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Basurde Xiao Long

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Libros: ¨y todos callaron¨ -Toti Martínez de Lezea-

Libros: ¨y todos callaron¨ -Toti Martínez de Lezea-

Dice así la contraportada:

 

¨Vitoria-Gasteiz, febrero de 2008. El testamento de Amelia Zabaleta desvela una desconcertante e inesperada revelación, un secreto celosamente guardado, y cuyo origen se remonta al pasado de la fallecida e implica a los familiares más cercanos.

 

Jon Martínez de Albeniz, un detective de poca monta, será el encargado de hacer visible el misterio. Pero ¿qué razones puede haber para ocultar algo tan trascendental para una familia, en pleno siglo XXI? ¿Qué lleva a personas normales a tejer una tupida tela de araña con el silencio como argumento? En definitiva, ¿qué sucedió en esos escenarios setenta años atrás?

 

Toti Martínez de Lezea se adentra en las interioridades de su ciudad recreando personajes que le resultan conocidos y dibujándonos una sociedad donde impera un incómodo silencio¨.

 

Sobre la autora:

 

¨Toti Martínez de Lezea (Vitoria-Gasteiz, 1949). Escritora. Vive en Larrabetzu, pequeña población vizcaína. En 1978, en compañía de su marido, funda el grupo de teatro Kukubiltxo. Entre los años 1983 y 1992 escribe, dirige y realiza 40 programas de vídeo para el Departamento de Educación del Gobierno Vasco y más de mil para niños y jóvenes en ETB. En 1986 recopila y escribe Euskal Herriko Leiendak / Leyendas de Euskal Herria. En 1998 publica su primera novela La Calle de la Judería. Le siguen Las Torres de Sancho, La Herbolera, Señor de la Guerra, La Abadesa, Los hijos de Ogaiz, La voz de Lug, La Comunera, el verdugo de Dios, La cadena rota, los grafitis de mamá, el ensayo Brujas, La brecha, El Jardín de la Oca, Placeres reales, la flor de la argoma, Perlas para un collar, La Universal, Veneno para la Corona, Mareas, Itahisa y Enda.

 

Autora prolífica, ha escrito literatura para jóvenes con títulos como El mensajero del rey, La hija de la Luna, Antxo III Nagusia y Muerte en el priorato. En el tramo infantil, Nur es su personaje estrella, inspirado en su propia nieta. Ha publicado además ocho cuentos para contar bajo el Título genérico de Érase una vez…

 

Ha sido traducida al euskera, francés, alemán, portugués y ruso. Habitualmente colabora con diferentes medios de comunicación escritos y da charlas en universidades, asociaciones culturales y centros educativos¨.

 

 

Esta es la última novela de Toti, publicada en noviembre de 2015, y por eso se convirtió para los vitorianos en uno de los libros para regalar en Navidades. Ese al menos fue mi caso y el día de Reyes mi madre se encontró con esta novela.

 

De vuelta a Vitoria para estas vacaciones de verano le pregunté a mi madre que le había parecido y me contestó que estaba bien, pero que la novela tenía demasiados personajes. Es la misma sensación que yo he tenido al leerla ahora, que entre tanto personaje te llegas a perder.

 

La historia en sí no sé si está basada en hechos reales porque en el libro no se indica. Entiendo que no, por no mencionarse en una nota de autor. Sí que entiendo que el contexto, las desgracias que les sucedieron a personas del bando perdedor en Vitoria tras la Guerra Civil estarían documentadas, pero se hubiera agradecido algún comentario de la escritora al respecto. Te quedas con que en Vitoria, como pasaría en muchas ciudades de España, el bando ganador se aprovechó de los derrotados los cuales tuvieron que sufrir durante muchos años el ser ciudadanos de segunda, escarnios y vejaciones muchas veces basadas simplemente en denuncias de vecinos por rencores anteriores. Y en la novela se da a entender que los viejos del lugar, los que en su día vivieron aquello, todavía a día de hoy prefieren callar ese oscuro capítulo de sus vidas.

 

De Toti Martínez de Lecea anteriormente he leído ¨La calle de la judería¨, ¨A la sombra del templo¨ y ¨La Universal¨. Los tres me gustaron mucho y especialmente para un vitoriano recomendaría ¨La calle de la judería¨, que me encantó y quiero volver a leer. Sin embargo la historia en esta última novela de Toti no me ha llegado a atrapar.

Libros: ¨No sin Navarra¨ -Raúl Arkaia-

Libros: ¨No sin Navarra¨ -Raúl Arkaia-

Dice así la contraportada:

 

¨NAVARRA es clave para el fin del llamado CONFLICTO VASCO.

Ocultarlo es perpetuarlo¨.

 

¨En 1997 Raúl Arkaia comienza su grado en Periodismo en la Universidad de Navarra. Los cinco años que pasa en Iruña (Pamplona) son el marco en el que su pensamiento a propósito del Conflicto Vasco sufre un giro copernicano. Allí conoce la obra de un puñado de historiadores de nuevo cuño y cuyo presupuesto fundamental es la existencia de un Estado Soberano llamado Navarra. El Reino de Navarra, que hunde sus raíces en el Ducado de Wasconia y en el Reino de Pamplona, puede ser considerado como el primer estado de la era moderna. Su mera existencia desmiente, fundamentalmente, la terrible falacia sobre la que se fundamenta la política tanto en España como en Francia: que los vascos (navarros) nunca dispusieron de un estado soberano propio. ¨No sin Navarra¨ es un recorrido por las consecuencias que se desprenden de dicha constatación. Sus demoledores efectos ponen patas arriba más de un siglo de nacionalismo vasco y desenmascaran una estrategia política (PNV – EH Bildu) abocada al fracaso por desdeñar a Navarra como piedra angular de la construcción de un Estado ¨Vasco¨ independiente¨.

 

El libro consta de 275 páginas y se divide en 23 capítulos, a través de los cuales el autor expone su visión sobre la situación histórica y actual de los territorios que hoy oficialmente llamamos País Vasco, Comunidad Foral de Navarra y País Vasco Francés y que en su día formaban una unidad bajo el Reino de Navarra. En opinión del autor la solución al llamado Conflicto Vasco pasaría por reconocer hoy esa soberanía de lo que fuera el Reino de Navarra.

 

Para los amantes de la política es un libro didáctico, entretenido y con muchos párrafos que pueden llevar a polémica según la interpretación que el lector dé sobre algunas reflexiones que el autor hace. Es un ensayo que ideológicamente no va a dejar indiferente a nadie.

 

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Presentación de la última novela de Lorenzo Silva ¨Donde los escorpiones¨.

Presentación de la última novela de Lorenzo Silva ¨Donde los escorpiones¨.

18 fotos aquí.

 

Esta semana se está celebrando el Festival de las Letras de Tepic (Nayarit, México) y Pello Guerra se encuentra allá presentando la edición mexicana de ¨La Escondida¨. No me he podido escapar a esa feria pero sí que ayer miércoles 8 de junio pude darme una vuelta por la Feria del Libro de Bilbao que tengo más cerca. Disfruté como un enano de la presentación de la última novela del gran Lorenzo Silva y también me encantó la presentación de un libro de poesía de Luis Pereda a la que me metí por casualidad. 

Libros: ¨El Príncipe de la Niebla¨ -Carlos Ruiz Zafón-

Libros: ¨El Príncipe de la Niebla¨ -Carlos Ruiz Zafón-

Estamos en la última semana de escuela y por esa razón la semana pasada decidí tomar prestado de la biblioteca un ejemplar que me diera tiempo a leer antes de las vacaciones de verano. Enredando di con este título de literatura juvenil que preveía me leería en un tris.

 

Dice así la contraportada:

 

¨Una misteriosa casa alberga un misterio inimaginable…

 

Son tiempos de guerra, y la familia Carver decide dejar la ciudad donde vive para instalarse en un pequeño pueblo costero donde han comprado una casa. Pero desde el momento en que cruzan el umbral de la puerta, comienzan a suceder cosas extrañas. En la misteriosa casa aún respira el espíritu de Jacob, el hijo de los antiguos propietarios, que murió ahogado.

 

Con la ayuda de su nuevo amigo Roland, Max y Alicia Carver comienzan a desenvolver las extrañas circunstancias de esta muerte y descubren la existencia de un misterioso ser llamado El Príncipe de la Niebla… un diabólico personaje que ha regresado de las tinieblas a saldar una deuda de años atrás. Pronto los tres jóvenes se verán envueltos en una aventura de barcos hundidos y estatuas encantadas, que cambiará sus vidas para siempre.

 

También disponibles en esta Trilogía de la Niebla:

-       El palacio de la medianoche.

-       Las luces de septiembre.¨

 

Esta novela la escribió el autor en 1993. Este ejemplar que tengo en mis manos fue impreso en 2008. Para entonces el autor ya disfrutaba de un reconocido prestigio por su novela ¨La sombra del viento¨. Comienza la novela con una nota de autor que me ha parecido muy interesante y transcribo:

 

¨Amigo lector:

 

Quizá lo más aconsejable sería que te saltases estas palabras y fueras directamente al arranque de la novela, ya que un libro debería hablar por sí mismo, sin necesidad de preámbulos. Pero si sientes curiosidad acerca del origen de la historia que tienes entre manos, prometo ser breve y apartarme de tu camino en pocas líneas.

 

El Príncipe de la Niebla fue la primera novela que publiqué, y marcó el inicio de mi dedicación completa a este peculiar oficio que es el de escritor. En aquella época tenía veintiséis o veintisiete años, lo que por entonces me parecía un montón y, a falta de editor, se me ocurrió presentarla a un concurso de literatura juvenil (terreno que desconocía por completo), tuve la suerte de ganar.

 

A decir verdad, de chaval no acostumbraba a leer novelas etiquetadas como ¨juveniles¨. Mi idea de una novela para jóvenes era la misma que mi idea de una novela para cualquier lector. Siempre he tenido la impresión de que los lectores jóvenes son, acaso, más espabilados y perspicaces que sus mayores, y que si algo tienen son pocos miramientos y menos prejuicios. Con ellos, el autor gana lectores o los lectores lo despachan sin contemplaciones. Son un público difícil y exigente, pero me gustan sus términos, y creo que son de justicia. En el caso de El Príncipe de la Niebla, a falta de otras referencias, decidí escribir la novela que a mí me hubiese gustado leer con trece o catorce años, pero también una que me siguiera interesando con veintitrés, cuarenta y tres u ochenta y tres años.

 

Desde su publicación en 1993, El Príncipe de la Niebla ha tenido la suerte de ser muy bien recibido entre los jóvenes, y también entre los no tan jóvenes. Lo que nunca ha tenido, hasta el día de hoy, es una edición digna, que hiciese justicia a sus lectores y a la propia obra. Después de las no pocas miserias que han lastrado este libro y a su autor durante casi quince años, la novela llega ahora por primera vez a las manos de sus lectores de la manera que debería haberlo hecho en un principio.

 

Al revisitar el libro que uno escribió hace ya tantos años, el novelista se siente tentado de aprovecharse de algunas de las cosas que ha aprendido en el oficio para reconstruir y reescribirlo casi todo, pero en este caso me ha parecido que había que dejar la obra tal como es, con sus defectos y su personalidad intactos.

 

El Principe de la Niebla es la primera de una serie de novelas ¨juveniles¨, junto con El Palacio de la Medianoche, Las Luces de Septiembre y Marina, que escribí años antes de la publicación de La Sombra del Viento. Algunos lectores más maduros, llevados por la popularidad de esta última, tal vez se sientan tentados de explorar estas historias de misterio y aventura, y espero que algunos lectores de nuevo cuño, si disfrutan con ellas, tal vez inicien así su propia aventura en la lectura de por vida.

 

A unos y a otros, lectores jóvenes y jóvenes lectores, sólo me queda transmitirles el agradecimiento de este contador de historias, que sigue intentando merecer su interés y desearles una feliz lectura.

 

-Carlos Ruiz Zafón –

Mayo de 2006.¨

 

Ha cumplido la función de tenerme entretenido unos días, que es los que tenía para devolver el libro.

 

Aquí va un extracto interesante:

 

Página 113: ¨-Este otoño cumpliré setenta y dos años y, aunque me queda el consuelo de que no los aparento, cada uno de ellos me pesa como una losa a la espalda. La edad te hace ver ciertas cosas. Por ejemplo, ahora sé que la vida de un hombre se divide básicamente en tres períodos. En el primero, uno ni siquiera piensa que envejecerá, ni que el tiempo pasa ni que, desde el primer día, cuando nacemos, caminamos hacia un único fin. Pasada la primera juventud, empieza el segundo período, en el que uno se da cuenta de la fragilidad de la propia vida y lo que en un principio es una simple inquietud va creciendo en el interior como un mar de dudas e incertidumbres que te acompañan durante el resto de tus días. Por último, al final de la vida, se abre el tercer período, el de la aceptación de la realidad y, consecuentemente, la resignación y la espera. A lo largo de mi existencia he conocido a muchas personas que se quedaron ancladas en algunos de esos estadios y nunca lograron superarlos. Es algo terrible.¨

 

Otros libros leídos de Carlos Ruiz Zafón:

 

¨El juego del ángel¨

 

¨El prisionero del cielo¨

 

¨La sombra del viento¨

Libros: ¨Jerusalem. Chronicles from the Holy City¨ -Guy Delisle-

Libros: ¨Jerusalem. Chronicles from the Holy City¨ -Guy Delisle-

En una semana tenemos las vacaciones de verano en la escuela y había quedado con mi madre en Navidades en que íbamos a hacer un viaje juntos, algo que me apetece mucho. Su idea era ir por Europa y casi tuve cerrado este itinerario:

- Volar a Praga (República Checa)

- Recorrer Viena (Austria), Bratislava (Eslovaquia)

- y regresar en avión desde Budapest (Hungría).

 

Ese era el plan a la hora de comprar los billetes de avión pero la verdad es que Europa, salvando las diferencias claras entre países, me parece más de lo mismo. Me gusta viajar por Europa… si no hay una alternativa mejor. Pero hay muchos destinos que me atraen mucho más.

 

Así que a la hora de comprar los billetes me enredé y pensé que un destino mucho más interesante para ver con mi madre sería Israel y Jordania. En 2011 estuve por allá y ver Jerusalén, Petra, el Mar Muerto… es algo que hay que tachar de la lista porque son imprescindibles. Por lo que compré los billetes de avión a Jerusalén y luego le informé a mi madre de los cambios :-) ¡Seguro que volverá encantada del viaje! (me había dado carta blanca para el itinerario que quisiera)

 

Ahora me toca ponerme con los preparativos, releer cosillas y leer otras nuevas, como un cómic de Guy Delisle que tenía pendiente. De este dibujante canadiense me había leído anteriormente dos de sus cómics, antes de viajar a Corea del Norte y Birmania:

- ¨Pyongyang¨ -Guy Delisle-

- ¨Crónicas birmanas¨- Guy Delisle-

 

Ahora he terminado  ¨Jerusalén – Crónicas desde la Ciudad Santa¨.

 

La historia de Delisle es la siguiente. Su pareja trabaja para Medicus Mundi y por esa razón cada cierto tiempo es destinada a algún país como los mencionados anteriormente. También existe otro cómic de China llamado ¨Shenzhen¨. En estos cómics el dibujante narra su experiencia viviendo en esos países y son muy interesantes porque se leen de una manera muy amena y aportan información muy útil sobre cosas de la vida diaria que experimentó el autor. También sirve para documentarte un poco de la historia ya que también incluye ese tipo de referencias como explicación a los lugares que visita.

 

Aparte de las guías de viaje, libros de historia y literatura convencional deberían existir cómics como los que hace Guy Delisle para cada uno de los países del mundo. ¡Son geniales!

 

 

Acclaimed graphic memoirist Guy Delisle returns with his strongest work yet –a thoughtful and moving travelogue about life in the Holy City.

 

Previous praise for Guy Delisle.

 

¨(Delisle´s books are) some of the most effective and fully realized travel-writing out there.¨

-NPR-

 

¨Guy Delisle has entered the comics scene like a breath of fresh air.¨

-Joe Sacco, The National-

 

¨Great stuff –and proof that the comics panel can be another kind of window on the world.¨

-The Guardian-

 

¨(Delisle) puts everyone´s triumphs, tragedies and (especially) foibles on full display. It´s journalism the way journalism should be; readable, educational and, hopefully, transformative. ¨

-Chicago Sun Times-

 

¨Delisle´s reportage is appealingly brisk and casual.¨

-The Onion AV Club-

 

¨Delisle navigates politics and culture shock with a keen eye and gentle humor.¨

-Mother Jones-

 

Guy Delisle expertly lays the groundwork for a cultural road map of contemporary Jerusalem, utilizing the classic stranger-in-a-strange-land point of view that made his other books, Pyongyang, Shenzhen, and Burma Chronicles, required reading for understanding what daily life is like in cities few are able to travel to. In Jerusalem: Chronicles from the Holy City, Delisle explores the complexity of a city that represents so much to so many. He eloquently examines the impact of the conflict on the lives of people on both sides of the wall while drolly recounting the quotidian. Checkpoints, traffic jams, and holidays.

 

When observing the Christian, Jewish, and Muslim populations that call Jerusalem home, Delisle´s drawn line is both sensitive and fair, assuming nothing and drawing everything. Jerusalem showcases once more Delisle´s mastery of travelogue.¨

Libros: ¨1Q84¨ (Libro 3) –Haruki Murakami-

Libros: ¨1Q84¨ (Libro 3) –Haruki Murakami-

Dice la contraportada del libro:

 

¨A las voces de Aomame –la enigmática instructora de gimnasia y asesina- y de Tengo –el profesor de matemáticas y escritor-, se suma, en este tercer libro de la novela 1Q84, la de un nuevo personaje, un detective llamado Ushikawa. Su última misión, encargada por Vanguardia, el misterioso culto religioso, consistió en comprobar si Aomame era digna de confianza para trabajar para el líder. Ushikawa dio el visto bueno a la joven, pero ésta los traicionó a todos, cometió un nuevo asesinato y luego desapareció. Si el detective no logra encontrarla, la venganza de la secta se abatirá sobre él. Entretanto, Aomame y Tengo, cada uno a su modo, siguen deseándose en la ausencia, buscándose –en el más puro estilo de Murakami- casi sin moverse de su sitio, aislados, quizás a punto de experimentar un giro radical en sus vidas y esperando un reencuentro que los redima… en el mundo de 1984, o en el de 1Q84, ese fantasmagórico universo con dos lunas¨. 

 

Sobre el autor:

 

¨Haruki Murakami (Kioto, 1949) estudió literatura en la Universidad de Waseda y regentó durante varios años un club de jazz. Es uno de los pocos autores japoneses que ha dado el salto de escritor de prestigio a autor con grandes ventas tanto en su país como en el exterior. Ha recibido numerosos premios, entre ellos el Noma, el Tanizaki, el Yomiuri, el Franz Kafka o el Jerusalem Prize. En España, ha merecido el Premio Arcebispo Juan de San Clemente, concedido por estudiantes gallegos, y recientemente ha sido distinguido con la Orden de las Artes y las Letras por el Gobierno español y con el Premi Internacional Catalunya 2011. Tusquets Editores ha publicado ocho novelas suyas, el libro de relatos Sauce ciego, mujer dormida (II Premio Frank O´Connor) y la obra De qué hablo cuando hablo de correr. La publicación en castellano de los dos primeros libros de 1Q84 fue recibida con unánime aclamación. En este último libro, Murakami deshilvana la historia de amor imposible de Aomame y Tengo para darle las puntadas definitivas en un relato fantástico y, a la vez, realista, que ofrece una mirada al desconcierto del mundo contemporáneo mientras toca todas las fibras emocionales del lector.¨

 

Anteriormente de este autor había leído ¨De qué hablo cuando hablo de correr¨ y me pareció bastante aburrido. Me apetecía darle otra oportunidad, siendo una figura destacada de la literatura internacional, así que cuando en la biblioteca di con este título me llamó la atención. Quizás porque el ¨1Q84¨ me recordaba el ¨1984¨ de George Orwell y tenía curiosidad por establecer relaciones.

 

A favor del libro puedo decir que lo he terminado. Hace cuatro años cuando leí ¨De qué hablo cuando hablo de correr¨ tenía la costumbre de no dejar sin leer un libro que había empezado, aunque no me gustara. Eso ha cambiado y si no me entretiene una novela en cuanto me canso le doy matarile. He terminado ¨1Q84¨ pero no me ha causado una gran impresión como para recomendarlo. Se han juntado varias circunstancias:

 

- En la biblioteca de la escuela el único título que está es este, el tercero de la trilogía. Seguro que habiendo leído los libros 1 y 2 hubiera disfrutado este mucho más. Pero hay cosas que se dan por entendidas que se me hacían difíciles de entender.

 

- Es una novela de ciencia ficción lo cual no es para nada mi género. La historia se desarrolla en un mundo paralelo con dos lunas que seguro atraerá la atención de muchos, pero no la mía.

 

- Uno de los protagonistas se llama ¨Tengo¨ y no sé si es por ser yo profesor de español como lengua extranjera y tener que corregir muchas redacciones, pero al principio no me acostumbraba a tener ¨Tengo¨ como nombre y no como verbo.

 

Ninguna de las dos obras de Murakami que se han cruzado en mi camino me han causado una gran impresión. Pero no descarto ponerme en el futuro con algún otro título del mismo autor, a ver si a la tercera va la vencida.

 

Aquí os dejo algunos extractos de la novela:

 

Página 197: -Usted ya tiene vitalidad suficiente. Yo simplemente la ayudaba a sacar esa energía de su interior. Aunque yo no esté, estoy segura de que sabrá usted salir adelante.

- A decir verdad, hasta hace poco yo también pensaba eso –dijo la mujer con una risita seca y desprovista de encanto-. Yo me creía alguien especial. Pero los años nos roban poco a poco la vida. Uno no muere cuando le llega la hora. Uno va muriendo lentamente en su interior y, al final, se enfrenta a esa última liquidación. Nadie puede escapar. Todo el mundo debe pagar por lo que recibe. Es ahora cuando he aprendido esa verdad.

 

Página 297: Como no lograba volver a conciliar el sueño, Tengo puso agua a hervir y preparó café. Eso le despejó un poco. Luego le entró hambre y se preparó un sándwich con el tomate y el queso que había en la nevera. Como suele ocurrir cuando se come a oscuras, notaba la textura, pero apenas el sabor de los alimentos¨.

 

Página 345: -Lo sé. Yo también he estado allí –dijo el hombre como si hablara del tiempo que iba a hacer-. Quien no lo ha vivido no sabe lo que se sufre. Y con el sufrimiento no puede uno andarse con generalizaciones. Cada dolor tiene sus características. Reformulando un poco la célebre frase de Tolstói, el placer es siempre más o menos parecido, pero en cada dolor hay matices muy sutiles. No diré que uno puede llegar a ¨degustarlos¨, pero casi, ¿no crees?

 

Página 351: Presionando con los dedos de ambas manos, Tamaru le relajó los músculos de la cara y le colocó bien la mandíbula para darle a su rostro un aspecto un poco más presentable. Con una toalla que encontró en la cocina le limpió la baba alrededor de la boca. Aunque le llevó tiempo, su apariencia mejoró mucho. Al menos a uno no le daban ganas de apartar la vista. Sin embargo, por más que lo intentó, no logró cerrarle los párpados.

- Como Shakespeare escribió –dijo Tamaru en un tono tranquilo dirigiéndose a aquella pesada y deforme cabeza-: ¨El que muere hoy, no habrá de morir mañana. Así que intentemos ver el lado bueno de cada uno¨.

            ¿Era de Enrique IV o quizá de Ricardo III? Pero eso a Tamaru no le importaba, y no creía que Ushikawa tuviera demasiado interés por conocer la fuente exacta de la cita.

 

Página 368: -Me dijiste que pensabas irte lejos de aquí –dijo Tamaru-. ¿Muy lejos?

- A una distancia que no se puede medir con números.

- Como la distancia que separa los corazones de las personas.

- Aomame cerró los ojos e inspiró hondo. Le faltaba poco para echarse a llorar. Pero consiguió contenerse.

            Tamaru continuó en un tono calmo:

- Te deseo que todo salga bien.

- Lo siento, pero creo que no podré devolverte la Heckler & Koch –dijo Aomame.

- No importa. Considérala un regalo. Si tenerla contigo supusiese un peligro, tírala a la bahía de Tokio. Así el mundo dará un pequeño paso hacia el desarme.

- Puede que, al final, no tenga que utilizarla. Infringiré el principio de Chéjov, pero, bueno, qué se le va a hacer.

- Eso tampoco importa. Tanto mejor si no la utilizas. El siglo XX se aproxima a su fin. Una época muy distinta de aquella en la que Chéjov vivió. Por las calles no corren carruajes ni las señoras llevan corsé. De algún modo, el mundo ha sobrevivido al nazismo, a la bomba atómica y a la música contemporánea. Y, entretanto, también las técnicas narrativas han cambiado una barbaridad. No tienes por qué preocuparte –dijo Tamaru, y añadió-: Quisiera hacerte una pregunta. Hoy, a las siete, Tengo Kawana y tú vais a encontraros sobre el tobogán.

- Si todo sale bien –aclaró Aomame.

- Si os encontráis, ¿qué haréis allí?

- Contemplar la Luna.

- Muy romántico –se admiró Tamaru.  

Libros: ¨El maestro de esgrima¨ -Arturo Pérez-Reverte-

Libros: ¨El maestro de esgrima¨ -Arturo Pérez-Reverte-

Este libro lo leí allá por octubre de 1995 y me encantó. En aquella época solía escribir en un cuaderno fragmentos o citas de los libros que me gustaban, y los solía releer de vez en cuando.

 

Me apetecía volver a leer esta novela. Después de 20 años me acordaba de la trama general pero se me habían olvidado los detalles. Me ha gustado especialmente volver a encontrarme con las citas que había extraído del libro en su día, que esas sí, las seguía teniendo de tanto haberlas releído en el subconsciente. Aquí van algunas:

 

¨Don Jaime paseó la mirada a su alrededor y sus ojos se encontraron con los del profesor de música, graves y dulces. Marcelino Romero, rozando la cuarentena, vivía desde hace un par de años atrás atormentado por un amor imposible, una honesta madre de familia cuya hija había aprendido de su mano los rudimentos musicales. Finalizada hacía meses la relación profesor-discípula-madre, el pobre hombre paseaba cada día bajo cierto balcón de la calle Hortaleza, rumiando estoicamente una ternura no correspondida y si esperanza.

El maestro de esgrima le sonrió a Romero con simpatía, y el otro respondió distraídamente, sin duda absorto en sus tormentos interiores. Pensó don Jaime que era imposible no encontrar una sombra agridulce de mujer en la memoria de cualquier hombre. También el tenía la suya; pero de aquello hacía ya demasiado tiempo¨.

 

¨Sin saber exactamente por qué, el maestro de esgrima se sentía derivar hacia la melancolía. Por su carácter, más inclinado a recrearse en el pasado que a considerar el presente, al viejo profesor le gustaba acariciar a solas sus particulares nostalgias; pero esto solía ocurrir sin estridencias, de un modo que no le causaba amargura sino que, por el contrario, lo instalaba en un estado de placentera ensoñación que podría considerar como agridulce. Se recreaba en ello de forma consciente, y cuando por azar resolvía dar forma concreta a sus divagaciones, solía resumirlas como su escaso equipaje personal, la única riqueza que había sido capaz de atesorar en su vida, que bajaría con él a la tumba, extinguiéndole a la par que su espíritu. Se encerraba en ella todo un universo, una vida de sensaciones y recuerdos curiosamente conservados. Sobre aquello fiaba Jaime Astarloa para conservar lo que él definía como serenidad: la paz del alma, el único atisbo de sabiduría a que la imperfección humana podía aspirar. La vida entera antes sus ojos, mansa, ancha y ya definitiva; tan poco sujeta a incertidumbres como un río en el curso final hacia su desembocadura. Y, sin embargo, había bastado la aparición casual de unos ojos violeta para que la fragilidad de aquella paz interior se manifestara en toda su inquietante naturaleza¨.

 

¨El aristócrata hizo una mueca.

- A menudo eso tiene un precio, amigo mío. Un precio muy alto.

Jaime Astarloa movió las manos con las palmas hacia arriba, resignado.

- A todo se acostumbra uno, especialmente cuando ya no hay otro remedio. Si hay que pagar, se paga; es cuestión de actitudes. En un momento de la vida se toma una postura, equivocada o no, pero se toma. Se decide ser tal o cual. Se queman las naves, y después ya no queda más que sostenerse a toda costa, contra viento y marea.

- ¿Aunque sea evidente que se vive en el error?

- Más que nunca en ese caso. Ahí entra en juego la estética.

La dentadura perfecta del marqués resplandeció en una ancha sonrisa.

- La estética del error. ¡Bonito tema académico! … Habría mucho que hablar sobre eso.

- No estoy de acuerdo. En realidad, no existe nada sobre lo que haya mucho que hablar.

- Salvo la esgrima.

- Salvo la esgrima, es cierto –Jaime Astarloa se quedó en silencio, como si diese por zanjada la conversación; pero al cabo de un instante movió la cabeza y apretó los labios-. El placer no sólo se encuentra en el exterior, como decía Su Excelencia hace un rato. También puede hallarse en la lealtad a determinados ritos personales, y más aún cuando todo lo establecido parece desmoronarse alrededor de uno.

El marqués adopto un tono irónico.

- Creo que Cervantes escribió algo sobre eso. Con la diferencia de que usted es el hidalgo que no sale a los caminos, porque los molinos de viento los lleva dentro.

- En todo caso, un hidalgo introvertido y egoísta, no lo olvide su Excelencia. El manchego quería deshacer entuertos; yo sólo aspiro a que me dejen en paz –se quedó un rato pensativo, analizando sus propios sentimientos-. Ignoro si eso es compatible con la honestidad, pero en realidad sólo pretendo ser honesto, se lo aseguro. Honorable. Honrado. Cualquier cosa que tenga su etimología en la palabra honor –añadió con sencillez; nadie hubiese tomado su tono por el de un fatuo.¨

 

¨En la calle, pértiga y chuzo, alguien encendía los faroles. Una débil claridad de luz de gas penetró por la ventana abierta. Ella se levantó del sofá y cruzó la oscuridad hasta llegar cerca del maestro. Se quedó allí, inmóvil junto a la ventana.

- Hay un poeta inglés –dijo en voz baja-. Lord Byron.

Don Jaime aguardó, en silencio. Podía sentir el calor que emanaba del cuerpo joven que tenía a su lado, casi rozando el suyo. Tenía la garganta seca, oprimida por el temor de que se escuchasen los latidos de su corazón. La voz de Adela de Otero sonó queda, como una caricia:

 

«The devil speaks truth much oftener than he´s deemed

He has an igonorant audience… »

 

Se acercó más a él. Desde la calle, el resplandor iluminaba la parte inferior de su rostro, la barbilla y la boca:

 

«El Diablo dice la verdad más a menudo de lo que se cree,

pero tiene un auditorio ignorante…»

 

Sobrevino un silencio absoluto, con apariencias de eternidad. Y sólo cuando aquel silencio se hizo insoportable, sonó de nuevo la voz de ella.

- Siempre hay una historia que contar.

Había hablado en tono tan bajo que don Jaime tuvo que adivinar las palabras. Sentía casi en la piel, muy cerca, el suave aroma de agua de rosas. Comprendió que empezaba a perder la cabeza, y buscó desesperadamente algo que lo anclase a la realidad. Entonces alargó la mano hacia el quinqué y encendió un fósforo. La humeante llama temblaba en sus manos.¨

 

¨- Vivimos tiempos difíciles, don Jaime.

- Y que lo diga.

- Tiempos de angustia, de zozobra… -se llevó el pianista una mano al corazón, tanteándose una inexistente cartera-. Tiempos de soledad.

Emitió Jaime Astarloa un gruñido que a nada comprometía. Romero lo interpretó como una señal de asentimiento, y pareció confortado.

- El amor, don Jaime. El amor –prosiguió al cabo de un momento de triste reflexión-. Eso es lo único que puede hacernos felices y, paradójicamente, es lo que nos condena a los peores tormentos. Amar equivale a esclavitud.

- Sólo es esclavo quien espera algo de los demás –el maestro de esgrima miró a su interlocutor hasta que aquél parpadeó, confuso-. Tal vez sea ése el error. Quien no necesita nada de nadie, permanece libre. Como Diógenes en su barril.

El pianista movió la cabeza; no estaba de acuerdo.

- Un mundo en el que no esperásemos algo de los otros sería un infierno, don Jaime… ¿Sabe usted qué es lo peor?

- Lo peor siempre es cosa muy personal. ¿Qué es lo peor para usted?

- Para mí, la ausencia de esperanza: sentir que se ha caído en la trampa y… Quiero decir que hay momentos terribles, en que parece no haber una salida.

- Hay trampas que no la tienen.

- No diga eso.

- Le recuerdo, de todas formas, que ninguna trampa tiene éxito sin la complicidad inconsciente de la víctima. Nadie obliga al ratón a buscar el queso en la ratonera.

- Pero la búsqueda del amor, de la felicidad… Yo mismo, sin ir más lejos…

Jaime Astarloa se volvió hacia su contertulio con cierta brusquedad. Sin saber muy bien por qué, lo irritaba aquella mirada melancólica, tan semejante a la de un cervatillo acosado. Sintió la tentación de ser cruel.

- Entonces ráptela, don Marcelino.

La nuez del otro subió y bajó rápidamente, tragando saliva.

- ¿A quién?

En la pregunta había alarma y desconcierto. También una súplica que el maestro de esgrima se negó a escuchar.

- Sabe perfectamente a quién me refiero. Si tanto ama a su honesta madre de familia, no se resigne a languidecer bajo el balcón el resto de su vida. Introdúzcase otra vez en la casa, échese a sus pies, sedúzcala, pisotee su virtud, arránquela de allí por la fuerza… ¡Péguele un tiro al marido, o pégueselo usted! Haga un acto heroico o haga el ridículo, pero haga algo, hombre de Dios. ¡Si apenas tiene usted cuarenta años!

Inesperada, la brutal elocuencia del maestro de armas había borrado del rostro de Romero hasta el menor indicio de vida. La sangre se le había retirado de las mejillas, y por un momento pareció que iba a darse la vuelta, echando a correr.

- Yo no soy un hombre violento –balbució al cabo de un rato, como si aquello lo justificase todo.

Jaime Astarloa lo miró con dureza. Por primera vez desde que se conocían, la timidez del pianista no le inspiraba compasión, sino desdén. ¡Qué distinto habría sido todo si Adela de Otero hubiese llegado a él cuando, como Romero, contaba veinte años menos!

- No hablo de la violencia que Cárceles predica en la tertulia –dijo-. Me refiero a la que nace del coraje personal –señaló su propio pecho-. De aquí.

Romero había pasado de la turbación al recelo; se manoseó nerviosamente la chalina mientras eludía la mirada de su interlocutor.

- Estoy en contra de cualquier tipo de violencia, personal o colectiva.

- Pues yo no. Hay en ella unos matices muy sutiles, se lo aseguro. Una civilización que renuncia a la posibilidad de recurrir a la violencia en sus pensamientos y acciones, se destruye a sí misma. Se convierte en un rebaño de corderos, a degollar por el primero que pase. Lo mismo les ocurre a los hombres.¨

 

¨Su vida había sido larga y llena de experiencias; atesoraba suficientes recuerdos para justificarla hasta aquel momento.¨

 

¨-Usted nació tarde, don Jaime –dijo al fin, con voz neutra-… O no murió en el momento oportuno.

La miró, sin ocultar su sorpresa.

- Es curioso que diga eso.

- ¿El qué?

- Lo de morir en el momento oportuno –el maestro de esgrima hizo un gesto evasivo, como si se disculpara por seguir vivo. El giro de la conversación parecía divertirle, pero era evidente que no bromeaba-. En este siglo y a partir de cierta edad, morir como es debido se hace cada vez más difícil.

 

Una fantástica novela que volveré a leer. 

Libros: ¨Ética para Amador¨ -Fernando Savater-

Libros: ¨Ética para Amador¨ -Fernando Savater-

En la biblioteca del colegio he encontrado este libro y me apetecía ver de que iba.

 

Esto es lo que dice la contraportada:

 

¨Este libro –advierte el autor- no es un manual de ética para alumnos de bachillerato. No contiene información sobre los más destacados autores y más importantes movimientos de la teoría moral a lo largo de la historia… Este libro no es más que eso, sólo un libro, personal y subjetivo, como la relación que une a un padre con su hijo; pero por eso mismo es universal, como la relación entre padre e hijo, la más común de todas. Ha sido pensado y escrito para que puedan leerlo los adolescentes: probablemente enseñará muy pocas cosas a sus maestros. Su objetivo no es fabricar ciudadanos bienpensantes (ni mucho menos, malpensados), sino estimular el desarrollo de librepensadores¨.

 

Sobre el autor simplemente dice:

 

¨Fernando Savater. Catedrático de filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. Ha escrito ensayo filosófico, literario y político, así como narraciones y obras de teatro¨.

 

Sin vivir en España como es mi caso te desconectas bastante de cosas del día a día y a Fernando Savater le tengo perdida la pista. Pero habiendo crecido en el País Vasco sí que es un personaje que conoces por sus críticas al nacionalismo vasco en épocas en las que este tipo de críticas podían acarrear muchos problemas.

 

Este libro se publico por primera vez en 1991. Por aquellas fechas empezaban las clases de Ética en los institutos como alternativa a las clases de Religión. En la introducción el filósofo comenta lo siguiente:

 

¨¿Tiene que hablarse de ética en la enseñanza media? Desde luego, me parece nefasto que haya una asignatura así denominada que se presente como alternativa a la hora de adoctrinamiento religioso. La pobre ética no ha venido al mundo para dedicarse a apuntalar ni a sustituir catecismos… por lo menos, no debiera hacerlo a estas alturas del siglo XX¨.

 

Es un libro que está orientado a alumnos de bachillerato y utiliza el recurso de hacer como que le está hablando a su hijo Amador, que al escribir el libro contaba con unos 14-15 años. Escribe en la voz de un padre que quiere explicar de forma muy simple ideas que no son tan simples. Por esa razón es de fácil lectura, aunque me pregunto si los adolescentes que lo lean no pensaran que les está tratando algunas veces de tontos por mascar mucho las ideas y usar un lenguaje muy coloquial. Al final de cada uno de los 9 capítulos tiene extractos de obras literarias que, al igual que los capítulos, pueden servir de reflexión en la clase de Ética.

 

En la portada dice que el ejemplar que tengo en mis manos es la Edición 20 Aniversario. Fue reeditado a los diez y a los veinte años, con un apéndice para cada una de las ediciones en la que repasa el autor lo que ha pasado en esa década y si ha cambiado la ética para tener que cambiar algo del libro. La respuesta os la podéis imaginar.

 

El último capítulo se titula Elecciones Generales. Esto es lo que dice el primer párrafo del mismo:

 

¨Por todas partes te lo van a decir, de modo que no tendremos más remedio que hablar también un poco de ello: ¨¡La política es una vergüenza, una inmoralidad! ¡Los políticos no tienen ética!¨: ¿a que has oído repetir cosas así un millón de veces? Como primera norma, en estas cuestiones de las que venimos hablando, lo más prudente es desconfiar de quienes creen que su ¨santa¨ obligación consiste en lanzar siempre rayos y truenos morales contra la gente en general, sean los políticos, las mujeres, los judíos, los farmacéuticos o el pobre y simple ser humano tomado como especie. La ética, ya lo hemos dicho pero nunca viene mal repetirlo, no es un arma arrojadiza ni munición destinada a pegarle buenos cañonazos al prójimo en su propia estima. Y mucho menos al prójimo en general, igual que si a los humanos nos hiciesen en serie como a los donuts. Para lo único que sirve la ética es para intentar mejorarse a uno mismo, no para reprender elocuentemente al vecino, tú, yo y los demás estamos todos hechos artesanalmente, de uno en uno, con amorosa diferencia. De modo que quien nos ruge al oído: ¨¡Todos los… (políticos, negros, capitalistas, australianos, bomberos, lo que se prefiera) son unos inmorales y no tienen ni pizca de ética!¨, se le puede responder amablemente: ¨Ocúpate de ti mismo, so capullo, que más te vale¨, o cosa parecida¨.

 

Esto fue escrito hace 25 años… y menudo momento para leerlo. La mayoría de los españoles tienen la sensación de que existe una corrupción endémica en la clase política. Día sí y día también los medios de comunicación nos bombardean con representantes del pueblo que utilizando una expresión de Eduardo Inda ¨traca-traca¨, ayer dimitió el Ministro de Industria en funciones José Manuel Soria por los ¨Papeles de Panamá¨, hace casi 4 meses (el 20 de diciembre) se celebraron las elecciones generales en España y es muy probable que tras no conseguir acuerdos para la investidura de presidente se vuelvan a celebrar en junio… Momento calentito el que vivimos. Pero bien está tener en cuenta que nunca se puede generalizar y que las críticas por sistema están de más.

 

Continúa ese capítulo con lo siguiente:

 

¨Ahora bien: ¿por qué tienen tan mala fama los políticos? A fin de cuentas, en una democracia políticos somos todos, directamente o por representación de otros. Lo más probable es que los políticos se nos parezcan mucho a quienes les votamos, quizá incluso demasiado;¨

 

Se pone interesante el tema, ¿no? Si queréis saber más ahí tenéis el libro, que como digo, se lee fácil y rápido.