m. hasta las 10 p.m., toque de queda, los jóvenes castores tenían tiempo libre. Normalmente lo utilizaban para jugar a cartas o a videojuegos. Los profesores teníamos otro plan. Dejamos un retén de 3 profes y los otros tres nos fuimos con los guías a tomar una cerveza. No había ningún bar en la zona, así que cogimos una mesa, 5 sillas, y nos fuimos a unos 100 metros del albergue, en medio de un camino. Y allá, sin ninguna luz, con nuestras birras, el cielo estrellado era una maravilla. Se podía ver el manto blanco de la vía láctea.

Volvimos para el toque de queda, y a dormir.

Me sentí mal por los montañeros que allá se alojaban. Te imaginas por ejemplo ir allá con tu novia, con la idea de hacer un poco de monte y estar tranquilos, y que de repente entre al albergue una marabunta de 57 renacuajos? J

Trip to Lijiang, martes 23 de Septiembre: Halfway Lodge – Tina´s Guest House – Lijiang

Trip to Lijiang, martes 23 de Septiembre: Halfway Lodge – Tina´s Guest House – Lijiang

Para este día tocaba lo fácil, bajar lo subido el día anterior, siguiendo otra ruta. Más espectacular que la del día anterior, porque hoy sí, íbamos por un sendero en lugar de por un camino. Tuvimos que cruzar unas cuantas cascadas, y tramos empinados que no sé como el burro que llevábamos pudo atravesarlos.

Comimos en Tina´s Guesthouse. Allá, bajando, es donde verdaderamente sucedió lo del salto del Tigre. Cogimos unas furgonetillas y en pequeños grupos de 6 volvimos a Qiaotou, inicio de la ruta.

En ese tramo nos cruzamos con un montón de BMWs X3, nuevecitos, unos 13. Estaban rodando para una aventura llamada ¨Destination X¨: http://www.bmw.com.cn/zh/index_narrowband.html?content=http://www.bmw.com.cn/zh/insights/events/pool/destination_x/2008/overview.html

Luego coincidimos en el Hotel Conifer con ellos, y una noche estuve hablando en un bar con un par de miembros de la banda.

De Qiaotou nos fuimos a visitar un poblado típico naxi. Entramos en la casa de una familia y aprendimos sobre sus modos de vida y la arquitectura típica. Toda las casas tienen un patio interior, donde secan los girasoles, las mazorcas, los chiles, o lo que necesite ser secado. Una zona para las gallinas, otra para los cerdos, la cocina con el fuego, las diferentes habitaciones y almacenes…

De ahí nos fuimos a un monasterio budista de origen tibetano, llamado Zhiyun, cerca del lago Lashi. La mayoría de monasterios de esta zona pertenece a la secta Karmapa (Gorros Rojos). En el siglo XVI el tercer Dalai Lama se puso bajo la protección del emperador mongol Altan Khan, y éste penetró con sus ejércitos en el Tíbet. Una secta rival, formada por la aristocracia tibetana y por los viejos funcionarios, denominada Karmapa –Gorros Rojos-, se opuso a esta invasión. Pero fueron derrotados y, desde entonces, los Gorros Amarillos –los del Dalai Lama- han gobernado el Tíbet. El monje nos lo intentaba explicar mientras Hong traducía, pero pese a que intenté enterarme de la historia me quedé con poco. Si con que no son seguidores del Dalai Lama actual, sino de otra institución.

Es curioso el efecto que producen los monasterios sobre la gente. Personalmente los monjes –sigan la religión que sigan- no me inspiran a mi el enorme respeto que a otra gente le pueden producir. Encender el incienso, reverencias, etc., me parece el traje nuevo del emperador. Discutía esto con una de las profesoras, muy mística ella, pero hey, lo siento I don´t get it.

Estuvimos esperando para verles hacer sus oraciones y cantos. Pero casualmente ese día el alcalde de Lijiang iba a visitarles. Con lo cual estaban esperando a que llegara para empezar. No llegaba no llegaba… así que nos fuimos. Por qué no empezaron a la hora de siempre, no están por encima de la terrenal visita de un destacado miembro del Partido Comunista? J Me parece que desde la Revolución Cultural andan con pies de plomo.

Volvimos a Lijiang. Cenamos –buffet- en el Hotel Guangfang, de 5 estrellas, y a nuestro hotel. Antes del toque de queda salí con dos profesoras a hacer algunas compras. Después del toque me fui a un bar a escribir unas postalitas.

Trip to Lijiang, miércoles 24 de Septiembre: Yak Meadow – Snow Mountain

Trip to Lijiang, miércoles 24 de Septiembre: Yak Meadow – Snow Mountain

Desayuno en el hotel y rumbo a Yulong Xueshan, a la montaña Nevada del Dragón de Jade. El guía Hong nos comentó que esa cumbre, a unos 5.500 metros sobre el nivel del mar, nunca había sido escalada. Me sorprendió muchísimo esa afirmación y discutí con él que me parecía muy muy raro. Como está la escalada hoy en día, si alguien se enteraba de que estaba sin coronar iba a conquistarla rápidamente. No habría más que avisar a Edurne Pasabán, por ejemplo. Sin embargo en casa luego leí Lonely Planet e informaba de que fue coronada en 1963 la primera vez. Qué fenómeno el Hong, segunda que me intenta meter –las que me habrá colado!-.

En telesilla subimos a la pradera del Yak, que está a unos 3.500 metros. Dimos una vueltilla por ahí, y para abajo. Las cabinas eran de dos, y ahí un par de parejas de estudiantes hicieron la cafrada de abrir las puertas y empezar a sacar las manos y los pies. Buena bronca del team-leader, llamadita a casa, y castigados el resto del día. Creo que aprendieron la lección para la próxima vez…

Los yak son unos bovinos enormes que habitan en alturas entre los 3.400 y 5.200 metros. Tienen fama de desprender bastante mal olor. En la pradera no vimos ninguno, pero luego en un lago sí.

Bajamos y rumbo a Lijiang para comer, en un restaurante llamado No.8 –otra vez el de la suerte-.De ahí fuimos al parque del Estanque del Dragón Negro. La foto de la montaña Nevada del Dragón de Jade con el puente, la casa y el lago es la foto obligada del sudeste de China, y como veis la portada de la Guía Visual del País Aguilar.

Visitamos también el Instituto de Investigación Dongba. Allá nos enseñaron como escribir con pictogramas, bailes, y otros detalles de la cultura naxi.

Caminamos hasta la parte vieja, y visitamos la mansión de la familia Mu, antaño el hogar de un jefe naxi. Y uppsss, caminando por la parte vieja… 4 profesores nos perdimos del grupo, sin querer! Qué desastre, que se pierdan alumnos vale, pero profesores…

Tuvimos una barbacoa para cenar y aprendimos danzas naxis alrededor de una fogata. Sí, yo estuve bailando también, unbelievable! J

De ahí a dormir. Bueno, los chavales, porque unos profesores, como no, nos fuimos a tomar unas cervecitas después del ¨duro¨ trabajo de supervisión.