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Basurde Xiao Long

Actividad para la clase de español: predicciones para el 2020 (uso del futuro)

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El 2019 está llegando a su fin y en una de mis clases estamos estudiando una unidad relacionada con el futuro. Para practicar la destreza auditiva he preparado un par de actividades en la que los estudiantes responden preguntas de comprensión después de visualizar un video:

 

Futuro - Predicciones de los Simpsons

 

Futuro - Predicciones para el 2020

Video de los rápidos de Kwanza y las cascadas de Musseleje y Kalandula (Angola) – Música: ¨Africa Unite¨, de Snug Boy

Me encanta la canción ¨Africa Unite¨ de Snug Boy, un músico angoleño, y le he pedido permiso para usarla en este video que grabé en mi viaje a la provincia de Malange (Angola). ¡Espero que os guste! 

20/11/2019 17:32 basurde Enlace permanente. Angola No hay comentarios. Comentar.

Turismo por las provincias de Cuanza Norte, Cuanza Sul y Malanje (Angola). 9-11 noviembre 2019.

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369 fotos aquí.

 

Video (3´50¨)

 

Relieve: Luanda – Malanje (9-10 noviembre, 836k)

Relive: Malanje – Luanda (11 noviembre, 578k)

 

El 11 de noviembre se celebra el Dia da Independēncia en Angola. A efectos lúdicos decir que caía en lunes, lo que significaba fin de semana de tres días.

 

El principal objetivo era visitar las cataratas de Kalandula, en la provincia de Malange. Google Maps dice que se encuentran a 379 kilómetros de mi casa en Luanda, unas 4h45´. Dependiendo de las fuentes, estas cataratas son las segundas o terceras más grandes de África. Definir el tamaño de una catarata no es fácil: ¿te basas en la altura y Kerepakupai Merú (a.k.a. El Salto del Ángel) en Venezuela es la más grande, con sus 979m ? ¿O te basas en la anchura y Khone Phapheng en Laos serían las más grandes, con 10k de anchura –pese a solo tener una caída de 21 metros-? El caudal que llevan también debería ser un factor a considerar. En el caso de las Cataratas de Calandula, sus 105 metros de altura y 400 metros de anchura, con un caudal en temporada de lluvias muy considerable hacen que sea una visión es-pec-ta-cu-lar.

 

La catarata #1 en África no tiene vuelta de hoja: Las cataratas de Victoria, entre Zambia y Zimbaue (108 metros de altura, 1,7km de altitud, un caudal de 1 088 m³/s, pudiendo llegar a un máximo de 7 079 m³/s). ¿La siguiente en el ranking? Pues tantas opciones como fuentes consultes. En algunas de hecho no aparece ni Calandula, pero creo que es más por el desconocimiento que existe sobre Angola como lugar turístico.

 

Antes del viaje estuve leyendo guías y blogs para planificar el viaje, principalmente:

-Guía Bradt Angola, escrita por Oscar Scafidi.

-Este blog, que tiene buenísima información.

 

Con esas fuentes me creé mi plan de tres días que podéis consultar aquí.

Está en inglés porque lo quería compartir con Belle, mi compañera de viaje.

 

ALOJAMIENTO

 

Una de las opciones es ir acampando en el camino. Pero lo descartamos, porque siendo temporada de lluvias era bastante probable que lloviera. Y así fue las dos noches.

 

Una de las opciones era pasar una noche en Pousada Calandula, que es el único hotel que se encuentra justo al lado de las cataratas. Abres la ventana y ahí mismo las tienes. Sin embargo, cuando contacté con ellos me dijeron que no tenían disponibilidad esos días.

Pousada Calandula no tiene una página Web, puedes encontrar la información en Facebook.

Les escribí un mensaje en Messenger, pero nunca lo llegaron a contestar.

Cuando les escribí por WhatsApp al número que aparecía en la página de Facebook (+244 923 300 543) sí que respondieron rápidamente, de una manera eficiente. Así que si queréis contactar con ellos no os liéis con otras formas de contacto y escribidles directamente un WhatsApp.

 

Cerca de las cataratas –a unos 6k, en el pueblo de Calandula- hay otro hotel, Hotel Yolaka, pero las referencias en Trip Advisor no eran nada buenas.

 

Así que al final nos decantamos por el hotel Palanca, en Malanje.

 

Durante el viaje vimos un par de alojamientos más que pueden estar bien, Fazenda Tchemutalula y Fazenda Tchitogo.

 

Este fue nuestro itinerario:

 

SÁBADO 9 DE NOVIEMBRE DE 2019

 

Salimos de Talatona (en Luanda) sobre las 6 a.m. (aquí para esa hora ya es de día, y anochece sobre las 6 p.m. por lo que hay que aprovechar la luz). Nuestra primera parada fue el Jardín Botánico de N´dalatando, en la provincia Cuanza Norte, que se encuentra a unos 231k (3h08´) de mi casa en Luanda.

 

JARDÍN BOTÁNICO DE N´DALATANDO (Cuanza Norte)

 

En Google Maps lo podéis encontrar como Horto-botanico de N’dalatando.

Es el único jardín botánico de Angola. Originariamente fue un centro de investigación botánico portugués. En él se muestran plantas de diferentes países, con algunos carteles que indican su nombre y procedencia. La señalización no es abundante, pero es un buen lugar para darse un paseo y disfrutar de la naturaleza.

 

En el lugar donde aparcamos el coche había unos artesanos trabajando el bambú. Les compré dos jarras, algo que podría ser un paraguero y una cuchara enorme de madera, para cocinar. Todo hecho ahí mismo, de manera artesanal.

 

Visto el jardín botánico seguimos nuestra ruta, a los

 

RÁPIDOS DEL RÍO KWANZA (Cuanza Sul)

 

Para llegar a este lugar hay que pasar la ciudad de Malanje, tomar un desvío al sur al pueblo de Cangandala y a unos 22 kilómetros se encuentra los rápidos. En Google Maps lo encontraréis como Rápidos do Kwanza.

 

Es un lugar que teniendo la oportunidad merece la pena visitar. Quedándose en la ciudad de Malanje es fácil, ya que se encuentran solo a 55 kilómetros. Sin embargo de Malanje a las cataratas de Kalandula hay otros 82 kilómetros, ya pilla un poco más a desmano.

 

Cuando llegamos nos vinieron un par de angoleños, uno de los cuales llevaba un anorak naranja que decía Administraçao Municipal de Cangandala. Nos dijeron que era guías. Les comentamos que nos gustaría verlo a nuestro aire, pero nos dijeron que ellos conocían el camino, que mejor ir con alguien, así que accedimos. Y la verdad no nos arrepentimos, gente maja. Y yendo con guías te ahorras también tener que decir ¨no, gracias¨ a muchos posibles candidatos a guiarte el camino, al final consigues más paz que yendo a tu aire. Uno de ellos era bastante radical en ese sentido, porque cuando se acercó algún chaval le soltó una petaca para que se alejara.

 

En el río había un montón de gente, mujeres lavando y secando ropa al sol, niños jugando, niños cuidando de niños más pequeños, que es una imagen que no deja de sorprenderme pese a que se ve continuamente.

 

Llegamos a un puente de madera sobre las piedras y una persona que había allá nos cobró el pontazgo. Era un puente muy artesanal y poniéndote cabezón se podía haber evitado el paso por ese puente simplemente saltando entre otras piedras que había cerca. Pero poco sentido hubiera tenido, si la otra opción es echar un cable a alguien que se está ganando allá la vida. Estuve charlando un rato con él y me dijo que este puente en unas semanas dejaría de existir, porque con las lluvias el río Kwanza sube mucho su nivel. Que lo desmontará y lo volverá a montar al año siguiente. También me contó que era su contribución al turismo, el tío se sentía orgulloso de su trabajo. Se extendía en sus explicaciones y el guía me hacía señas con la cabeza como ¨¡vamos, déjalo que nos tiene aquí toda la mañana!¨

 

Nos acercamos a los rápidos, que forman allá unas potentes cataratas. Los vimos desde arriba y los guías nos dieron la oportunidad de bajar, a pie de agua. Yendo a tu aire hubiera sido más complicado encontrar cómo bajar, así que se agradeció ir acompañado.

 

Volvimos donde teníamos aparcado el coche. Ahora, en la orilla más tranquila de río vimos a niños jugando, bañándose, familias pasando el día y puestos de comida, de pescado. Mientras Belle se entretenía con los niños yo me di una vuelta y me pasó lo que me suele suceder muchas veces, creo que tengo un imán. El borracho de turno se me juntó a contarme su vida. Belle volvió, se compró un pescado asado para comer y yo mientras de cháchara con mi nuevo amigo. Je, je, ahí se dio una situación curiosa. Cuando compramos el pez de Belle nos dijeron los precios, que iban de 500 a 800 kwanzas, según el tamaño (al cambio oficial hoy sería entre 1 euro o un euro y medio). Preguntando a los guías sobre el borrachín (que llevaba un vaso de whisky con hielo en la mano) me dijeron que no trabajaba. Que ellos estaban en una asociación local de guías, que en su día le ofrecieron entrar pero que dijo que no. Que pescaba de vez en cuando y listo. Bien, en una de estas mientras comíamos se quedaba mirando la comida y le dije ¨¿quieres un pez?¨, dijo que sí y le compré uno. Pero lo gracioso es que después de comerlo montó barullo. Vino y me preguntó cuánto le había pagado a la que había vendido el pez. Le dije que 800, y creo que por ser precio de turista él se volvió a la mujer para intentar recuperar la diferencia de pasta que él hubiera pagado, siendo local. ¡Qué vivo! Me acerqué y le dije que dejara a la pescatera tranquila, que yo le había invitado a un pez, pero no a pasta. Igual se había pasado con la priva, pero tonto no era.

 

Dejamos los rápidos y nos fuimos en coche a la carretera general, al puente sobre el río Kwanza. De ahí se ven los rápidos a los lejos y también en las orillas a muchas mujeres y niños bañándose. Solo, al otro lado del puente, vimos al único hombre aseándose desnudo.

 

Vuelta a Cangandala. Cerca del puente la policía nos pidió los pasaportes. Con todo en regla nos dejaron seguir sin problemas. Como teníamos tiempo intentamos acceder al

 

PARQUE NACIONAL DE CANGANDALA (Malanje)

 

Es el parque nacional más pequeño de Angola, pero pese a su reducido tamaño tiene mucha importancia porque fue creado para proteger a la palanca negra gigante, como se llama aquí en portugués al antílope sable gigante, nombre como conoceríamos al Hippotragus niger Variani en español.

 

Es un animal endémico de Angola, está en peligro crítico de extinción y es un símbolo en Angola. Lo puedes ver en los pasaporte angoleños, en el logo de la compañía aérea nacional TAAG, y así como a la selección española de fútbol se le llama La Roja a la angoleña se le llama Los Palancas Negras.

 

Las probabilidades de entrar al parque eran muy escasas. En el blog que he mencionado arriba como fuente decía que ellos lo intentaron, pero que tuvieron que hablar con el soba (=jefe) de Cangandala, quién les dirigió al administrador del parque, quien les dijo que era mala época para visitarlo porque la hierba era muy alta, la extensión del terreno grande –pese a ser un parque pequeño- y haber muy pocos ejemplares. En cualquier caso nos apetecía darnos una vuelta.

 

Preguntamos aquí y allá y unos nos dijeron que hasta el lunes no nos podrían dar permiso, porque no trabajaban. Otro nos dijo que esa mañana había habido un grupo de escolares, uno había robado una tortuga y por eso habían cerrado el parque. Cada uno una aventura. El caso es que fuimos hasta la entrada del parque, allá no había nadie pero un cartel nos invitaba a no seguir adelante. Decía:

 

¨Parque Nacional da Cangandala.

Proibido o acesso de pessoas e viaturas não autorizadas¨.

 

Así que vuelta a Malange.

 

Llegamos al hotel Palanca Negra sobre las 6 p.m. Estuvimos esperando para hacer el check-in hasta las 6:45, más o menos. Por alguna razón el sistema no estaba funcionando. De hecho, cuando nos dieron la habitación una empleada nos acompañó y antes de abrir la puerta llamó, lo que no deja de sorprender. Y había razón para ello, ya que una chica que se encontraba en el interior abrió la puerta y la empleada se dio cuenta –ya lo sospechaba, si no no nos hubiera acompañado- de que la habitación que nos iban a dar ya estaba asignada. Nos dijo que esperáramos ahí, en el pasillo, que iba a buscar otra habitación. Después de un rato vino y ya nos llevo a otra habitación. Del grifo del baño no salía agua, así que llamamos para que lo arreglaran. Entre una cosa y otra, desde que llegamos al hotel para hacer el check-in hasta que subimos a cenar pasaron tres horas y media. Upps. Nuestra habitación daba a la piscina, donde había un gran fiestón a todo volumen. Menos mal que llevaba tapones y conseguir dormirme. En el tema de turismo y atención al cliente todavía Angola está despertando.

 

DOMINGO 10 DE NOVIEMBRE DE 2019

 

Plan para hoy: visitar las majestuosas cataratas de Kalandula. Pero no fuimos directos, antes visitamos un par de lugares más:

 

CATARATAS DE MUSSELEJE (Malanje)

 

Estas cataratas se encuentran a unos 20 kilómetros del pueblo de Calandula.

En Google Maps las podéis encontrar como Quedas do Musseleje.

Sin embargo Google Maps no os va a marcar la ruta, porque se accede a través de una pista de parcelaria, que no estaba en mal estado. Un coche normal podría acceder sin problemas.

El punto en el que hay que coger esa carretera de parcelaria es el siguiente:

(-9.048638, 15.907856)

Introduciéndolo en Google Maps os indicaría la pista en la que tenéis que coger el desvío a la izquierda. Se pasan tres pueblitos, un giro a la izquierda y daríais con ellas.

 

Cuando llegamos nos las encontramos sin nadie. Después llegaron un grupillo se chavales que inmediatamente se metieron al agua y se pusieron a jugar, disfrutando del chapuzón. Un lugar muy bonito para visitar.

 

Dejamos estas cataratas y volvimos al pueblo de Calandula. Antes de ir a las cascadas visitamos

 

LA IGLESIA DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL

 

En Google Maps la encontraréis como Igreja Sao Miguel Archanjo. Fue construída en 1958.

 

CATARATAS DE CALANDULA (LADO OESTE)

 

Y por fin llegamos al destino principal del viaje, las cataratas de Calandula.

Se notaba que era fin de semana largo porque el aparcamiento estaba lleno de coches y había mucha gente por los alrededores. Yendo entre semana dicen que te las puedes encontrar vacías, pero entre semana toca currar.

Nada más bajar del coche se nos acercaron unos guías. Estuvimos hablando y accedimos a hacer la visita con ellos. Son guías oficiales, en el sentido de que la gente del pueblo está organizada. Hay 15 guías, se organizan en grupos de dos y solo un número determinado trabaja cada día. Por ejemplo los que nos acompañaron trabajan ese domingo, pero no podían hacerlo el sábado o al día siguiente, que era fiesta.

 

En primer lugar fuimos al mirador desde el que tienes una magnifica visión de la grandiosidad de estas cataratas. Se ven desde lo alto, y nuestro siguiente paso era visitarlas a pie de agua.

 

La verdad es que el hecho de bajar a las cataratas me producía cierta inquietud. Todas las fuentes que había leído lo ponían como una actividad casi de riesgo. Traduzco:

 

Guía Bradt de Angola:

 

¨Para los más aventureros, guías locales te llevaran abajo, a los pies de las cascadas, por un sendero muy empinado y resbaladizo. La pista está descuidada y se necesita mucha precaución para evitar una caída. No vayas si ha estado lloviendo, y si está seca ve solo si tienes buenas botas de monte con soporte para el tobillo. Recuerda, si te tuerces un tobillo o peor estás solo, ya que no hay cobertura de móvil para pedir ayuda. El descenso lleva 20-25 minutos y el ascenso 35-45 minutos. Bajar es sin duda más dificil ya que tratas de no resbalarte hasta abajo¨.

 

Blog de referencia:

 

¨Los primeros 10 minutos de bajada fueron fáciles, pero después las cosas empezaron a ponerse serias. Primero te internas en la profundidad del bosque y entonces desciendes de forma abrupta. Tienes que bajar más o menos 100 metros, casi vertical y puede ser muy físico. Sin guías nos hubieramos perdido rápidamente en medio del denso bosque.

Cuando llegamos a la orilla del río tuvimos que remontarlo, pero no había pista. Simplemente un pequeño sendero, que se fundía con el río.

Recuerda, es temporada de lluvias y el río está bastante alto. Rápidamente se convirtió en el lugar más embarrado en el que hemos estado. Tuvimos que caminar sobre barro, subir rocas, pasar por encima y por debajo de enormes raíces de árboles… fue my divertido¨.

 

Una amiga, Janete, había estado un mes antes. Le pregunté cómo fue y me respondió:

 

¨El viaje fue fantástico, descendimos las cataratas de Calandula, ¡qué aventura, Dios mío! Tuve mucho miedo pero lo conseguimos¨.

 

Belle también había estado, con su hija y otros chavales más pequeños, hacía 4 años. Bajaron, pero por los críos no llegaron en su día al pie de las cataratas.

 

Así que con todos esos comentarios que había leído, la verdad es que estaba un poco nerviosete por tener que bajar. Hablando con el guía le pregunte: ¿esto de bajar es peligroso? El tío me aseguró que no y de hecho el bajó en chanclas.

 

Ahora que ya he bajado y he subido os puedo decir que en ningún momento me pareció nada difícil. Vamos, si no hubiera leído esos comentarios antes, creo que ni siquiera hubiera escrito en este blog sobre la bajada. Hubiera puesto algo como ¨la bajada puede ser empinada, resbaladiza, pero hay lugares para asentar los pies y simplemente hay que bajar con cuidado si ha llovido¨.

 

Todo depende de la experiencia de cada uno, y los comentarios anteriores seguro que son verdad en ese momento. Imagino que habrán arreglado la bajada, pero vamos, no presentaba mayor dificultad para cualquiera que haya andado un poquito por monte. Si vais a las cataratas no dudéis en bajar.

 

Esa mañana sí que llovió un poco, temprano. En una parada en la ruta a Calandula toqué la hierba y por los comentarios anteriores pensé ¨mal día para intentar bajar a las cataratas¨. Pero luego, entre visitar Quedas de Musseleje, la iglesia y el buen día que hizo se secó todo.

 

En el video podéis echar un vistazo a cómo era la aproximación a los pies de la cascada. Llegar allá es una maravilla, sientes su potencia en la piel.

 

Subimos y nos acercamos otra vez a la zona del mirador y alrededores. Y allá coincidimos, casualidad, con otro grupo de profesores de la escuela: Linda, Hadrian, Richard, Genevieve, Portia y su madre que estaba de visita. Les comentamos que bajaran, lo hicieron, y el lunes Portia me dijo que su madre se cayó y se dio un coscorrón. Si antes hablo…

 

CATARATAS DE CALANDULA (LADO ESTE, POUSADA CALANDULA)

 

Las cataratas se pueden ver de los dos lados. Con la diferencia de que uno es público, el otro es privado y pertenece al hotel Pousada Calandula. Había estado en contacto con ellos por el tema de alojamiento, pero ya me dijeron que estaba completo. Al llegar a Pousada Calandula había una valla con un empleado de seguridad franqueando el paso. Nos preguntó dónde íbamos y le dije que a comer al restaurante. No tenía mucha intención de dejarnos pasar, me dijo que llamara para confirmar que tenía una reserva. Le llamé a la persona con la que había estado en contacto por WhatsApp, le conté la situación, le pasé el teléfono al segurata y nos dejó pasar después de que el nuestro hombre en Pousada le diera el OK. Pero el segurata muy borde, parece que el acceso a Pousada Calandula no es tan fácil como se puede suponer, pero imagino que sería así por ser un fin de semana de tres días, estar el hotel completo y querrían evitar que hordas de turistas que no se alojaban allá fueron a visitar el hotel sin más.

 

Había oído que Pousada Calandula es caro, pero ya se sabe, ¨solo un necio confunde valor con precio¨. La localización será una de las mejores del mundo, en cuanto a vistas. Estás justo al lado de la cascada, es el único hotel ahí y lo demás es naturaleza. Te sales a la terraza a tomar un café y estás oyendo la fuerza y la potencia del agua. ¡Un lugar precioso, muy recomendable!

 

Así como del lado público (oeste) de las cascadas hay que bajar a la piscina a pie, desde este lado este se puede hacer en coche, y eso hicimos. No te acercas tanto, pero sí que estás bastante cerca.

 

Vuelta a Malanje. De camino cayó la del pulpo, pero todavía se veía a gente por la carretera caminando sin más problema. Para muchos es su día a día, kilómetros y kilómetros a pie para trasladarse de un sitio a otro.

 

De regreso al hotel Palanca. Habían limpiado la habitación, pero no había ni toallas ni papel higiénico. El hotel abrió el año pasado y todavía necesitarán un tiempo para que toda la maquinaria esté bien engrasada. Experiencia gastronómica incluida.

 

LUNES 11 DE NOVIEMBRE DE 2019

 

Tocaba volver a Luanda, pero antes íbamos a visitar un par de atracciones más:

-Piedas Negras de Pungo Andongo

-Presa de Capanda.

 

Para llegar allá teníamos que ir al pueblo de Cacuso y de ahí dirigirnos al sur. Pero antes, en Cacuso nos dirigimos al norte, para hacer otra visita:

 

SAFARI EN FAZENDA TCHEMUTALULA

 

Nuestros colegas del colegio se habían alojado allá y nos dijeron que el sitio estaba bien, que había cebras y la posibilidad de hacer un safari. Así que allá nos acercamos.

En Google Maps la encontraréis como Fazenda Thimutalula. Por lo visto pertenece a un general. Es un Eco Lodge con piscina que tiene pavos reales, patos, avestruces y otros animales, en un entorno muy bonito. Preguntamos si podíamos hacer el safari y nos dijeron que sin problemas. Nos montamos en el coche y vimos cebras, ñus, antílopes, impalas… También hay jirafas y avestruces. Las jirafas no las vimos, avestruces Bella los vio en el lodge pero yo no. Un paseo bonito, algo interesante para visitar no lejos de las catararas de Calandula.

 

Al lado de esta fazenda hay otra, llamada Fazenda Tchitogo. Un gran cartel que se ve desde la carretera anuncia que tienen leones y búfalos, además de cebras y otros bichos más comunes. Buenas opciones de alojamiento también, sin tener que volver a Malanje.

 

PEDRAS NEGRAS DE PUNGO ANDONGO (Malanje)

 

De ahí nos dirigimos a Pungo Andongo, para ver las famosas Pedras Negras. Son unas formaciones rocosas que destacan por surgir en medio de una planicie. Entre ellas se encuentra el pueblo de Pungo Andongo. Hay dos escuelas abandonadas, y el pueblo en sí parece un pueblo fantasma. No vimos a nadie a excepción de dos policías mayores, que se encontraban viendo la vida pasar en el porche de dos edificios, uno enfrente del otro, a ambos lados de la carretera. Cuando paramos el coche vino uno charlar, más que nada porque creo que poco tenían que hacer allá. Nos invitaron a su oficina, una vieja habitación con dos máquinas de escribir. Uno de ellos comentó que había estado en Cuba, lo cual puede ser verdad, pero su español no me impresionó demasiado. Soltaba alguna palabra en castellano aquí y allá, pero principalmente era portugués. Daba la sensación que se había arrimado al frasco. Después de charlar un rato con ellos continuamos nuestra visitar por el pueblo. Después, tomamos el coche y fuimos a un lugar desde al que a través de unas escaleras se accede a un sendero que da a una peña desde el que se tiene un bonito panorama. Pungo Andongo queda a los pies, al norte, pero también se puede ver el pantano de la presa de Capanda al sur y otras peñas girando 360º. El contraste del verde con el gris o negro de la roca y el azul del cielo es precioso.

 

PRESA DE CAPANDA (Cuanza Sul)

 

La última visita antes de volver a Luanda era la Presa de Capanda, que se puede ver en los billetes de 5.000 kwanzas. Se encuentra a unos 30 kilómetros de Pungo Andongo, y la idea era ir allá y volver a Luanda por una carretera más secundaria. Pero finalmente descartamos la idea:

-porque no teníamos demasiada gasolina, y hubieramos tenido que volver a Cacuso (45k) para respostar.

-no sabíamos en qué condiciones nos encontraríamos esa carretera para volver por ahí a Luanda.

 

Habiendo tenido gasolina hubieramos ido, pero no nos queríamos arriesgar a hacer 60 kilómetros (30 ida y vuelta a Pungo Andongo) más luego los 45 hasta la gasolinera de Cacuso. Así que dejamos algo para la vez siguiente.

 

En Cacuso comimos algo en un restaurante y vuelta a Luanda.

 

Un fin de semana fantástico, Angola tiene lugares preciosos que mostrar.  

16/11/2019 16:59 basurde Enlace permanente. Angola No hay comentarios. Comentar.

¨South West Angola: a portrait of land and life¨ by John & Stephie Mendelsohn

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Excellent resource about Southwest Angola now available for free. 

Check this out. 

13/11/2019 09:10 basurde Enlace permanente. Angola No hay comentarios. Comentar.

Entrenador español en Petro de Luanda, equipo de fútbol de la Primera División angoleña.

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Hoy se juega el clásico angoleño de fútbol, 1.º de Agosto vs. Petro de Luanda.

Sería el clásico Real Madrid vs. Barcelona, con la diferencia de que estos dos equipos son de la misma ciudad en Angola, Luanda.  

Petro es el que más trofeos Girabola (equivalente a La Liga) tiene.

Las últimas 4 temporadas Primeiro de Agosto se ha llevado el título, con Petro como subcampeón.

Tras 10 jornadas Primeiro de Agosto lidera la clasificación Girabola con 27 puntos, seguido de Petro con 23. Vamos a ver lo que pasa hoy.

 

Curiosidad, y de aquí la razón de esta entrada: el Mister de Petro es o professor Toni Cosano, de L’Hospitalet De Llobregat. Así que Força Petro!

 

Os dejo con una interesante entrevista.

03/11/2019 11:18 basurde Enlace permanente. Angola No hay comentarios. Comentar.

Final de la Copa del Mundo de Rugby 2019 – Inglaterra vs. Sudáfrica.

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47 fotos aquí.

 

En unos minutos va a dar comienzo la final de la Copa del Mundo de Rugby 2019. Tras más de un mes de competición entre los 20 equipos, las dos selecciones que pelearán por la Copa Webb Ellis serán Inglaterra y Sudáfrica.

 

En el colegio en el que trabajo hay bastante afición al rugby (y a la fiesta) -que haya británicos, australianos y kiwis ayuda- y durante toda la competición el club social ha estado decorado como veis en las fotos, reuniéndose los profes ahí para ver los partidos. Hoy a las 10 a.m. se emitirá la final, seguida de una barbacoa post-partido (Tercer Tiempo pero para los espectadores :-)

 

Aprovecho para tirar de hemeroteca y publicar unos recortes de periódico en los que un joven segunda del Gaztedi participó con Euskadi en el Campeonato de España cadete de selecciones autónomicas, en Valladolid, allá por diciembre de 1990. También llegamos a la final, pero la Copa viajó a Andalucía. ¡Buenísima experiencia!

 

También he recuperado unas fotos del anuario del colegio. En la foto de clase y en la orla de graduación de COU aparezco con la camiseta del XV de la Rosa. En aquella época era mi selección favorita. Hoy, ¡que gane el mejor!

 

Pese a la distancia sigo siendo socio del Gaztedi, todos los años renuevo el carné. Si os apetece apoyar al rugby alavés en este álbum tenéis como hacerlo. ¡Aupa Gaztedi!

02/11/2019 08:11 basurde Enlace permanente. Angola No hay comentarios. Comentar.

Día del patrocinador – Casa das Crianças (Luanda, Angola).

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67 fotos aquí.

 

Video aquí (5´34¨)

 

Casa da criança es un orfanato en Luanda fundado hace 23 años por Irma Domingas, una monja que está realizando un trabajo increíble. En la actualidad acoge a 109 chavales (72 niñas y 37 niños). Nuestra escuela tiene proyectos de colaboración con el orfanato, con visitas los sábados y actividades para recaudar fondos. Una compañera en mi colegio –Jasmine- creó una ONG llamada Horta Solidaria cuyo objetivo es proporcionar una alimentación más sana a estos niños, con frutas y verduras, y a través de donaciones se compran estos alimentos a agricultores locales y se transportan al orfanato. También hay un programa con el que es posible apadrinar a uno de los niños.

 

Este sábado 26 de octubre se ha celebrado allá el ¨Día del patrocinador¨, un evento anual. Los padrinos, madrinas, gente involucrada en proyectos o cualquiera que quiera asistir puede ir. Hay actuaciones de los niños, música y muy buen ambiente. Lo hemos disfrutado todos muchísimo.

 

Como siempre pasa con estos centros andan con necesidades: financieras, de alimentación, de productos de higiene y de espacio. Si estáis interesados en echar un cable, en su Web tienen mucha información sobre lo que hacen: http://www.sisterdomingas.org/ ¡Ya sabéis, un grano no hace granero… pero ayuda al compañero!

26/10/2019 18:34 basurde Enlace permanente. Angola No hay comentarios. Comentar.

Gasteiz Cup... en Angola.

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El jueves 24 de octubre se celebró en el Hotel Palmeiras de Luanda una recepción ofrecida por el Excelentísimo Embajador de Zambia en Angola Lawrence Chalungumana, con motivo del 55 aniversario de la independencia de ese país. Mi amiga Belle es de Zambia y me invitó a acompañarla, así que yo encantado.

 

Durante la recepción estuvimos hablando con algunos de los asistentes, entre ellos el embajador. Me hizo gracia, porque Belle le comentó que el presidente de Zambia había decretado día de fiesta el viernes en su país, y le preguntó a ver si él tenía que ir a trabajar o no, si se tomaba fiesta. El embajador, humildemente -con una sonrisa picarona en la boca- respondió: ¨si el presidente ha decretado día de fiesta, ¿quién soy yo para ir a trabajar?¨. Je, je, se veía que tenía sentido del humor.

 

En una de estas uno de los asistentes se acercó a preguntarle a Belle si su pelo era natural o no. Se trataba del esposo de la embajadora de Suecia, con la que también estuvimos charlando. Los dos hablaban bien español porque habían vivido un tiempo en México y en Argentina. Me preguntaron de dónde era yo en España y les dije que de Vitoria, que estaba cerca de Bilbao. Y me dijo el holandés: ¨claro, ya conozco Vitoria. Cuando estuvimos en México nuestro hijo fue allá con un equipo de fútbol para participar en la Gasteiz Cup¨. ¡Me dejó alucinado! La Gasteiz Cup era un torneo internacional de fútbol para categorías inferiores que se celebró en Vitoria durante un tiempo. Y mira que casualidad, su hijo había participado y por eso conocía la ciudad.

 

Small world...

25/10/2019 06:14 basurde Enlace permanente. Angola No hay comentarios. Comentar.

Memorial Dr. António Agostinho Neto + Monumento a la Batalla de Kifangongo + Faro de Barra do Dande (Angola).

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33 fotos – Memorial Dr. António Agostinho Neto

 

31 fotos – Monumento a la batalla de Kifangongo

 

22 fotos – Faro de Barra do Dande

 

Buscaba un plan para este domingo 20 de octubre. Sin más, mirando Google Maps vi que a unos 80 kilómetros al norte de casa había un faro y el perfil de la costa con acantilados parecía interesante. Se lo comenté a mi compañera de viajes Belle y allá nos fuimos. Busqué un par de cosas que visitar durante la ruta y paramos en dos lugares de camino: el Memorial Dr. Agostinho Neto, y el Monumento a la batalla de Kifangongo.

 

MEMORIAL DR. ANTÓNIO AGOSTINHO NETO

 

Agostinho Neto (17 septiembre 1922 – 10 septiembre 1979) fue el primer presidente de Angola. En su honor en la fecha de su nacimiento, 17 de septiembre, se celebra en Angola el Día de los Héroes, una de las fiestas nacionales. Aparte de político fue poeta, médico y escritor. Lideró el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA) en la guerra por la independencia de los portugueses (1961-1974) y posteriormente en la guerra civil angoleña.

 

El MPLA es el bando que ganó la guerra civil angoleña. De ahí que se le considere un héroe, porque la historia la escriben los ganadores. Pero también tuvo sus lados oscuros, según leí en la novela ¨El último tren a la zona verde¨, de Paul Theroux:

 

¨La gran ironía –por no hablar de farsa- de los derechos humanos en Angola era que uno de los primeros presos de conciencia seleccionados por Amnistía Internacional cuando se fundó, en 1961, había sido el doctor Agostinho Neto, nombrado «preso político del año» porque los portugueses lo habían encarcelado. Después de salir de la prisión, neto llegó a ser el primer presidente de Angola, y pronto fue él quien empezó a encarcelar a sus oponentes, que se convirtieron, a su vez, en presos de conciencia. Entonces Amnistía se encontró con la paradójica situación de tener que pedir justicia para las víctimas del hombre al que con tanto éxito había defendido¨.

 

Su repercusión en la lucha contra el poder colonial de Portugal se ven en otras ex-colonias. Por ejemplo recientemente en Sao Tomé visité una hacienda -ya abandonada- que había tomado el nombre de Agostinho Nieto. En Cabo Verde también da nombre a un aeropuerto y al principal hospital de la ciudad.

 

La guerra civil en Angola terminó hace poco más de 15 años e imagino que por ello todavía no se habrán investigado las posibles sombras del personaje durante ese periodo presidencial. En España nos ha costado 44 años exhumar a Franco del Valle de los Caídos y en este país en el que resido tienen en la actualidad cosas muchísimo más importantes de las que preocuparse que de su memoria histórica. En cualquier caso, sin duda, este Agostinho Neto fue un personaje apasionante del que me gustaría leer más.

 

El Memorial Agostinho Neto es difícil que pase desapercibido en una visita a Luanda. Es una columna de 120 metros que se ve desde muchos sitios. La guía Bradt de Angola escrita por Oscar Scafidi lo describe así:

 

¨At the end of Praia do Bispo is the space-rocket-like monument at the Mausoleum of Dr. Agostinho Neto, Angola´s first president who died in 1979. It´s a slender, grey concrete needle that punches 120m into the air. The Russians began to build it in 1981 but the money run out and work stopped the following year. Estimates of the cost of construction vary widely between US million and US0 million. Ghoulish rumour has it that on the president´s birthday his embalmed body would be put on display for his adoring public. However, hsi embalming had not been done well and he began to deteriorate to the point where he needed a proper burial. The monument lay abandoned until 2002 when a Brazilian company set about completing it. Those works faltered and in 2006 a South Korean company took over. The mausoleum is sometimes open to the public for an entry free of 200AOA. In the central hall is the president´s sarcophagus surrounded by his photo and 16 bronze figures representing economic, social and cultural activity. There is also a small museum in the wings of the building, and a viewing platform on the second floor.¨

 

Traduzco:

 

¨Al final de la Playa de Bispo se encuentra con forma de cohete espacial el Mausoleo del Dr. Agostinho Neto, quien fue el primer presidente de Angola fallecido en 1979. Es una aguja delgada de hormigón gris que con sus 120 metros de altura perfora el aire. Los rusos comenzaron a construirlo en 1981, pero el dinero se acabó y el trabajo se detuvo al año siguiente. Las estimaciones del costo de la construcción varían ampliamente entre los 5 y los 100 millones de dólares. Un rumor macabro decía que en el cumpleaños del presidente su cuerpo embalsamado sería exhibido para sus fieles seguidores. Sin embargo, su embalsamamiento no se hizo bien y comenzó a deteriorarse hasta el punto de necesitar un entierro adecuado. El monumento quedó abandonado hasta 2002, cuando una empresa brasileña comenzó a completarlo. Esos trabajos tampoco lo terminaron y en 2006 una compañía surcoreana se hizo cargo. El mausoleo a veces está abierto al público costando la entrada 200 kwanzas (a la hora de escribir estas líneas al cambio oficial = 0.38 euros). En el salón central se encuentra el sarcófago del presidente rodeado de su foto y 16 figuras de bronce que representan la actividad económica, social y cultural. También hay un pequeño museo en las alas del edificio y una plataforma de observación en el segundo piso.¨

 

Buscando en Internet antes de la visita di con la Web oficial del mausoleo:

http://www.maan.co.ao/

 

Entre otras cosas me interesaba el horario, y decía que estaba abierto de lunes a viernes de 9 a 17h, sábados y domingo de 10 a 16h.

 

Quedamos Belle y yo a las 12 del mediodía y más o menos sobre las 12:30 estábamos allá. En la puerta unos guardias nos informaron de que cerraban a las 12, pero que podíamos pasar (¿?). Pasamos y efectivamente no había nadie: ni visitantes, ni personal de seguridad, ni nadie. Pudimos pasear por todas las salas y rincones como Pedro por su casa. Sí que había videovigilancia y algunas salas cerradas, pero por lo demás acceso totalmente libre.

 

En Yakarta existe un monumento llamado Monas (Monasterio Nacional) que también es una columna a la que se puede subir para disfrutar de las vistas de la ciudad. Tenía curiosidad por si se podría subir a esta columna de este mausoleo pero no dimos con la clave, se confirma que no se puede. Sí que accedimos a las terrazas del segundo piso que tienen unas vistas fantásticas al rosado edificio de la Asamblea Nacional de Angola. Este parlamento fue construido en 2013 por una compañía portuguesa y costó 185 millones de dólares.

 

El interior del mausoleo es muy lujoso. Dentro hay estatuas, exhibiciones de arte y la cámara funeraria, con el sarcófago y coronas de flores artificiales con las bandas dejadas por las diferentes representaciones internacionales en el funeral. Sin duda merece la pena la visita.

 

Una de las cosas que me llamó la atención fue ver un arcón de madera con la marca Coca-Cola tallado allá. Curioso pensar que Agostinho Neto se alió con Cuba y Rusia -murió en Moscú- para acabar teniendo un arcón de Coca-Cola en su mausleo. No he dado con la razón, pero en este trabajo de Kristin Reed -¨Existencia del crudo: medioambiente y política del petroleo en el norte de Angola¨- dice: ¨outside of the oil and diamond industries, the next-largest industrial project in Angola is the Coca-Cola bottling plant in Luanda (Marques 2004d).¨

Traducido, de una fuente de 2004: ¨Aparte de las industrias de petróleo y diamante, el siguiente proyecto industrial más grande en Angola es la planta embotelladora de Coca-Cola en Luanda¨. Imagino que algo tendrá que ver.

 

Sin duda un lugar muy recomendable para visitar en Luanda.

 

MONUMENTO A LA BATALLA DE KIFANGONDO

 

Así describe la guía Bradt la batalla de Kifangondo y el monumento:

 

¨Kifangondo is important for two things -water (see box below) and the Battle of Kifangondo.

 

The large and impressive memorial is busy at weekends to commemorate those who fell at the Battle of Kifangondo on 10 November 1975, when MPLA troops managed to repel an attack by the FNLA, aimed at seizing control of the capital city the day before independence. It took two-and-a-half years to build at a cost of US.5 million. It is the work of sculptor Rui de Matos, who was, at the time of the battle, a high-ranking military officer. It consists of two bronze statues, of the commanders of the nationalist forces. Panels around the statues illustrates the various phases of the Battle of Kifangondo, also known as the Battle of Death Road. In the run up to independence in November 1975, fierce military confrontations between rebel forces and government troops were taking place to the north of Luanda. UNITA forces had managed to take control of Caxito Town some 35km to the northeast of the capital and were advancing towards Luanda. Holden Roberto of the FNLA was also heading south to Luanda hoping to prevent the declaration of independence. He led a coalition of 1,000 fighters including two battalions of Zairian troops, South African fighter bombers and army gunners, 120 mostly white Portuguese Angolan soldiers, mercenaries and, it is said, CIA agents. On 9 November 1975, Cuba began ¨Operation Carlota¨ and sent troops to help the MPLA defend Luanda. On the same day, South African air force bombers prepared for a ground offensive with an aerial bombardment of the area around Kifangondo. At dawn the following day, as Holden Roberto´s coalition advanced, they were attacked by government forces and 1,000 Cuban troops (including special forces) who were dug in waiting for them on the southern banks of the river Bengo. The government commanded the high ground which gave them an advantage as they rained down their mortars and fired and estimated 2,000 rockets on the advancing rebels. The South African 18km-range artillery pieces on the northern banks of the river were no match for the Cubans´Soviet-supplied weaponry. Most of Roberto´s armoured cars and Jeeps mounted with anti-tank rockets were knocked out within an hour. Hundreds of men died. The South Africans fled to a navy frigate that was waiting offshore. The FNLA troops retreated, fleeing north and four North American mercenaries were captured. The bloody battle, which became known as ¨Nshila wa Lufu¨ (the Battle of Death Road), effectively broke the FNLA.¨

 

Traducido:

 

¨Kifangondo es importante por dos cosas: el agua (ver explicación posterior) y la Batalla de Kifangondo.

 

El gran e impresionante monumento es visitado los fines de semana para conmemorar a los que cayeron en la Batalla de Kifangondo el 10 de noviembre de 1975, cuando las tropas del MPLA lograron repeler un ataque del FNLA, destinado a tomar el control de la capital el día antes de la independencia. Tomó dos años y medio construirlo y tuvo un costo de 4,5 millones de dólares. Es obra del escultor Rui de Matos, quien en el momento de la batalla era un oficial militar de alto rango. Se compone de dos estatuas de bronce, de los comandantes de las fuerzas nacionalistas. Los paneles alrededor de las estatuas ilustran las diversas fases de la Batalla de Kifangondo, también conocida como la Batalla de la Muerte. En el período previo a la independencia en noviembre de 1975, se producían feroces enfrentamientos militares entre las fuerzas rebeldes y las tropas gubernamentales al norte de Luanda. Las fuerzas de UNITA habían logrado tomar el control de la ciudad de Caxito a unos 35 km al noreste de la capital y avanzaban hacia Luanda. Holden Roberto, del FNLA, también se dirigía al sur hacia Luanda con la esperanza de evitar la declaración de independencia. Dirigió una coalición de 1.000 combatientes, incluidos dos batallones de tropas de Zaire, bombarderos de combate sudafricanos y artilleros del ejército, 120 soldados angoleños portugueses, mercenarios y, según se dice, agentes de la CIA. El 9 de noviembre de 1975, Cuba comenzó la "Operación Carlota" y envió tropas para ayudar al MPLA a defender a Luanda. El mismo día, los bombarderos de la fuerza aérea sudafricana se prepararon para una ofensiva terrestre con un bombardeo aéreo del área alrededor de Kifangondo. Al amanecer del día siguiente, a medida que avanzaba la coalición de Holden Roberto, fueron atacados por las fuerzas del gobierno y 1.000 tropas cubanas (incluidas las fuerzas especiales) que estaban emboscados esperándolos en las orillas del sur del río Bengo. El gobierno comandó el terreno elevado lo que les dio una ventaja cuando llovieron sus morteros y dispararon unos 2.000 cohetes contra los rebeldes que avanzaban. Las piezas de artillería sudafricanas de 18 km de alcance en las orillas del norte del río no eran rival para el armamento cubano proporcionado por los soviéticos. La mayoría de los vehículos blindados y jeeps de Roberto montados con cohetes antitanque fueron destruidos en una hora. Cientos de hombres murieron. Los sudafricanos huyeron a una fragata de la marina que esperaba en el mar. Las tropas del FNLA se retiraron, huyeron hacia el norte y cuatro mercenarios norteamericanos fueron capturados. La sangrienta batalla, que se conoció como ¨Nshila wa Lufu¨ (el camino de la batalla de la muerte), efectivamente rompió el FNLA.¨

 

Al lado del monumento se encuentra un pabellón con fotografías donde se explica la batalla. También hay fotos de Fidel Castro en el lugar en una visita posterior, con el presidente Agostinho Neto.

 

Estoy leyendo el libro ¨Los transparentes¨ de escritor angoleño Ondjaki. Me encontré con este pasaje que viene al hilo:

 

¨ la cerveza en el BarcoDeNoé era una de las más frías de la ciudad y el secreto, sabido y público, residía en la enorme arca que nunca había estado apagada -así reza la historia- desde el día once de noviembre de mil novecientos setenta y cinco; el cable que la alimenta, según dice la voz del pueblo, es muy largo y está conectado a una determinada casa en la que no falta nunca la luz

-eso es lo que a mucha gente le gustaría saber...y tener. ¡pero no es para todos! no lo olviden, amigos míos -decía con la voz llena de orgullo- fue de esta arca que salieron las cervezas para celebrar el día nacional de la independencia, ¡incluyendo las botellas de whisky y de champán que el fallecido camarada PresidenteNeto mandó guardar aquí unas horas antes de la independencia!

hizo una pausa en busca de detalles y continuó

-esto no es propaganda, pero hasta los cubanos cuando llegaron al puerto de Luanda pasaron por aquí antes de continuar hacia Kifangondo, este bar tiene historia, amigos míos...¨

 

Lo que menciona la guía Bradt sobre el agua tomada del cercano río Bengo me ha parecido muy interesante:

 

¨Water: For centuries the Bengo River has been the main water supply for Luanda. Pumping stations were built in 1885 to transfer water to Luanda in 35cm cast-iron pipes which were later replaced with a concrete aqueduct with elevated guard post. The aqueduct was badly damaged during the war but is still visible along stretches of the road from Luanda. Just before the bridge at Kifangondo you can see the more modern pumping stations that extract over a million gallons of water from the river every day, filling around 500 road tankers that supply thousand of water vendors in Luanda. The vendors sell the water to the hundreds of thousands of musseque dwellers who have no running water and who can spend up to 25% fo their income buying it. Selling water is a big business -a 30,000-litre truck can be filled for about £27 at Kifangondo and sold on in Luanda for £200 (or £250 in times of shortage). Sadly, the water delivered to the city is sometimes contaminated and has been blamed for cholera outbreaks. Local legend has it that those who drink the waters of the Bengo will surely return to Luanda. A water museum is planned near the site of the original pumping station¨.

 

Traducido:

 

¨Agua: Durante siglos, el río Bengo ha sido el principal suministrador de agua para Luanda. Las estaciones de bombeo se construyeron en 1885 para transferir agua a Luanda en tuberías de hierro fundido de 35 cm que luego se reemplazaron por un acueducto de hormigón con un puesto de guardia elevado. El acueducto sufrió graves daños durante la guerra, pero aún es visible a lo largo de tramos de la carretera desde Luanda. Justo antes del puente en Kifangondo, puede ver las estaciones de bombeo más modernas que extraen más de un millón de galones de agua del río todos los días, llenando alrededor de 500 camiones cisterna que abastecen a miles de vendedores de agua en Luanda. Los vendedores venden el agua a los cientos de miles de habitantes de los musseques que no tienen agua corriente y que pueden gastar hasta el 25% de sus ingresos comprándola. Vender agua es un gran negocio: un camión de 30.000 litros se puede llenar por alrededor de 27 libras en Kifangondo y vender en Luanda por 200 (o 250 libras en tiempos de escasez). Lamentablemente, el agua llevada a la ciudad a veces está contaminada y es la razón de brotes de cólera. La leyenda local dice que aquellos que beben las aguas del Bengo seguramente regresarán a Luanda. Se planea un museo del agua cerca del sitio de la estación de bombeo original¨.

 

Problemón el del agua en Luanda.

 

Esta novela de ¨Los transparentes¨ es muy inteligente describiendo la situación -y corrupción- en Luanda:

 

¨ -la ciudad capital es de todos... y claro que vamos a avanzar, sí. Justamente sobre eso le quería hablar... y sobre eso le querrá hablar usted un día de estos al Presidente

-¿sobre qué? ¿sobre las licitaciones? está todo resuelto

-no...aún no está todo resuelto. usted y sus amigos pueden licitar la explotación de petróleo si quieren, pero la verdadera cuestión de seguridad es la perforación y la de las tuberías

-¿las tuberías?

-las tuberías, el transporte tanto del petróleo como del agua. encontraremos las canalizaciones, las retiraremos, las repondremos... y eso sí que no puede estar en las manos de cualquiera. yo ya estoy preparado para el futuro

-¿el futuro? -el Ministro bebía más whisky para comprender mejor

-¡el futuro!

-¿a qué se refiere?

-pues a eso mismo. después de las excavaciones, ustedes se pueden encargar del petróleo, pero yo lo que quiero es el agua

-eso el Jefe no lo va a permitir

-el Jefe aún no sabe que lo va a permitir

-chist, hable bajo, hombre

-escuche, porque a veces una persona se hace rica solamente escuchando

-diga, Cristalino

-yo no quiero el agua. el agua es como el whisky, es un producto nacional

-¿y entonces qué es lo que quiere?

-solo quiero transportar el agua. ¡quiero toda la canalización de Luanda! privatizada, barata y funcionando en condiciones

-ah...

-¿ve cómo es bueno escuchar? -Cristalino se sirvió más whisky-, escuche, señor Ministro... con todos los caños nuevos que se van a instalar y todos los que se van a eliminar, al final habrá en el subsuelo de Luanda un laberinto de caños de petróleo, de gas y de agua... ¡no podemos correr el riesgo de que esa canalización sea pública! no se olvide, aquel que determina el precio del transporte del agua, determina el precio del agua

Cristalino se bebió el whisky de un trago y esperó, impaciente, a que la razón hiciera eco en la cabeza del Ministro

-¡ah, ya lo he entendido! brindemos -propuso el Ministro

-con agua, ¡por favor!¨

 

(respeto la peculiar ortografía del autor en la transcripción del texto)

 

FARO DE BARRA DO DANDE

 

Visto el interesante momumento histórico nos dirigimos al faro de Barra do Dande. La idea era dejar el coche en Nascer do Sol, un establecimiento hotelero cerca del faro. Tenía pinta de ser un buen lugar para echar una cerveza pero no estaba abierto al público, andaban de reformas.

 

Dejamos el coche un poco antes de Nascer do Sol -porque la carretera no estaba del todo bien- y fuimos dando un agradable paseo de unos 15 minutos al faro. Llegamos hasta una verja y vimos que dentro había una familia. Les hicimos señas para ver si podíamos entrar y tras una pequeña negociación económica una mujer nos dio acceso al faro. Subimos hasta arriba y la vista es muy chula. Por lo que nos dijo la mujer el faro lleva sin funcionar desde 2010, lo que me sorprendió porque pensaba que estas infraestructuras tendrían un mejor funcionamiento. Quizás ahora con los GPS y demás electrónica de los barcos no sean tan necesarios.

 

De vuelta a Nascer do Sol nos cruzamos con dos niñas pequeñas que iban andando, con un pez y una botella de aceite. Habrían ido al pueblo a comprar la cena. Una de las niñas le soltó a Annabelle, a bocajarro, a ver si quería ser su madrina.

 

Queríamos haber parado en el pueblo a echar una cerveza y cenar algo en uno de los puestos que se veían al pasar. Pero cuando volvimos a pasar por ahí, serían las 17:30, estaban ya todos cerrados. La puesta del sol nos pilló en el coche de vuelta a Luanda, uno más de esos rojizos atardeceres africanos que no dejan de sorprenderme.

 

Y eso dio de sí el turisteo dominguero por los alrededores de Luanda, un domingo muy agradable en buena compañía.

20/10/2019 21:47 basurde Enlace permanente. Angola No hay comentarios. Comentar.

Viaje a São Tomé (7-12 octubre 2019).

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477 fotos aquí.

 

El destino para estas vacaciones de octubre ha sido São Tomé y Príncipe. Ese es el nombre del país que corresponde con dos de sus principales islas, aunque tiene más, como la isla de Rolas de la que hablaré más adelante. El aeropuerto internacional se encuentra en São Tomé, que es la isla más grande y junto a Ilhéu das Rolas las únicas que visité.

 

En su día fue colonia portuguesa, independizada como muchas otras en 1975. La conexión desde Luanda es muy fácil, un vuelo directo de dos horas de duración. El mismo avión continúa luego a otra ex colonia portuguesa, Cabo Verde, pero de São Tomé a Cabo Verde hay cinco horas más de avión.

 

Este fue mi plan de vuelo, con TAAG, que es la aerolínea angoleña:

 

Domingo, 6 de octubre de 2019 – DT0502 Luanda (22:50) – São Tomé (23:50)

Sábado 12 de octubre de 2019 – DT0503 São Tomé (13:30) – Luanda (16:20)

 

Entre Luanda y São Tomé hay una hora de diferencia.

 

DÍA 0 – DOMINGO 6 DE OCTUBRE

 

Iba a viajar solo y la verdad es que no había hecho muchos preparativos antes. De hecho fue solo el sábado –día anterior a viajar- cuando me puse a mirar cosillas. Antes solo me había preocupado de mirar si necesitaba visado y no me hacía falta, así que era llegar y empezar a rular.

 

Mirando cosillas el sábado vi que en São Tomé no hay cajeros donde sirvan las tarjetas internacionales y conviene llevar en efectivo la pasta que te quieras gastar. Que la moneda local es la dobra, pero tiene paridad con el euro: 1 euro = 24,5 dobras, aunque luego en hoteles y demás suelen hacer las conversiones a 1 euro = 25 dobras. El país es seguro, así que no hay que preocuparse demasiado por llevar pasta encima.

 

Una amiga mía de Zambia viajaba en vacaciones a Portugal, su primera vez en Europa. Para hacerle la llegada más fácil le presté los 95 euros en efectivo que tenía así que leyendo que el país funcionaba con euros o dobras me di cuenta de que yo no tenía ninguno porque unos días antes los había prestado. Uppps. Bueno, tampoco era mucho problema. Reservar el transfer del aeropuerto al hotel on-line y listo. El hotel que reservé para mi llegada –ese día anterior- fue Sweet Guest House y por 7€ más te recogían. Solucionada la primera noche, especialmente aterrizando a media noche.

 

DÍA 1 – LUNES 7 DE OCTUBRE

 

Desayuno en el hotel y por delante tenía unos cuantos temas de logística que resolver antes de ponerme en marcha:

1.- Cambiar dinero.

2.- Hacerme con una tarjeta SIM local.

3.- Reservar vehículo.

 

Pregunté cómo cambiar dólares en el hotel. El recepcionista muy majo me dijo que ellos podrían hacerlo, mirando la tasa de cambio actualizada del Banco Central de São Tomé y Principe en esta página Web: http://www.bcstp.st/Cambio . Había leído que el cambio en la calle era mejor que en el banco y que era legal, así que le pregunté a ver si en la calle podría conseguir una tasa mejor. Me dijo que probablemente y me indicó en un mapa donde ir, a los alrededores de Xico´s Café. Así fue, fui allí, fácil encontrar a los cambistas, fue un cambio mejor y una operación que transcurrió sin ninguna complicación.

 

Para comprar una tarjeta telefónica local me dirigí a CST, la compañía de telecomunicaciónes de São Tomé (Avenida da Independência). Vamos, como a una oficina de Movistar o Vodafone. Allá me atendieron muy bien, me explicaron los planes de datos que tenían y listo.

 

Reserva de vehículo. Me apetecía moverme a mi aire, sin tener que depender del transporte público y poder acceder a donde quisiera. Alquilar un coche eran 40 euros por día (Suzuki Jimmy) pero a mí lo que me apetecía era rular en moto. Buscando en Internet no había visto nada, en los foros de Lonely Planet habían puesto la pregunta de si era posible alquilar motos pero nadie había respondido. Pero sí que vi una Web donde parecía que alquilaban, São Ferias. Pregunté en la recepción sobre el tema y me dijeron que alquilar coche era fácil, que ellos tenían un convenio con una de las agencias, pero que no sabían nada de alquiler de motos, que pensaban que no era posible. Les enseñé la Web y el recepcionista muy eficiente dijo ¨no te preocupes, les llamo¨. Llamó a la agencia São Ferias y le confirmaron que podía alquilar moto. Me preguntaron cuando me iba a pasar a recogerla, les dije dos horas más tarde y respondieron que la tendrían preparada. Así que tema solucionado.

 

Hechas las gestiones anteriores me pasé por la agencia. Me tomaron los datos, firmamos un contrato y alquilé una Suzuki Hayate 115cc para los siguientes 4 días, hasta el viernes. Es una moto con marchas, motos automáticas no vi por allá.

 

¡Empezaba la ruta! La ciudad de São Tomé la quería dejar para el último día, las ciudades no son mi preferencia. Así que me dirigí al sur por la costa este. No tenía alojamiento para esa noche así que me fui a Ondas Divinas, un hotel en el que habían estado unos colegas y me habían recomendado, a unos 13 kilómetros de la ciudad. Estuve echando un vistazo y estaba guapo, con cabañas independientes a pie de un acantalidado. Pero no era lo que estaba buscando, ni por precio ni por comodidad. Estando a mi aire buscaba algo más sencillito.

 

Seguí más al sur y paré en un resort –Club Santana- solo para echar un vistazo, y más tarde paré en Roça Santo António Ecolodge Hotel. Miré los precios, me tomé una Coca Cola en el bar con vistas a la piscina y seguí mi ruta al sur, esta vez hasta Boca do Inferno.

 

Boca do Inferno lo traía apuntado de un blog en español que es una maravilla para descubrir São Tomé, es el siguiente:

https://www.elrincondesele.com/guia-que-ver-viaje-santo-tome-y-principe/

 

Ese blog describe Boca do Inferno de la siguiente manera:

 

¨A 10 km de la localidad de Santana, muy poco después de Praia Izé, se halla un lugar que si estuviera en otro país sería el súmmum. ¿A quién no le suena la Calzada del gigante en Irlanda del Norte? Pues en Santo Tomé y Príncipe pueden presumir de la suya, aunque en versión tropical. El origen es el mismo, el de la lava enfriada rápidamente en el agua creando columnas de basalto de forma hexagonal. Pero el escenario es completamente diferente. En vez de colinas casi esteparias y una niebla casi perenne le acompañan las palmeras propias de un país tropical.

 

Para más inri esta catedral de basalto cuenta con un corredor rocoso por el que se mete el agua convirtiendo el oleaje en una auténtica estampida de espuma de mar que termina explotando en un agujero. A veces la fuerza del agua es tal que se recomiendan todas las precauciones posibles y observarlo con cierta distancia por pura seguridad. No hay ni señales ni vigilante y ya ha habido más de un susto por confiarse estando el mar muy fuerte. Es muy bello de ver (en las últimas horas de la tarde más aún) pero extremando todas las precauciones¨.

 

Llegando allá empezó a caer la del pulpo. Afortunadamente me había llevado un buen poncho para andar en moto, que cubría bien la mochila. Barajando la posibilidad de alquilar una moto me había traído pocas cosas en una mochila, así que no la tuve ni que facturar en el avión, lo que me llevé a São Tomé cabía en el equipaje de mano. Eso era fundamental para tener libertad de movimiento.

 

En Boca do Inferno había un único puesto de artesanía donde un chaval estaba vendiendo cosas. Le pregunté a ver si conocía de un hotel por allá y me dijo que sí, que muy cerca había uno. Que recogía y me acompañaba –con esa lluvia no esperaría muchos más clientes-. El hotel al que me llevó fue una agradable sorpresa. Se llama Ngê d´ai êê, que se traduce como ¨gente de aquí¨. Lo lleva una chica portuguesa, Célia Martins, y empezó ese proyecto hace año y medio. Ha construído en un lugar precioso, en una aldea local y a escasos minutos de Boca do Inferno, unas cabañas de madera muy bonitas. Le pregunté a ver si tenía espacio para dos noches y se sorprendió de que no tuviera ninguna reserva. Pero se dio la circunstancia de que 4 clientes habían reservado dos cabañas cuando solo necesitaban una que tenía 4 camas o dos de matrimonio, así que me podía dejar la otra que solo tenía una cama. ¡Genial! El precio era de 30 euros por noche. Es un lugar al que sin duda volvería. No lo vi en Hotels.com, la Web en la que iba mirando hoteles, y me dijo Célia que se pueden hacer reservas a través de Airb&b y Booking –que todavía no he usado ninguna de las dos-. Para contactar con ella lo podéis hacer a través de esas Webs, con este correo turismoplanob@gmail.com o en este teléfono: +239 989 9849.

 

Reservé un par de noches. Al día siguiente el plan era bajar hasta Ilhéu das Rolas y volver a subir, y me venía bien un campo base para dejar la mochila.

 

Para cenar hay un buen restaurante local justo en la intersección con la carretera principal y cené un pescado muy rico. Pescado fue la dieta del viaje, todas las noches me metí algún pez buenísimo.

 

No dio el día más de sí. Con el ruido del mar de fondo me fui a dormir.

 

DÍA 2 – MARTES 8 DE OCTUBRE

 

Madrugué porque ese día quería bajar hasta Porto Alegre (a unos 55 kilómetros al sur), visitar desde allá Ilhéu das Rolas y volver a subir. Estamos en zona tropical y amanece y anochece muy pronto: sale el sol sobre las 5:15 a.m., se mete sobre las 5:20 p.m. Así que mejor despertarse temprano. Lo cual no es problema, porque en cuanto se hace de noche no hay mucho más que hacer y uno se acuesta pronto.

 

La carretera hacia el sur una maravilla. Vas pasando pequeños pueblos, pequeñas calas y de vez en cuando te encuentras lo que fue en el pasado alguna hacienda, ahora en estado de abandono. Eso es algo que vi mucho en São Tomé, e imagino que a raiz de la independencia algunas no se pudieron gestionar bien y acabaron cerrando. Lo que es una pena. Viéndolas me recordaban muchas a La Escondida.

 

La carretera en muchos tramos es carretera de puerto, vas subiendo, bajando, curvas… Hizo buen día así que disfruté mucho del paseo en moto. Pasé el Pico Maria Fernandes y me encontré con una de las postales más características de São Tomé, Cão Grande. Así lo explica el blog anterior:

 

¨El Pico Cão Grande, la rareza volcánica más fotogénica de la isla.

 

A partir de Ribeira Peixe hay que permanecer muy atentos porque la presencia del gran icono de la isla de Santo Tomé se deja ver, si las nubes no lo impiden. En el horizonte surge como si nada una chimenea volcánica de más de 600 metros de altura que desafía toda lógica. El Pico Cão Grande (en castellano, el perro grande) es una oda a la verticalidad más arriesgada, un desafío visual difícil de comprender salvo si viajamos al momento de una cruenta erupción de un volcán ahora extinto. La lava solidificada y la erosión hicieron el resto. De ahí el nacimiento de un rascacielos de piedra en mitad de la selva, concretamente en el corazón sureño del Parque Natural Ôbo.

 

Se ha logrado tocar la cima tan sólo en un par de ocasiones. Dicen que la dificultad no sólo la da la peculiar orografía de este curiosa columna volcánica sino también la presencia de serpientes y las lluvias torrenciales propias de un país tropical como es Santo Tomé y Príncipe¨.

 

Al leer esto de la presencia de serpientes y ser difícil hacer cima me vino a la cabeza el proyecto de unos escaladores vitorianos, los hermanos Pou. Sigo sus gestas a través de Facebook y en el periódico y recuerdo que iban a subir una torre natural y que uno de los peligros eran las serpientes. Busqué en internet y efectivamente, se trataba de Cão Grande. Subida que completaron con gran éxito, como podéis leer en este artículo:

 

https://www.redbull.com/es-es/aventura-los-hermanos-pou-escalan-cao-grande

 

¡Son unos auténticos fenómenos, menuda gesta! 

 

La carretera a medida que bajaba hacia el sur se iba poniendo peor, pero yendo despacio tampoco suponía gran problema. Muchos agujeros (me gusta la palabra portuguesa que también utilizan en Angola, ¨buracos¨) y muchas zonas de solo grava.

 

Llegué a Porto Alegre, que es el punto de acceso a Ilhéu das Rolas. Hablando con un chaval me consiguió una barca y nos fuimos a esa isla. ¿Por qué la quería visitar? Porque tiene una curiosidad. Si consideramos el centro de la tierra el punto en el que se unen las dos líneas imaginarias del Ecuador (latitud 0°) y el meridiano de Greenwich (longitud 0°), ese punto caería en el mar. Pero el lugar terrestre más cercano a esa interesección sería la Isla de Rolas, y allá hay un monumento interesante que lo celebra. Está sobre la línea del Ecuador, pero el meridiano de Greenwich queda un poco al oeste. Me dijeron que en la playa la longitud es 0,02°, pero no he encontrado información al respecto que lo confirme.

 

Volví a Porto Alegre y comí algo en Nguembu, un restaurante –y hotel- con excelentes vistas a la playa.

 

De vuelta a Boca do Inferno fui haciendo paradas que no había hecho a la ida, porque no sabía cuánto me iba a llevar el recorrido. Primero paré en Roça São João. La traducción de roça sería hacienda o plantación. Así la describe el blog de referencia:

 

¨En Santo Tomé y Príncipe se han juntado muy buenas ideas para mantener la esencia de las islas, por lo que son no pocas las propuestas de ecoturismo. Con vistas a la Bahía de Santa Cruz y a la villa de São João dos Angolares se encuentra uno de los mejores ejemplos. A Roça São João sólo le queda en su arquitectura y en sus flores la muestra tangible de una vieja plantación colonial. Y es que se ha sometido a una reconversión tal que ahora no sólo ofrece hospedaje en su edificio principal sino además un restaurante con vistas y cocina de autor (con menús a 20€ que constan de infinidad de platos basados en la creatividad con productos saotomenses).

 

Esta roça en altura (lo que permite darle tregua al calor) también es un centro de reunión y exposición de artistas locales (y también de habla portuguesa). Cuenta con un pequeño museo abierto al público y múltiples detalles expuestos en el jardín que demuestra que la tradición no está reñida con expresiones artísticas modernas.

 

En Roça São João es posible contratar clases de cocina, asistir a showcookings así como contratar diversas opciones de senderismo (muchos enfocados al avistamiento de pájaros y especies endémicas de la isla). Su situación estratégica lo convierte en ideal para explorar la zona este de la isla de Santo Tomé (pudiendo también hacer el sur en el día)¨.

 

Un sitio muy bonito para quedarse una noche, con buen acceso a una playa que se ve desde arriba. Me tomé un coffee, di un paseo por la hacienda y el museo y rumbo al norte.

 

Fui parando en algunas playas, en una de ellas me encontré a un grupo que estaban contruyendo una barca tradicional de madera. Estuvimos charlando un ratillo. En la playa había unas barquitas pequeñas, de tres troncos, que me llamaron la atención. Parecían para niños más que para pescadores. Les pregunté a estos hombres para que eran y me dijeron que las utilizaban para sacar cocos de lugares a los que llegaban desde el agua.

 

Más tarde entré en un pueblillo llamado Ribeira Afonso. Ahí estuve hablando con unas mujeres, sacando algunas fotillos a los chavales y viendo la vida local. Una mujer con un niño a la espalda se me acercó y me dijo que le sacara una foto con el niño. Pero claro, con pasta por medio. Le dije que no, que no estaba interesado, y al final después de insistir y yo negarme me dijo: bueno, vale, sácame la foto si quieres, no tienes que pagar nada.

 

Llegué de vuelta a Boca do Inferno y estuve dando una vuelta por la playa contigua, llamada Praia Izé. Cena de pescado otra vez en el restaurante al lado de la carretera y al sobre.

 

DÍA 3 – MIÉRCOLES 9 DE OCTUBRE

 

El plan para ese día era ir a las montañas. Busqué en hotels.com algún alojamiento por la zona de Trindade y encontré un lugar chulo llamado Guest House Quinta Natural. De camino, en Trindade, vi que tenía la rueda de atrás muy baja. Afortunadamente me di cuenta en Trindade, que es una ciudad, y pude encontrar un lugar donde me repararon el pinchazo rápidamente. Le pregunté al mecánico cuánto era la broma y me dijo que 20 dobras, es decir, 80 céntimos de euro. Le dejé una buena propina. Mientras el tío me reparaba la rueda en el taller estuve intentando comunicarme con un mudo. Lo cual tiene su complicación cuando le intentas leer los labios pero habla portugués. Él se iba explicando con señas, yo decía en portugués lo que el chico me estaba intentando comunicar, y así iba avanzando la historia. Por lo que llegué a entender un coche atropelló a unos cuantos. Uno murió, él se quedó sin habla. Es lo que entendí, pero puedo estar completamente equivocado. Mudo de nacimiento no era.

 

De Trindade al hotel me cayó la del pulpo. En octubre empieza la temporada de lluvias en São Tomé y yo creo que el tiempo cogió el principio de temporada como cojo yo el 4 de agosto, primer día de fiestas de Vitoria: ¡a tope! Estuve hablando con el del hotel, leyendo un rato el libro que traía –Los invisibles, de un autor angoleño- y cuando escampó un poco me fui a Monte Café. Esto es lo que dice el blog de referencia sobre Monte Café:

 

¨Esta zona de la isla tiene un buen número de roças o plantaciones en un buen estado de conservación, aunque quizás destaque entre todas la Roça Monte Café. Está situada a 3 km de Batepá y 6 km de Trindade por carretera asfaltada. Y se trata de una de las más antiguas haciendas coloniales que ver en Santo Tomé y Príncipe. Fue fundada en 1858 por Manuel da Costa Pedreira, un empresario relacionado con prácticas esclavistas en Angola, Santo Tomé y Príncipe así como Brasil. Aprovechando la altura de los terrenos, con distintas cotas pero buena parte a 670 metros, convirtió a esta roça en uno de los mayores puntos de producción de café en esta parte del mundo. Aunque también contó con plantaciones de cacao, del que cabe destacar que Santo Tomé y Príncipe fue primer exportador mundial a finales del siglo XIX y principios del XX.

 

Hoy día se produce café y cacao a pequeña escala y la comunidad saotomense está completamente involucrada en el proyecto. Ya muy lejos de los tiempos en que a los trabajadores se les explotaba y se les hacinaba en barracones separados de los blancos (el tal da Costa Pedreira trajo además a gente venida de Macao a trabajar) y en que las roças eran auténticos reinos de taifas donde el dueño no sólo lo era del terreno.

 

Además de poder visitar los edificios históricos de esta roça hay habilitado un pequeño museo del café donde conocer más sobre este producto y la historia de esta finca¨.

 

El museo muy interesante. Pagas tres euros, te sirven un café y luego una chica muy maja me guió a través de todo el proceso. Me encantó la visita y compré una bolsa que ya probaré en Navidades en casita con la familia.

 

Hecha la visita cogí la moto y fui al Jardín Botánico. Llovía, pero aún así empecé la visita al jardín botánico con un guía, pero empezó a jarrear y le dije al guarda ¨macho, lo siento, pero vamos a parar la visita¨. Íbamos con paraguas pero parecía que estuvieran tirando baldes de agua. Y yo andaba preocupado por que se me mojaran pasaporte y documentos que llevaba encima, porque era aquello una ducha a calderadas.  

 

Del Jardín Botánico parten diferentes rutas de trekking, una de ellas al llamado Lagoa Amélia en el interior del parque nacional Ôbo. Son más o menos dos horas al cráter de un antiguo volcán, y hora y media para volver. Tenía en mente hacer ese trekking pero no se daban las condiciones. Con esa lluvia no iba a ser un paseo agradable.

 

La siguiente parada del tour fue la cascada de São Nicolau. El blog de referencia la describe así:

 

¨Si bien el distrito está lleno de cascadas y saltos de agua entre la maleza, muchas de las cuales permiten el baño, una opción interesante si además se va a combinar con la roça de Monte Café o Nova Moca es acudir a São Nicolau. Para llegar a ella hay que olvidarse de la carretera asfaltada y tomar una pista que suele permanecer embarrada todo el año (con un utilitario con la suspensión baja mejor no atreverse e ir caminando). Sus 30 metros de caída conforman la que para muchos es «la mejor ducha al aire libre» del país. Dispone además de unos cómodos escalones para bajar hasta ella y darse un chapuzón.

 

Desde la cascada de São Nicolau si se sube por la carretera (si se desea dejar el coche abajo e ir a pie no lleva más de 15 minutos) se encuentran las ruinas de una antigua plantación donde todavía vive gente. No hay nada en particular pero digamos que es un lugar con alma al que no suele llegar nadie y donde es posible charlar amigablemente con los locales, que salgan los niños a jugar al fútbol contigo o tomar unas fotos fantásticas en un entorno semiabandonado (y extremadamente fotogénico)¨.

 

La cascada muy chula y con las lluvias torrenciales llevaba una fuerza brutal. Tiré con la moto a esa antigua plantación pero no puedo decir que charlé amigablemente con los locales. No vi a nadie, me puse a sacar fotos a un edificio en bastante estado de abandono y de otro salió un hombre a decirme que no podía sacar fotos. Tampoco me apetecía entablar con él una amigable conversación dado el comienzo del encuentro así que sin más pillé la moto y me piré a la Casa Museo Almada Negreiros, en Roça Saudade. Allá tienen montada una exposición de artesanía –con productos a la venta- y libros de este escritor nacido allá. También fue pintor, pero la persona que me enseño el lugar me dijo que ahí no tenían seguridad suficiente para exponer ninguna de sus obras.

 

Vuelta a cenar a Guest House Quinta Natural. En la cena coincidí con un portugués que vivía allá, un tío interesante. Había estado en las fuerzas especiales portuguesas, había vivido en Angola y en bastantes países y ahora estaba en São Tomé trabajando para una empresa de supermercados. Me reí con el tío, tipets que te vas encontrando por ahí.

 

DÍA 4 – JUEVES 10 DE OCTUBRE

 

Para la noche del jueves y el viernes reservé hotel -Residêncial Tamarindos- en Morro Peixe, cerca de Praia dos Tamarindos, a unos 15 kilómetros al oeste de São Tomé. Llegué al hotel, dejé la mochila y me dirigí al sur por la costa oeste, con el objetivo de llegar hasta donde se acabara la carretera, un poco más al sur de Santa Catarina.

 

No es posible rodear toda la isla en moto, no hay una carretera que lo permite. Por la costa este se puede llegar hasta Porto Alegre –de donde se coge la barca a Ilhéu das Rolas-, por la costa oeste hasta Santa Catarina. Esa conexión entre Porto Alegre y Santa Catarina no se puede hacer en vehículo, habría que subir al norte y volver a bajar. Sí que se podría hacer andando y es una de las opciones de senderismo, que llevaría unos dos días.

 

La primera parada yendo hacia el este, a unos 8 kilómetros de Morro Peixe, fue Lagoa Azul. Así lo describe el blog de referencia:

 

¨A poco más de 20 kilómetros desde la capital, se trata de una de las postales más repetidas de Santo Tomé y Príncipe. No sólo destaca por sus aguas, tan azules que deja corto incluso a su nombre, sino también por la rareza de tener baobabs tan cerca de las olas. Quizás estemos acostumbrados a ver estos grandes árboles en zonas áridas e interiores de África y por eso choque tanto. Pero resulta curioso, cuanto menos, poderlos ver junto a un faro o una playa¨.

 

Al aparcar la moto por allá me metí en un terreno pantanoso, un lodazal, y el guardabarros delantero se me llenó de un barro duro que no permitía girar la rueda. Con un palo logré quitar bastante pero bastante se quedó en una zona a la que no podía acceder. Siguiendo con la moto se oía un ruidillo que era el roce de la rueda con ese barro. Cuando encontré un taller en la carretera paré y con unos destornilladores me acabaron de quitar los mazacotes que tenía metidos.

 

Siguiendo la ruta, a unos kilómetros de Lagoa Azul me encontré una camioneta calcinada, al borde de una carretera y que había estado a punto de caer al mar. Le pregunté a una persona que pasaba por allá si llevaba ahí mucho tiempo, ya que al verse quemada parecía llevar ahí una eternidad, pero me dijo que no, que el accidente había sido hacía dos semanas, y que en el accidente se había prendido fuego muriendo el conductor. Uppps, lagarto lagarto.

 

Era la hora de comer –bueno, quizás algo pronto pero tenía hambre- así que paré en Mucumbli a tomar algo. Así lo describe Lonely Planet:

 

¨STP´s finest ecolodge is situated in a cliffside forest overlooking the sea. Nicely designed wooden bungalows offer plenty of space, light and dreamy views for two to four people. But it´s hard to leave the dining area, with its coastal vista, convivial atmosphere and superb food¨.

 

Vamos, buenas vistas desde un acantilado al mar y excelente comida. Miré el menú y vi que tenían pulpo. Desde que vi a un pescador en Nguembu que llevaba pulpos tenía antojo, así que eso es lo que almorcé. Aproveché para charlar desde allá con mi madre por WhatsApp porque era su cumpleaños.

 

Seguí hacia el sur por una carretera que era una maravilla, continuamente con vistas a la playa, al contrario de la costa este en la que vas combinando playa y montaña –que también estaba guay-. Llegué hasta el tunel de Santa Catarina y a partir de ahí pasé un montón de cascadas hasta llegar al pueblo de dicho nombre. Paisajes paradisiacos, de postal.

 

Pasé Santa Catarina, dejé la carretera asfaltada y por otra de piedras me iba adentrando en la jungla, hasta que dije ¨hasta aquí hemos llegado mae¨, y me di la vuelta.

 

En el camino de regreso entré a ver Roça Diogo Vaz, una hacienda que planta cacao y produce chocolate. Pregunté a ver si la podía ver y me llevaron hasta un francés, un chaval de 20 años que me la enseñó y me estuvo explicando cosillas. Aparte de la historia de la hacienda me interesó mucho la vida de este chico. Me contó que había empezado biología en la universidad en Francia pero que lo de estudiar esa carrera no le molaba. Que andaba un poco perdido y que su madre, a través de algún contacto, le dijo a ver si quería irse a trabajar a esta hacienda. Él accedió, llevaba aquí un tiempo y le encantaba. Decía que estaba aprendiendo de huerta, contabilidad, ingeniería, de los procesos de la hacienda… Al tío se le veía motivado y entusiasmado, y transmitía una pasión que me encantó. Se le veía realmente feliz con esa oportunidad y me alegré mucho por él. Subimos a la terraza desde la cual se veían los montes en los que había agarrado la niebla. Pregunté si desde ahí se veía el Pico São Tomé –el punto más alto de la isla con sus 2024 m- y me dijo que sí, que sin niebla se vería. Este joven había llegado a São Tomé sin hablar inglés o portugués y ahora se manejaba bien en esas lenguas, se le veía espabilado. Decía que le gustaba mucho interactuar con la gente del pueblo. Tomé un café y probé el chocolate que me sacó. Vi en la mesa tres tabletas y pregunté si podía comprar algunas, pero me dijo que allá no vendían, que si quería comprar tenía que ir a la tienda que tenían en São Tomé.

 

Me despedí de Roça Diogo Vaz y de mi anfitrión y seguí de turisteo. La siguiente parada fue Padrão dos Descobrimentos o Monumento a los Descubrimientos. Una columna marcaba el supuesto lugar donde los exploradores portugueses pusieron por primera vez los pies en São Tomé, allá por 1470.

 

Vuelta al hotel y con otra cena de pescado terminó la jornada.

 

DÍA 5 – VIERNES 11 DE OCTUBRE

 

Cogí la moto el lunes a las 12 del mediodía para cuatro días, así que tocaba volver a São Tomé a devolverla. Pensé en quedármela un día más y devolverla directamente en el aeropuerto, lo cual era posible, pero también me apetecía moverme en transporte local.

 

Salí de Morro Peixe y me dirigí a una roça cercana llamada Roça Agostinho Neto. Agostinho Neto fue el primer presidente de Angola y recientemente en el libro ¨El último tren a la zona verde¨ leí lo siguiente sobre su bibliografía:

 

¨La gran ironía –por no hablar de farsa- de los derechos humanos en Angola era que uno de los primeros presos de conciencia seleccionados por Amnistía Internacional cuando se fundó, en 1961, había sido el doctor Agostinho Neto, nombrado «preso político del año» porque los portugueses lo habían encarcelado. Después de salir de la prisión, neto llegó a ser el primer presidente de Angola, y pronto fue él quien empezó a encarcelar a sus oponentes, que se convirtieron, a su vez, en presos de conciencia. Entonces Amnistía se encontró con la paradójica situación de tener que pedir justicia para las víctimas del hombre al que con tanto éxito había defendido¨.

 

El que había sido el edificio principal de una de las plantaciones más grandes de la isla se encontraba en un estado ruinoso. Aún así, permitía apreciar lo que aquello tuvo que ser en su época de máximo apogeo, una hacienda maravillosa.

 

Fui bordeando la costa hacia São Tomé y paré a desayunar en Omali, con vistas a la Baia do Ana Chaves. Allá se veían restos de barcos naufragados. Devolví la moto en Saoferias con 380 kilómetros más de los que tenía 4 días antes y me dispuse a patear la ciudad. Primero fue Forte de São Sebastião, la primera fortaleza destinada a la defensa del que fuera enclave portugués y que data de 1575. Vi el estadio nacional –para el domingo se anunciaba partido internacional contra Islas Mauricio-, me metí a echar un vistazo en la biblioteca nacional y me acerqué al cine a ver qué daban. Ahí había un cartel anunciando una peli –Nada a perder I- sobre la vida de Edir Macedo, un filme de corte religioso que se había proyectado el 27 de julio (hacía dos meses y medio) y no tenía pinta de haber habido más movimiento. Me tomé una cerveza en una cafetería cercana, 90 Graus Esplanada Bar, y fue la primera vez que vi la etiqueta de la cerveza en una birra nacional. Cada vez que pedía una cerveza local me traían una botella sin etiqueta, y la chapa tampoco tenía ninguna marca. Así que me fui sabiendo por fin que el nombre de la cerveza local en São Tomé es RosemA. Se bebe también mucha cerveza portuguesa.

 

Pasé por la gasolinera del centro de la ciudad y allá había un buen Cristo montado. La razón es que había escasez de gasolina y era difícil conseguirla. Paseando y sacando fotillos fui haciendo tiempo hasta las 4:40 p.m. que tenía una visita a la Fábrica de chocolate Claudio Corallo. Dice así la guía Lonely Planet:

 

¨Claudio Corallo is both an extraordinary person and a local institution. For over 40 years this native Italian has pursued an overriding passion for coffee and cocoa in Africa, first in Zaire and later in STP, where he has two plantations and a factory in the capital. The results are on display in this fascinating little tour, which takes you not only through the chocolate production process, but through all the thought and experimentation that went into developing the bean¨.

 

Fui a este tour por ir, sin más pretensiones y porque no tenía más que hacer. Pero merece mucho la pena y lo recomiendo a cualquiera que se deje caer por São Tomé. Este Señor Corallo transmite una gran pasión y nos guió en una interesante cata de chocolates, indicándonos que teníamos que buscar en cada una de las diez muestras. Gran experiencia.

 

Volví al centro de la ciudad a coger un taxi colectivo –son furgonetas- que me llevara a Guadalupe, porque ya estaba sin moto. En una de las paradas la gente se echo unas risas porque se despertó una mujer que se había quedado dormida y se había pasado su casa. De Guadalupe a Morro Peixe me cogí una moto taxi y ya estaba en ¨casita¨. Pescado para cenar y al sobre.

 

DÍA 6 – SÁBADO 12 DE OCTUBRE

 

Desde el hotel se veía una pequeña colina y en la cima una cruz. Pregunté la noche anterior cómo se llamaba esa colina y me dijeron que Morro Peixe, así que no se volvieron muy locos bautizándola. Pensé que sería una buena idea subir a esa cruz para vez amanecer y es lo que hice. A las 5 a.m. salí del hotel y subí esa pequeña colina. Desafortunadamente otro día que amaneció nublado y no fue posible ver el sol, pero aún así la vista desde allá era chula.

 

Después me di una vuelta por Morro Peixe. Esto es lo que dice el blog de referencia:

 

¨Una de las aldeas más emblemáticas de la costa norte de Santo Tomé es Morro Peixe (colina del pez traducido del portugués). Apostadas en una pequeña cala están las largas canoas desde las cuales parten y llegan los pescadores. Suele ser un núcleo base para asistir al desove/nacimiento de las tortugas marinas. En el propio pueblo hay un ecomuseo desde el cual además se organizan salidas a distintas playas norteñas donde anida esta especie (a 15€ por persona).

El mayor experto y defensor de las tortugas en el pueblo es Hipólito Lima. No lo ha tenido nunca fácil porque la tradición de cazar tortugas para vender su carne está todavía muy presente¨.

 

Con este Hipólito Lima coincidí. Se presentó, estuvimos hablando y me contó que había salido en la televisión española, en la francesa y en varios programas. Un señor muy majo y se le veía muy educado. Visité el pequeño museo y esto es lo que dice Lonely Planet sobre el mismo:

 

¨Museo do Mar e da Pesca Artesanal is a charming marine and fishing museum located in a whitewashed fisherman´s shak up on stilts by the water´s edge. Created by local marine conservation organisation Marapa, it has some intelligent displays with English signage and is definitely worth a stop. You can also arrange night trips to see nesting turtles here. Located at the end of road to Morro Peixe¨.

 

Museo coqueto en el que aprendí cosillas interesantes, entre otras que por São Tomé y Príncipe aparecen 5 de las 7 especies de tortugas que existen en los océanos (la tortuga carey, la tortuga olivácea, la tortuga laúd, la tortuga boba y la tortuga verde). También que por sus aguas nadan por lo menos 10 especies diferentes de cetáceos, entre los cuales los cinco más abundantes son la ballena jorobada, el delfín mular, el delfín manchado tropical, el cachalote y el calderón tropical. Hablando con el que me enseñó el museo me dijo que por las mañanas, en un paseo en barca desde Morro Peixe, era posible ver esas cinco especies. Pena que ya no me daba tiempo. Visité la tienda del museo y compré unas tortugas para una amiga que las colecciona e hice una donación para la comunidad.

 

Desayuno en el hotel y taxi al aeropuerto. Llegué con tiempo, como me gusta llegar. Hice el check in y ya con el billete en la mano salí del aeropuerto para dar una vueltilla. Vi desde la terminal unos aviones abandonados y me acerqué a echar un vistazo. Y curiosidad, en ellos habían montado un bar, así que un lugar interesante para echar la última cerveza.

 

Subí al avión y allá me encontré con tres compañeras de curro, Liliana, Gillian y Robin que habían ido a Cabo Verde. El avión a ese país desde Angola hace escala en São Tomé. Me senté en mi asiento, despegamos y ya estaba salivando para la comida del avión, que me encanta, cuando el capitán anunció por megafonía lo siguiente: ¨Estimados pasajeros, hemos tenido problemas con la carga de comida en el aeropuerto de São Tomé y no hay suficiente para todos. Vamos a servir comida solamente a niños, mujeres y personas mayores¨. Así que cuando pasaron con las bandejas y vi comer a la señora que tenía al lado se me quedó bastante cara de bobo. Pero nada más que una anécdota en un viaje corto de dos horas.

 

Ha sido un viaje fantástico. Me ha encantado la isla, la gente, y es un lugar que sin duda recomiendo visitar.

13/10/2019 13:52 basurde Enlace permanente. Viajes No hay comentarios. Comentar.

Pedro Barros - Dar Valor ( feat Dicklas One & Laton )

Aquí va la banda sonora del fin de semana. Y se da la circunstancia de que este Pedro Barros es alumno de nuestra escuela. Aparte de ser un excelente artista es un chaval muy majo y educado. ¡Da gusto ver lo que son capaces de hacer los estudiantes cuando se toman en serio sus pasiones! ¡Excelente trabajo!

05/10/2019 19:59 basurde Enlace permanente. Students´Hall of Fame No hay comentarios. Comentar.

Libros: ¨Sidi¨ -Arturo Pérez-Reverte-

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El pasado 18 de septiembre salió a la venta la esperada última novela de Arturo Pérez-Reverte, Sidi. Me había terminado un libro la semana anterior pero esperé a ponerme con otro porque estaba impaciente por comenzar este.

 

Dice en las primeras páginas:

 

¨Sidi es un relato de ficción donde, con la libertad del novelista, combino historia, leyenda e imaginación. He simplificado en lo posible la grafía de las expresiones en lengua árabe. Episodios reales como el destierro del Cid y batallas como las de Almenar y Pinar de Tébar se alteran o funden entre sí según las necesidades de la narración. Eso ocurre también con los personajes históricos y los inventados. Hay muchos Ruy Díaz en la tradición española, y éste es el mío.¨

 

¨Costumbres de aquella era

caballeresca y feroz,

en que degollando moros

se glorificaba a Dios.

Más tal es la historia nuestra:

no es culpa mía si es bárbara;

yo cumplo con advertírselo

a mi pueblo al relatársela¨.

-José de Zorrilla, La Leyenda del Cid-.

 

Extraigo lo siguiente de la contraportada:

 

¨No tenía patria ni rey, sólo un puñado de hombres fieles. No tenían hambre de gloria, sólo hambre. Así nace un mito. Así se cuenta la leyenda¨.

En él se funden de un modo fascinante la aventura, la historia y la leyenda. Hay muchos Cid en la tradición española, y éste es el mío.

-Arturo Pérez-Reverte-.

 

¨El arte del mando era tratar con la naturaleza humana, y él había dedicado su vida a aprenderlo. Colgó la espada del arzón, palmeó el cuello cálido del animal y echó un vistazo alrededor: sonidos metálicos, resollar de monturas, conversaciones en voz baja. Aquellos hombres olían a estiércol de caballo, cuero, aceite de armas, sudor y humo de leña.

Rudos en las formas, extraordinariamente complejos en instintos en intuiciones, era guerreros y nunca habían pretendido ser otra cosa. Resignados ante el azar, fatalistas sobre la vida y la muerte, obedecían de modo natural sin que la imaginación les jugara malas pasadas. Rostros curtidos de viento, frío y sol, arrugas en torno a los ojos e incluso entre los más jóvenes, manos encallecidas de empuñar armas y pelear. Jinetes que se persignaban antes de entrar en combate y venían su vida o muerte por ganarse el pan. Profesionales de la frontera, sabían luchar con crueldad y morir con sencillez.

No eran malos hombres, concluyó. Ni tampoco ajenos a la compasión. Sólo gente dura en un mundo duro.¨

 

Mientras estaba leyendo la novela escuché varias entrevistas al autor, en las que presentaba su novela. El párrafo anterior lo comienza con ¨el arte del mando era tratar con la naturaleza humana¨, y le he escuchado decir a Pérez-Reverte que en cierta manera es un libro sobre liderazgo. Sin ninguna duda lo es.

 

También en el párrafo anterior habla de ¨profesionales de la frontera¨, y es algo a lo que también se ha referido en las entrevistas. En cierta manera lo comparaba con el Far West y las películas de John Ford. Ha sido muy interesante aprender sobre ese periodo histórico de España, no tenía idea de que fuera así y da gusto que te ilustren de una manera tan amena.

 

Sobre el autor:

 

¨Arturo Pérez-Reverte nació en Cartagena, España, en 1951. Fue reportero de guerra durante veintiún años. Con más de veinte millones de lectores en todo el mundo, muchas de sus novelas han sido llevadas al cine y a la televisión. Hoy comparte su vida entre literatura, el mar y la navegación. Es miembro de la Real Academia Española¨.

 

Breve biografía la anterior, porque se podrían llenar páginas y páginas.

 

Aquí os dejo algunos extractos que me han gustado:

 

¨Y cumplió. O lo hicieron ambos. Después de aquello, el infanzón de Vivar luchó en duelos singulares por Castilla y por su rey, y llevó la bandera de su señor en lo más cruento de las batallas que aún estaban por reñir. Sin embargo, el azar y la vida juegan sus propios naipes, y sobre la mesa salió demasiado pronto la carta de la Muerte.¨

 

¨-De nosotros depende -dijo-. Que no vuelva. Reía Minaya, rascándose la barba.

-Si Dios quiere.

-Siempre se le puede echar una mano a Dios¨.

 

¨Espoleó un poco más, ganando velocidad. Mientras Persevante iba del paso al trote, pensó un instante en Jimena y las niñas, antes de olvidarlas. Allí a donde se dirigía no podían acompañarlo. Era incluso peligroso llevarlas, distraían su atención. Lo debilitaban. Hacían pensar en la vida, en desear conservarla a toda costa, y ese pensamiento liquidaba a cualquier guerrero: era el principal obstáculo para permanecer vivo. Se lo había dicho un veterano en vísperas de Graus: el truco en el oficio de las armas es aceptar que ya estás muerto. Asumirlo con indiferencia. Así acudes a la cita ligero de espíritu y equipaje, con menos inquietudes y más oportunidad de que Dios, amigo de llevar la contraria, te la aplace.¨

 

¨Se quedaron callados. El belfo entre las patas, relajados, los caballos mordisqueaban los matojos. Ordóñez estudió las colinas con desconfianza.

-Supongo que no estarán solos -dijo al fin-. En algún lugar tendrán a más gente oculta.

Estuvo de acuerdo Ruy Diaz.

-Si yo fuera ellos, la tendría. Jesucristo dijo: «Sed hermanos, pero no seáis primos».

-¿En serio? -Ordoñez lo contemplaba con hosco interés-. ¿Eso dijo?

Sonreía el jefe de la hueste.

-Me lo acabo de inventar.

-Creía que era en serio.

-Pues no

Cavilaba Ordónez, hosco. Desconfiado como solía.

-Espero que esos perros vean bien la cochina bandera que llevamos hoy.¨

 

¨Pasaron el último día acampados junto a un recodo del Ebro, a media legua de la ciudad que se divisaba a lo lejos, amurallada y blanca.

Impresiona, comentaban los hombres.

Se reunían en corros para mirar la orilla del río, señalándose unos a otros los minaretes de las mezquitas. Tan grande como Burgos, añadían. Tal vez aún más hermosa.

Zaragoza.¨

 

¨-No será fácil -dijo Ruy Díaz tras un momento.

El moro se quedó callado un instante.

-Lo sé, Sidi -dijo al fin-. Y mi señor Mutamán también lo sabe.

-Está obstinado en tener su batalla.

-Así es... Considera su honor en juego.

Emitió Ruy Díaz una risa suave, desprovista de humor.

-A veces, cuando Dios tiene ganas de broma, castiga concediendo lo que deseas.

Asintió Al-Jatib.¨

 

¨Al-Jatib seguía observándolo. Su rostro en sombra parecía desvanecido en la noche.

-Y también haremos lo que no se pueda -repitió, pensativo y admirado-. Lo cierto es que sabes hablar a los reyes, Sidi.

Ruy Díaz alzó la vista a las estrellas: alfileres fríos clavados en media esfera negra, ajenos a cuanto ocurría en la plana superficie de la tierra.

-A menudo -dijo- la derrota llega cuando uno se siente inclinado a hacer sólo lo que puede.

-Comprendo... Quieres decir que hay actos razonables que en el fondo son actos de debilidad.

-Todos podemos equivocarnos, rais Yaqub. Dios ciega a los que quiere perder.

-¿Te equivocaste alguna vez?

-Varias.

-Eso me tranquiliza... No se puede confiar en alguien que nunca cometió un error. Expone a otros a verse envueltos en el primero que cometa.¨

 

¨Había ya media docena de cadáveres desnudos, iluminados por el sol declinante de la tarde.

Nada se parecía tanto a una derrota, pensó Ruy Díaz, como una victoria.¨

 

¨-Abrid la boca, señor conde de Barcelona -le susurró al oído-. Suspirad tan sólo, moved una ceja, parpadead, y por el Dios que nos alumbra juro que os degüello.

Y en sus ojos había suficiente noche para creerlo.¨

 

Aparte del contexto histórico también he aprendido alguna palabra nueva. Es la ventaja de los Kindle, que tienes el diccionario a mano sin tener que levantarte: haces clic en la palabra y ahí te sale. Una que ha aparecido varias veces es ¨otero¨ y por el contexto te imaginas lo que es. Pero teniendo un colega con ese apellido la he buscado y esto es lo que dice:

Otero

Del ant. Oto ¨alto¨, y este del lat. Altus, y -ero.

1.- Sustantivo m -Cerro aislado que domina un llano.

 

Una vez más otra novela de Reverte con la que he disfrutado muchísimo. Siempre un acierto poner las manos en cualquiera de sus libros.

 

29/09/2019 06:39 basurde Enlace permanente. Libros No hay comentarios. Comentar.

Paneles solares en la Escuela Internacional de Luanda (Angola).

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45 fotos aquí.

 

Esta semana, del 20 al 27 de septiembre, se están produciendo en más de 150 países las Manifestaciones por el Clima 2019. Son una serie de protestas y huelgas internacionales para reclamar acción para afrontar el cambio climático. Muy celebrado ha sido el discurso de Greta Thunberg el pasado lunes 23 en la apertura de la cumbre del clima en las Naciones Unidas. El pasado domingo 20 de septiembre jóvenes angoleños también se movilizaron y protestaron por las calles de Luanda.

 

Pese al gran pesimismo reinante hay chispas de optimismo. Vivo justo enfrente de mi escuela y veo los edificios desde la terraza. La grata sorpresa al volver de las vacaciones de verano fue que en todos los tejados se han instalado paneles solares que ya están haciendo su función. Dentro de uno de los edificios hay una televisión que va mostrando la energía producida por esas placas y la reducción de CO2 asociada.

¨El último tren a la zona verde¨ -Paul Theroux-

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Contraportada:

 

«La literatura de viajes tiene nombre propio: Paul Theorux.»

Laura Revuelta, ABC

 

¨Hace ya una década, Paul Theroux narraba su épico viaje por tierra desde El Cairo hasta Ciudad del Cabo, y nos ofrecía una visión privilegiada del África moderna. Ahora regresa para descubrir cómo han cambiado en estos años tanto él como el continente africano. Entre townships y safaris a lomos de elefantes, entre paraísos naturales, tradiciones perdidas y zonas devastadas por la guerra y la avaricia desmedida de sus gobernantes, el autor parte de Ciudad del Cabo, se dirige al norte a través de Sudáfrica y Namibia, y se adentra en Angola para tropezarse con un entorno cada vez más apartado de las rutas turísticas y de las esperanzas de los movimientos poscoloniales de independencia¨.

 

«Paul Theroux es hoy, seguramente, el escritor de viajes más afamado, reconocido y aplaudido del mundo.  […] Él último tren a la zona verde es un libro sincero y emocionado, que cautiva en cada página.»

-Mariano López, El Periódico

 

Sobre el autor:

 

¨Paul Theorux (Medford, Massachusetts, 1941) es uno de los escritores más reconocidos del mundo. El gran bazar del ferrocarril (1975, Alfaguara, 2018) lo catapultó a la fama y constituye un clásico de la literatura de viajes. En 1981 recibió el James Tait Black Memorial Prize por La costa de los mosquitos, adaptada al cine por Peter Weir. En su prolífica obra destacan títulos como Tren fantasma a la Estrella de Oriente (Alfaguara, 2010), y novelas como La calle de la media luna, Hotel Honolulu, Elefanta Suite (Alfaguara, 2008) y Un crimen en Calcuta (Alfaguara, 2011). Tras la calurosa acogida de los medios a El Tao del viajero (Alfaguara, 2012), Theroux retornó a la narrativa de ficción con En Lower River (Alfaguara, 2014) y El último tren a la zona verde (Alfaguara, 2015). Su última novela es Tierra madre (Alfaguara, 2018)¨.

 

Terminado ¨El último tren a la zona verde¨. Es un libro que me ha gustado a pesar del autor por las cosas que he aprendido principalmente sobre temas históricos de Sudáfrica, Namibia y Angola. Sobre el viaje en sí del autor, pues lo que me suelo pasar con este tipo de textos literarios: me cuesta muchísimo tragar el ego de los escritores viajeros. Intentan contarte que su viaje fue la mayor de las aventuras, haciendo pasar cosas muy normales como un ejercicio de audacia y bravura por su parte. Me ha pasado con un par de autores españoles y ahora con el Señor Theroux también. Así que este genero literario lo leo por eso, por aprender sobre la historia de los países, pero se me hace muy difícil empatizar con el escritor, ya que me da la sensación de que me intenta meter muchas trolas.

 

Ejemplo de como era mi relación lector-escritor a medida que pasaba las páginas, al llegar al siguiente extracto del texto pensé: ¨¡Vaya, mira quién habla!¨:

 

Página 148: ¨Hace decenios, los únicos libros sobre los ju/´hoansi que pude encontrar fueron las obras de Laurens van der Post, pero pronto aprendí a no fiarme de él. En 1952 había publicado Venture to the Interior (Aventura en el corazón de África, 1984), un relato de su viaje de prospección a Nyasalandia, y, cuando me fui a vivir allí, diez años y pico después, descubrí que había construido un relato crepuscular y existencial a partir de unos cuantos meses bastante convencionales, abriéndose paso con un equipo de fortachones en la región de plantaciones de té de Mlanje. Con ese libro y otros suyos me di cuenta de que era una especie de mitómano.

            En 1975 visité a Van der Post en Inglaterra con el fin de entrevistarle para una revista, y me pareció estirado y vanidoso, y no paró de contarme, sobre todo, la vida tan apasionante que había tenido, con el tono seco e imperioso de un director de escuela. Su vida, sin duda, había sido extraordinaria en muchos aspectos (prisionero de los japoneses, amigo de Carl Jung, protector de los bosquimanos), pero su relato era una sucesión de alardes malhumorados. Hacía un gesto extraño con la boca, sacando el labio inferior como si no diera crédito, con los ojos azules muy fijos y un aire severo y vagamente reacio¨.

 

El viaje del Señor Theroux por esta parte del mundo fue en 2011. Yo llevo aquí desde agosto de 2018 y sí que es cierto que Angola ha cambiado muchísimo en esos 7 años. Una de las ideas del autor a la hora de escribir es documentar la realidad que existe en ese momento, y es cierto que puede cambiar muy rápidamente en décadas. ¿Pero tanto?

 

Página 308: ¨Me sorprendió ver las amplias playas vacías. Tal vez de cerca serían tan asquerosas como la ciudad, pero, de lejos, desde la carretera en alto, parecían bañadas por olas, limpias y desoladas. En Luanda conocería a un joven diplomático portugués, muy deportista, que me contó que la mayoría de los fines de semana bajaba por la costa para hacer surf allí, en Cabo Ledo y Cabo de São Brás. Siempre estaba solo, nunca veía a otros surferos¨.

 

Cabo Ledo en la actualidad es un popular destino surfero. De hecho un grupo de profesores de mi escuela van allá todos los fines de semana. Recientemente vi anunciado –hace un mes o así- una competición de surf allá. Es cierto que no hay muchos, pero haylos.

 

Página 313: ¨(veía más Hummers gigantescos y carísimos cualquier día en Luanda que los que podía ver en un mes en Estados Unidos)¨.

 

En algo más de un año todavía no he visto ningún Hummer por aquí. ¿Quizás los había hace 8 años?

 

Hablando de Namibia cuenta su gran odisea para llegar hasta Tsumkwe. En marzo con otros tres colegas llegamos en un 4x4 alquilado hasta allá sin mayores problemas, de hecho disfrutando bastante de la carretera. Visitamos uno de los museos vivientes de los bosquimanos y leer sobre la historia de este pueblo sí que me pareció muy interesante:

 

Página 133: ¨Tsumkwe había sufrido el abandono e incluso el olvido del gobierno namibio, pese a que dos ministerios –agua y agricultura- tenían oficinas cerca del cruce de carreteras. Por ese motivo y por su pobreza y sus necesidades, Tsumkwe se había convertido en una causa para la industria de las buenas obras, en la que, durnate unos días, yo iba a tener un papel activo. La intromisión de los extranjeros en la vida diaria de los africanos era el tipo de cosa que yo siempre había criticado. Los noruegos llevaban haciéndolo treinta años, enviando dinero y elaborando caros y sesudos estudios autofinanciados sobre las dificultades y los objetivos de la población local.

            Y esa fue una lección para mí, porque mi primera impresión de Namibia, desde la frontera hasta Windhoek y la costa, había sido que era un lugar que no necesitaba que nadie de fuera contara a la gente cómo vivir su vida, que los namibios eran un auténtico ejemplo de desarrollo y decoro. Pero era un juicio precipitado, antes de cruzar la Verja Veterinaria¨.

 

Página 166: ¨Después de la anacrónica Los dioses deben estar locos –que enfureció a los antropólogos-, John Marshall comparó el estereotipo de los ju/´hoansi con la imagen convencional del piel roja en Hollywood. Hace casi treinta años, escribió: «Una de las [ideas equivocadas] más simples y peligrosas es la frecuente convicción de que, en algún lugar del Kalahari, los bosquimanos siguen viviendo sin problemas y en paz de la caza y la recolección. El peligro es pensar que ese pueblo mítico puede y quiere continuar con su vida antigua y asilada» (John Marshall y Claire Ritchie, Where Are the Ju/´wasi of Nyae Nyae?). Es un proceso de confusión que denomina «muerte a manos del mito», el título de uno de sus últimos documentales. Es el mito de que siguen siendo cazadores recolectores, que pueden volver a vivir así y vivir bien. «El mito es inherente a nuestras ideas sobre los bosquimanos.»

            El modo de vida tradicional desapareció hace mucho. Un ju/´hoansi nacido con posterioridad a 1950 no sabrá nada o casi nada de cazar y recolectar. «El ciclo de conocimiento se interrumpió.» Aparte de unos cuantos que se permiten ser reclutados para la farsa coreografiada que presencié, la gran mayoría quieren llevar una vida como la de los demás, ir a la escuela, trabajar, vivir en un lugar estable y seguro y no tener que depender nunca más de la inseguridad de la sabana. Han ido yéndose a la ciudad, donde el trabajo manual, aunque sea con una pala, es más fácil que cazar. En Tsumkwe había algo de asistencia del Estado, y habían instalado la nueva clínica para ocuparse de las nuevas enfermedades¨.

 

Página 167: ¨El mito de los bosquimanos ha inspirado los planes de las ONG que intentan ayudarles. Sobre todas esas organizaciones benéficas (la más visible era el programa de los Museos Vivientes) que se dejaban invadir, como yo, por el sentimentalismo, la nostalgia de los días «antes de la caída», Elizabeth Marshall Thomas hizo un comentario inteligente: «Estas organizaciones no tienen más remedio que llevar a cabo sus misiones –escribió en The Old Way-. No es extraño que quieran salvar el Nyae Nyae tradicional, un lugar en el que una población indígena ocupó un ecosistema durante treinta y cinco mil años sin arruinarlo. ¿Quién no desearía la supervivencia de un modo de vida que logró eso?» Pero añadía: «El mito era pensar que era lo que querían los ju/´hoansi»¨.

 

Página 111: ¨Conservo mi pasaporte alemán –señalando la calle, como si señalara a todos los demás alemanes, añadió-: Ellos también. No hay namibios en este país. Hay hereros, damaras, oshiwambos, afrikáners, básters; eso es lo primero que dicen, si se les pregunta. Después dicen: «Ah, sí, y también soy namibio»¨.

 

Una de las cosas que me suele alegrar cuando leo un libro es encontrar la razón por la que se le ha titulado de cierta manera. En este en concreto menciona un par de veces a que se refiere con ¨la zona verde¨:

 

Página 236: ¨-Pregunta a ese hombre dónde estamos –dije, señalando al tipo del bar-. ¿Qué pueblo?

            Se lo preguntó y el hombre se lo explicó. Gilberto transmitió:

            -No hay pueblo. Estamos cerca de Uia. El mercado grande y la gasolinera están en Xangongo.

            -Zona verde –dijo Camillo.

            Esas palabras las comprendí, y me gustaron como eufemismo para hablar de la sabana. Zona verde –todo lo que no era una ciudad –resumía el África que amaba¨.

 

Página 334: ¨El día de la llegada del primer ministro portugués desde Lisboa para pedir dinero a Angola con el fin de rescatar su economía en bancarrota, Kalunga me llevó en su moto a la estación de tren de Luanda, en un lugar llamado Viana. Preguntamos los horarios de los trenes a Malange y el precio. Dos trenes semanales, billetes baratos, un viaje sencillo.

            -¿Estás seguro de que quieres hacer esto? –preguntó en tono de broma.

            -No. Quiero pensármelo.

            -Tal vez el último tren a la zona verde¨.

 

Sobre la historia de Angola he aprendido bastantes cosillas interesantes:

 

Página 227: ¨Esto sucedió ocho veces, y Camillo, que me había parecido una persona irritante y mal conductor, iba encogiéndose a un tamaño cada vez más patético y vergonzoso, más cobarde y más pobre con cada enfrentamiento. En Angola, el soborno es una forma de vida: la pequeña intimidación en la carretera de tierra del sur no es más que un reflejo de los sobornos millonarios que exigen los ministros del gobierno a las compañías petroleras y a las concesionarias de oro y diamantes. Un soborno no proporciona nada más que una vaga garantía de que te van a dejar pasar, es más parecido a una cuota de ingreso o un peaje que a un pago de servicios. En cualquier país, encontrarse con sobornos en una carretera secundaria es un claro indicio de que el Estado entero está corrupto y el régimen es una tiranía de ladrones, como lo es Angola desde que obtuvo la independencia hace treinta y cinco años y seguramente desde antes, puesto que el gobierno colonial portugués también era un modelo basado en la extorsión¨.

 

Página 238: ¨La imagen de Angola no solo consistía en el pueblo horroroso y el barrio de chabolas, sino también en las ruinas de un paisaje maltratado, los restos de la deforestación y los campos cubiertos de tanques carbonizados, los ríos que parecían envenendados, negros y tóxicos. Ho no se veía ni un solo animal más que alguna vaca o algún perro encogido. En la mayor parte del sur de África, por lo menos se veían pequeños antílopes o gacelas que saltaban a lo lejos sobre sus patas esbeltas. Los impalas estaban presentes en todas partes, y era casi imposible imaginar una extensión de sabana sin esos animales. Y donde había pueblos, había siempre carroñeros, hienas o babuinos.

            Sin embargo en toda Angola no había animales salvajes. Una consecuencia de las décadas de guerra civil era que los animales que no había devorado una población hambrienta habían saltado hechos pedazos por las viejas minas abandonadas.

            El exterminio de la fauna salvaje había sido total. De vez en cuando, una mina destrozaba a unas vacas que estaban paciendo, igual que a niños que jugaban o a personas que decidían atajar atravesando un campo¨.

 

Página 254: ¨En cuanto a que Portugal fuera práctico, hay que decir que Angola fue el único país africano que empezó su existencia colonial como asentamiento penal, la versión portuguesa de Siberia, su cárcel¨.

 

Página 256: ¨Eso fue antes de que subiéramos al planalto –el frío altiplano meridional- y llegáramos a las primeras afueras de Lubango, los barrios de chabolas y casas de bloque de cemento, las chozas y los vendedores callejeros, las zonas ocupadas que carecían de vegetación y –a falta de combustible- habían destruído sus bosques para emplear la leña. La ciudad estaba rodeada de barrios marginales. En Angola, este tipo de barriadas se llaman musseque, « tierra roja», por el suelo arenoso sobre el que solían construirse las chabolas, una palabra que además denota un lugar estéril y asolado, un terreno baldío. En las musseques de Lubango no quedaba un matorral ni una brizna de hierba, solo kilómetros y kilómetros de gente.

            Pensé: «Ya he estado aquí».

            Otra ciudad africana, otro espanto, más caos, luces deslumbrantes, muchedumbres en las calles, la pestilencia de la tierra y las emisiones de diésel, las vallas rotas, las tiendas destruidas, las barras de hierro en los escaparates, los niños peleándose, las mujeres sobrecargadas, y nada que sirviera de alivio¨.

 

Página 292: ¨La gran ironía –por no hablar de farsa- de los derechos humanos en Angola era que uno de los primeros presos de conciencia seleccionados por Amnistía Internacional cuando se fundó, en 1961, había sido el doctor Agostinho Neto, nombrado «preso político del año» porque los portugueses lo habían encarcelado. Después de salir de la prisión, neto llegó a ser el primer presidente de Angola, y pronto fue él quien empezó a encarcelar a sus oponentes, que se convirtieron, a su vez, en presos de conciencia. Entonces Amnistía se encontró con la paradójica situación de tener que pedir justicia para las víctimas del hombre al que con tanto éxito había defendido. Se lo conté a los alumnos del instituto, pero no parecieron muy impresionados y respondieron, sin demasiado interés y probablemente con razón, que en Angola habían sucedido cosas peores¨.

 

Página 298: ¨David Livingstone no solo atravesó el continente, dos mil cuatrocientos kilómetros a pie en seis meses, y llegó a Luanda en 1854, sino que además se negó a abandonar a sus hombres, los makololos que le habían servido de porteadores y guías. La razón no explícita era que seguía necesitándolos, y por eso, en lugar de aceptar un sitio en un barco, dio media vuelta y regresó a pie hacia el este, hasta la costa de Mozambique, y en el camino describió, situó en el mapa y nombró las cataratas Victoria¨.

 

Página 314: ¨Siempre fue una ciudad de desesperación y exilio. Nadie iba a Luanda por placer. A los criminales exiliados les siguieron traficantes de esclavos, y luego traficantes de caucho y marfil, como los belgas del rey Leopoldo en el vecino Congo. Cuando el comercio de caucho y marfil decayó, Angola volvió a la trata de esclavos y después vinieron los trabajos forzosos. Pero nunca se mencionaban esos comportamientos tan crueles. Si se le pide a cualuqier portugués que explique la relación de su país con Angola, ofrece una versión de lusotropicalismo y cuenta que los portugueses tenían una afinidad natural con la gente oscura de eses tierras cálidas y soleadas. Sin embargo, la realidad fue que Portugal, después de imponerse en el país, no mantuvo ninguna relación social ni cultural con Angola. Un pequeño ejemplo: no permitieron que sonara música angoleña en la radio nacional –la única emisora del país- hasta 1968¨.

 

Página 315: ¨Angola fue la plasmación de la frase de Rebecca West en Cordero negro, halcón gris: «A veces es muy difícil saber la diferencia entre la historia y el olor de una mofeta».

 

Página 327: ¨Kalunga mencionó una gran batalla en 1994, el cerco de Cuito Cuanavale, en el sur, una ciudad en manos de soldados angoleños y cubanos que fue atacada por columnas acorazadas del ejército sudafricano. Tras cuarenta días de bombardeos, de carros de combate soviéticos contra aviones de combate Mirage, el resultado fue la muerte de más de cincuenta mil personas y la derrota de los dos bandos, puesto que el sanguinario enfrentamiento acabó en tablas. Había oído denominarla «el Gettysburg de Angola» y «el Stalingrado de Angola».

            -Fue la mayor batalla convencional librada en cualquier lugar del planeta desde la Segunda Guerra Mundial –dijo Kalunga-, y esos chicos angoleños a los que has visto no tienen ni idea de qué ocurrió. Todavía hay minas en Caxito –cien kilómetros al norte de Luanda- que hacen saltar por los aires a campesinos, pero no parece importarle a nadie. La gente va a lo suyo. Son otros los que las desactivan, organismos extranjeros¨.

 

Cuito Cuanavale lo tenía ya en la agenda. Había mirado ya como ir y vuelos directos desde Luanda no hay, solo llegan hasta Menongue, a unos 190 kilómetros. El problema es que la combinación no es demasiado buena, solo hay vuelos los lunes y los viernes. Así que tengo que planificarlo en alguna vacación ya que en ninguno de los puentes que tenemos cuadran las fechas.

 

Sobre el tema de las minas en Angola tomé un par de extractos de este libro para escribir esta entrada previa en mi blog.

 

Y, ¡gran sorpresa! Llegado a la página 324 descubrí que el autor había visitado mi colegio, Luanda Internacional School. Ver lo que escribió aquí. En otra entrada he copiado esos fragmentos, y los he buscado también en la edición en portugués y en la original en inglés. Algunas cosas permanecen igual, otras las lees y piensas ¨¿así era esto hace solo 8 años?¨. Hoy he estado hablando con Alí, un profesor de Educación Física canadiense que lleva desde antes de 2011 por aquí y le he preguntado si recuerda esa visita del autor. Me ha dicho que sí, que sí que se acuerda que estuvo en el colegio.

 

Sobre las ayudas internacionales a África de gobiernos y ONGs expone ideas interesantes.

 

Página 93: ¨En todos los casos los donantes proceden del lejano Estados Unidos, son intérpretes profesionales, novicios en África, y parecen extrañamente eufóricos, asombrados y ensordecidos por el poder que les da su dinero, porque el dinero no puede comprar convicciones ni obediencias en Hollywood como lo hace en África. Estas estrellas exteriorizan sus preocupaciones en público, y sus buenas obras adquieren la categoría de representación, como niños gigantes que ponen dinero en las manos tendidas de un mendigo y fingen ignorar el aplauso. Es como si hubieran decidido demostrar que una persona en una profesión tan superficial y manipuladora es capaz de tener conciencia.

            ¿Sirven de algo estas buenas obras improvisadas? La historia hace pensar que no, que los países empeoran debido a ellas. Muchos economistas africanos, entre ellos Dambisa Moyo, de Zambia, y el keniano James Shikwati, afirman, con argumentos convincentes, que la mayor parte de la ayuda es perjudicial. En su libro sobre la ayuda exterior a África, Cuando la ayuda es el problema, Moyo declara que el dinero que han recibido los países africanos desde finales de los años cuarenta, un billón de dólares (800.000 millones de euros), ha desalentado a los inversores, ha inculcado una cultura de dependencia y ya engendrado corrupción, todo lo cual ha dificultado el crecimiento y retrasado las economías nacionales¨.

 

La San Miguel angoleña es Cuca, es la cerveza más popular, la marca nacional. No sabía que se trataba de un acrónimo:

 

Página 333: ¨-La cerveza Cuca –dijo una mujer-. Le voy a decir de dónde viene Cuca. Com um coraçao angolano, con un corazón angoleño¨.

 

Otra aportación, ¿sabías que la marca deportiva ASICS es también un acrónimo? nima Sana in Corpore Sano

 

Aquí un par de extractos del Señor Theroux como viajero:

 

Página 116: ¨Yo nunca buscaba problemas y tendía a escoger el camino más fácil, si bien en África hasta el viaje más sencillo puede ser complicado para alguien que viaja solo. No me gustaba nada correr riesgos, trataba de evitarlos, pero a veces era imposible. Al ir solo, siempre tenía problemas que resolver. No tenía coche, de modo que dependía del transporte público. No hacía planes con demasiada antelación, por lo que siempre andaba necesitado de una habitación de hotel o una comida a última hora. Por eso a veces tenía que dormir en el autobús, o no dormir en ningún sitio, y de vez en cuando me quedaba sin comer. Pero no podía quejarme de esas situaciones fastidiosas en unos países en los que tanta gente era indigente y dormía bajo los árboles y vivía largos periodos sin probar bocado. Yo no soy capaz, por naturaleza, de establecer redes de contactos ni buscar personas concretas, así que siempre dependo de los encuentros casuales, la suerte, la amabilidad de los desconocidos¨.

 

Página 191: ¨Caminé una hora y luego volví por una ruta distinta y me dispuse a esperar a que pasara el fin de semana. Una vez más, uno de esos interludios vacíos en el viaje, un retraso sofocante y poco fructífero, en el que no hay nada más que una sensación creciente de soledad e incertidumbre, un ensombrecimiento de las perspectivas, la condición de extranjero con todas las sospechas que eso despierta¨.

 

Para terminar, una frase interesante:

 

Página 206: «El único queso gratis es el de la ratonera».

 

Y una anécdota bien triste:

 

Página 110: ¨-Entonces, el gobierno envió a mis padres un decreto de expulsión –contó Pierre-. Fue alrededor de 2000. «Si no os vais…»

            Su madre le llamó a Sudáfrica –donde ahora, después de sus años de turbulencia, gobernaba Nelson Mandela- y le pidió que fuera de inmediato a ayudarles a hacer las maletas. Habían perdido la granja, la casa, las cosechas, expulsados sin compensación: un ministro importante del gobierno de Zimbaue iba a quedarse con todo.

            -Fui –dijo Pierre. Respiró hondo y fijó la vista a media distancia-. La imagen que no puedo olvidar, la cosa más triste que he visto en mi vida, fue mi madre, el día que iba a dejar su casa para siempre, de pie, con una manguera en la mano, regando su jardín. Consciente de que no iba a volver a verlo nunca. Allí de pie, en aquel día soleado, regando flores¨.

19/09/2019 18:47 basurde Enlace permanente. Libros No hay comentarios. Comentar.

¨El último tren a la zona verde¨ - Referencia a Luanda International School

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12 fotos aquí.

 

En ¨El último tren a la zona verde¨ el escritor Paul Theroux narra el viaje que hizo en 2011 por Namibia y Angola. Llegado a la página 323 de la edición en castellano de Alfaguara me llevé la gran sorpresa de que hacía referencia a la escuela en la cual trabajo ahora:

 

¨En una Luanda disfuncional y sujeta a cortes repentinos de luz y escasez de agua, la gente con dinero –tanto angoleños como extranjeros- creaba pequeños recintos herméticos, complejos amurallados, en los que disponían de sus propios generadores, fuentes de agua y servicios: pistas de tenis, piscinas, clubes sociales y de golf y por supuesto, guardias armados y perros vigías.

La Luanda International School era uno de esos recintos seguros, un oasis detrás de un muro, al servicio de los hijos de expatriados, diplomáticos, profesionales de las petroleras y angoleños ricos. Puesto que no me querían recibir ni en los colegios del Estado ni en la Unión de Escritores, visité el colegio internacional por curiosidad, para observar cómo era una de esas comunidades. A cambio de su hospitalidad, pronuncié una charla para los alumnos.

Después de un trayecto largo y nada sencillo hasta el sur de la ciudad, a través de los barrios improvisados y los sórdidos distritos de la pobreza, la International School fue casi una sorpresa: ordenada, bien construida, espaciosa, limpia y rodeada de jardines. Niños sanos de todas las razas convivían en agradables grupos –seiscientos treinta estudiantes y noventa y un profesores-, y lo más extraordinario del colegio era la presencia de libros. Aparta del departamento de Akisha Pearman en el Instituto Superior de Lubango, en ninguna de las escuelas que había visitado había visto muchos libros. «Por favor, mándenos libros desde América», me rogaban, y mi reacción habitual era remitirles a los multimillonarios de su propio gobierno.

La biblioteca recién construida en la International School era digna de una pequeña universidad. Y los estudiantes eran brillantes, con la confianza que otorga tener buenos profesores, saber que te toman en serio y –hay que decirlo- ser rico, a salvo de los horrores de Luanda. Pronuncié mi charla y respondí preguntas, y visité la escuela guiado por los profesores, que eran gente seria y animosa. Todo parecía maravilloso, y era casi increíble que pudiera existir un lugar así en medio del lóbrego entorno.

-¿Y qué cuesta la matrícula aquí? –pregunté en tono desinteresado.

-Cuarenta y siete mil dólares al año –me dijo una profesora, que tragó saliva al pronunciar la cifra.

En esa epoca, era más o menos lo mismo que costaba la matrícula en la Universidad de Harvard. Como muchos alumnos eran hijos de empleados de las compañías petroleras, la existencia de un colegio tan bueno era un incentivo para que los profesionales extranjeros quisieran permanecer con sus familias en Luanda. Más tarde, un directivo de una de esas empresas me contó que los angoleños, sencillamente, no querían trabajar, y añadió:

-Cuarenta mil trabajadores de la industria del petróleo mantienen a veintitrés millones de angoleños.

Los complejos residenciales y otros servicios eran lo que empujaba a los extranjeros a dar la espalda a la realidad del país, aislarse del caos y sentirse seguros. En muchos aspectos, no era diferente al modelo urbanístico de Palm Springs o las comunidades cerradas en los alrededores de Phoenix y otros lugares, pero, en Luanda, lo que estaba al otro lado de esos muros eran unos barrios plagados de peligros extremos y puro horror¨.

 

Me pasé por la biblioteca a ver si teníamos este ejemplar en inglés. No estaba, pero sí que lo encontré en portugués:

 

¨Como Luanda era disfuncional e sujeita a cortes de energia súbitos e a faltas de água, as pessoas com dinheiro –tanto angolanos como estrangeiros- criavam pequenos condomínios herméticos, recintos fechados, onde tinham os seus própios geradores, nascentes de água e infraestruturas de lazer: campos de ténis, piscinas, clubes sociais e de golfe e, claro está, seguranças armados e cães de guarda.

A Escola Internacional de Luanda era um destes recintos salubres, um oásis atrás de um muro, serviços para os filhos de expatriados, diplomatas, gente do petróleo e angolanos ricos. Indesejado nas escolas do Estado e recusado pela União dos Escritores, visitei a escola por curiosidades, para observar uma comunidade fechada em atividade. Em troca da hospitalidade, fiz uma palestra aos estudantes.

Após uma ida longa e longe de ser simples ao sul da cidade, através dos bairros improvisados, dos horríveis circuitos de pobreza, a Escola Internacional foi uma surpresa: organizada, bem planeada, espaçosa, limpa e rodeada de jardins floridos. Crianças saudáveis de todas as raças estavam reunidas em grupos conviviais -630 estudantes, 91 professores-, e o que a escola tinha de singular era a presença de livros. Á parte o departamento de Akisha Pearman no Instituto Superior de Lubango, os livros não abundavam nas escolas que eu visitara. Por favor, mandem-nos livros da América, imploravam-me, e eu respondia sempre que os pedissem aos multimilionários do seu Governo.

A biblioteca recém-construída da Escola Internacional era digna de uma pequena faculdade. E os estudantes eram inteligentes, com o ar confiante de quem era bem ensinado, levado a sério e –é preciso dizê-lo- rico, protegido dos horrores de Luanda. Fiz a minha palestra e respondi a perguntas, e os professores, que eram empenhados e encorajadores, mostraram-me a escola. Parecia maravilhoso e quase inacreditável que um sítio daqueles pudesse existir no meio da tristeza envolvente.

-Então, quanto custam as propinas aquí? –perguntei naturalmente.

-Quarenta e sete mil dólares por ano –respondeu uma professora que engoliu em seco para conseguir pronunciar as palavras.

Na altura, este era mais ou menos o preço das propinas na Universidade de Harvard. Como muitos estudantes eram filhos de empregados na indústria do petróleo, a existência de uma escola tão boa constituía um incentivo para os trabalhadores estrangeiros ficarem com as suas famílias em Angola. Um executivo do petróleo dir-me-ia más tarde que os angolanos não trabalham, e acrescentou:

-Quarenta mil trabalhadores na indústria do petróleo sustentam vinte e três milhões de angolanos.

Os complexos residenciais e outras infraestructuras de lazer foram a maneira de os estrangeiros voltarem as costas à relidade local, de de afasterem do caos, de terem segurança. Em muitos aspetos, este modelo não era diferente do planeamento urbano existente em Palm Springs ou nas comunidades fechadas dos arredores de Phoenix e noutros sítios, más em Luanda o que ficava de fora dos complexos eram bairros pobres de extremo perigo e puro horror¨.

 

Quería compartir esto con colegas angloparlantes del colegio así que pregunté a otros profesores en escuelas internacionales si tenían el libro en inglés en sus bibliotecas. Mi amiga Estitxu, gasteiztarra que curra de profesora de español en la Lincoln Community School de Acra (Ghana) me envió el fragmento:

 

¨Because Luanda was dysfunctional and subject to sudden power cuts and water shortages, people with money –Angolans and foreigners alike –created small hermetic settlements, walled compounds, where they had their own generators, water sources, and amenities: tennis courts, swimming pools, golf and social clubs, and of course armed sentries and guard dogs.

The International School of Luanda was one of these salubrious compounds, an oasis behind a wall, catering to the children of expatriates, diplomats, oil people, and wealthy Angolans. Unwelcome at the state schools and rejected by the writers´ union, I visited the school out of curiosity, to observe a sealed community in action. In return for their hospitality, I gave a talk to the students.

After a long and far-from-simple drive to the south of the city, through the improvised neighborhoods, the grim precints of poverty, the International School was something of a surprise: orderly, well planned, spacious, clean, and surrounded by flower gardens. Healthy children of all races were gathered in congenial groups -630 students, 91 teachers- and what was singular about the school was the presence of books. Apart from Akisha Pearman´s department in the Instituto Superior in Lubango, books had not figured much in any of the schools I´d visited. Please send us books from America, I was implored, and my routine reply was to refer them to the billionaires in their government.

The newly built library at the International School was worthy of a small college. And the students were bright sparks, with the confident air that comes of being well taught, taken seriously, and –it must be said- wealthy, sheltered from the hideosities of Luanda. I gave my talk and answered questions and was shown around the school by the teachers, who were earnest and upbeat. It all seemed marvelous and almost unbelievable that such a place could exist amid the encircling gloom.

¨So,¨ I asked casually, ¨what´s the tuition here?¨

¨Forty-seven thousand dollars a year,¨I was told by a teacher, who gulped as she managed to utter the words.

At the time, this was roughly the cost of tuition at Harvard University. Because many of the students were the children of oil industry employees, the existence of such a good school was an incentive por foreign workers to stay with their families in Luanda. An oil executive was later to tell me that Angolans simply did no work, and he added, ¨Forty thousand workers in the oil industry support twenty-three million Angolans.¨

The residential compounds and other amenities were the foreigner´s way of turning their backs on the reality of the place, of shutting out the chaos, of being secure. In many respects this pattern was no different from the urban planning in Palm Springs or the gated communities around Phoenix and elsewhere, but in Luanda what lay outside the compounds were slums of extreme danger and pure horror¨.

 

IB Spanish ab initio – Ejemplos Paper 2 (en mayo 2020 pasará a ser Prueba 1)

Spanish ab initio - Tipos de texto - Prueba 2.docx from Javier Castro

Colegas profesores de español:

En este documento podéis encontrar ejemplos que he escrito respondiendo a algunas de las opciones de los últimos exámenes de Español ab initio Nivel Medio del Bachillerato Internacional, Prueba 2.

Un saludo.

Campamento con estudiantes de grado 10.

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66 fotos aquí

 

Ruta al campamento en Relive

 

Endomondo

 

Ayer miércoles 11 de septiembre y hoy jueves 12 hemos estado de acampada con estudiantes de grado 10, que sería el equivalente a 4º de la ESO en España. Este campamento ha sido parte del programa de educación al aire libre que tiene el colegio. Todos los alumnos del mismo curso pasan un par de días juntos en la naturaleza, conociéndose mejor, estrechando lazos y viviendo nuevas experiencias.

 

Los estudiantes de cuarto de la ESO son 34 pero tres de ellos no han podido participar, así que hemos sido 31 alumnos y 4 profesores.

 

En los minibuses del colegio hemos recorrido unos 70 kilómetros dirección sur al punto donde íbamos a empezar la ruta de senderismo, cerca de un hotel que abrirá próximamente sus puertas llamado Río Curinge Lodge y que me apunto en la lista para visitar, porque tiene muy buena pinta. De ahí teníamos que caminar unos 7 kilómetros al lugar donde íbamos a montar el campamento. Estos 7 kilómetros al final se hicieron bastante más, por la siguiente razón. Más o menos en el kilómetro 5 paramos para almorzar. Estábamos en una gran explanada en la naturaleza, con algunas colinas alrededor. El sitio donde íbamos a montar las tiendas estaba en una de esas colinas.

 

Este año, a nivel de toda la escuela secundaria, estamos trabajando tanto estudiantes como profesores esta temática: ¨We Are Part of a Larger Something¨, que se traduciría como ¨Somos parte de algo más grande¨. La idea es superar las individualidades y trabajar como un equipo, a nivel de toda la escuela.

 

Para reforzar esta idea se creó la siguiente actividad. En un momento de despiste uno de los profesores se fue de donde estábamos comiendo y fue marcando la ruta al campo base con harina, echando montones cada 50 o 100 metros. Ahora iban a ser los estudiantes los que encontraran el camino. Hubiera sido sencillo si se hubieran organizado bien, 31 estudiantes peinando una zona buscando marcas. Por ejemplo haciéndo una línea y separándose 10 metros podrían andando ir cubriendo zonas de 300 metros. Esa era la idea, trabajar como un equipo. Pero no fue así. Les dijimos que buscaran las marcas y salieron como gallos sin cabeza, en grupillos, buscando las marcas especialmente donde veían un sendero. Veías que continuamente cubrían las mismas zonas, que uno buscaba las marcas y sus 4 amigos le seguían detrás… ¡un desastre! Con lo que al final tardaron 2 horas y media, bajo un sol africano, en encontrar el campamento. Algunos nos rogaban que les dijéramos dónde estaban las marcas, otros se frustaban con nosotros por lo que les estábamos haciendo pasar, pero la pelota estaba en su tejado. Tenían que organizarse y dar ellos con las pistas. Finalmente y tras alguna concesión por nuestra parte –algunos estaban ya reventados- conseguimos que llegaran al campamento.

 

Lo siguiente fue que montaran las tiendas. Un rato de descanso y preparamos unos juegos. Más descanso, y ahora les tocaba a cada grupillo de tres o cuatro preparar su cena. Les dimos a cada grupo un hornillo y con eso tenían que cocinar los ingredientes que habían traído. Puesta de sol, reflexiones y a planchar la oreja.

 

Al día siguiente desayuno y otra vez lo mismo, con marcas de harina a encontrar el camino de vuelta, que era diferente. Esta vez sí que se organizaron mucho mejor y salieron del grupo algunos líderes.

 

Llegamos a los autobuses y mi móvil marcaba que en los dos días había hecho 25 kilómetros. En teoría eran 7k de ida y 7k de vuelta al campamento, pero entre lo que anduvieron perdidos –y los profes detrás de grupillos de estudiantes echando un ojo-, actividades y demás pues hicimos algunos kilómetros. Antes del campamento andaba en duda de si hacer la ruta de senderismo o no por la operación del Aquiles que tuve a finales de junio, pero ha respondido bien.

 

Un placer estar en la naturaleza. Me encanta esta época del año en Angola en la que los baobabs (aquí los llamamos imbondeiros, palabra portuguesa) están desnudos. Y una gozada compartir un par de días con estos adolescentes fuera de las clases, con la energía y vitalidad que transmiten.

12/09/2019 20:25 basurde Enlace permanente. Angola No hay comentarios. Comentar.

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