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Basurde Xiao Long

Converse Chuck Taylor All Star Classic.

Converse Chuck Taylor All Star Classic.

4 fotos aquí.

 

La foto que ilustra esta entrada son los pies de mi sobri calzando unas míticas Converse Chuck Taylor All Star Classic. Grandes leyendas del baloncesto han llevado esas zapatillas en los años 60, como Bill Russell o Wilt Chamberlain.

 

Este último, por cierto, conserva imbatido el récord de anotación en un partido de baloncesto NBA, con los 100 puntos que metió el 2 de marzo de 1962: New York Knicks 169-147 Philadelphia Warriors (la franquicia Warriors se mudó ese año de Philadelphia a San Francisco y ahora son los Golden State Warriors).

AES MS social - 4 noviembre 2022.

AES MS social - 4 noviembre 2022.

Libros: ¨My Little Epiphanies¨ de Aisha Chaudhary (1996-2015).

Libros: ¨My Little Epiphanies¨ de Aisha Chaudhary (1996-2015).

Este 2022 India celebra su 75 aniversario y nuestra escuela, American Embassy School, su 70 aniversario. Por ese motivo en una de las paredes del edificio han puesto lo que han llamado ¨History Wall¨, el Muro de la Historia, con datos y curiosidades de estos 70 años. Es muy interesante ir leyendo los recuadros y ver qué sucedió cada año. Para una actividad con nuestros estudiantes (Gratitude) saqué fotos a todos los paneles y las podéis ver aquí.

 

Al llegar a 2015 leo el siguiente cuadro: ¨Alumni Aisha Chaudhary was an Indian author and motivational speaker. Her book My Little Epiphanies came out one day before she died in 2015 at age of 18 from Severe Combined Immuno-Deficiency. The Sky Is Pink is a film based on her life¨.

 

¨La ex alumna Aisha Chaudhary fue una autora y oradora motivacional india. Su libro ¨Mis pequeñas epifanías¨ vio la luz un día antes de que muriera en 2015, a los dieciocho años, de Inmunodeficiencia severa combinada. ¨El cielo es rosa¨ es una película basada en su vida¨.

 

Esto despertó mi curiosidad y me metí en Netflix para ver si estaba la película, y efectivamente la pude ver en esa plataforma. Muy triste.

 

Posteriormente hablé con una colega (Jeni) que lleva más de diez años en la escuela y le comenté la historia y me dijo que sí, que recordaba a Aisha, y que de hecho tenía en clase su libro, ¨My Little Epiphanies¨. Es un libro pequeñito y lo metí a la mochila en mi viaje a Pushkar, donde lo leí. Leer las pequeñas frases que escribe Aisha te rompen el corazón, porque en pocas palabras logra describir perfectamente el drama que tuvo que vivir durante toda su corta vida.

 

Esto es lo que dice la contraportada:

 

¨Aisha Chaudhary was born with S.C.I.D. (severe combined immune deficiency) and underwent a bone marrow transplant when she was 6 months old.

 

2014 was a brutal year for Aisha as he disease progressed and her lungs started giving up on her. The last few months of the year felt like a roller coaster ride, one that seemed to be mostly going down. Spending almost all her time lying down in bed, Aisha wrote down her thoughts to get some relief, to get them out of her head.

 

Aisha´s life was not anything like the average life of an urban teenager, but she has experienced a lifetime of emotions: life and death, fear and anger, love and hate, the depths of utter sorrow and the happiest one can be.

 

In My Little Epiphanies she takes a hard look at her own feelings and what it was that gave her a sense of hope and control. This book gave her life purpose and meaning, something to hold on to.

 

Sometimes Aisha´s little epiphanies have morphed into doodles that capture what was going on in her mind as her destiny played itself out. Through the book she wanted the world to understand her unusual life and hoped that it would inspire others going through similar hardships to find peace.¨

 

¨Aisha Chaudhary nació con S.C.I.D. (inmunodeficiencia combinada severa) y se sometió a un trasplante de médula ósea cuando tenía 6 meses.

 

2014 fue un año brutal para Aisha a medida que la enfermedad avanzaba y sus pulmones comenzaron a rendirse. Los últimos meses del año se sintieron como una montaña rusa, una que parecía estar bajando en su mayoría. Pasando casi todo el tiempo acostada en la cama, Aisha anotaba sus pensamientos para aliviarse un poco y sacárselos de la cabeza.

 

La vida de Aisha no se parece en nada a la vida normal de una adolescente urbana, pero ha experimentado toda una vida de emociones: vida y muerte, miedo e ira, amor y odio, las profundidades del dolor absoluto y lo más feliz que puede ser.

 

En My Little Epiphanies, analiza detenidamente sus propios sentimientos y qué fue lo que le dio una sensación de esperanza y control. Este libro le dio sentido y propósito a su vida, algo a lo que aferrarse.

 

A veces, las pequeñas epifanías de Aisha se han transformado en garabatos que capturan lo que estaba pasando en su mente mientras su destino se desarrollaba. A través del libro, quería que el mundo entendiera su vida inusual y esperaba que inspirara a otros que pasaban por dificultades similares a encontrar la paz.¨

 

Aquí tenéis un par de videos de Aisha hablando en charlas motivantes:

 

-Inktalks.com - ¨Finding Happiness¨ = Encontrando la Felicidad.

 

-TEDx - ¨Being happy and living at the moment¨ = Ser feliz y vivir el momento.

 

Una historia para poner todo en perspectiva y reflexionar sobre la inmensa suerte que tenemos de tener salud.

Feria del camello de Pushkar (Rajastán, India, 5 de noviembre de 2022).

Feria del camello de Pushkar (Rajastán, India, 5 de noviembre de 2022).

264 fotos aquí.

 

Video (13´24¨)

 

Relive – Pushkar (2´10¨)

 

Este año la feria del camello de Pushkar la dejaremos en feria, porque no sé si ha habido camellos. Esto es lo que dice la guía Lonely Planet:

 

¨Esta localidad es diferente al resto de Rajastán, además de ser mundialmente famosa por su espectacular Feria del Camello, que se celebra en el mes hinduista de kartika (oct/nov), que, de coincidir, sería un disparate perdérsela.

El resto del año Pushkar es un destacado destino de peregrinación hinduista, con rumores de pujas (oraciones), campanas, tambores y cánticos piadosos. La ciudad se despliega en torno a un estanque sagrado con 52 ghats para bañarse y 400 templos de un color azul lechoso, entre ellos uno de los pocos del mundo consagrados a Brahma. La calle principal es un largo bazar donde se vende de todo, desde prendas hippies teñidas con la técnica de anudado hasta instrumentos musicales como didgeridoos australianos, de lo que resulta un batiburrillo de escenas religiosas y turísticas.

Pushkar está a solo 11 km de Ajmer, al otro lado de la escarpada Nag Pahar (montaña de la Serpiente)¨.

 

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Logística:

 

Ajmer se encuentra a 443 kilómetros en tren. Y mi idea fue ir en tren nocturno el viernes por la noche y volver en tren nocturno el sábado por la noche. Porque en las literas de primera clase duermo de maravilla.

 

Viernes 4 de noviembre: Tren Delhi Shahdara (21:28) – Ajmer (06:10)

Domingo 6 de noviembre: Tren Ajmer (01:00) – Delhi Cantonment (06:40)

 

Curiosidades sobre estos billetes.

-Reservé los billetes el 18 de septiembre.

-Para el viaje de ida del 4 de noviembre no había billetes en primera clase.

Me apunté en la lista de espera, era el primero. Cuando te apuntas a la lista de espera te indica qué probabilidades tienes de finalmente conseguir billete, y la mía era de un 77%. Perfecto, si lo conseguía bien, si no me quedaba en Delhi sin problemas.

Antes de que llegaran mis colegas de España para viajar por India durante las vacaciones de Diwali, el 21 de octubre, miré a ver si se había confirmado el billete. Todavía seguía en lista de espera. Cuando volví a mirar el 31 de octubre tenía plaza confirmada, así que listo.

-Delhi tiene por lo menos 4 estaciones de trenes.

--- Hazrat Nizamuddin (a 10K de casa), que es la que había utilizado antes. Está muy bien.

--- Shahdara (a 18K de casa) de donde salí el viernes.

--- NDLS (a 8K de casa)

--- Delhi Cantonment, también a 8K de casa.

Mi billete de vuelta era a NDLS. Luego, mirando una aplicación de trenes que me instalé en el móvil (Where Is My Train) vi que este era el itinerario:  

--- Ajmer (01:00)

--- Jaipur (2:45)

--- Gurgaon (6:24)

--- Delhi Cantonment (06:40)

--- New Delhi NDLS (07:30)

Vamos, que me di cuenta de que me podía ahorrar esos últimos 50 minutos en el tren bajándome una parada antes.

 

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El viernes fue un día ajetreado. Después de clases hubo una fiesta de estudiantes a la que me había apuntado para vigilar un poco, y después una fiesta de Oktoberfest para profes. Cuando terminó la de estudiantes me eché una birra con los colegas y a la estación de tren. Dormí las 8h30´ de trayecto como un bendito.

 

De Ajmer, a donde llegaba el tren, tenía que buscar la forma de llegar a Pushkar. Fue fácil, a la salida de la estación de tren de Ajmer había autobuses públicos que costaban 30 rupias (unos 37 céntimos de euro) para los 15 kilómetros.  

 

Pushkar me encantó, por ser una ciudad pequeña (unos 22.000 habitantes) rodeada de montañas. Independientemente de que sea la feria de camellos o no, es un destino muy interesante para visitar.

 

Respecto a la feria de camellos, que era a lo que iba, no se celebró o yo no la vi. Y recibí información variada:

 

-en primer lugar, un hombre en una tienda se quejó de que el gobierno la había cancelado sin razón, de que muchos ganaderos no se habían enterado y que al llegar a Pushkar les mandaron de vuelta, con toda la pérdida económica que les suponía.  

 

-posteriormente me encontré con un veterinario que estaba en una furgoneta que ponía ¨ambulancia de animales – clínica móvil para camellos¨. Me contó que habían venido desde Jaipur. Le pregunté a ver si se había celebrado la feria de camellos y me dijo que la habían cancelado después de dos días, por problemas de logística. Que no había electricidad ni agua en el campamento y no se podían hacer así los negocios. Me dijo que eso que decían de la enfermedad de los camellos nada, que los camellos estaban bien. Yo en ese momento era la primera noticia que tenía de que hubiera o no alguna enfermedad en los camellos, motivo de la cancelación. Ahora he mirado las noticias y esta de ¨The Times of India¨ del 14 de octubre dice ¨Enfermedad de la piel nodular: se prohíbe el ganado en la feria de Pushkar, un contratiempo para el comercio de animales¨.

 

-paré en un puesto a comer y le pregunté a la propietaria, que hablaba inglés, sobre la cancelación de la feria de camellos. Me dijo que no se había cancelado, que había habido 3.000 camellos, pero que había llegado yo en los últimos días y ya se habían vuelto a casa.

 

Tres personas, tres versiones diferentes.

Por una razón o por otra allá no hubo feria de camellos.

 

Tampoco me supuso un gran problema, porque disfruté del día a tope, hay mucho que ver en Pushkar. La feria siguió adelante, en cuanto a vendedores, actividades, etc. con lo que había mucho ambiente: equilibristas, encantadores de serpientes, peregrinos, visitantes…

 

Visité los templos de Rangjl, de Brahma, de Savitri y de Gayatri. Estos dos últimos están en dos colinas opuestas, si tomamos como referencia el estanque. Al de Savitri se puede subir en teleférico. Yo subí andando, después tomé el teleférico para bajar. Al de Gayatri hay que subir a pata sí o sí por una cuesta empinada e irregular (al de Savitri son escalones).

 

¿Y quiénes son Brahma, Savitri y Gayatri? La Guía Visual India los relaciona de esta manera:

 

¨Brahma Temple.

Uno de los escasos templos dedicados a Brahma, de quien se dice que fue maldecido por su esposa Savitri cuando, en su ausencia, invitó a Gayatri, una aldeana, a ocupar su lugar durante un importante rito¨.

 

Brahmá, Visnú y Shiva son los principales dioses en la mitología hinduista: el creador, el preservador y el destructor del universo, respectivamente.

 

El centro de Pushkar lo ocupa un estanque rodeado de ghats (escaleras), donde los fieles hacen baños rituales. En una de ellas dice que se apareció Visnú en la forma de jabalí, mi avatar de Visnú favorito (Varaha). En otra se baño Brahma y en otra se esparcieron las cenizas de Gandhi. Cuando lo incineraron sus cenizas fueron repartidas en una veintena de urnas que acabaron en diferentes lugares, entre otros el Ganges a su paso por Benarés.

 

Después de pegarme una buena ruta por Pushkar (el Garmin dice que anduve 18 kilómetros) volví a Ajmer para hacer un poco turismo, visitando las impresionantes ruinas de la mezquita Adhai-Din-ka-Jhonpra con sus siete arcos y exuberante decoración. De ahí caminé al santuario musulmán Dargah Sharif, tumba del gran santo sufi Khwaja Moinuddin Chishti (1143-1235). Coincidió con la hora del rezo y fue interesante ver desde el bazar cómo se paraba todo y la gente rezaba (había vistas al patio de la mezquita sin tener que entrar).

 

Cayó la noche, tocaba cenar y opté por un restaurante con buenas vistas al lago Anasar, Attic Restro Bar. Tenía que hacer tiempo hasta la 1 am que cogía el tren, así que después me fui a la cafetería del hotel Lake Binora a tomar un café y me metí al Cine Mall a ver la peli Thank God en hindi. Bueno, miento. Me metí en el cine para echar una cabezadita. Pillé butaca que se hace cama, me puse en posición totalmente vertical y cuando se apagaron las luces me puse los tapones y la máscara para dormir. Y de ahí, después de dormir la película, al tren para regresar a Delhi.

 

Me ha encantado el viaje. Ha sido solo un día, pero es impresionante lo que puede cundir un día cuando estás viajando.

2 noviembre 2022 @American Embassy School.

2 noviembre 2022 @American Embassy School.

Hoy, durante uno de los recreos, un estudiante de grado 8 (equivalente a 2º de la ESO) me ha sacado esta foto. No le doy clase, y al verle con la cámara le he preguntado a ver si estaba sacando fotos para ¨The Direct Message¨, que es la revista digital del cole. Me ha dicho que no, que era para la clase de fotografía.

Ahora al abrir el correo he visto que me la ha enviado y me encanta.

 

Foto de Cooper H.

Diwali Break (21-30 octubre 2022). Visita de colegas y viaje en tren Delhi-Agra-Gwalior-Khajuraho-Benarés (India).

Diwali Break (21-30 octubre 2022). Visita de colegas y viaje en tren Delhi-Agra-Gwalior-Khajuraho-Benarés (India).

259 fotos aquí.

(Muy pocas fotos de este álbum son mías.

Es una recopilación de las fotos sacadas por los colegas).

 

Este año las vacaciones de Diwali fueron del 22 al 30 de octubre y recibí la visita de 5 amigos: dos colegas de la cuadrilla + el hermano y dos cuñados de uno de ellos. El plan fue hacer un viaje en tren de Delhi a Benarés, parando en Agra, Gwalior y Khajuraho. La vuelta a Delhi desde Benarés la hicimos en avión.

 

Esta fue LA LOGÍSTICA: 

 

Viernes 21 de octubre: España-Delhi.

 

-Aterrizan 4 de los colegas a las 3:15 am.

 

-Trabajo, y por la tarde en Delhi visitamos:

--- La tumba de Humayun.

--- La tumba de Safdarjung.

--- El templo sij Gurudwara Shri Bangla Sahib.

--- Tomamos unas cervecitas en Ministry of Beer, Connaught Place.

 

-Noche en Delhi.

 

Sábado 22 de octubre: Delhi.

 

-Aterriza a las 3:15 am el último de los colegas.

 

-Visitamos:

--- El Fuerte Rojo.

--- El Viejo Delhi (Old Delhi).

--- La Puerta de India (Indian Gate)

--- Tomamos unas cervecitas en The Chatter House, en Khan Market.

 

-Noche en Delhi.

 

Domingo 23 de octubre: Delhi-Agra.

 

-Participamos en una carrera en Chanakyapuri, llamada ¨Freedom Run¨.

-Visitamos

--- el Parque Nehru, el Parque The Ridge (visitando las ruinas de Malcha Mahal) y desayunamos una tortilla y un té en un puesto callejero en el mercado de Malcha Marg (en mi barrio).

--- Qutab Minar.

 

-Tren 22222 de Nueva Delhi (16:55) a Agra (18:48) =188km, 1h53´ en vagón de segunda clase (2AC)

 

-Noche: Hotel Sidharta (Agra).

 

Lunes 24 de octubre: Agra-Gwalior.

 

-Visitamos:

--- Taj Mahal.

--- Fatehpur Sikri.

--- Fuerte de Agra.

 

-Tren 22222 de Agra (18:50) a Gwalior (20:15) = 119km, 1h25´ en vagón de segunda clase (2AC).

 

-Noche: Hotel Clarks Inn Suite (Gwalior)

 

Martes 25 de octubre: Gwalior.

 

-Visitamos:

--- Esculturas rupestres jainistas.

--- Fuerte de Gwalior.

--- Cine en INOX DB Mall, donde vimos la película en hindi Ram Setu.

 

-Noche: En el tren a Khajuraho.

 

Miércoles 26 de octubre: Gwalior-Khajuraho-Prayagraj.

 

-Tren 11842 de Gwalior (00:38) a Khajuraho (08:00) = 354km, 7h22´. Uno en compartimento de primera clase (1AC), 4 en segunda clase (2AC) y uno en tercera clase (3AC).

 

-Visitamos:

--- Las cascadas Raneh (Raneh Falls).

--- Los templos de Khajuraho.

--- Templo jainista Sahu Shanti Prasad.

--- Una boda india.

 

-Hotel en Khajuraho: Casa di William.

 

-Noche en el tren 14115 de Khajuraho (23:15) a Prayagraj (06:00+1) = 318km, 6h45´. Tres en compartimento de segunda clase (2AC), tres en compartimento de tercera clase (3AC).

 

Jueves 27 de octubre: Prayagraj-Benarés.

 

-Tren 12582 de Prayagraj (07:40) a Benarés (10:15) = 121km, 2h25´ en vagón de primera clase (1AC).

 

-Duri y yo nos bañamos en el Ganges.

-Tomamos un bote a remos por el Ganges.

-Visitamos el crematorio Harishchandra Ghat y vimos la ceremonia en el Ganges (Ganga Aarti) en Assi Ghat.

 

-Noche: Hotel Sita (Benarés).

 

Viernes 28 de octubre: Benarés.

 

-Visitamos el crematorio Manikarnika Ghat.

-Tomamos una clase de yoga en el Yoga Training Center del Guru Sunil Kumar Pranayama.

 

-Noche: Hotel Sita (Benarés).

 

Sábado 29 de octubre: Benarés-Delhi.

 

-Tomamos un barco por el Ganges de madrugada (esta vez a motor).

-Visitamos la ciudad de Sarnath, a unos 10K de Benarés.

-Visitamos el Templo de Yishwanath (Templo Dorado) e Benarés.

 

-Vuelo de IndiGo de Benarés (22:00) a Delhi (23:30).

 

-Noche: Delhi.

 

Domingo 30 de octubre: Delhi – Vuelta a España.

 

-Visitamos

--- el mercado de motos en Karol Bagh.

--- el templo de Hanuman (Dios Mono).

--- el templo de Loto (Lotus Temple).

 

-Vuelo a Madrid/Barcelona, con escala en Abu Dhabi, con salida de Delhi a las 9pm.

 

CRÓNICA.

 

Cuento aquí el viaje con un poco más de detalle.

 

Viernes 21 de octubre: España-Delhi.

 

Aterrizan 4 de los colegas, que salieron de Madrid, a las 3:15 am.

Mi intención había sido haberlos ido a recoger en el aeropuerto, pero ese viernes trabajaba y era un día especial, porque teníamos conferencias con los padres. En un día de curro normal con estudiantes, como excepción, puedes ir a clase sin haber dormido demasiado. Pero en las conferencias con los padres tienes que estar fresco fresco así que les di indicaciones sobre cómo llegar a mi casa cogiendo un taxi pre-pago en el aeropuerto y llegaron a mi casa sin problemas, sobre las 5 am. En verano les había dejado dinero en rupias, ya que sabía entonces que iban a venir por aquí.

 

Las conferencias con los padres fueron muy bien y terminadas les pegué un toque para ver por donde andaban. Aventureros ellos se habían ido a dar una vuelta por el barrio. Volvieron a casa y les enseñé el cole. Pudieron ver una competición de rangoli y una mela que se celebraba con motivo del festival indio de Diwali. Rangoli y mela son palabras del hindi que han calado en el vocabulario de los que vivimos en India:

-rangoli = elaborado dibujo hecho con tiza, pasta de arroz o polvos de colores; también conocido como colam.

-mela = feria o festival.

 

De ahí fuimos a visitar la tuma de Humayun, que es Patrimonio de la Humanidad. Se cree que inspiró al Taj Mahal, al que antecede en 60 años.

 

Chateando con una colega de la escuela, Faze, me sugirió que fuéramos más tarde o bien a Sundar Nursery o a la tumba de Safdarjung, que por la noche se iluminan. Visitamos la tumba de Safdarjung y la verdad es que la iluminación, con los reflejos en el estanque, es espectacular.

 

Tanto las tumbas de Humayun como la de Safdarjung son de arquitectura mogola, como muchísimas otras estructuras en Delhi, y el debate sobre qué había sido el imperio mogol, si tenía algo que ver con el mongol, etc. nos acompañó durante el viaje.

 

De ahí visitamos el templo sij ¨Gurdwara Bangla Sahib¨, que así lo describe la guía Lonely Planet: ¨magnífico gurdwara (templo sij) de mármol blanco, rematado por relucientes cúpulas bulbosas de tonos dorados y construido donde vivía el octavo gurú sij, Harkrishan Dev, antes de morir en 1664. A pesar de su corta edad, el gurú, de solo 6 años, atendió a las víctimas de la epidemia de cólera y viruela de Delhi, y se dice que las aguas del estanque poseen propiedades curativas. Está lleno de vida y color, pero es un sitio tranquilo. Por todo el recinto se oyen cantos devocionales. Como en todos los gurdwaras, dan gratis de comer a diario a peregrinos. En el acceso al complejo hay un pequeño museo que repasa la historia del sijismo y sus gurús y mártires¨.

 

En este templo nos asignaron a un guía gratuito, un voluntario, que nos enseñó el templo, la cocina, el almacén, el comedor, la sala de oración, y fue un tour muy interesante. Lo de guía gratuito ya se sabe cómo suele acabar en todos los países, una donación para el templo, con lo que sí que hubo que abrir la cartera, cómo no, pero sus explicaciones fueron muy interesantes.

 

Para el primer día ya habíamos cumplido así que fuimos a bajar unas cervezas y a fumar una shisha al Ministry of Beer, en Connaught Place. Por Delhi y en general en todas las ciudades nos movíamos de maravilla en autorickshaws (tuk-tuks), tres en cada uno.

 

Sábado 22 de octubre: Delhi.

 

El último colega llegaba de Barcelona a las 3:15 am y fui a recogerle al aeropuerto.

 

El primer plan del día fue visitar el Fuerte Rojo. Lo hicimos con un guía que la verdad, de todos los que tuvimos durante el viaje, fue el más flojo. Salimos del Fuerte Rojo para pasear por la Viaje Delhi, por su calle principal Chandni Chowk y por sus estrechos callejones. A la salida del Fuerte Rojo se nos pegó un tío para llevarnos en tuk tuk por la Vieja Delhi. Le dijimos que no, que gracias. Pero no tomó un ¨no¨ como respuesta. Se pegó a nosotros y no hubo manera de despegarlo. Nos fue dirigiendo aquí y allá, y la verdad es que mereció la pena porque nos llevó a sitios interesantes y navegar bien por los callejones de la Vieja Delhi requiere conocer la zona. Cómo no, nos llevó a algunas tiendas, pero es lo de siempre, ahí obtienen su comisión.

 

Acabamos la visita a la Vieja Delhi en Jama Masjid. Esto es lo que dice Lonely Planet sobre esta mezquita: ¨Bello remanso de paz en pleno caos de Vieja Delhi, la mezquita más grande de la capital se alza sobre una elevación de 10 m entre la baraúnda circundante. Tiene capacidad para 25000 personas. La estructura de mármol y arenisca roja, conocida también como mezquita del Viernes, fue el triunfo final arquitectónico de Shah Jahan, construida entre 1644 y 1658¨.

 

Llegamos justo a la hora de oración y no pudimos entrar. Así que tomamos dos tuk-tuks para visitar La Puerta de India, Indian Gate, y el cercano National War Museum. Todos los días hay una ceremonia y vimos a un grupo de soldados vestidos de blanco desfilando.

 

Y con eso a Khan Market. Visitamos la tienda de ropa FabIndia y de ahí fuimos a The Chatter House a echar unas birras y fumar una shisha.

 

Domingo 23 de octubre: Delhi-Agra.

 

Tocaba madrugar, porque nos habíamos apuntado a una carrera en el barrio organizada por la Embajada de Hungría y el Liszt Institute – Hungarian Cultural Centre de Delhi, llamada ¨Freedom Run¨. El objetivo era recordar a los héroes de la Revolución húngara de 1956 y la información de la carrera lo describía así:

 

¨La Revolución de 1956 estalló en oposición a la opresión y ocupación comunista soviética, comenzando con una manifestación pacífica por la libertad de los estudiantes universitarios el 23 de octubre y terminando en sangrientos combates callejeros después del 4 de noviembre.

 

Miles de ciudadanos húngaros fueron asesinados, la Lucha por la libertad fue aplastada y la dictadura comunista y la ocupación soviética permanecieron, volviéndose aún más brutales. Como muestra de respeto por el 23 de octubre de 1956, ese día es fiesta nacional desde 1989 en Hungría.

 

Completando las distancias de 10K, 5.6K y 2.3 km del Freedom Run, conmemoramos el sacrificio de estos Héroes ”.

 

Fuimos andando a salida, que estaba a 2K de casa. El pistoletazo de salida se dio a las 6 de la mañana. Nos apuntamos a la categoría de 5.6K, tres de nosotros los hicimos corriendo, tres andando. ¡Buen ambiente!

 

Terminada la carrera visitamos el cercano parque Nehru (con su estatua de Lenin) y tomamos un tuk-tuk al parque The Ridge, con sus monos, coyotes, cerdos salvajes y vacas. Visitamos las ruinas de Malcha Mahal. Ja, ja, bajando las escaleras escuché que unos chavales iban a entrar, y me puse a hacer ruidos de jabalí mientras bajaba, para asustarlos. ¡Funcionó, ja, ja, se pegaron una carrera impresionante, creo que pensaron que el basajaun estaba en esas ruinas! (a ver cuándo maduro).

 

De ahí fuimos caminando al puesto de fruta en Malcha Marg donde tomamos un té, bebimos un coco y nos comimos una tortilla. Ducha en casa y a explorar Delhi. El plan para esa mañana fue visitar Qutab Minar, otro lugar de Delhi Patrimonio de la Humanidad. Dice de este complejo Lonely Planet: ¨Si solo se puede visitar una de las ruinas antiguas de Delhi, que sea esta. Los primeros monumentos de este enclave los erigieron los sultanes de Mehrauli, y los gobernantes que les sucedieron expandieron su obra, ayudados por los mejores artesanos, para exhibir el triunfo del dominio musulmán. El complejo está salpicado de tumbas y monumentos en ruinas. Destaca, majestuoso, el alminar Qutab, la torre del s. XII de 73 m de altura que da nombre al complejo¨.

 

Vuelta a casa y cogimos la mochila de viaje porque ya no volvíamos a Delhi hasta el sábado 30. Tomamos el tren de Nueva Delhi a Agra y en esta ciudad nos alojamos en el hotel Sidharta, que no está lejos del Taj Mahal.

 

Hecho el check in, a mí me apetecía echar una cerveza en el que es el mejor hotel de Agra y estaba cerca, el Oberoi Amarvilas. Esto es lo que dice la guía Lonely Planet: ¨Con un servicio a la altura de un marajá, comida exquisita y terrenos que cautivan, el mejor hotel de Agra rezuma estilo y lujo. La temática mogola se impone en el elegante interior, al igual que en el patio exterior, con una fuente y en la imponente piscina, ambos situados en un jardín acuático escalonado. Todas las habitaciones (y hasta algunas bañeras) tienen maravillosas vistas al Taj¨.

En la sección ¨Dónde beber y vida nocturna¨ dice: ¨Para tomar una cerveza o un cóctel en un ambiente exclusivo nada como el bar del mejor hotel de Agra. Los no clientes puden pasar a la terraza con vistas al Taj, pero el personal a menudo reserva las mesas para los huéspedes cuando está lleno. Hay que ponerse la mejor camisa¨.

Bien, intentamos entrar pero no pasamos el corte. Nos preguntó el de seguridad si teníamos reserva y dijimos que no. Dijo que iba a llamar y salió al rato diciendo que estaba todo reservado.

 

De ahí fuimos al hotel donde me alojé cuando estuvieron mi hermano, mi sobri y una amiga suya en junio, el Hotel Taj Resorts. Tiene ese hotel una terraza chula con vistas al Taj y quería que los colegas la vieron. El recepcionista se acordaba de mí y yo me acordaba de él, y nos hizo ilusión el reencuentro. Fue muy amable, dejándonos subir a la terraza a ver las vistas nocturas del Taj.

 

Tocaba cenar y nos metimos en un garito curioso. Pedimos unas cervezas y salieron a comprarlas a algún lugar. Allá había un paisano, Carlitos, de risa contagiosa y que estaba como un silvo. Acabamos todos bailando canciones de Bollywood que pusieron en la tele, unas risas.

 

Lunes 24 de octubre: Agra-Gwalior.

 

Tocaba madrugar para ir a ver el Taj Mahal, que dicen que conviene verlo al amanecer. En la cola nos vino un guía en inglés al que contratamos y resultó ser un excelente fotógrafo.

 

Volvimos al hotel a descansar y de ahí nos fuimos a Fatehpur Sikri, otro lugar que es Patrimonio de la Humanidad y que se encuentra a unos 35k de Agra. Vuelta a Agra, donde visitamos el Fuerte.

 

Lo de visitar tiendas es inevitable. El guía del Taj Mahal nos llevó a una en la que trabajaban la piedra con diseños como en el Taj, posteriormente el conductor que nos había llevado a Fatehpur Sikri nos llevó a una tienda igual y a una tienda de alfombras. Ja, ja, el de la tienda de alfombras se rebotó porque no compramos nada. Tío, hemos venido por hacer un favor al chófer, pero ni ganas de venir teníamos. Eso sí, los productos artesanales, alfombras, diseños en piedra, etc., espectaculares.

 

La gente en India es muy maja. Estaba Pierre mirando una Royal Enfield y el dueño le dijo a ver si se quería dar una vuelta. Así que la arrancó y se fue primero solo a dar un rule y luego se llevó a Duri de paquete.

 

A las 18:50 cogimos el tren a Gwalior, hora y media estábamos en esa ciudad. Era la noche de Diwali y se veía ambiente festivo. Cenamos en el restaurante del hotel, que estaba muy bien.

 

Martes 25 de octubre: Gwalior.

 

Por la mañana antes de desayunar algunos nos pegamos un bañito en la terraza al aire libre que tenía e hotel en la oficina. Desayuno y de ahí fuimos a visitar unas esculturas rupestres jainistas.

 

¨Esculturas rupestres jainistas (Lonely Planet):

Pese a las esculturas grabadas en la roca de varios enclaves de los alrededores del fuerte (también en la subida desde la puerta de Gwalior), las más impresionantes son las situadas en la parte superior según se llega desde el oeste, entre la puerta de Urvai y la muralla interior del fuerte. En su mayoría de mediados del s. XV, representan figuras desnudas de tirthankars (los 24 grandes maestros del jainismo), que si bien fueron desfiguradas en 1527 por el ejército islámico de Babur, luego fueron restauradas. El conjunto cuenta de nueve tallas grandes, entre ellas una espléndida de 17 m de altura del primer tirthankar, Adinath, y otras mucho más pequeñas¨.

 

Este lugar está cerca del hotel Clarks Inn y fuimos andando. Siendo el día posterior a Diwali pasamos por un templo y había una gran celebración, con gente comiendo y acercándose a orar.

 

Las estatuas espectaculares. Similares a Petra o a las cuevas de Ajanta o Ellora en India, pero a mucha menor escala. Aún así, espectaculares. Me llamó también la atención un pozo de agua excavado en la roca, y más una culebra que andaba por allá.

 

De ahí fuimos al Fuerte de Gwalior, situado en lo alto de una meseta y que merece mucho la pena visitar con un buen guía que te cuente lo que vas viendo. El nuestro era majo. Hay un montón de templos y estructuras que visitar, intramuros y extramuros, como el Palacio de la Hija del Lechero o el Templo de la Suegra. Hicimos una visita también al Museo Arqueológico.

 

En Gwalior yo tenía especial interés por visitar el Palacio de Jai Vilas. En la novela ¨Esta noche, la libertad¨, de Dominique Lapierre y Larry Collins había leído excentricidades muy interesantes de los majarás. Sobre el de Gwalior decía lo siguiente:

 

¨Algunos maharajás profesaban a la locomoción ferroviaria tanta pasión como a sus automóviles. El de Indore se había hecho construir en Alemania un vagón especial dotado de un lujo probablemente único en el mundo. Decorado por los más eminentes orfebres de la casa parisiense Puiforcat, este vagón era un verdadero yate sobre raíles. El ferrocarril preferido del maharajá del poderoso estado de Gwalior era un juguete tan perfeccionado que ningún niño habría podido soñar jamás en recibir uno semejante de Papá Noel. Su red de raíles de plata maciza corría sobre la inmensa mesa en forma de herradura del comedor de su palacio y se prolongaba a través de las paredes, hasta las cocinas. Las noches de gala, se instalaba un cuadro de mandos junto al soberano. Manipulando manivelas, palancas, botones y sirenas, el príncipe-jefe de estación regulaba la marcha de trenes en miniatura que llevaba bebidas, cigarrillos, cigarros y golosinas a sus invitados. Los vagones-cisterna, llenos de güisqui, de oporto y de madeira, se detenían ante cada comensal para saciar su sed. Oprimiendo un botón con el dedo, el monarca podía, a su antojo, privar de bebida o de cigarro a uno de sus invitados.

Una noche de los años treinta, durante un banquete en honor del virrey, se produjo un cortocircuito en el cuadro de mandos. Ante las horrorizadas miradas de Sus Excelencias, los trenes del maharajá se lanzaron enloquecidos de un extremo a otro del comedor, proyectando sobre los vestidos de noche, los fracs y los uniformes un verdadero tornado de vino y de jerez. Esta catástrofe, única en los anales ferroviarios, estuvo a punto de provocar un incidente diplomático¨.

 

Así describe la guía Lonely Planet el Palacio de Jai Vilas y Scindia Museum: ¨El museo ocupa unas 35 salas del opulento palacio de Jai Vilas de los Seindia, construido en 1874 por los reclusos del fuerte a instancias del marajá Jayajirao. Los convictos, además, fueron ¨recompensados¨ con la tarea de tejer la alfombra del vestíbulo, una de las más grandes de Asia, tarea que les ocupó 12 años.

Según se dice, colgaron ocho elefantes del techo del durbar (salón real) para asegurarse de que este soportara el peso de dos lámparas de araña de 12,5 m y 3,5 toneladas: las más grandes que se tenga noticia.

Las salas están repletas de piezas insólitas como muebles de cristal, tigres disecados y una piscina exclusivamente para mujeres con su propio barco. Pero el plato fuerte aguarda en el cavernoso comedor: una maqueta ferroviaria con un tren de plata que en la sobremesa llevaba brandi y puros a los comensales¨.

 

El palacio no es propiedad de gobierno. Las atracciones gestionadas por el gobierno estaban abiertas ese martes post Diwali, no así este complejo de propiedad particular que cerraba lunes de Diwali, martes y miércoles. Me quedé con las ganas de verlo, pero espero tener ocasión de volver algún día, probablemente en ruta a Orchha (unos 120K al sur de Gwalior) que también quiero visitar.

 

Durana, cinéfilo de la cuadrilla, quería ver una peli de Bollywood. En cartelera había 4 en hindi (Ram Setu, Thank God, Kantara y Doctor G) y Black Adam en hindi en inglés. Preguntamos en la recepción del hotel cuál podría tener bailes de Bollywood y nos sugirieron ir a Ram Setu. Pero no acertaron.

 

Fuimos al DB Mall para ver la película, pero antes encontramos un garito oscuro enfrente del centro comercial, en un primer paso, para bajar unas birras mientras hacíamos tiempo. De la peli yo no ví prácticamente nada, enseguida me puse a dormir porque llevábamos tralla. Por lo visto no debía estar demasiado bien ya que en el descanso (sí, en India en los cines hay intermedio) nos fuimos. Volvimos al hotel, cenamos en el restaurante, recogimos las cosas y a la estación de tren, ya que a medianoche viajábamos a Khajuraho.

 

Miércoles 26 de octubre: Gwalior-Khajuraho-Prayagraj.

 

Tras unas 7h30´ de viaje en tren llegamo a Khajuraho. De la estación al hotel Casa di William tomamos un tuk tuk los seis. Yo iba delante con el conductor, el resto atrás. Cuando el conductor vio que éramos españoles me dijo que su hijo hablaba bien español. Charlando mientras conducía me dijo que iba a llamar a su hijo para que hablara yo con él. A sus órdenes maestro. Estuvimos charlando un rato, me dijo que tenía un tuk tuk, y que podía hacer de guía. Quedamos en la puerta del hotel.

 

Nos instalamos en Casa di Williams, hablamos con Aman, que así se llama el hijo, y cerramos un plan y un precio. Desayunamos en el hotel y partimos rumbo a las cascadas Raneh, que se encuentran a unos 20K de Khajuraho. El cambio del ambiente urbano al rural nos vino muy bien. Volvimos y visitamos los templos, que son Patrimonio de la Humanidad. Así los describe la guía Lonely Planet:

¨Esta es una de las ciudades más fascinantes del país, famosa por las tallas eróticas en piedra que recubren tres grupos de templos declarados Patrimonio Mundial por la Unesco. Los templos del grupo oeste, en particular, constituyen ejemplos cumbre de la arquitectura del norte de la India; pero son las tallas las que han reportado fama a Khajuraho. Ciñendo los templos corren frisos escultóricos en piedra ricamente trabajada que representan un guión de la vida hace un milenio: dioses, diosas, guerreros, danzantes y criaturas reales y mitológicas.

Las tallas son famosas por dos elementos en particular: las mujeres y el sexo. Las sensuales surasundaris y apsaras (ninfas celestiales) y nayikas (heroínas) fueron cinceladas con un gran dinamismo, como si las voluptuosas figuras quisieran, con sus danzas y contorsiones, salirse de las paredes. Los mithunas (pares, tríos, etc., de hombres y mujeres representados en actitud erótica) dan fe de la pericia de los escultores y de la destreza de los chandelas. Sin embargo, el sexo no es la quintaesencia del arte de los templos de Khajuraho, pues la mayoría de las tallas abordan aspectos más prosaicos de la vida; pero ni que decir tiene que de estos últimos la mayoría de los visitantes no hace ni caso¨.

 

La zona de los templos estaba muy animada, con gente bailando en círculos, había alguna ceremonia por ser el tercer día de Diwali. Los hombres bailaban con un manojo de plumas de pavos reales que Amán nos dijo coleccionaban durante todo el año para este día. Duri y Pierre se dejaron llevar y también acabaron bailando en círculos con la multitud.

 

Comimos en un restaurante llamado Saffron Café Restaurant y de ahí algunos fueron a descansar, otros nos fuimos a un templo jainista llamado Sahu Shanti Prasad. Nada más entrar al recinto exterior nos encontramos con tres monjes completamente desnudos charlando entre ellos, como si tal cosas. Daniel S. habló con alguna persona que andaba por allá y quedaron en que íbamos a hablar luego con los monjes. No fue así, pero sí que asistimos a una ceremonia que lideraba uno de esos monjes desnudos, joven y de aspecto jovial. Nos pasaron un micrófono y nos pidió que le hiciéramos cualquier pregunta que tuviéramos. Le formulamos algunas que respondió amablemente. Nos regalaron un cuadro de un gurú y nos hicieron prometer que no íbamos a comer carne, o que íbamos a comer carne solo una vez al mes, no recuerdo exactamente qué nos hizo prometer (imaginad el interés que tenía en mantener esa promesa).

 

Volvimos al hotel Casa di Williams, descansamos un rato, y el siguiente plan fue asistir a una boda de una vecina de Aman, nuestro guía. Nos invitaron así que guay. Fue un evento curioso. En primer lugar conocimos a la madre. La pobre mujer estaba muy triste, llegando a llorar, porque que la hija se casara significaba que iba a dejar el hogar para irse a casa de su marido. Los padres de la hija son los que tienen que pagar la dote, que estaba en exhibición: una cama, un frigorífico, aperos domésticos y muchas de las cosas necesarias para instalarse en un nuevo hogar. Nos dieron a probar pollo, arroz dulce y chapati, que es el pan indio. Vimos como lo cocinaban en un agujero con fuego en la calzada. Y de ahí vuelta a la estación de tren. A las 23:15 tomábamos el tren a Prayagraj, donde teníamos que hacer transbordo para coger otro tren a Benarés.

 

Jueves 27 de octubre: Prayagraj-Benarés.

 

Fueron 6h45´ en tren para cubrir los 318K de Khajuraho a Prayagraj.

Allí teníamos 1h40´ hasta coger otro tren de Prayagraj (07:40) a Benarés (10:15).

 

A la hora de planificar el viaje estuve pensando en hacer aquí una parada más larga y explorar Prayagraj. Pero sería mucho tute así que reservé los diferentes trenes con una escala de menos de dos horas.

 

¿Qué hay que ver en Prayagraj?

Bien, en primer lugar puede confundir el nombre. Prayagraj es el nombre oficial de la ciudad más conocida como Allahabad. Así la describe Lonely Planet:

 

¨Se cree que Brhama, el dios hindú de la creación, descendió a Prayagraj (o Allahabad como se llamaba hasta hace poco), y la nombró reina de todos los centros de peregrinación. De hecho, Sangam, una confluencia de ríos a las afueras de la ciudad, es el más famoso de los cuatro lugares de la India en que se celebra el Kumbh Mela. Prayagraj era también el hogar del clan Nehru, cuya casa sirvió de cuartel general para el movimiento de independencia frente al Raj británico¨.

 

¨Sangam, que significa ¨confluencia de ríos¨, es el lugar especialmente auspicioso donde dos de los más sagrados de la India, el Ganges y el Yamuna, se unen a otra de las corriente mitológicas del hinduismo, el Saraswati¨.

 

Había leído sobre este punto en la novela anteriormente mencionada, ¨Esta noche, la libertad¨, porque tanto las cenizas del Mahatma Gandhi como las de primer presidente de la India, Jawarharlal Nehru, se echaron aquí. De ¨Esta noche, la libertad¨:

 

¨Los restos del hombre mortal que había sido el Mahatma Gandhi fueron sumergidos al duodécimo día siguiente a la cremación en un río que fluía hacia el mar. El lugar elegido para esta ceremonia era uno de los más sagrados del hinduismo, el sangam, cerca de Allahabad, donde las azuladas aguas del Yamuna se unen con las aguas fangosas del Ganges eterno en el mismo punto por el que se desliza la corriente secreta del Saravasti. Allí, en Prayag, donde Brahma el Creador había celebrado uno de sus más grandes sacrificios, en la confluencia de estos ríos cuyos nombres se hallan ensamblados desde la noche de los tiempos en la trama misma de la historia india, en el majestuoso hervor que había arrastrado las cenizas de millones a fundirse para siempre en el alma colectiva de su pueblo como una gota de agua en medio del océano¨.

 

Sobre las cenizas de Jawaharlal Nehru: ¨Como regalo de despedida a sus compatriotas, este refinado indio ofreció la conmovedora elocuencia de su testamento. Pedía en él que sus cenizas fuesen dispersadas desde lo alto de un avión ¨sobre los campos en que trabajan los campesinos, a fin de que puedan mezclarse con el polvo de la tierra india y convertirse en parte inseparable de ella… y que un puñado sea entregado al Ganges en Allahabad para ser llevado hacia el vasto océano que bañaba las costas de la India¨.

 

Lugar interesante, sagrado, pero que no llegamos a explorar. Lo hubiéramos podido haber hecho de no haberse dado cuenta Dani B. de que el tren que nos tenía que llevar a Benarés en lugar de salir de la plataforma 5, como estaba anunciado, llegó por la plataforma 4. Estuvo vivo para que no perdiéramos el tren.

 

A las 7:40 tomamos el tren a Benarés, llegando a las 10:15. Nuestro hotel, el Hotel Sita, estaba a orillas del Ganges. Ni taxis ni tuk-tuk pueden acceder a esa zona de callejuelas con lo que nos dejaron como a un kilómetro, que hicimos andando.

 

El hotel estaba en muy buen lugar, justo a orillas del Ganges. Lo primero que hicimos Duri y yo es pegarnos un baño en el río sagrado, en esa parte uno de los más contaminados de mundo. Lo hicimos en gayumbos, fue entrar y salir y los dos calzoncillos acabaron en la basura. Nos pegamos una ducha rápida frotando como nunca, porque esas aguas, la verdad, podrán ser muy sagradas pero que estaban en muy mal estado saltaba a la vista. Pero a lo largo de esos días que allá estuvimos comprobamos que eso no era ningún impedimento para que la gente se sumergiera en el río con fe y alegría.

 

Desayunamos en la azotea del hotel, que tiene una buena terraza con vistas al Ganges.

 

El nivel del Ganges había estado muy alto en los últimos días. Eso se veía en las orillas todavía embarradas y por lo visto había más corriente de lo habitual. Cogimos una barca a remos y el remero se las vio y las deseó para ir contracorriente. Nos llevó hasta el crematorio Harishchandra Ghat. Allá uno de los parias (así se refería él a sí mismo) nos explicó en inglés cómo funcionaba ese crematorio y respondió a nuestras preguntas. En su segunda acepción el diccionario de la RAE define paria como ¨habitante de la India, de ínfima condición social, fuera del sistema de las castas¨. Curioso ver cómo iban trayendo cuerpos y los ponían en la pira funeraria. Al marchar nos pidió una donación para leña, para la gente que no se la puede permitir.

 

Caminamos a Assi Ghat, donde vimos la Ganga Aarti (ceremonia del Ganges) ya caido el sol. Y fuimos poco a poco andando hasta casa. Buscamos un lugar para cenar con una cerveza pero no fue fácil. Finalmente dimos con el restaurante ganador, donde se servía cerveza off-the-record. Visitamos Dashashwamedh ghat, un lugar de baño ritual famoso.

 

Viernes 28 de octubre: Benarés.

 

Por la mañana fuimos andando otra vez hasta Dashashwamedh ghat. Por la noche estaba muy tranquilo, de día tenía mucha actividad, con gente bañándose y personas dando masajes. Pierre y Duri se dieron uno y quedaron satisfechos, dice que se lo dieron bien. Las camillas eran sin más estructuras de madera al aire libre, todo el mundo pasaba al lado como si tal cosa, a lo suyo.

 

De ahí fuimos al crematorio más grande de la ciudad, Manikarnika Ghat. Aparte de las piras al lado del Ganges este tiene un edificio con chimeneas. Se puede subir al primer piso para ver las piras de arriba y también tener una visión aérea de las de abajo. Los cuerpos van llegando y es non-stop, por lo visto estos crematorios están abiertos y funcionando las 24 horas del día.

 

Por la tarde tomamos una clase de respiración en un centro de yoga llamado Yoga Training Center. Así lo describe la guía Lonely Planet: ¨El antiguo militar y maestro de yoga Sunil Kumar y sus socios imparten clases cuatro veces al día en el segundo y tercer piso de este edificio en una callecita cerca al Meer Ghat, aunque siempre se puede pasar para una sesión¨. El hombre unas risas, nos divertimos con él.

 

Esa noche cenamos en otro garito en el que también pasaban las cervezas de extraperlo, debe ser que Benarés es una ciudad sagrada. Cenamos en la terraza y nos las pasaron cubiertas con un papel marrón que dijeron que no quitáramos.

 

Sábado 29 de octubre: Benarés-Delhi.

 

El sábado tocó madrugar para tomar otra barca por el Ganges, esta vez a motor. Nos llevó hasta Assi Ghat, donde ya habíamos estado el jueves por la noche viendo la ceremonia del Ganges, y vimos la ceremonia de la mañana desde la barca (Daniel S. saltó a la orilla, nosotros nos quedamos en el barco). De camino pasamos por el crematorio que visitamos el jueves y se veían de noche las piras ardiendo.

 

Ja, ja, volviendo al hotel vimos salir una rata de la habitación de Duri. Había dejado una manzana en la habitación y estaba un poco mordisqueada. El hotel molaba, por la localización, pero el estar cerca del Ganges tiene estas cosas, me imagino.

 

Tomamos un par de tuk-tuk y nos fuimos a 10 kilómetros de Benarés, a la ciudad de Sarnath que así la describe la guía Lonely Planet:

 

¨Buda fue a Sarnath a predicar su mensaje de la Vía Media al nirvana tras alcanzar la iluminación en Bodhgaya, y dio su famoso primer sermón en el parque de los Ciervos de Isipatana. En el s. III a.C., el emperador Ashoka erigió aquí magníficas estupas y monasterios así como una columna grabada. Cuando el viajero chino visitó este lugar en el año 640, Sarnath contaba con una stupa de 100 m de altura y 1500 monjes que vivían en grandes monasterios. El budismo, sin embargo, entró en declive poco después, y cuando los invasores musulmanes saquearon la ciudad a finales del s. XII, Sarnath desapareció de la faz de la tierra. Fueron los arqueólogos británicos quienes la redescubrieron en 1835.

Actualmente es uno de los cuatro lugares clave del circuito budista (junto con Bodhgaya, Kushinagar y Lumbini, en Nepal), y atrae a seguidores de todo el mundo, sobre todo para el Purnima, que celebra el nacimiento, la muerte y la iluminación de Buda, normalmente en abril o mayo¨.

 

Vimos lo que había que ver con un guía que al finalizar el tour nos llevó, como no, a una cooperativa. Ahí si qué picamos comprando cosas, los precios estaban bien y para mis visitantes era el final del viaje y tocaba ir pensando en los regalos para la vuelta.

 

Vuelta a Benarés y visitamos el Templo de Vishwanath, de lo que dice lo siguiente la guía Lonely Planet:

 

¨En Benarés hay un templo casi en cada esquina, pero este, dedicado a Vishveswara, nombre de Siva en su encarnación como señor del universo, es el más famoso. Fue construido en 1776 por Ahalya Bai de Indore y 50 años después, el marajá Ranjit Singh de Lahore añadió el recubrimiento de oro (800 kg) de la torre y la cúpula.

La zona está llena de soldados debido a las tensiones entre las diferentes confesiones religiosas. Antes de entrar en el callejón del templo hay que depositar bolsos, cámaras, móviles, bolígrafos y cualquier dispositivo electrónico en las taquillas, si no se han dejado en el hotel. Los extranjeros deben dirigirse a la puerta 2, donde los guardas de seguridad dan orden de saltarse las largas colas de los indios, para luego pasar por un detector de metales y un control de seguridad. Se sigue adelante, ignorando otra cola de indios, hasta que indiquen un mostrador donde hay que enseñar el pasaporte (el original) y depositar el calzado. Entonces se accede al templo por una puerta al otro lado del callejón.

Una vez dentro, la experiencia es realmente intensa, con empujones y pisotones para poder hacer una ofrenda y tocar el lingam (símbolo fálico de Siva), que absuelve de todos los pecados. En los días sagrados los hindúes hacen cola hasta 48 h para poder entrar¨.

 

Así fue, mucha presencia militar, tuvimos que dejar las cosas en taquilla, un guía nos acompañó y nos pudimos saltar las colas. En los lugares turísticos un extranjero suele pagar entre 5 y 10 veces más que un local. Era el mismo caso aquí así que por una vez ese sobre precio estuvo bien empleado. Eso sí, llegamos al mogollón, quise tocar el lingam como al Celedón el día 4 pero a los extranjeros no nos estaba permitido entrar donde estaba. ¡Una pena!

 

Último paseo y al hotel, a recoger las cosas. Cogimos un par de tuk-tuks y al aeropuerto, que no está cerca, a unos 25 kilómetros. Los tuk-tuks no tiraban nada. Después de dos tercios de la ruta nuestro tuk-tuk llegó a un acuerdo con otro, le pagó lo que fuera y nos cambiamos de tuk-tuk, a uno esta vez más potente. Sacamos minutada a los del otro tuk-tuk que no tenía chicha.

 

Vuelo de IndiGo a las 22:00 y a las 23:30 en el aeropuerto de Delhi. Dos taxis a casita.  

 

Domingo 30 de octubre: Delhi – Vuelta a España.

 

Ultimo día para los visitantes y mi último día de vacaciones. Cogían el avión a las 9 de la noche, 4 con destino a Madrid, 1 con destino a Barcelona, todos haciendo escala en Nueva Delhi. Para estar tranquilos quedamos en que a las 5 pm saldrían para el aeropuerto. Así que quedaba un día completo para aprovechas.

 

En primer lugar fuimos a Karol Bagh, a ver el mercado de motos, que es una maravilla. Hay cientos de motos y mucho ambiente, de mecánicos, tiendas, gente yendo y viniendo. De ahí fuimos al cercano templo de Hanuman, el Rey Mono.

 

La última visita fue Bahai House of Workship, que así lo describe Lonely Planet:

 

¨Diseñado para el culto sereno, el bello templo del Loto de Delhi es un raro remanso de paz en medio del frenesí urbano. Esta obra maestra de la arquitectura fue diseñada por el arquitecto iraní-canadiense Faribuz Sahba en 1986 y tiene la forma de flor de loto, con 27 delicados pétalos de mármol blanco. Fue creado para acercar creencias; al visitante se le invita a orar o meditar en silencio según sus propias convicciones. Está prohibido hacer fotografías dentro. Se llena de gente los fines de semana, con largas colas y mucha menos tranquilidad¨.

 

La idea es genial, un lugar de recogimiento para todas las religiones. Ahora bien, cuando fuimos, un domingo, la cola era enorme, por lo que no lo describiría como un lugar tranquilo. Sí que la cola avanzó muy muy rápidamente. Fuera del templo se podían sacar fotos sin problemas, dentro te decían que no. La gente íbamos más para verlo, porque en cuanto a los bancos que había para sentarse dentro y rezar, estaban prácticamente vacíos.

 

Vuelta a casa. Reservé un Uber XL para que pudieran ir los cinco juntos en un vehículo al aeropuerto y ahí nos despedimos.

 

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El viaje ha estado genial, lo he disfrutado a tope con muy buena gente, nos hemos echado buenas risas. Como habréis notado era un ritmo non-stop, de aquí a allá, durmiendo a veces en trenes, sin parar. Pero hemos llevado todos muy bien el tute, ya descansaremos cuando se acaben las vacaciones.

India es un país al que hay que venir con mentalidad abierta y estos colegas la tienen, así que ha sido todo muy fácil.

 

El último día tocó hacer cuentas. Al llegar a España tenían que ingresarme pasta y vi que todos habían ingresado de más. Me dijeron que querían cubrir entre todos todos los gastos de mi viaje (transporte, comida, entradas, etc.). Protesté, pero ellos también protestaron así que así quedó el tema y se han marcado el detallazo de regarlarme las vacaciones (en sentido económico, la visita ha sido un regalo también). Así que ya tengo bote para los próximos viajes, que serán a Pushkar el 5 de noviembre y a Goa del 24 al 27 de noviembre.

 

Vedanta Delhi Half Marathon – 16 octubre 2022

Vedanta Delhi Half Marathon – 16 octubre 2022

70 fotos aquí.

 

Video post carrera (11´)

 

Hoy 16 de octubre se ha celebrado la media maratón de Delhi.

Es mi tercer curso en Delhi y mi tercera media de Delhi, pero en diferentes circunstancias.

-Cuando llegué en 2020 estábamos en medio de la pandemia. Así que se celebró de forma virtual (Airtel Delhi Half Marathon, 27 November 2020)

-En 2021 no hubo. En 2022 se hizo una que se planificó para el 27 de febrero de 2022, pero por la pandemia se retrasó al 27 de marzo de 2022 (Ageas Delhi Half Marathon). Estaba lesionado así que la hice andando. 

 

También he corrido otras medias en Delhi: media maratón del confinamiento (dando vueltas al campo de fútbol de la escuela cuando no se podía salir a la calle en mayo 2021), media maratón de Dwarka (5 sept. 2021), media Rustic Run (30 enero 2021) o las 12H @Delta 105. Y a eso hay que sumarle unas cuantas carreras de menos distancia. Delhi tiene buen calendario de carreras.

 

Para esta había entrenado sin problemas, y me refiero a que el gemelo izquierdo, que siempre me da guerra, me ha respetado otra vez. Ahí está diciendo a menudo ¨eh, aquí estoy¨, pero no he tenido que parar. Con lo que un triunfo.

 

Sí que la última semana me han pasado un par de incidentes:

 

-El sábado empezó a jarrear. Me asomé a la terraza y pensé ¨guay, día perfecto para correr¨. Me puse el chubasqueiro y salí a hacer unos kilómetros. Bien, llevaba el móvil para escuchar música y sobre el kilómetro ocho dejó de sonar la música. Miré el móvil y estaba calado, había muerto. Poco podía hacer porque seguía lloviendo a tope. Cuando llegué a casa lo saqué del chubasquero y goteaba agua de dentro a tope. A día de hoy sigue muerto, pese a que lo he puesto en arroz, al sol, etc. Me he tenido que comprar otro.

 

-El martes fui a clase de yoga, era mi décima clase. La instructora nos enseñó a ponernos boca abajo, apoyados con la cabeza y los brazos, contra la pared. Yo no lo pude hacer, pero en el intento me pegó un tirón brutal, oreja-cuello-pectoral derecho. Los días siguiente no podía volver la cabeza. Iba a haber salido a correr un día esa semana pero podía.

 

Así que no fue la mejor semana antes de la carrera.

 

La carrera estuvo muy bien. En los primeros kilómetros hubo música en muchos lugares, actuaciones en directo, y un montón de gente corriendo, lo que siempre anima y te anima a correr un poquito más. Pasamos por La Puerta de la India, un monumento muy famoso en Delhi, con lo que el trazado molaba. Durante la carrera coincidí con un par de colegas de la escuela, Melissa, Janice y Laura. Mirando la clasificación Melissa quedó tercera en su categoría, lo cual es un gran logro.

 

Esta vez bajé el crono de las dos horas. Mi tiempo bruto fue de 01:59:52, tiempo del chip (neto) 1:58:28, a 5´37¨/km.

 

Los tres primeros hombres en cruzar la meta fueron:

1.- Chala Regasa (Etiopía), en 1:00:30

2.- Felix Kipkoech (Kenia), en 1:00:33

3.- Boki Diriba (Etiopía), en 1:00:34

 

En categoría femenina las primeras mujeres fueron:

1.- Irine Cheptai (Kenia), en 1:06:42 (su mejor registro).

2.- Dawit Seyaum (Etiopía), en 1:08:02

3.- Stella Chesang (Uganda), en 1:08:11.

 

El primer indio fue Avinash Sable (1:04:00), y la primera india Sanjivani Yadav (1:17:53).

 

Los tiempos se pueden ver en esta página Web: https://www.sportstimingsolutions.in/

Mi dorsal fue el 9924.

 

En total terminaron la media 5.798 participantes.

 

Al cruzar la línea de meta te dan una medalla y una bolsa con comida: frutos secos, un bizcocho, zumos, barritas energéticas, agua, una toalla. Al salir del estadio había un montón de niños pidiéndote esas cosas, y por el aspecto (sucios, con ropas viejas, sin zapatos) se veía que les iba a venir muy bien, así que ahí se quedaron esas cosas.

 

Para volver a casa cogí un tuk-tuk. Después de recorrer unos metros vi que las tres compañeras también estaban esperando para coger un taxi o un tuk-tuk, así que paré y nos volvimos los 4 a la escuela.

 

Muy buen día. Ahora tendría que estar pensando en la siguiente carrera, pero desafortunadamente viviendo en Delhi esto no es así. Enseguida empezarán los niveles de contaminación a subir a tope, y los próximos meses no será muy recomendable salir a correr fuera. Con lo que con esta media damos por finalizada la temporada 2022. Bueno, el domingo que viene corro otra carrera con 5 colegas que vienen de visita de España, pero son 5.7 kilómetros. ¡Y de ahí nos vamos de ruta, a Agra, Gwalior, Kajuraho y Varanasi! Yeap, ¡vacaciones a la vista!

Recepción con motivo de la Fiesta Nacional de España - Nueva Delhi, 12 octubre 2022.

Recepción con motivo de la Fiesta Nacional de España - Nueva Delhi, 12 octubre 2022.

Allá estuvimos. Me acompañó Pallavi ji, quien fue mi profesora de hindi en mi primer año en Delhi. ¡Evento muy bien organizado, lo pasamos bien!